14 julio, 2009

Honduras, no fue un golpe

El Presidente Obama ha declarado que este “golpe” fue ilegal. Pero si hubiese leído la constitución hondureña parece poco probable que podría sostener tal conclusión tan firme.
Lo que pasó en Honduras el 28 de junio no fue un golpe militar. Fue la destitución constitucional de un presidente que abusó de su poder y trató de deformar las instituciones democráticas de su país para mantenerse en la presidencia.

El grado al que el episodio ha sido mal reportado es verdaderamente notable. Aquí hay algunos datos incuestionables.

Primero, la decisión de remover al Presidente Manuel Zalaya de su puesto no fue tomada por los militares. Fue la Corte Suprema del país la que unánimente ordenó a las fuerzas armadas el 26 de junio arrestar al presidente bajo los cargos de “traición, abuso de poder y usurpación de responsabilidades”.

La constitución hondureña no establece un procedimiento de juicio político por parte del Congreso. No obstante, en 2003 la constitución fue enmendada, dándole a la Corte Suprema, y no al Congreso, la responsabilidad de encargarse de los procesos iniciados en contra “de los funcionarios de más alto rango del Estado”. Esta enmienda también eliminó el beneficio de la inmunidad del cual los funcionarios de alto rango se habían beneficiado hasta ese entonces. Por lo tanto, el presidente estaba sujeto a un enjuiciamiento—al igual que cualquier otro ciudadano.

También es importante indicar que luego de la salida de Zelaya, las fuerzas armadas no obtuvieron o retuvieron el poder. El congreso hondureño, como está especificado en la constitución, prontamente juró en la presidencia al presidente del Congreso. De manera que el poder se mantuvo en manos de civiles. Las fuerzas armadas meramente ejecutaron una decisión de la corte, como está previsto en la constitución.

La constitución hondureña se distingue de otras constituciones latinoamericanas debido a su repetido énfasis en los límites a los periodos presidenciales. Debido al pasado autoritario del país, cuando tanto las dictaduras civiles y militares eran la norma, la constitución hondureña prohíbe cualquier tipo de reelección presidencial.

El documento es muy claro acerca de esto: El Artículo 4 establece que los intentos de violar la alternancia en la presidencia constityen una “traición”. El Artículo 42.5 inclusive dice que cualquier persona que incita, promueve o respalda la reelección presidencial perderá su ciudadanía.

Y el Artículo 239 dice que cualquier persona que ha estado en la presidencia no puede ser presidente o vice-presidente otra vez. Además, dice que el individuo que ocupe esa posición y “viole esta provisión o la propone en una reforma, así como también aquellos que respaldan tal violación directa o indirectamente, inmediatamente cesarán en sus finciones y quedarán inhabilitados para ocupar cualquier cargo público por un periodo de 10 años”.

También, la constitución hondureña estipula que el único mecanismo por el cual se la puede enmendar es a través de dos votos separados en el Congreso con mayoría absoluta (dos tercios).

Sin embargo, el Artículo 375 dice que bajo ninguna circunstancia puede ser la constitución enmendada para permitir una reelección presidencial.
Zelaya estaba promoviendo un referéndum acerca de la necesidad de una nueva constitución que abriría la puerta a su reelección. El voto, que estaba agendado para el día de su salida del poder, había sido declarado ilegal por la Corte Suprema y el Tribunal Electoral, y había sido condenado por el congreso y el fiscal general de Honduras.

Desde fines de mayo, el fiscal general había iniciado un expediente en contra del presidente por su esfuerzo a favor del referéndum. La Corte Suprema notificó al presidente varias veces de que sus acciones estaban fuera de orden. Zelaya ignoró estas advertencias.

En cambio, ordenó a las fuerzas armadas hondureñas proveer la asistencia logística en la ejecución de su referéndum ilegal. El jefe de las fuerzas armadas, cumpliendo con la decisión de la Corte Suprema, se negaron a obedecer y Zelaya lo despidió.

El Tribunal Electoral ordenó la captura de las papeletas y otros materiales que iban a ser utilizados para el voto. Zelaya entonces personalmente lideró una turba que ingresó violentamente a una base de las fuerzas armadas donde estaban guardados esos materiales para llevárselos.

Considerando las acciones deliberadas y reincidentes de Zelaya en contra de la constitución y del Estado de Derecho, el 25 de junio el fiscal general pidió a la Corte Suprema su arresto. Al siguiente día, la Corte de manera unánime emitió una orden de captura y ordenó a las fuerzas armadas la ejecutación de esta.

No obstante, algo salió mal. En lugar de arrestarlo, las fuerzas armadas desobedecieron los términos de la orden de captura al expulsar a Zelaya del país. Eso fue una clara violación de la constitución: El Artículo 102 protege al ciudadano de ser expatriado.

Las fuerzas armadas dicen que lo hicieron para evitar conflictos con los partidarios de Zelaya, quienes hubiesen tratado de ingresar a la fuerza a las facilidades en las que hubiera estado encarcelado. Eso pudiera haber resultado en un derrame de sangre y una terrible perdida de vidas.

Pero las fuerzas armadas actuaron ilegalmente, y la oficina del fiscal general ya ha iniciado una investigación de la decisión de los funcionarios militares de expulsar a Zelaya. Las fuerzas armadas han aseverado que ellos cumplirán con cualquier decisión de la Corte en este caso.

El Presidente Obama ha declarado que este “golpe” fue ilegal. Pero si hubiese leído la constitución hondureña—o si por lo menos hubiese sido provisto de una breve análisis de los detalles de este documento—parece poco probable que podría sostener tal conclusión tan firme.


Por Juan Carlos Hidalgo.
*Artículo cortesía de Cato Institute para Asuntos Capitales.

Post RLB. Punto Politico.

07 julio, 2009

Calderón: a hacer política

A partir de la liquidación política de Germán Martínez Cázares por la debacle del PAN, la vigencia del partido en el poder presidencial se centra en la decisión estratégica más importante del sexenio del presidente Felipe Calderón.

Y sus escenarios no son más que tres:
1.- Flotar para que el PAN se reacomode internamente y trabajar con las corrientes dominantes que traten de sacar al partido del hoyo en que lo hizo caer Martínez Cázares.
2.- Convertirse en el jefe del PAN para transitarlo por tres de los momentos delicados que vienen: la posibilidad de una mayoría calificada en el Congreso entre el PRI, el PRD y los chicos, las diez elecciones de gobernador en el 2010 y las elecciones presidenciales del 2012.
3.- Decidir por el modelo Zedillo de buscar una sana distancia del PAN, definir una agenda por la transición a la democracia, aliarse con el PRD para la gran reforma política transformadora que modifique la estructura de poder que beneficia al PRI y entregar democráticamente la banda presidencial a quien gane la presidencia.

La clave de la viabilidad política del gobierno de Calderón consistirá en buscar una alianza en el Congreso que le impida al PRI hacerse de la mayoría calificada de dos terceras partes de los votos. Por lo pronto, la alianza PRI-Partido Verde le dará al tricolor la mayoría absoluta de más de 251 votos. Con la mayoría calificada en manos del PRI, el margen de maniobra del gobierno de Calderón será prácticamente nulo.

Las alianzas en la adversidad se hacen entre los perdedores. El PRD de Jesús Ortega carece de viabilidad por la decisión de López Obrador de desfondarlo y convertir al PT en el partido del lopezobradorismo. Por tanto, la bancada del PRD estaría necesitada de una alianza política de fondo. Y tiene en el escenario sólo dos posibilidades: con el PRI pero en el furgón de cola o con el PAN a partir de una agenda de transformaciones que reposicione al perredismo como un partido de cambios políticos, dejando al PT como el partido de la confrontación y el asalto al poder.

Las previsibles 146 curules del PAN no rompen una alianza en contra que sumaría los 334 diputados formando una mayoría absoluta comandada por el PRI. La estrategia del PRI estará determinada por ofrecer una imagen de estabilidad política para llegar a las presidenciales del 2012, por lo que no se prevé una ofensiva del PRI para derrocar al presidente Calderón o para obligarlo a gobernar a favor del PRI. Más aún, el PRI le dejará la iniciativa al gobierno de Calderón para seguirlo enredando en sus contradicciones.

Por tanto, la respuesta de Calderón a la debacle del domingo pasado debe ser un salto cualitativo a la ofensiva política en dos tiempos: reconstruir el PAN alrededor de una oferta de partido para la transformación democrática del país y establecer una alianza de fondo alrededor de un programa de transición a la democracia con el PRD de Jesús Ortega. La única posibilidad que tiene el PAN de Calderón para encontrar el piso de la debacle del domingo pasado sería una severa fuga hacia adelante.
En medio de la polarización política de un PRI jurásico de regreso al poder, de un PT lopezobradorista preparando el asalto al poder y de un PAN sin coherencia interna, las alianzas presidenciales se estrechan en número pero se decantan en calidad para evitar el aumento de las tensiones entre el viejo régimen que está siendo revalidado por las fuerzas del viejo orden y el nuevo sistema político que no ha nacido.
El presidente Calderón estaría en el espacio político de construir una verdadera alianza para el cambio que superara la parcialidad partidista y legislativa. Y ahí se aparece la figura de Cuauhtémoc Cárdenas y su propuesta de un nuevo modelo de desarrollo, sobre todo porque Cárdenas sería la última salvación del PRD para evitar la destrucción que tiene preparada López Obrador. Asimismo, se deben rehacer alianzas empresariales soslayadas, como con Carlos Slim Helú y su propuesta del Acuerdo de Chapultepec o la propuesta de transición del empresario Alberto Bailleres.
La debacle del PAN obliga al presidente Calderón a replantear su estrategia. Y a reorganizar su equipo de trabajo para fortalecerlo justamente con las nuevas alianzas en su partido y en los espacios de gobierno. El saldo electoral del domingo no fue sólo una llamada de atención para el presidente de la república sino un mensaje muy severo sobre la debilidad creciente del PAN. De las diez gubernaturas del próximo año, el PAN podría perder Tlaxcala y Aguascalientes y ver la continuidad del PRI en las siete que controla.

El destino final del presidente Calderón se localiza en julio del 2012: construir una nueva posibilidad política, de gobierno y partidista para dejarle la presidencia al PAN o preparar desde ahora la entrega de la presidencia al PRI.

Por Carlos Ramirez.

Post RLB. Punto Politico.

02 julio, 2009

Bours: holocausto electoral + Gasolina causó la tragedia

Acurrucado y protegido por los priístas a los que despreció a lo largo de seis años, el gobernador sonorense Eduardo Robinson Bours Casteló ha visto el fracaso de su estrategia: no ha podido ocultar la razón que provocó el incendio en la guardería ABC.

Datos revelados por algunos civiles que fueron los primeros en llegar al lugar para salvar a los niños han afirmado que el origen del incendio no fue el aire acondicionado y que los materiales de papelería tampoco explicaban la velocidad a la que se difundieron las llamas. La intensidad del incendio se debió a que en la bodega adjunta a la guardería guardaba gasolina.

Los datos tienen una explicación. Ahí ocultaban la gasolina de origen gubernamental que se usaba para alimentar los vehículos de las campañas priístas. Se trató de una operación realizada sin guardar los márgenes indispensables de seguridad.
En la bodega de la Secretaría de Finanzas estaban tambos de gasolina y llegaban autos oficiales a que los ordeñaran porque en la campaña política no pudieron usar directamente vales de gasolina del gobierno del estado. El incendio se produjo por una chispa en un ambiente peligrosamente cargado de vapores de gasolina. La rapidez con la que se expandió el incendio se debió a la falta de extintores y desde luego a la ausencia de medidas de seguridad.

