septiembre 14, 2012

Jesús Zambrano Grijalva, Marcelo Ebrard Casaubón, Jesús Ortega Martínez, Andrés Manuel López Obrador, Partido de la Revolución Democrática (PRD), Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), izquierdas, transición 2012, partidos políticos.
Por Paco Calderon.
Post.RLB.Punto Politico.
COMENTARIO RLB.
Saludo a Paco por un magnifico Cartel. 

Este cartel refleja la historia del PRD  que nació de la misma manera, por el berrinche del Cuauhtémoc  Cárdenas... cuando no les dan lo que quieren, estan al acecho de arrebatar el poder, un hueso en el gobierno, van y hacen su partido con las turbas callejeras, por eso la izquierda asquerosa está fragmentada en un partido basura y ahí seguirán porque siempre habrá gente que crea en la basura marxistoide y retórica hueca de estos embusteros. 
YA NO MAS PARTIDOS POLITICOS.


Cárteles: estrategia funcionó + Disminuye Top Ten criminal


Casi como cierre sexenal de la estrategia de lucha contra los cárteles de la droga, el arresto de José Eduardo Costilla Sánchez El Coss representó un duro golpe de las fuerzas armadas contra la élite dirigente del crimen organizado en México.

Por primera vez, los principales líderes del narco están viendo que sus organizaciones son penetradas por la traición, se fracturan como poder dominante, han padecido luchas internas por las direcciones por el arresto o muerte de sus jefes y perciben con temor que se estrecha el círculo de la ley.
A los cárteles del narcotráfico les ha beneficiado la carencia de base social de la estrategia de seguridad del gobierno del presidente Calderón, y con casos tan sobresalientes como la participación de Julio Scherer García, dueño de la revista Proceso, en una audaz operación de relaciones públicas del capo Ismael El Mayo Zambada en abril del 2010.
Asimismo, los narcotraficantes han contado con el apoyo de las organizaciones de derechos humanos y movimientos como el del anarquista Católico Javier Sicilia, quienes han enfatizado casos de violación de garantías como centrales para exigir el fin de la ofensiva contra el crimen organizado, lo que implicaría la cesión de las plazas nacionales al tráfico de droga y el dominio político y social de los cárteles.
El saldo sexenal de arrestados, decomisos, capos muertos en combate, recuperación de armas y posicionamiento del problema en el imaginario colectivo consolida la percepción de que el gobierno federal no tenía otro camino que perseguir y combatir a los narcos para recuperar espacios de la soberanía territorial del Estadio que ya había sido expropiada con violencia por las bandas criminales, aunque con la deficiencia en programas sociales, educativos y de empleo en las zonas que regresaron al Estado.
La estrategia gubernamental logró tocar a la dirigencia de los cárteles provocando una lucha interna por el poder en las propias bandas criminales. La guerra entre cárteles, a la cual se acredita el 95% o más de los 55 mil muertos violentos, logró dividir a los capos dirigentes. De los cinco más importantes, sólo El Chapo Guzmán es el más activo, pues El Mayo Zambada, Juan José El Azul Esparragosa y Vicente Carrillo parecen haber disminuido su papel activo.