Hasta ahora, las autoridades federales no han interrogado a las primeras personas que arribaron el lugar. Pero algunos testigos las han identificado como de una empresa privada importante, vinculada a la industria de bebidas alcohólicas. Ellos fueron quienes hicieron labores heroicas para tratar de salvar a algunos niños y las que percibieron el olor a gasolina. En este punto algunos expertos han coincidido con la tesis de que el incendio tuvo un acelerante que propagó el fuego muy rápido.
El caso de la guardería ABC en Sonora abrió un debate sobre los estilos arbitrarios de gobernar de Eduardo Robinson Bours Casteló. Como empresario, Robinson Bours escaló posiciones políticas por el apoyo del presidente Ernesto Zedillo y su esposa Nilda Patricia.

Pero el asunto más delicado es que Robinson Bours terminó con la leyenda urbana priísta de que los mejores políticos eran los empresarios, porque decían que llegaban al poder con posiciones económica personales y empresariales resultas y por tanto no tenían que expoliar los negocios y las finanzas públicas. A pesar de poseer una riqueza consistente, la familia Robinson Bours aumentó su fortuna a través de negocios con los presupuestos públicos para obras y servicios.
Por ejemplo, la familia Robinson Bours ha utilizado aviones oficiales del gobierno del estado para servicios privados. Documentos de la bitácora de vuelo en poder de Indicador Político hablan de viajes familiares sin explicación oficial a sitios como Las Vegas, San Diego, Tucson o Phoenix. Entre el 17 de diciembre de 2008 y el primero de junio del 2009 están contabilizados 51 vuelos del gobernador o su familia a lugares donde no hubo actividades oficiales. La base de datos en poder del columnista registra vuelos desde 2004.

A ello se agregan los negocios del poder del gobernador, el papel de su poderoso hermano Ricardo con el control que tuvo de la inversión pública a través de oficinas especiales. La preocupación del gobernador saliente radicó en la urgencia de poner sucesor para evitar los conflictos de la revisión de la cuenta pública.

Lo grave ha sido la ineficacia de la percepción de que empresarios en el poder garantizarían un mejor manejo de los fondos públicos. El caso de la guardería ABC exhibió la entrega de concesiones a familiares de la familia Robinson Bours Laborín. El mandatario estatal no le dio a sus familiares negocios de sus propias empresas privadas sino los que se pagan con fondos públicos. Los presupuestos públicos aumentaron la fortuna privada de la familia del gobernador de Sonora.
El problema adicional en el caso de la guardería ABC radica en la protección oficial a sus dueños privados: la complicidad se transforma en una vulgar impunidad. Casi como una burla a los familiares de los 48 niños muertos por la responsabilidad municipal y estatal en la vigilancia del funcionamiento de la guardería, el gobernador Robinson Bours Casteló encarceló unas horas a vigilantes y empleados menores. Más tardaron en procesarlos que en liberarlos bajo fianza.
La procuraduría estatal, bajo sospecha por el incremento del narcotráfico en el estado y en camiones de reparto de la empresa Bachoco, propiedad del gobernador, ha actuado más como oficina de defensa de los dueños de la guardería que como fiscal del Estado representando los intereses de la sociedad agraviada con el drama de la ABC.

Las manifestaciones públicas creciente de familiares y ciudadanos afectados por el incendio han topado con el muro de un gobernador dispuesto a proteger a sus familiares que son dueños de la guardería ABC. Sin embargo, la pista de la gasolina y la indagación sobre la papelería sospechosa ocultada en la bodega adyacente podrían pronto reorientar las investigaciones y colocar a Robinson Bours, como lo clama el pueblo de Sonora, en el centro de las investigaciones.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

Hasta matar al PRD

Al diablo con las instituciones”, nos dice nuevamente Andrés Manuel López Obrador. Pero en esta ocasión las instituciones son las de su propio partido, el PRD, del cual fue presidente nacional y que, tras postularlo como candidato en el 2006, estuvo a punto de llevarlo a la Presidencia de la República.
No es ésta la primera vez que López Obrador se inconforma con un resultado electoral que le es adverso. De hecho, este político ha acusado siempre a las autoridades de ser responsables de sus derrotas, aunque siempre ha considerado sus triunfos como producto de su esfuerzo y de su honestidad valiente.

En 1988 López Obrador reclamó fraude tras su derrota por Salvador Neme del PRI en la elección al gobierno de Tabasco. En 1994 nuevamente fue vencido en una elección para regir Tabasco, en esta ocasión por Roberto Madrazo, también del PRI, pero el movimiento de protesta que organizó entonces le permitió adquirir notoriedad nacional, lo cual le hizo posible ganar la elección interna para convertirse en presidente nacional del PRD. Esa elección interna sí la consideró justa.

En el 2000 López Obrador ganó la elección para jefe de gobierno del Distrito Federal. No presentó queja por la actuación de las autoridades, pero en el 2006 afirmó que su derrota en la elección presidencial había sido producto de un gran compló.

En marzo de 2008 López Obrador no fue candidato pero apoyó a Alejandro Encinas para ser presidente nacional del PRD. Cuando ganó Jesús Ortega, el tabasqueño volvió a recurrir a la teoría del compló. En el 2009 ha retomado esta explicación para cuestionar la decisión unánime del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de declarar inválida la candidatura de Clara Brugada –apoyada por López Obrador—a la jefatura delegacional de Iztapalapa.

López Obrador ha tomado la decisión en Iztapalapa y otros lugares del país de apoyar a los candidatos del Partido del Trabajo. Esto viola abiertamente los estatutos del PRD, que señalan que un militante será expulsado si respalda a otros partidos políticos. López Obrador, sin embargo, amenaza con escindir al PRD en caso de que la dirigencia encabezada por Jesús Ortega tome la decisión de expulsarlo.

A López Obrador no parece importarle la posibilidad de destruir al PRD o dividir aún más el voto de la izquierda. O él controla al PRD o lo destruye. Y como están las cosas, esta última parece ser la consecuencia más probable.
Por Sergio Sarmiento.
Post RLB. Punto Politico.

El nuevo comunismo

Las ideas comunistas no han desaparecido, se han transformado, sólo que ahora aún más destructoras que antes. Lo peor es que vivimos en un mundo más comunista que capitalista y creemos que es al revés.
Karl Marx dividía, básicamente, al mundo capitalista en dos clases:

Proletariado. Obreros encargados de la producción, pero que no eran propietarios de los medios de producción. Trabajan por un salario.

Burguesía. Los que poseen los medios de producción. Dueños de la utilidad.

La propuesta comunista, para “vivir mejor”, era que el Estado controlara los medios de producción, como una forma de emular que los obreros fueran dueños de su propia producción, de tal manera que el reparto de la utilidad se llevara conforme a las capacidades y necesidades de cada obrero. El Estado se convertiría en una gran cooperativa.

No hay que darle vuelta al asunto, el comunismo propuesto por los marxistas ha fracasado, no generó los resultados prometidos y aún al día de hoy sigue fracasando en los países que albergan esta ideología.

El problema es que las ideas comunistas no han desaparecido, se han transformado, sólo que ahora aún más destructoras que antes. Lo peor es que vivimos en un mundo más comunista que capitalista y creemos que es al revés. Los políticos y los medios de información nos hacen creer que el capitalismo es la perdición, mientras el comunismo avanza cada vez más, quitándonos nuestro principal derecho: nuestra libertad.

La máxima del Estado comunista sigue siendo la misma, controlar los medios de producción. La mejor forma de controlarlos es muy simple, se está haciendo en este momento, desde hace un tiempo y en cualquier parte del mundo: controlando la demanda de productos y servicios.

Implícitamente el comunismo siempre ha sido así, el fin ha sido, en todo momento, controlar la demanda. En un Estado comunista, los ciudadanos no pueden decidir qué es lo mejor para ellos, no deciden qué comprar y mucho menos pueden decidir qué vender. Hoy en día, los gobiernos –incluso los que se hacen pasar por capitalistas– intentan controlar la demanda.

Las principales formas de controlar la demanda es por medio de la emisión de dinero, los impuestos o los subsidios.

Con el control en la emisión de dinero, se puede manejar, a nivel macro, la capacidad de compra de los individuos. Es posible generar la ilusión de estabilidad o incluso, si es necesario, se puede crear inestabilidad. Al fin, el culpable puede ser el capitalismo; cuando en un verdadero capitalismo no debe existir un control sobre la emisión del dinero por parte del Estado.

Los impuestos son útiles para controlar, por ejemplo, lo que se vende internamente en un país. Con ello se puede someter a los empresarios que no se adaptan o no quieren ser cómplices del régimen. Los impuestos arancelarios, que aparentemente son útiles para el crecimiento interno, son en realidad una forma de control entre el gobierno y los empresarios no capitalistas (aquellos que en contubernio con los gobiernos, invierten sin riesgo, sin competencia), para que no entren productos que en el exterior se producen más baratos; obligando a los ciudadanos a comprar productos caros, producidos por empresarios corruptos, auspiciados por políticos corruptos.

Los subsidios son mecanismos para apaciguar a los ciudadanos, para crear la ilusión de que “sí funciona”; a la vez que, aparentemente, abaratan los productos y servicios, orillando a los ciudadanos a consumirlos en perjuicio de productos y servicios no subsidiados, eliminando así a la competencia.

El asunto de todo esto, es que no nos estamos dando cuenta. Los políticos comunistas van a paso lento, pero seguro. Cuando menos lo pensemos, ya vamos a estar inmersos en un cúmulo de políticas comunistas, con la fachada de capitalismo.

En resumen, la fórmula es sencilla: políticas para controlar la demanda de productos y servicios, empresarios no capitalistas y ciudadanos conformes con su derecho limitado a decidir por sí mismos.

No es necesario controlar a los medios de producción, cuando puedes controlar lo que la gente consume.

Por Artemio Estrella.

Post RLB. Punto Politico.

10 junio, 2009

Sociedad, Politica y Futbol - Voto en blanco en futbol

Ahora que la sociedad mexicana quiere tomar el control de su entorno político y social, el voto en blanco-abstención-nulo debe trasladarse a la selección mexicana de futbol. El fracaso en El Salvador debería llevar a un boicot popular de estadio vacío hoy en el Azteca para obligar a autoridades y dueños de equipos a una reforma total del futbol mexicano.

A pesar de que el futbol depende del apoyo popular, los dueños de los equipos y la federación mexicana manejan a la selección a espaldas de la sociedad. Eso sí, los futbolistas se dedican a explotar la pasión con participación en empresas comerciales para anunciar productos. De ahí también que los fanáticos del futbol deban extender boicot contra esos productos para exigir a los propios futbolistas más atención a la técnica que al negocio. El futbol en México es un factor de estabilidad social.

El voto en blanco-abstención-anular en el futbol sería una llamada de atención a las empresas y al propio gobierno sobre el papel del futbol en el ánimo nacional. Empresas y futbolistas apelan siempre al apoyo de los fanáticos pero no ofrecen resultados a cambio. Si los apasionados del futbol siguen permitiendo que las empresas hagan su santa voluntad y el gobierno y sus instituciones obligadas a regular el deporte nacional por excelencia volteen hacia otro lado para que un oligopolio de intereses decida en función de tasas de utilidad y no responsabilidad social, el futbol mexicano seguirá cayendo por la pendiente de intereses multimillonarios y los fracasos en las canchas.
México se encuentra en una posición deprimente en futbol, un poco como reflejo de la propia crisis nacional. El Tigre Emilio Azcárraga Milmo inventó el grupo de la Concacaf para encontrarle a México un espacio en el futbol subdesarrollado en Centroamérica y el Caribe. Pero resulta que los equipos de esas zonas han aumentado su calidad y México ha disminuido el nivel técnico de su futbol.
La crisis del futbol es seria. Y hay una evidencia: ahora todo el orgullo nacional se ha centrado en la esperanza de que México venza al equipo de Trinidad y Tobago, cuyo nivel técnico aún es bajo. Pero luego de lo ocurrido con la mediocridad de la selección de El Salvador, la depresión social mexicana comienza a preocuparse por la posibilidad de la derrota.

La socialización del futbol ya venía de tiempo atrás pero fue colocada nuevamente como un tema de la coyuntura y de la crisis por la intervención del presidente Calderón para precipitar la salida del sueco Sven Goren-Ericsson y sugerir la llegada de Javier Aguirre, por la campaña de la federación mexicana para convocar el apoyo de los fanáticos y por las recientes informaciones sobre investigaciones a equipos que pudieran estar facilitando el lavado de dinero del narcotráfico.

El tema se convierte en prioritario por el hecho de que se trata de la selección nacional de futbol, es decir, un equipo que lleva la representación oficial de México a competencias internacionales. Por tanto, el gobierno federal y el Congreso, donde existen instancias de regulación y promoción del deporte y de vigilancia del nombre de México, debieran de constituir comisiones especiales para intervenir en el futbol nacional y evitar el fraude a los fanáticos del deporte de las patadas.

El problema del futbol mexicano es de técnica y de negocios, pero a decir del sociólogo Raúl Navarro Benítez también padece el efecto espejo de la realidad nacional: Aguirre es como el Tlatoani presidencial, la corrupción y los privilegios impiden alto nivel técnico, los jugadores carecen de espíritu de equipo, la federación mexicana es un cártel de intereses creados, no existe un plan de desarrollo del deporte, los errores se responden con pretextos, los dueños de los equipos dicen que la crisis es un “catarrito” futbolístico, la improvisación ahoga la capacidad técnica, los jugadores le apuestan al faul y no a la técnica ofensiva, no existe equilibrio de poderes entre los dueños, los dedazos deciden la lista de convocados, no hay respeto a las reglas ni a las autoridades, el sistema de justicia futbolística responde a intereses y corruptelas, los poderes fácticos gobiernan a los equipos.

Pero el futbol es más que un deporte: se trata, al final de cuentas, de un estado de ánimo de la sociedad, de un factor de estabilidad social. De ahí que las autoridades están obligadas a poner orden en el desorden, a romper intereses creados y a impedir que los seguidores del futbol y de la selección nacional sean defraudados por manejos irregulares con la selección. Por ejemplo, a Ericsson lo impuso Jorge Vergara, el dueño de las Chivas de Guadalajara como nuevo poder fáctico del futbol, pero Ericsson fue desplazado por la intervención del presidente de la república al escuchar el clamor social por el caos en la calificación. Pero también tiene que ver el hecho de que Televisa es dueña de tres equipos de futbol, pero con tan malos manejos que el Necaxa acaba de bajar de división; sin embargo, con tres equipos se puede manipular la tabla de posiciones en función de intereses económicos.

La selección es un manojo de intereses comerciales. Los jugadores son más leales con los patrocinadores que con los fanáticos. Y ahora el PRI se ha metido con spots electorales explotando los colores de la selección nacional. Por eso las autoridades y el congreso deben regular el futbol y la selección. Y la sociedad debe dar su primer paso y decretar el voto en blanco-nulo-abstención no asistiendo hoy miércoles al estadio Azteca para demostrar su repudio a la falta de calidad, integridad, ética y entrega de los futbolistas.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB . Punto Politico.

12 mayo, 2009

Engaños de Ebrard: AMLO + En el DF, distraer a medios

Como dice el principio jurídico de que a confesión de parte existe el relevo de pruebas, quedó científicamente comprobado que Marcelo Ebrard, jefe “legítimo” del gobierno del DF, organizó una masiva operación de engaño: sin reconocer una epidemia de influenza en la capital paralizó la ciudad sólo para que los medios no lo criticaran.

Ebrard bucando virus en el agua

La información no forma parte de ningún compló ni fue un invento de Carlos Ahumada Kurtz ni lo incluyó su libro Derecho de Réplica, sino que fue una revelación política que hizo nada menos que Andrés Manuel López Obrador, cacique político de la ciudad de México y padrino de poder de Ebrard.
Tras de rebelarse a las reglas estrictas sanitarias para proteger la salud de las personas y en un mitin relámpago para escabullirse de la policía, López Obrador también reveló que México no tuvo una epidemia de influenza humana y dijo que Ebrard había tomado las mismas decisiones que el presidente Calderón sólo para evitar la crítica de la prensa.

López Obrador manifestó que la influenza no existió y para ello mostró las conclusiones científicas a que había llegado --no lo dijo pero seguramente así fue-- algún “comité legítimo de salud del gobierno legítimo de la república legítima”: “que influencia ni que ocho cuartos”. Las autoridades científicas de México y el mundo, incluyendo algunos premios nobel y varios ex secretarios de Salud, carecieron de argumentos científicos para refutar el estudio de López Obrador, basado en conclusiones de los doctores más reputados de la galaxia.

Ya en lo político, López Obrador destapó la impostura de Ebrard, quien sometió a la ciudad de México a una severa cuarentena que impidió que los ciudadanos salieran de sus casas y suspendió actividades económicas durante varios días. López Obrador exhibió, pues, la farsa de Ebrard:
“Ebrard tiene una circunstancia muy especial. Él tiene que actuar independientemente de que existiera el problema. Ebrard gobierna bajo mucha presión. Si no hace nada, los medios se lo comen. Ésa es la realidad”.
Por tanto, López Obrador confirmó la hipótesis de que Ebrard metió al DF en una semana de pánico social y de cuarentena obligado sólo para evitar la crítica de los medios. De hecho, López Obrador definió la tesis nueve de la influenza como una conspiración mundial de los malos contra los buenos. El sitio http://www.pijamasurf.com/ publicó una lista de las ocho tesis de la teoría de la conspiración de la influenza:
1.- Fue culpa de Granjas Carrol, instalada en Las Glorias, Veracruz. Esta tesis fue difundida por La Jornada.
2.- Una maniobra del ex secretario de Defensa de Bush, Donald Rumsfeld, y “un grupo de poder”. Y todo para beneficiar a la empresa Gilead Science, inventora del antiviral Tamiflu y ex presidida por Rumsfeld.
3.- Fueron los iluminati. Aquí se incluye en la conspiración a George Shultz, secretario de Estado de Reagan. El ideólogo sería Henry Kissinger, quien llama a disminuir la población mundial y se entiende que los virus matan gente, sobre todo pobres, y entonces quedará un mundo para los ricos.
4.- El plan del virus fue fabricado en las reuniones del G-7 y en la reunión de Barack Obama con Felipe Calderón, porque “no existen casualidades”, aunque no hay ningún G-7.
5.- El virus nuevo de la influenza humana fue fabricado en un laboratorio, según una declaración de la ministra de Salud de Indonesia, apoyada por un programa de la televisión rusa de Vladimir Putin.
6.- La influenza fue rociada en el ambiente, a través de las “estelas de condensación de los aviones”. Se trata de una forma premeditada de alterar los genes de la población.
7.- La influenza humana es un virus genotípico de exterminación racial. La tesis se apoya en el hecho de que los únicos muertos han sido mexicanos.
8.- El virus es un truco de manipulación mediática y no existe. El verdadero virus, dicen sus promotores, es el “virus del pánico”.

La respuesta al pánico beneficia a los “grupos de poder”.
Y a estas ocho tesis de la teoría de la conspiración hay que agregar la 9 que aportó López Obrador con la seriedad del caso: el virus fue inventado por Marcelo Ebrard para evitar una campaña mediática en su contra que tenía el propósito de derrocarlo de la jefatura de gobierno del DF. Para confirmar su tesis, López Obrador presentó la argumentación que apoya su fórmula científica, a la que llegó casi igual a Einstein con su E=MC2., a partir del principio científico de “qué influencia ni qué ocho cuartos”.

La comunidad científica internacional, la “legítima”, obviamente, presidida por el doctor en ciencias Hugo Chávez, no las comisiones peleles que existen en el mundo, acaba de formar un grupo especial de estudios para encontrar su referencia matemática.

Por Carlos Ramirez.

Post RLB. Punto Politico.

28 abril, 2009

DF: víctima de López Obrador + Ebrard, rebasado por la crisis

Cuando estalló la crisis social por los terremotos de 1985, dos funcionarios se movieron para capitalizar políticamente hacia Carlos Salinas el descontento social: Manuel Camacho y su operador Marcelo Ebrard. Hoy los dos aparecen dañados por la influenza: el primero fue hospitalizado y el segundo quiere salvar a la ciudad al margen de la autoridad federal.


La Ciudad de México ha quedado peligrosamente expuesta a la enfermedad infecciosa. Pero no sólo por la agresividad y violencia de la gripe porcina, sino por la decisión del jefe de gobierno del DF de excluirse del régimen federal. Ebrard ha tomado decisiones sin tomar en cuenta a la república y obviamente con las limitaciones de la autoridad capitalina.

Lo grave de todo ha sido el hecho de que la gripe porcina estalló en el Distrito Federal por negligencia de las autoridades locales. La responsabilidad del secretario de Salud del gobierno del DF fue manifiesta al desconocer la magnitud de los primeros casos, tardar en la toma de decisiones generales y alejarse de las estrategias federales.
En el fondo, Ebrard quiso capitalizar políticamente el conflicto para ofrecer la imagen de un gobernante capaz de funcionar sin el gobierno federal y adelantarse al 2012.
La Ciudad de México ha quedado atrapada en la ausencia de un reconocimiento del jefe de gobierno hacia el presidente de la república por las elecciones del 2006 en la que paradójicamente los dos fueron electos en la misma votación, pero Ebrard decidió, por órdenes de López Obrador, no reconocer legalmente la autoridad del presidente de la república. En estos dos años, el DF ha padecido en su funcionalidad la decisión de Ebrard de eludir su responsabilidad legal y constitucional como gobernante de una entidad miembro del pacto federal.
Pero también los capitalinos han sufrido el exhibicionismo político a costa de sus necesidades. En la pasada crisis de agua durante la semana santa por reparaciones en el sistema Cutzamala, Ebrard acusó políticamente al gobierno federal de manipular el tema del agua. Pero él mismo puso su parte: organizó columnas de pipas de agua para las zonas que vieron cortado el suministro, pero las puso en marcha en un acto político en donde el jefe de gobierno del DF dio la orden de salida con una banderita, como si fuera competencia deportiva.
El poder político de Camacho y Ebrard en la ciudad de México, que luego fue compartido con el PRD de López Obrador, comenzó en 1985 cuando los dos organizaron a los capitalinos que perdieron viviendas. Desde la Secretaría de Desarrollo Urbano, Camacho y Ebrard propiciaron la organización urbana para acceder a las viviendas y con ello crearon una estructura política popular. Ahí se dio la vinculación de Camacho y Ebrard con René Bejarano, quien creó grupos demandantes de vivienda y con ellos otra estructura de movilización social.