La guerra entre cárteles ha debilitado a las bandas criminales. De ahí que el cerco se empiece a cerrar alrededor de Heriberto Lazcano El Laza, fundador de Los Zetas y hoy en guerra contra Miguel Treviño Morales El Z-40 y más con Los Zeta enfrentados contra el cártel del Chapo y el cártel del Golfo. La caída del Coss fue un indicio de que los cárteles están debilitados por la ofensiva del gobierno de Calderón y el uso de las fuerzas armadas.
A la estrategia gubernamental le faltó el trabajo político y social en los espacios mediáticos, porque en las zonas arrancadas a los cárteles la sociedad ha solicitado que las fuerzas armadas no sólo no se replieguen sino que aumenten su presencia porque son la única garantía de tranquilidad. También el gobierno federal no le dio prioridad a la reorganización de las policías federales, estatales y municipales para ir sustituyendo con eficacia a las fuerzas armadas.
Asimismo, a la estrategia le falló un operativo especial en materia de derechos humanos, no sólo cumpliendo con las recomendaciones sino falló en la atención de las denuncias. El movimiento de Sicilia se armó con algunos casosreales de violación de derechos humanos, pero el propio Sicilia catapultó el asunto para promover un grupo de presión que cancelara la acción gubernamental contra los cárteles, aunque el efecto haya beneficiado a los propios cárteles. Los daños colaterales fueron vendidos mañosamente por Sicilia casi como una guerra sucia contra la sociedad.
Y para colmo, los asuntos de derechos humanos llegaron a la Corte Suprema de Justicia, donde las decisiones no se centraron en los temas de impartición de justicia sino que se llevaron al delicado expediente del fuero militar que representa la columna vertebral del escudo de seguridad nacional de la república. Las decisiones de la Corte obedecieron más a las instrucciones de la Corte Interamericana que a los intereses nacionales, poniendo a los derechos humanos como doctrina internacional por encima de la Constitución.
El arresto del Coss le puso un nuevo punto de partida al gobierno de Peña Nieto en el tema de la seguridad. La estrategia no puede replegarse porque los cárteles están activos y rehaciéndose. Con la experiencia del sexenio de Calderón, el gobierno de Peña tendrás que atender el tema de los derechos humanos, proteger el fuero militar de las fuerzas armadas, otorgarle seguridad jurídica a la acción del ejército en materia de seguridad y atender los temas políticos y sociales.
Si los datos se confirman, pronto habrá datos sobre El LazcaEl z-40  y El Chapo.
Además, opino que Javier Sicilia, su movimiento, el rector de la UNAM José Narro, los periodistas, el Movimiento YoSoy132 y ahora la Corte Suprema de Justicia de la Nación deben responsabilizar a los narcos de la violencia y los muertos, exigir sin dobleces la rendición incondicional de Joaquín El ChapoGuzmán, Ismael El Mayo Zambada, Heriberto Lazcano El Lazca, Servando GómezLa Tuta, Juan José El Azul Esparragoza, Vicente Carrillo Fuentes, el Z-40 y otroscapos y demandar la entrega de su arsenal de armas para ser juzgados como responsables de la violencia criminal y la corrupción en el tráfico de drogas y de varios de miles de muertos en enfrentamientos entre cárteles.
Por Carlos Ramirez
Post. RLB.Punto Político.