La gravedad del caso de la influenza en el DF ha subido de peligrosidad no sólo por el daño mismo de la enfermedad, sino por la exclusión del DF de los planes federales. La rápida reacción del presidente Felipe Calderón en la toma de medidas para contener la amenaza médica ha encontrado a un jefe de gobierno realizando actividades mediáticas para impedir el hundimiento de su figura política. Al final, el gobierno del DF ha sido nada más reactivo a las decisiones federales; pero también se ha convertido en un obstáculo de las medidas de emergencia adoptadas a nivel federal.

La participación del secretario capitalino de Salud en el marco federal ha sido escasa, llena de regateos y sobre todo con huecos de incompetencia en materia de capacidad de reacción y sobre todo de previsión de epidemias. La decisión de Ebrard de operar por su propia cuenta ha colocado al Distrito Federal en una zona mayor de riesgo de agudización de la enfermedad por la falta de recursos locales para atender una emergencia médica de tamaña magnitud. En este contexto, los capitalinos han sido víctimas de la instrucción de López Obrador a los funcionarios del GDF de evitar cualquier relación con el gobierno federal y con el presidente Calderón.

En medio de una amenaza real de pandemia, el Distrito federal aparece sin liderazgo político y sin estructura de gobierno. La capacidad de una administración local ante una pandemia es menor, pero en el DF se ha evitado una articulación funcional con la estructura federal. Y aunado a ello, la frivolidad política para atender la peligrosidad del caso. Ebrard ha aparecido en actos masivos para entregar personalmente cubrebocas, pero el GDF no ha podido articular una estrategia de información sobre la dimensión de la enfermedad. Y para ponerle la cereza al pastel, Ebrard se dedicó en los últimos días a aparecer en público y saludar de mano a la gente cuando la primera recomendación médica es justamente evitar contactos físicos, sobre todo en la fase 4 de la Organización Mundial de la Salud.

La otra parte de la crisis involucra al gobierno de Veracruz, donde Fidel Herrera Beltrán se ha dedicado a ocultar la responsabilidad en la difusión de la influenza. De acuerdo a reportes periodísticos, desde el 3 de abril se dieron los primeros casos de fallecimientos acreditados a animales de una granja en Perote. Herrera ha dedicado más esfuerzos a la utilización de recursos públicos para beneficiar al PRI en las próximas elecciones, que a cuidar la salud de los veracruzanos. Y de paso, pudo haber dejado que la enfermedad contaminara otras entidades.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

16 abril, 2009

Obama-México: ablandamiento

Como todos los anteriores presidentes de los Estados Unidos, Barack Obama estará hoy en México para reafirmar la existencia de una crisis de seguridad del imperio y para refrendar que las soluciones deben darse del Río Bravo hacia el sur y nada, pero nada, hará la Casa Blanca al interior del territorio estadunidense.
Oculto detrás de la sonrisa y del color de la piel, Obama no puede ocultar el verdadero rostro de la hegemonía. La estrategia fue abierta y repitió el modelo tradicional estadunidense del palo y la zanahoria: luego de la ofensiva para caracterizar a México como un Estado fallido y sacudir la estabilidad mexicana, la Casa Blanca pasó a la aprobación de un programa de seguridad para aumentar el intervencionismo de los EU en México vía el Plan Mérida y la operación de Janet Napolitano como secretaria de Seguridad Territorial.

Además de aumentar la presencia de agentes estadunidenses en México e inclusive un mayor contingente de personal de la Migra en el Distrito Federal, Washington decidió crear oficinas de supervisión de los fondos de la Iniciativa Mérida por la sospecha de corrupción en el manejo de las aportaciones extranjeras a seguridad. El problema se localiza en una mayor operatividad de agentes norteamericanos en oficinas de seguridad mexicanas.

Las decisiones del gobierno de Obama en materia de seguridad trasladan toda la responsabilidad a México. Dos de ellas han sido significativas en la ausencia de corresponsabilidad estadunidense: el contrabando de armas y la demanda de droga. La Casa Blanca va a aumentar la vigilancia en la frontera pero con mayor intensidad del lado mexicano para tratar de frenar el tráfico de armas, pero Obama ha decidido no tomar ni ninguna iniciativa para disminuir no sólo la venta de armas dentro de los EU sino tampoco hacer nada en contra del principal traficante de armas en el mundo: el gobierno estadunidense, a través del Departamento de Defensa.

Atacar el tráfico sólo en el cruce traslada la responsabilidad al país receptor, pero con evidencias más que suficientes de que el problema en la disponibilidad. La oferta de armas se conforma con la compra legal pero sobre todo con las armas en disponibilidad que desecha el Pentágono y que los EU “colocan” en varias partes del mundo a precios irrisorios. En Las Vegas se realiza cada año un tianguis de armas para venta al menudeo. Esas armas son las que luego se contrabandean a México y a otras partes del mundo. El loby de la Asociación Nacional del Rifle es el más poderoso en la Casa Blanca.
Y a pesar de reconocer el papel de la demanda en el tráfico de drogas, Obama se ha negado a tomar alguna iniciativa para combatir el consumo de drogas dentro de los EU. Pero el alto consumo de droga en los EU es posible por la existencia de la poderosa red de distribución de estupefacientes al menudeo, en las calles, creando un problema mucho peor que el de las narcotienditas mexicanas. Como una manera de eludir el problema ahora los EU culpan a las pandillas mexicanas de controlar el tráfico, pero esas bandas sólo pueden existir por la corrupción de las policías en las ciudades.

El problema de la administración Obama es que aún desconoce el papel estratégico de México en el escenario internacional, pero también México padece el síndrome priísta de la pasividad porque espera la iniciativa de los EU en lugar de asumir por adelantado una redefinición de las relaciones bilaterales. En un comentario difundido el martes 14, el ex embajador estadunidense Tony Garza le recordó al gobierno de Obama que la incomprensión suele llevar a posiciones equivocadas.
Garza escribió al presidente Obama y a sus colaboradores: “El discurso sobre el estado fallido que acaparó los encabezados durante los últimos meses ha cedido en cierta medida y, espero, se irá desvaneciendo. Sin duda, una retórica que sirvió más para dañar a nuestras naciones que para lograr avances significativos.”
Luego de haber sido embajador de Bush en México, Garza le explicó a Obama y a sus colaboradores que la seguridad y desarrollo de México debe ser de interés prioritario de los EU: “la seguridad regional y la prosperidad son vitales para México y tal vez más vitales aún para los Estados Unidos”. Garza le recomienda a Obama ahora que visita México: “usted debe ver a México como el umbral de las Américas, un puente perfecto tanto para el norte como al sur”.

Pero si la perspectiva de Obama es estrecha y corta y no se sale del viejo modelo imperial de dominación e intervencionismo, entonces corresponderá al gobierno mexicano --ya sin los lastres del síndrome del PRI de esconder las cosas-- modificar las relaciones bilaterales, obligar a los EU a tomar decisiones dentro de sus fronteras y sobre todo acostumbrar a los EU a ver en México a un socio y no a un país bananero.

El gobierno de Obama tiene la oportunidad de madurar su relación con México, pero a condición de detener la construcción del muro, de llegar a un acuerdo migratorio con México y de tomar decisiones internas contra el consumo de droga y el tráfico doméstico de armas. El problema de Obama con México comienza dentro de los EU.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

27 marzo, 2009

Obama: el palo y la zanahoria

Al viejo estilo americano --desde Nixon a Bush--, el presidente Barack Obama le aplicó a México el modelo del palo y la zanahoria. Luego de una ofensiva oficial negativa contra el gobierno de Calderón, la Casa Blanca salió con un Programa México basado en el intervencionismo.


Si se revisa la propuesta presentada por Janet Napolitano, ex gobernadora de Arizona y secretaria de Seguridad Interna de los EU, la Casa Blanca aumenta la presencia de personal policiaco y antidrogas en México y deja abierta la amenaza de movilizar la guardia nacional en la frontera con México.
Por tanto, el punto de partida del programa es el enfoque tradicional de que el problema del narco es de México, no bilateral. Por ejemplo, Obama promete obstaculizar el tráfico de armas de los EU a México, pero para nada toca el problema de origen: la facilidad de venta de armas dentro de los EU por la existencia de la Segunda Enmienda. Y otra: el consumo de drogas que genera su propia demanda tiene la justificación de los derechos individuales.

En este contexto, el Programa México de la Casa Blanca se enfila al fracaso. Mientras la Casa Blanca no tome la decisión de modificar las leyes locales para prohibir venta de armas o reprimir el consumo, la demanda de droga y su contexto criminal seguirá latente. En cambio, México debe preguntarse qué van a hacer en México 50 agentes de la Patrulla Fronteriza --la Migra-- en el DF si su tarea es vigilar la frontera. Y el aumento de agentes de la DEA en la frontera bilateral será una carga adicional por su estilo arbitrario, arrogante y poco profesional para investigar, además de que la oficina antidrogas opera con el mecanismo de la infiltración.
México debió de haber impugnado el Programa en base a una definición mucho más viable, si acaso se tratara de atacar directamente al narco: manden dinero, no policías. En este contexto cobra vigencia la que podría denominarse la Propuesta Oaxaca, definida por el gobernador Ulises Ruiz: utilizar recursos de fondos judiciales contra el narco para apoyar proyectos de inversión productiva en zonas dominadas por el narco. En Oaxaca se han experimentado dos líneas: el turismo ecológico y los invernaderos.
El mecanismo sería sencillo. Por ejemplo, utilizar fondos ahora asignados a la construcción del muro --que no servirá de nada-- para invertirlos en zonas de producción y en ciudades fronterizas donde el narco ha absorbido la demanda de empleo. Se trataría de cambiar la lógica productiva y de paso se ayudaría a disminuir la migración al sentar bases de arraigo de ciudadanos ahora condenados al desempleo. Se podrían utilizar, a decir del gobernador Ruiz, fondos del Banco Mundial y el BID con el sentido de apoyar la inversión en zonas donde los campesinos no tienen más ingreso que el narco. El presidente Calderón bien podría sorprender a Obama con una propuesta para desjudicializar el asunto del narco y enfocarlo como un problema social.
Asimismo, México debería exigirle a los EU que le entraran a cuando menos ocho problemas locales que determinan el problema de la demanda de droga y los problemas criminales adjuntos: bajar la venta de armas que hoy defiende la Asociación Nacional del Rifle, atacar la corrupción oficial dentro que permite el tráfico, penalizar el consumo de droga para dificultar el comercio, atacar en serio el lavado de dinero del narco en el sistema bancario estadunidense, desmembrar los cárteles de distribución de droga en las calles, atacar en serio el transporte interestatal de droga, impedir que la CIA y la DEA usen la droga como instrumento y convertir el tráfico de droga en un asunto local y no culpar a los demás de sus propios conflictos.

El Programa México de Obama fue preparado con la ofensiva de ataques contra México, cuyo punto culminante fue la acusación del jefe militar de que México es un Estado fallido. Arrinconado México, la Casa Blanca definió una propuesta que tiende a judicializar el tráfico de droga sin ningún compromiso local. Si se revista la Iniciativa Napolitano se encontrarán medidas contra México, invasoras de su soberanía y sin ningún compromiso que acepte la corresponsabilidad de los EU en el tráfico de drogas. México debería desempolvar la afirmación del presidente Díaz Ordaz: si México es trampolín del narco, es que los EU son la alberca por el consumo y el aprovechamiento financiero de los narcodólares.

Por lo demás, habría que evaluar el contexto político del Programa México anunciado por Napolitano: su espacio de acción sería una frontera dominada por la oposición política: los estados fronterizos del sur de los EU están gobernados por republicanos y los estados mexicanos fronterizos por el PRI, en tanto que Obama es demócrata y Calderón es panista. El Programa, por tanto, tendrá efectos políticos.
A pesar de la simpatía a su favor, Obama decidió el camino tradicional del viejo imperio que ve a sus vecinos como culpables y evita cualquier reforma interna. Por eso el Programa México está condenado al fracaso, en tanto los EU no decidan asumir la parte de culpa que les corresponde en el narcotráfico.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

24 marzo, 2009

Crisis, 2009 y la canícula + La Cámara no deja gobernar

Lamentablemente para el país, las elecciones federales del 2009 llegaron en mal momento: la hora de la canícula política. Aunque el término tiene que ver con la posición de las estrellas y sobre todo el Can Mayor, en el campo mexicano se alude a cierto estado de ánimo febril en los perros por la llegada de la ola de calor.

A nadie debería extrañar que el país haya ingresado a una etapa de conflictos políticos. Ni que el tono de los enfrentamientos haya subido de calor. Al final de cuentas el escenario político electoral es simple de entender: a la oposición le conviene agrandar la crisis y detener cualquier iniciativa gubernamental y el partido en el poder no tiene más camino que atacar a la oposición.

En todo caso, el principal mensaje que deja en el electorado el conflicto entre partidos y políticos radica en el hecho de que el congreso no le permite gobernar al ejecutivo. Las lecciones políticas de la cohabitación --presidente de la república del PAN y mayoría PRI-PRD en el Congreso-- no han sido democráticas: el PRI frena iniciativas para demostrar que el PAN no sabe gobernar porque los priístas tienen el derecho de autor y el PRD necesita dibujar un escenario de hundimiento nacional para que venga el hombre providencial a salvar a México.

Así que los electores se deben preparar para lo peor. El PRI va a seguir tratando de gobernar --no de cogobernar desde el Congreso-- por encima del ejecutivo y el PRD tratará de enturbiar el escenario nacional. En lugar de que el poder legislativo sea la cámara hiperbárica de oxigenación y despresurización de una crisis que viene de atrás --de los gobiernos priístas y del populismo priísta convertido en neopopulismo lopezobradorista--, el Congreso se ha convertido en un campo de arenas movedizas contra el ejecutivo. Por ejemplo, el Congreso decidió realizar tres foros para empantanar iniciativas del ejecutivo en reforma del Estado, reforma energética y medidas contra la crisis, pero los congresistas se opusieron con actitudes autoritarias al foro presidencial sobre la nueva refinería.
Por tanto, el ambiente crispado de crisis hay que tomarlo como artificial. Es decir, parte del escenario electoral en donde la oposición verá todo malo y tratará de hacer tropezar al gobierno y el gobierno federal panista culpando a la oposición de lentitud en la toma de decisiones. De ahí que todos los ataques que tengan que ver con el gobierno y sus pantalones formen parte de la lucha política y no debería dramatizarse.

La hora de la canícula política lamentablemente será otro factor de la crisis. La tribu priísta de Beatriz Paredes Rangel quiso alargar la aprobación de las leyes contra la inseguridad para que el ambiente se crispara más, pero ahí el PRI perdió la batalla mediática con el PAN de Germán Martínez Cázares. En el mismo escenario cae el debate sobre Banamex, con la circunstancia agravante de que importantes políticos priístas exigen la venta del banco por el dinero de Obama al Citigroup por la sencilla razón de que quieren comprar ese paquete.

El PRI ha tomado la decisión de bloquear al gobierno de Calderón y de aprobar reformas para quitarle el poder al ejecutivo, aunque si el PRI regresa a la presidencia tendrá un presidente de la república sin fuerza del poder. Pero en el fondo no se trataría de una reforma a fondo de la estructura del Estado priísta para darle nueva funcionalidad a la sociedad y a las instituciones, sino con el propósito de mantener vigente esa estructura de poder y de dominación social priísta.
En este contexto debe verse el debate que viene sobre la reforma laboral. La actual estructura del sindicalismo privilegia a los líderes y los hace dependientes del poder y de la política. Pero es el PRI el que defiende esa posición por el hecho de que los viejos líderes de la CTM, todos ellos formados en la doctrina Fidel Velázquez de oprimir al trabajador para capitalizarlo ante el gobierno, forman parte del actual PRI.

Y del lado del PRD las cosas son iguales. Una de los puntos decisivos de la reforma laboral radica en la necesidad de democratizar la vida interna de los sindicatos, pues los líderes se apropian del poder y no lo sueltan. Ahí está el ejemplo típico del sindicalismo lopezobradorista, formado obviamente en la escuela del PRI: Francisco Hernández Juárez, dueño de la secretaría general del sindicato de telefonistas desde 1976. Por esas razones los líderes sindicales priístas y el PRI y sus bancadas con ellos se van a oponer a cualquier reforma laboral que rompa con sus intereses.
Ante la oportunidad de convertir las elecciones legislativas de mediados de sexenio en una nueva oportunidad para debatir la transición mexicana a la democracia, el país se colocará de nuevo en la orilla del abismo dela restauración. Lo malo es que el contexto es de una de las más severas crisis de los últimos quince años. Pero parece que la oposición quiere hundir más al país en los problemas para aparecerse como salvadora.

Así, el tema de las elecciones será doble: de un lado, la crisis; de otro, la certeza de que fracasó la cohabitación y que los políticos mexicanos no parecen estar preparados para la democracia.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

22 marzo, 2009

Flama Eterna

Lázaro Cárdenas del Río, Petróleos Mexicanos (PEMEX), LXXI Aniversario Expropiación Petrolera
Por Paco Calderon.
Post RLB Punto Politico.

19 marzo, 2009

Reflexión caso Forbes – Chapo / No se puede tapar el sol con un dedo

La inclusión del poderoso narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán en la tradicional lista de millonarios de la revista estadounidense Forbes. Ha tenido una gran conmoción e indignación en el gobierno de México. El presidente mexicano, Felipe Calderón, acuso a esta revista de una "apología del delito"
Hay dos cosas en esta vida que no se pueden ocultar. la primera es la enfermedad y la segunda el dinero, mucho dinero ¡¡.
Senadores del Partido Acción Nacional (PAN), el PRD y el PRI criticaron a la revista Forbes por incluir al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán en la lista de los hombres más ricos del mundo, pues se trata del reconocimiento a un criminal
“El Chapo” aparece en la lista entre un magnate petrolero suizo y un heredero de una industria química estadounidense es señalado de encabezar el Cartel de Sinaloa y las autoridades estadounidenses ofrecen una recompensa de cinco millones de dólares por su captura. “El Chapo” Guzmán es considerado como uno de los narcos más poderosos del narcotráfico en México, luego de fugarse de una prisión de máxima seguridad en 2001.
Forbes lo coloca en un Ranking número 701, donde empatan en fortuna, que asciende a mil millones de dólares, cien empresarios.
Emilio Azcárraga Jean, propietario de la empresa de comunicación más importante de habla hispana, Televisa, comparte el puesto con Joaquín Guzmán Loera de 54 años, “El Chapo”, el hombre más buscado de todo el país, la cabeza del cártel de Sinaloa. Narcotraficante capturado, narcotraficante que escapó, narcotraficante buscado y, hoy, empresario, narcotraficante claro, con mil millones de dólares en sus bolsillos, al menos eso reporta Forbes.
La revista Forbes especulo con una información, esta no la puede exhibir ni comprobar que dicha fortuna del narco esta al alcancé de poder ser detectada.
Nos haríamos unas preguntas a modo de reflexión.
¿Cómo obtuvieron dicha información?.
¿Por Quien? .
¿Qué banco proporcionó la información? .
¿Dónde se encuentra su fortuna para poderla cuantificar? .
¿Cómo una revista, pudo encontrar con las cuentas, los Bienes, los negocios y el gobierno de Estados Unidos y el de México no?.

Por otro lado la DEA, el departamento de Justicia, el fisco de los Estados Unidos y la PGR están obligados a investigar las fuentes de la misma revista y con esa información localizar al Chapo y apresarlo.
Telemundo, la segunda cadena de televisión más importante en español en Estados Unidos, anunció el año pasado que prepara una nueva serie basada en la vida de “El Chapo”.
En conclusión la revista quedo como un medio especulativo “Quien les va a creer en el futuro, si no pueden sustentar la información” solamente para tontos. no se puede tapar el sol con un dedo.

Por Raúl Lozano B.
Post RLB. Punto Político.

Comedia Francesa - El caso SarkoCassez, secuestrado + Reunión con pillos en el Elíseo

Antes de decidir sobre la entrega de la secuestradora sentenciada Florence Cassez a Nicolas Sarkozy, el presidente francés debería aclarar un detalle: su reunión con el padre de la acusada, quien negó cualquier relación y conocimiento con Israel Vallarta, el novio de su hija. Sin embargo, hay pruebas fotográficas de que el señor Cassez tuvo reuniones familiares con el jefe de la banda de secuestradores.

Por tanto, el presidente de Francia debe esclarecer si se reunió con el familiar de una francesa sentenciada en México por complicidad con una banda de secuestradores y si el mandatario tenía conocimiento de una relación personal del señor Bertrand Cassez con Vallarta. Antes de esa reunión en París, el señor Cassez afirmó que no conocía a Vallarta.
Las fotos serían, por tanto, de valor legal para señalar el hecho de que la familia Cassez mantenía una relación de complicidad con la banda de Los Zodiacos. En consecuencia, los argumentos legales para exigir la repatriación quedarían anulados. Y lo peor de todo, entonces, es que el presidente de Francia estaría protegiendo a una familia francesa vinculada a una peligrosa banda de secuestradores.
Lo que falta a esta comedia francesa es difundir más el testimonio de la familia Ríos, secuestrada por Vallarta y torturada por Florence Cassez. Si el presidente de Francia, ahora conocido como SarkoCassez por la protección a una secuestradora, recibió a un aliado del secuestrador Vallarta, entonces la familia Ríos debiera de tener el apoyo del presidente de México. Los testimonios escritos de la señora Ríos, conocidos por carta, hunden a Florence Cassez en un charco de hipocresía, sólo que está avalada por el poder político del Palacio del Elíseo.
Otro dato que se escapó al presidente SarkoCassez fue el que prueba que Israel Vallarta, compañero sentimental de Florence, es miembro de una familia de peligrosos secuestradores: su sobrino Arturo Vallarta de la Cruz y su primo Pavel Antonio de la Cruz Islas están presos por secuestro. La averiguación previa FSPI/T2/1279/06-09, del 20 de septiembre de 2006, y confesaron que su tío Israel Vallarta los asesoraba desde su rancho donde vivía con Florence y donde recibió al señor Cassez.
Por lo pronto, Francia debe aclarar la reunión del presidente francés con el padre de una francesa que formaba parte de una peligrosa banda de secuestradores. Las fotos de Bertrand Cassez con Israel Vallarta son incriminatorias. Y concluyen que Florence Cassez no fue una turista enamorada sino una peligrosa delincuente.
Las fotos de Bertrand Cassez con el secuestrador Israel Vallarta confirman que el padre de Florence le mintió al presidente de Francia. O que Sarkozy defiende concientemente a una delincuente.