septiembre 13, 2012


El PRD Esta festejando la Independencia y la salida de AMLO.
Por Alarcon
Post RLB. Punto Político.

AMLO –Morena - Sólo resentimiento + Hay fundamentalismo, no política

Irritado porque el PRD le dejó muy en claro que no lo iba a acompañar a otro sexenio de aislamiento político y de desconocimiento del presidente de la república, 
Andrés Manuel López Obrador optó por separarse del 
partido y crear su propio partido-movimiento.
Y aunque hay posibilidades de marchar juntos en algunos temas, al final de cuentas el Movimiento de Renovación Nacional ha definido su proyecto político en base a diez confusos pivotes político-ideológicos de todos sus documentos básicos que marcarán el estrecho margen de maniobra del lopezobradorismo:

1.- Regreso al Estado priísta de la Revolución Mexicana, sobre todo a la etapa del general Lázaro Cárdenas, aunque en un contexto histórico diferente. Se trata, dice el programa de Morena, de restaurar el Estado como el eje de la actividad económica y el desarrollo, una especie de neopopulismo social. Más que un Estado moderno, se trata de un Estado priísta muy parecido al que quisiera reconstruir el PRI. Al final, López Obrador es una hechura del viejo PRI.
2.- Morena carece de una ideología. Por eso decidió por el movimiento, una organización como grupo de presión para tratar de impedir en las calles ciertas decisiones de modernización del sistema productivo y del Estado. Las ideas-fuerza de Morena son religiosas: la moral, la regeneración, los males son la corrupción y la injusticia pero confundiendo efectos con causas. Sin ideas políticas, se resume a una “revolución de las conciencias y un pensamiento crítico y solidario”. Este enfoque contrasta con el de la izquierda que ve las injusticias como parte de la lucha de clases y del sistema productivo injusto en la repartición de la riqueza social.
3.- Más que un proyecto político, el de López Obrador se ha armado en función del modelo religioso de los profetas y se basa en el fundamentalismo: “somos guardianes de la soberanía, guardianes de los intereses del pueblo y de la nación, guardianes de nuestro territorio y nuestros recursos naturales. Y para defenderlos, Morena tendrá que recurrir a la resistencia y la desobediencia civil”. En cambio, el PRD parece dispuesto, desde la posición socialdemócrata, de buscar acuerdos con el PRI y el PAN para la modernización de las instituciones del Estado priísta en temas que López Obrador guarda, como Moisés, como tablas de la ley de mandamientos.
4.- El fundamentalismo religioso del Profeta desarmado anuncia el advenimiento del séptimo día, corriente protestante a la que pertenece el tabasqueño: “debemos superar todas estas tristezas (por el fraude denunciado por Morena) y decepciones, pensando que nada es en vano, hasta en las peores circunstancias nuestra noble labor significa limpiar el camino a las futuras generaciones, a nuestros hijos, a nuestros nietos, es promover la aurora, la llegada de una nueva vida, de una patria nueva, del reino de la justicia y del humanismo”. Y en los estatutos establece: “un cambio verdadero es hacer realidad el amor entre las familias, al prójimo, la naturaleza y la patria”.
5.- Morena se pronuncia por un cambio de régimen político, aunque ignora el significado de esta categoría de la ciencia política porque tiene que ver, de acuerdo con el Diccionario de Política de Bobbio y Matteucci, la forma de gobierno y no hay más que tres: democracia, monarquía y aristocracia. Una variante de la democracia es la de caudillismo y cesarismo, basada en un líder, que Marx advirtió en el 18 Brumario de Luis Bonaparte.
6.- El Morena es un movimiento moral, no de clase ni de organizaciones, y por ello apenas alcanzará a funcionar como un mero grupo de presión callejero.
7.- Su modelo de democracia no es la representativa, sino la de masas, la popular, la del poder del pueblo, a mano alzada. Por ello quiere cambiar las instituciones de la representación política, con sus reglas y protocolos y legalidades, por la de la presión callejera de masas amorfas.
8.- Morena tiene un enfoque determinista del sistema político, el mismo sistema que se ha dado por muerto desde 1968 y que tan sigue vivo y coleando que el PRI regresó a la presidencia de la república por la vía del voto popular. Dijo López Obrador en su discurso del zócalo: “tengo elementos para afirmar que el actual régimen está en su fase terminal, ya caducó; carece de consenso. La mayoría de mexicanos no lo respalda, aunque muchos no lo expresen abiertamente”. “De manera que, ánimo, es poco lo que falta”. Pero el sistema político es galileico: y sin embargo se mueve.
9.- El enfoque de la realidad política que hacen Morena-AMLO se aleja de las concepciones teóricas de la izquierda: acepta la democracia representativa al señalar su objetivo de “la transformación por la vía electoral y social”, pero se agota en la parte mínima de la democracia representativa por la consulta, la iniciativa popular, referéndum, el plebiscito y la revocación del mandato y propone una alianza de los trabajadores con los empresarios, un lombardismo.
10.- Al final, el proyecto político de López Obrador y Morena es prácticamente el mismo que enarboló la derecha panista en tiempos del radicalismo populista de Echeverría y López Portillo y parece copiado de los discursos del panista Manuel J. Clouthier.
De ahí que la separación de López Obrador del PRD tenga que ver más con posiciones individualistas, resentimientos ante la decisión del PRD de reconocer a Peña Nieto y la diferencia entre la república socialdemócrata que pugnan hoy los perredistas y la fundamentalista república amorosa del lopezobradorismo
Por Carlos Ramírez.
Post. RLB. Punto Politico.