Por Carlos Ramirez.

Post RLB. Punto Politico.

06 marzo, 2009

La especulación lleva a precios falsos

La historia nos ha enseñado que la especulación desmedida siempre lleva a precios demasiado altos o precios falsos, los cuales eventualmente siempre se derrumban.
Ejemplos de esto hay muchos y a continuación presentamos algunos: Como primer caso tenemos a la Bolsa Mexicana de Valores, la cual creció de manera desmedida en los meses previos a octubre de 1987, hasta que llegó el día 19 de tal mes, y ésta se desplomó arrastrada por la caída de la bolsa de Nueva York.

Los excesos en las operaciones de “compra de acciones a crédito” y el préstamo temporal de acciones provocaron una caída de 75% que llevó al Índice de Precios y Cotizaciones de 373 mil 216 puntos a 95 mil 484, en un sólo mes Este hecho provocó la ruina de miles de pequeños y medianos especuladores en nuestro país, muchos de los cuales habían hasta hipotecado sus casas para “invertir (especular)” en la Bolsa.

Un segundo ejemplo más reciente es el caso del precio del petróleo. Tenemos que el del tipo West Texas Intermediate (WTI) registró un precio promedio en 2007 de 72.33 dólares, para 2008 subió a 99.77 dólares, pero en lo que va de 2009 promedia apenas 40.39 dólares.

Cabe recordar que el 11 de julio de 2008 se alcanzó un precio de 147 dólares por barril, por lo que desde que alcanzó su nivel máximo al momento de escribir esto el precio del petróleo se ha derrumbado 74.6 por ciento.

Un tercer ejemplo es el caso e los precios de las casas en los Estados Unidos, las cuales de acuerdo con el índice de precios de Standard & Poor´s, cayeron en promedio 25 por ciento en su valor entre mediados de 2006 y diciembre de 2008. Y en lo que va de 2009 han descendido en valor otro 15 por ciento. ¿Por qué mencionó esto? Porque a juicio de varios analistas el precio del dólar en la actualidad ha dejado de estar fundamentado en la debilidad relativa de la economía mexicana, y por el contrario, el dólar observa una fortaleza frente al peso fundada
principalmente en la especulación.
El lunes 2 de marzo vimos con preocupación como el precio del dólar llegó en su cotización interbancaria los 15.43 pesos por unidad, algo impensable hace un año, y que además rompe ya con toda lógica económica como se explica a continuación: Es verdad que en el mes de septiembre de 2008 señalábamos que el peso mexicano mantenía un grado de sobrevaluación respecto al dólar de 11 por ciento, lo cual implicaba que eventualmente vendría un ajuste en el tipo de cambio y que éste sería tal que llevaría a la paridad cerca de su nivel de equilibrio (en ese entonces calculada por Gaeap en unos 12.30 pesos por dólar).

También es cierto que en la actualidad tenemos serios problemas con el déficit de la balanza comercial que sumó más de 16 mil millones de dólares en 2008 y se espera que alcance unos 20 mil millones de dólares en 2009. Por su parte, también es verdad que el Banco de México acaba de informar que durante enero de este año el monto de remesas cayó 11.88 por ciento con respecto al mismo mes de 2007, mientras que la inversión extranjera directa registró en 2008 una caída de 32.6 por ciento respecto al monto de 2007.

Todo esto es la realidad estructural de la economía mexicana; sin embargo, esto no justifica que hayamos sufrido una devaluación de 44 por ciento en el último año al pasar de un tipo de cambio de 10.71 pesos por dólar a uno de 15.43 por dólar. Y en este sentido, BBVA acaba de señalar que “la moneda mexicana atraviesa por un momento ligeramente histérico que no corresponde con los fundamentales de la economía” y agregó que “si se analizan las condiciones estructurales de las que dependen la cotización de la divisa, tales como la situación fiscal, el déficit por cuenta corriente o los diferenciales de productividad entre países, el tipo de cambio en México no debería estar más allá de los 13.50 pesos por dólar”.

Quiero ser enfático en que es verdad que la demanda de dólares es mayor que la demanda de pesos y que esta es la razón por la cual se está devaluando tanto nuestra moneda; sin embargo, también debemos reconocer en su justa dimensión el componente especulativo en toda esta situación.
Hace dos semanas comentábamos que de acuerdo a cifras del Banxico relacionadas con la operación total del mercado cambiario nacional, entre agosto de 2008 y febrero de este año, los operadores extranjeros compraron y vendieron dólares en el mercado interbancario por un monto de 989 mil 611 millones, mientras que los residentes en México totalizaron la cantidad de 423 mil 641 millones.

Si comparamos estas cifras con nuestro monto de comercio exterior, el flujo de remesas, el tamaño de la inversión extranjera directa y de cartera, veremos que estas cifras son claramente indicativas de que el grueso de las transacciones tiene carácter especulativo ante la creencia de que el dólar seguirá apreciándose.
En otras palabras, hay muchos mexicanos y extranjeros que no están viendo a la Bolsa de Valores en México como una buena opción de inversión, y por otra parte consideran insuficiente el rendimiento que pagan los Cetes (7.25 por ciento en el plazo a 28 días), por lo que ven atractivo el llevarse sus dólares a Estados Unidos y no recibir intereses, pero a cambio obtener una jugosa ganancia cambiaria (de 44 por ciento en el último año como ya se señaló).

Así pues, se crea un círculo vicioso, ya que entre más caiga el peso más ganan los que tienen dólares, por lo que estos especuladores harán todo lo posible para seguir ganando dinero a costa del empobrecimiento de quienes tienen pesos. Sin embargo y a pesar de todo esto, considero que si el gobierno mexicano ejecuta las políticas correctas las cosas pueden mejorar bastante en el lapso de un año, ya que por otra parte varios analistas esperan que pronto terminará el “boom” del dólar, y que por lo tanto la paridad deberá eventualmente tomar su nivel natural en torno a unos 13.50 pesos por dólar.

Para muchos estamos presenciando un alza en el valor del dólar que rompe con la lógica del mercado (ya que los fundamentos económicos de Estados Unidos son muy débiles), y que realmente todo esto es el resultado de una burbuja especulativa a nivel internacional a favor del dólar, ya que prácticamente todas las monedas se han depreciado frente al billete verde (sin tomar en cuenta la solidez relativa de cada nación).
Si esto es así, no será la primera ni la última vez que los inversionistas corran a refugiarse en algún activo que posteriormente colapsa en su valor (por eso mencioné los ejemplos al principio de este artículo). Considero que eventualmente (tal vez en 2010) habrá un estallido de la burbuja especulativa del dólar a nivel mundial.

Esto lo sostengo bajo la premisa de que una vez que la situación financiera empiece a recobrar la normalidad, los inversionistas no estarán de acuerdo con el magro rendimiento de los activos en dólares (¡0.25 por ciento anual!), lo que provocará un éxodo hacía otros mercados y provocará que el dólar reanude la caída que había iniciado en 2002, pero con la salvedad de que esta vez la caída del dólar podría ser mucho más rápida.

Y es que la realidad también es que varios países, entre ellos China, dependerán mucho menos en el mercado estadounidense para sus exportaciones y estarán menos interesados en sostener el dólar como hasta ahora lo hacen.
En otras palabras, así como en su momento señalamos que no existía tal cosa como el “super-peso”, ahora nos atrevemos a decir que tampoco existe algo llamado “super-dólar” que se vaya a mantener con ese nivel de fortaleza indefinidamente.

Pero para que México pueda entonces beneficiarse de la eventual caída del dólar necesita hacer su tarea para apuntalar el peso, y en este sentido hemos dicho en múltiples ocasiones que se deben implementar medidas para fortalecer la micro, pequeña y mediana empresa, además de apostar fuerte por la reactivación del sector exportador apoyando decididamente a las empresas que exporten mediante estímulos fiscales.

Es indispensable tener presente que si hacemos las cosas correctas que nos corresponden podremos nuevamente ver un dólar en niveles de 13.50 pesos para el año 2010, pero no pensemos que regresaremos a esta paridad simplemente por “obra y gracia del Espíritu Santo”. Y para el que dude que las monedas pueden depreciarse de manera importante y posteriormente recuperarse a su nivel previo, basta ver el caso del Rand de Sudáfrica en el periodo 2001 - 2004.
También quiero dejar en claro que si el gobierno federal y el Banco de México no toman medidas para hacer que nuestros desequilibrios con el exterior vayan disminuyendo, entonces antes de ver la caída del dólar, presenciaremos una mayor caída del peso mexicano. Y en este punto es necesario señalar al menos dos cosas: la necesidad de ya no bajar más las tasas de interés en estos momentos, y por otra parte, fortalecer el sector bancario nacional para revertir la actual situación en la que la banca nacional está en manos de extranjeros que antes de ver por México ven por sus países de origen. Y una nota final que considero importante, ya que ilustra el costo que ha tenido la depreciación del peso en las finanzas de las empresas: El Banxico estima en 70 mil millones de dólares la deuda externa del sector privado no bancario que opera en el país. Esto implica que en pesos ese endeudamiento era de unos 768 mil 500 millones de pesos a principios de octubre de 2008; al término de dicho año el saldo de ese mismo débito aumentó a 967 mil millones, y el lunes 2 de marzo llegó ya a un billón 80 mil millones de pesos.

Esto significa que tan sólo por el efecto de la devaluación, el saldo de la deuda externa del sector privado mexicano aumentó en 311 mil 600 millones de pesos. Esto es dinero que se va a dejar de invertir, dinero que se va a dejar de pagar a trabajadores, dinero que va a dejar de estar en México y que eventualmente se transferirá a bancos extranjeros acreedores. Por eso, entre otras tantas cosas, es fundamental poner un alto a la caída del peso mexicano.

Por Alejandro Gómez Tamez
* Director general GAEAP
Post RLB.Punto Politico.

04 marzo, 2009

Promesas políticas

La gran pregunta es: ¿hasta cuándo podrá el gobierno de Estados Unidos seguir pidiendo prestado unos 2 mil millones de dólares diarios?

Los latinoamericanos sabemos que cuando el gobierno gasta demasiado tiene que pedir prestado, emitiendo bonos y, el siguiente paso, es debilitar la moneda imprimiendo billetes y causando una inflación que empobrece a todos. Lo sorprendente es que el gobierno de Estados Unidos está actuando de manera muy parecida a tantas naciones tercermundistas: pelea largas guerras, gasta mucho más que sus ingresos, emite bonos para cubrir el presupuesto anual, redistribuye riqueza con motivación electoral, persigue a trabajadores indocumentados, construye murallas y debilita la confianza del mundo en su moneda.

El valor de la moneda norteamericana ha caído de alrededor de 250 dólares por onza de oro en el año 2000 a 955 dólares hoy. El 19 de octubre de 1987, el llamado “lunes negro”, se sufrió la anterior gran caída de la bolsa de valores -la peor desde la Gran Depresión- y ese año el precio del oro superó por primera vez 500 dólares la onza. Hoy va en camino de superar los mil dólares. ¿Por qué menciono el valor del oro? Porque el oro es la moneda más vieja y más estable, a lo largo de toda la historia de la humanidad.

Actualmente, la deuda nacional (lo que debe el gobierno de Estados Unidos) alcanza 10.847.000.000.000 dólares, cifra difícil de comprender, pero que significa que cada persona de este país tendría que aportar más de 35 mil dólares para pagarla. La deuda pública se ha disparado porque los años de déficit fiscal ocurren con mucha mayor frecuencia que los años de superávit.

Entonces, la gran pregunta es: ¿hasta cuándo podrá el gobierno de Estados Unidos seguir pidiendo prestado unos 2 mil millones de dólares diarios? O, mejor dicho, ¿hasta cuándo estarán dispuestos los extranjeros, especialmente los bancos centrales de China y otros países asiáticos, a seguirle prestando con la compra de bonos? El nudo gordiano es que los políticos tratan de arreglar todos los problemas aumentando el gasto gubernamental, pero -en realidad- con ello apenas logran esconder y posponer los problemas actuales.

El presidente Obama promete un presupuesto balanceado en cinco años, una promesa que hemos oído durante más de 25 años. Y, mientras tanto, en Washington se habla nuevamente de resolver los graves problemas actuales distribuyendo miles de millones de dólares. Cada “emergencia nacional” sirve de excusa para incrementar los gastos del gobierno. Así, con cada aumento del circulante, nuestros ingresos, nuestros ahorros y nuestras inversiones valen menos, pero eso no se lo oímos decir a los gobernantes ni a los políticos.

Lamentablemente, los aumentos del presupuesto y del gasto gubernamental poco o nada tienen que ver con los valores y principios enunciados por los padres fundadores de la patria, tanto en la Declaración de Independencia como en la Constitución, donde establecieron un gobierno limitado y una política exterior no intervencionismo.

Por Carlos Ball.
* Director de la agencia AIPE.
Post RLB. Punto Politico.

03 marzo, 2009

Narco: EU está despreocupado + Consumo determina percepción

La sorpresiva andanada de ataques y críticas de los Estados Unidos a México por el tema del narcotráfico y la violencia del crimen organizado mostró la falta de una estrategia de Washington hacia el problema mexicano. Pero también dejó claro que el tema de las drogas no es prioritario para la Casa Blanca.

Por tanto, el mensaje del nuevo gobierno de Obama a la administración del presidente Calderón fue muy preciso: los EU nada harán para ayudar a México, más allá de lo comprometido. Y peor aún, existirá una especie de regateo: Washington destinará menos de 500 millones de dólares de apoyo dentro del Plan Mérida para combatir en México un problema que mueve 50 mil millones de dólares anuales.
En este contexto, México está obligado a replantear su estrategia en función de sus intereses internos y no sentarse a esperar que los EU volteen los ojos al problema mexicano, dado que las prioridades de la Casa Blanca de Obama son otras. De ahí que el escenario del narcotráfico en México tenga perfiles singulares:

1.- El narcotráfico es para México un problema de seguridad nacional por tres razones: la pérdida de soberanía del Estado, la globalización de las mafias por el circuito siembra-transporte-consumo y el efecto desestabilizador en las certezas de la sociedad.

2.- El narcotráfico es un asunto que se explica de manera determinante por la demanda. Mientras en los EU haya más de 40 millones de personas consumidoras de droga, la solución rebasa la capacidad de los Estados latinoamericanos y exige un planteamiento global.

3.- Sin embargo, en los Estados Unidos el tema de la droga tiene otras nociones: no es un asunto de seguridad nacional sino de salud pública. La explicación tiene que ver con el hecho de que la vinculación del narco con las policías y los políticos es grave pero no generalizada. El tráfico para el consumo se explica sólo por la complicidad de las autoridades, pero sin que todas las policías estén involucradas.

4.- El tema del narcotráfico se convierte en un asunto de seguridad nacional para los EU cuando está articulado al terrorismo, como es el caso de las FARC, o cuando los terroristas pueden utilizar las rutas clandestinas para ingresar en territorio estadunidense. Washington se comprometió con Colombia justamente cuando el narco se alió a la guerrilla de las FARC y ésta se vinculó a gobiernos radicales latinoamericanos.

5.- El consumo de droga en los EU es un tema de garantías individuales. La legalización del consumo en algunos estados ha generado una estructura de producción-consumo que las leyes no pueden impedir. Pero al haber consumo legal, tiene que existir una ruta de comercialización. Por eso es que en los EU no se combaten las mafias con la misma intensidad, aunque a costa de aumentar el flagelo de la droga en niños y mujeres.

6.- La última redada que atrapó a centenas de narcos mexicanos e incautó droga y efectivo no tuvo el objetivo de impedir la comercialización y el consumo sino que buscó romper con las redes de comercialización en manos de capos mexicanos fuera del control de las autoridades estadunidenses. Por eso fue que las autoridades de los EU atraparon solo a mexicanos ligados al cártel del Golfo.

7.- Las acciones de los EU contra narcos dentro de su territorio han sido ajenos a cualquier movimiento en la comercialización o el consumo. Una forma de disminuir el tráfico de drogas es atacando también el consumo. Pero en los EU hay poca intensidad en combatir el consumo de droga. Por tanto, los EU realmente no están preocupados por el consumo sino por el control de las rutas, el manejo del dinero y la administración de las mafias.

8.- Mientras exista el consumo de droga por parte de 40 millones de estadunidenses, la lucha contra el narcotráfico en los EU será laxa. Con pragmatismo, los EU necesitan realmente la existencia de proveedores de droga para sus consumidores. El día en que baje decisivamente el tráfico hacia los EU, ese día el gobierno estadunidense enfrentará una insurrección interna y un aumento del índice de criminalidad. Por eso los EU normalmente no impiden que la droga llegue, sino que vigilan que no se conviertan en rutas para el terrorismo.

9.- Los EU estarán preocupados si México pierde el control de su seguridad interna y se convierta en un problema de seguridad nacional para los EU. Por eso Washington estaría preparando una estrategia militarista para impedir el colapso de la zona fronteriza con México pero por razones geoestratégicas y militares. El Plan Colombia no fue solamente un programa de lucha contra el narco sino que formó parte de la red de seguridad militar de los EU en el sur del continente.

10.- La política de seguridad nacional de Obama se ha centrado en la estabilidad interna y está lejos de preocuparse por el equilibrio internacional. De ahí que Obama tome decisiones por el exclusivo interés estadunidense, lo mismo con la insistencia el revisar el Tratado Comercial que con abandonar las plazas costosas en el presupuesto militar. De ahí que México comience a llegar a la conclusión de que tendrá que luchar solo contra el narcotráfico y por tanto replantear su política

Por Carlos Ramirez
Post RLB Punto Politico.

27 enero, 2009

Obama, un hecho histórico + México, la agenda desconocida

Cuando se encontró con el presidente Calderón una semana antes de su toma de posesión, el presidente electo Barack Obama carecía de un conocimiento político y estratégico sobre México. En cambio, anunció que su primera visita oficial de Estado sería a Canadá.
Para Obama, México es solamente un pozo de petróleo
Por su formación política pragmática, Obama carece de una mentalidad estratégica y geopolítica. Y sus operadores del área de seguridad nacional vienen del modelo Clinton: un enfoque hacia Europa, China y el medio oriente. Para Obama, México es solamente un pozo de petróleo: su relación bilateral girará en torno a una alianza energética que disminuya la dependencia estadunidense del petróleo venezolano y árabe.
La agenda de México hacia los EU se define en cinco temas: trato privilegiado, migración, comercio, narcotráfico y seguridad fronteriza. Para EU, sus temas son menos: petróleo, terrorismo y subordinación estratégica a las prioridades de Washington. En ninguna de las dos agendas aparecen los asuntos de Cuba, América Latina y Venezuela.

La prioridad de Obama será interna. Su lógica es implacable: los Estados Unidos no pueden salvar al mundo si antes no se salvan a sí mismos. Por eso dedicará su esfuerzo a atender la crisis económica, y en lo externo buscará desdramatizar los asuntos más conflictivos. La orden para cerrar la cárcel de Guantánamo, que ya Bush había decidido, va a tropezarse con la piedra más grande: dónde colocar a los acusados de terrorismo. Y el regreso de las tropas de Irak tardará como dos años, con la previsión de un aumento en los atentados terroristas en Bagdad y otras partes del mundo. Pero no va a modificar la lógica antiterrorista de Bush.
La estrategia de México hacia los EU padeció las mismas carencias de siempre. México está a la espera de la buena voluntad de Washington. Los temas más urgentes --migración, narcotráfico y comercio-- nunca aparecieron en la campaña de Obama. Peor aún, Obama desconoce la realidad de México y de América Latina por la sencilla razón de que no son de interés geoestratégico para los EU ni ha viajado a esta zona del mundo. En su comparecencia en el Senado en las reuniones de confirmación, Hillary Clinton como secretaria de Estado habló de México sólo como sinónimo de petróleo.

Bush dejó una herencia de marginación apenas atenuada por el papel activo del embajador Tony Garza. A diferencia de los afanes intervencionistas de otros embajadores, Garza fue un maestro de la mano suave. A él se le debe que los EU regresarán su atención al narcotráfico de México y optaran por la Iniciativa Mérida como una nueva fase en las relaciones bilaterales. Pero los diplomáticos mexicanos no entendieron el papel de Garza, quisieron la atención de Bush y México perdió los años de la alternancia para redefinir las relaciones bilaterales.

La diplomacia mexicana va a extrañar a Garza. Y lo más seguro es que llegue en su lugar un embajador más intervencionista y exigente. Si Obama desconoce la existencia de México y Hillary estará más ocupada en Europa y China, el expediente México lamentablemente se va a definir y operar en las agencias de inteligencia y seguridad nacional. Y McCaffrey mandó ya un misil: ver a México como lo veían Reagan y el embajador Gavin: un problema. México no ha podido convencer a los EU que el asunto del narcotráfico es bilateral, algo que Garza tardó varios años en lograr. Y ahora con Obama se va a entregar el tema a funcionarios más exigentes y menos entendidos en la lógica política de México.

De los pronunciamientos de Obama pueden desprenderse algunas conclusiones: una de ellas es la decisión de preocuparse primero por los propios EU; otra, que existe en su enfoque de política exterior una doctrina imperial. Y su pragmatismo lo llevará a atender la política exterior en función de los conflictos. En lo económico le dará prioridad a la reconstrucción del capitalismo, en lo exterior va a mantener la lógica imperial y en lo social se reducirá a la creación de empleos. Todo lo que en el exterior se cruce con estas metas será soslayado por Obama.

América Latina no es preocupación geopolítica. Bush demostró, dentro de su conservadurismo, que podía convivir con países con gobiernos de izquierda democrática. Y a los de la izquierda dictatorial, procubana y anti estadunidenses, simplemente los ignoró. Los estrategas de seguridad nacional saben que Cuba está al margen de las prioridades y que el fin político de Fidel Castro es un problema para los cubanos de Cuba y que Hugo Chávez es un provocador al que no se debe tener en cuenta porque la dependencia del petróleo no es de los EU por las importaciones de crudo venezolano sino de los ingresos presupuestales venezolanos por las compras norteamericanas.

De ahí que México deba modificar su estrategia hacia los EU en el cuatrienio Obama.
Primero, debe definir sus propios intereses internos y externos, segundo, está obligado a operar políticas sin esperar la aprobación o el apoyo de los EU, tercero, debe crear un loby especial para negociar directamente con el Congreso, cuarto, debe olvidarse de esperar la buena voluntad de los vecinos del norte y quinto, está obligado a crear su propio consejo de seguridad nacional para darle a la política exterior un enfoque geoestratégico y sacarlo de la burocracia de la cancillería y sus embajadores.
Para México, Obama es el mandatario del vecino imperial.

P0r carlos Ramirez.

Post RLB. Punto Politico.

26 enero, 2009

Japón, una lección para Obama

La historia del capitalismo japonés debería ser seguida muy cercanamente por el Presidente Obama, para entender que la principal causa del fracaso económico es la interferencia estatal, que vía subsidios y gasto público deficitario intenta “planificar” el desarrollo económico.
Durante varias décadas, posteriores a la segunda guerra mundial, Japón creció espectacularmente a tasas promedio del 10%, lo que llevó a este país, ya a finales de la década de los sesentas, a ser considerado una nación desarrollada. ¿Cuál fue la clave del éxito de Japón? No hay misterio, la razón fue el reconocimiento de la propiedad privada, amplias inversiones y una política agresiva en materia de formación de capital humano.

¿Cuál fue entonces la causa del inicio de la terminación del boom japonés? Muchos analistas y académicos aún creen que como se trata de una nación que alcanzó el desarrollo económico, entonces el mayor stock de capital empieza a presentar rendimientos decrecientes, lo que le pega al crecimiento económico. Si revisamos la historia reciente de Japón, veremos que esto no es cierto.
La historia del capitalismo japonés debería ser seguida muy cercanamente por el Presidente Obama, para entender que la principal causa del fracaso económico -o en su caso las bajas tasas de crecimiento económico- son resultado de la interferencia estatal, que vía subsidios y gasto público deficitario intenta “planificar” el desarrollo económico.

La realidad es que aunque en Japón prevalece la propiedad privada, el sistema de precios jamás ha funcionado adecuadamente, pues ha sido interferido durante muchos años por el gobierno.

El primer precio intervenido fue el de las tasas de interés, que durante los años ochentas del siglo XX, y vía políticas monetarias expansivas (como las de EU a inicios de este siglo), crearon un ambiente de crecimiento artificial, no basado en los consumidores, sino en las inyecciones crecientes de dinero del banco central para “estimular” la demanda agregada (ah, como me recuerda esta frase a Calderón). La borrachera económica acabó a finales de los ochentas, y los años noventas del siglo pasado significaron una espantosa resaca que implicó estancamiento económico profundo para Japón.

Los consumidores japoneses siempre han jugado un papel marginal en la asignación de recursos. En Japón el libre sistema de precios nunca ha sido relevante en la asignación de recursos entre consumo e inversión. La economía japonesa fue la última en desafiar las leyes del mercado y creer en la planificación, para lo que contaban con muchos más planificadores que los países socialistas. Pero el resultado estaba decidido de antemano. Sin un sistema de precios, incluido por supuesto el precio del dinero y del yen, no se puede saber qué ahorrar, qué invertir y cuándo hacerlo.

Durante diez años el gobierno japonés se ha negado a aceptar que su problema es el agotamiento de un sistema planificado y la ausencia de un sistema de precios libres y ha pretendido resolver la depresión con bajos tipos de interés y gasto público. En Japón el sistema empresarial -conglomerados poderosos- siempre han estado de la mano del gobierno, que vía su ministerio de economía, deciden la asignación de recursos. A esto hay que sumarle la corrupción descubierta hace unos años entre funcionarios del gobierno y banqueros para hacerse “autopréstamos,” lo que implicó que el sistema financiero japonés se cimbrara y le pegara a ahorradores y al crecimiento económico.

El resultado ha sido una catástrofe, porque a la crisis inicial hay que sumar la fiscal. De tener unas finanzas públicas ejemplares, la deuda pública japonesa ha pasado a representar el 130% del PIB, sin que nada permita suponer que el estado de las finanzas públicas vaya a mejorar.

La razón de por qué el gasto público japonés (con déficits públicos en torno al 8% del PIB anuales) no ha funcionado es la respuesta de las familias y consumidores, que no se creen la política económica del gobierno, que saben que el conglomerado gobierno-grupos empresariales-bancos-empresas industriales y de servicios sigue vivo y distorsiona la toma de decisiones y que, por tanto, la crisis financiera es inevitable. Ello se traduce en empresas privadas que no invierten y, sobre todo, en consumidores desconfiados que no quieren gastar.

El nuevo Presidente estadounidense -por lo menos en el discurso- planea sacar del hoyo a la economía de EU vía el gasto público. Planea “crear” tres millones de empleos vía mayor endeudamiento. ¿El cómplice? La reserva Federal (FED). Con el keynesianismo de Bernanke, la FED no dudará en seguir emitiendo dólares, sin respaldo alguno, para proseguir comprando bonos del Tesoro. Ello es mejor camino hacia la hiperinflación y derrumbe del dólar.

La lección de Japón indica que ante finanzas públicas deficitarias y un endeudamiento alto acompañado de política monetaria acomodaticia (probablemente con la crisis, y de persistir el plan de Obama de mayor gasto público, la deuda estadounidense podría acercarse peligrosamente al 100% del PIB), no funciona como estrategia para la recuperación de las economías.

Al principio de la década de los setenta, ni los gobernantes ni la mayoría de los economistas preveían la gravedad de la crisis económica de EU; tampoco se podía conocer con certeza que la crisis se manifestaría de manera diferente a las del pasado. La excepción fue Milton Friedman con su famoso discurso en la Asociación de Economistas de Estados Unidos en diciembre de 1967, en donde predijo que si se continuaba usando la política monetaria para promover el pleno empleo, el resultado sería una inflación más alta, y no descendería la tasa de desempleo, es decir, al final se tendría más inflación y desempleo (estanflación). El tiempo le dio la razón a Friedman, y la consecuencia fue la terrible estanflación de la era Carter.

Al igual que Freidman, quien esto escribe no es mago ni brujo, simplemente un seguidor y aprendiz de historia económica. Si Obama y sus asesores económicos ignoran la historia, entonces seguro se repetirán los mismos errores de Carter (aunque yo me temo que podría ser más grave, pero es mi apreciación personal). Aquí lo terrible es que para el mundo esto también se traduce en pobre crecimiento económico, lo que puede llevar al regreso y/o consolidación de los mesianismos como el de Chávez, Castro y Morales.

En esta crisis la estrategia ha sido seguir la receta de economistas keynesianos como Krugman y Stiglitz. La historia demuestra que éstas no funcionan. Sin embargo, a los gobiernos -entre ellos el de Calderón- les fascina creer que pueden nadar contra el mercado. Craso e ingenuo error.

Japón y la era Carter son evidencia que Obama no debe desdeñar. La estrategia correcta debe ser menos Gobierno, más ahorro y más producción que son las recetas correctas para salir de la crisis. Sin embargo, los planes de Obama van en la dirección contraria: más gasto público y endeudamiento, cuando la economía estadounidense sufre un exceso de ambos.

Si Obama perisite en su plan, entonces el extraordinario hecho de ser el primer presidente estadounidense negro, será lo que menos recuerde -y quiera recordar- EU y el mundo.

Por Godofredo Rivera.
Post RLB. Punto Politico.

Chiapas: cayó ex fiscal Herrán + Corrupción; falta narcotráfico

Luego de despedirlo del gobierno local y de abrir una investigación a fondo por irregularidades como funcionario, el temido ex fiscal de hierro Mariano Herrán Salvatti fue encarcelado ayer en Chiapas bajo cargos de represión y corrupción. El arresto abre una investigación contra el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía.

Como lo exhibió Indicador Político en tres columnas del 2008, Herrán era parte fundamental del gobierno de Salazar. Y su encarcelamiento el domingo trunca las negociaciones de Salazar con el Partido del Trabajo lopezobradorista para una diputación federal como sinónimo de fuero. El gobierno actual de Juan Sabines se vio obligado a designar a Herrán como secretario de Economía, pero en junio del año pasado lo cesó por actos de corrupción.
El asunto de Herrán se convierte en un conflicto para el grupo de López Obrador, quien había cobijado a Salazar y de paso a Herrán.
Lo que viene ahora es la reapertura de cuando menos tres expedientes contra Herrán, quien fue el fiscal antinarcóticos de Zedillo en la PGR: la represión contra indígenas violando flagrantemente sus derechos humanos, la corrupción como funcionario y la persecución contra la prensa crítica al gobierno de Salazar.
Por ejemplo, Herrán encarceló arbitrariamente a Conrado de la Cruz, dueño del periódico Cuarto Poder, porque había denunciado que Salazar se ostentaba como licenciado sin haber cursado la carrera. Asimismo, Salazar quería apropiarse del periódico. El entonces rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Enrique Doger, manipuló papeles oficiales de esa casa de estudios para fabricarle un título a Salazar.
Salazar y Herrán fueron auténticos represores de la libertad de prensa en Chiapas. Cuando Conrado de la Cruz pudo salir libre y luego murió en el exilio, Herrán manipuló las leyes locales para encarcelar al hijo de Conrado que se había quedado al frente del periódico. Lo grave de todo es que Herrán utilizó los servicios de presos comunes en la cárcel para hacerle la vida imposible al periodista.
Paradójicamente hoy Herrán clama, con miedo y voz entrecortada, que lo protejan en la cárcel.
Por su enfoque crítico, Salazar y Herrán también persiguieron y encarcelaron al director del periódico El Orbe, Enrique Zamora Cruz. En esas bromas de humor negro del destino, Herrán fue cesado como secretario de Economía del gobierno de Juan Sabines justamente el 6 de junio, día de la libertad de prensa que celebraba con gran pompa el periódico El Orbe.

Herrán dejó una estela de represión y corrupción. Al tomar posesión, el gobernador Juan Sabines abrió una oficina especial para revisar los expedientes de decenas de indígenas encarcelados por Herrán y se encontró con la violación flagrante de derechos humanos. Sabines liberó a esos indígenas. Asimismo, Herrán fue cesado como secretario de Economía del gobierno de Sabines porque se otorgó un autopréstamo de 10 millones de pesos y había 150 millones de pesos más sin documentar.
Con el apoyo del ex gobernador Salazar, Herrán se convirtió en la imagen del abuso del poder. Como encargado del poder judicial en el gobierno de Salazar, con recursos públicos Herrán compró un avión a través del mecanismo de leasing --alquiler con opción a compra--. Pero al terminar el gobierno de Salazar, no entregó el avión y se apropió arbitrariamente de una propiedad pública para usarlo como propio.

El expediente que falta es el del narcotráfico. En sus tiempos como fiscal de hierro contra el narco en el sexenio de Zedillo, las mafias de la droga crecieron al amparo de la protección del poder. Asimismo, durante la gestión de Herrán como fiscal en Chiapas, las mafias de la droga penetraron el estado y sentaron sus reales con la protección oficial. Hasta ahora, los cargos contra Herrán el domingo se fincaron en abuso de poder y sobre todo en irregularidades, pero hay indicios de que podría abrirse el expediente adicional del narco.

La caída de Herrán modifica también el tablero político en Chiapas, donde Andrés Manuel López Obrador había colocado a su hermano Pío como el operador personal en la plaza. A ello se agrega el dato de que Salazar Mendiguchía había comenzado a moverse en las redes de poder del grupo lopezobradorista para conseguir una diputación federal plurinominal. Los datos publicados en columnas políticas locales revelaron que el PT, hasta ahora el principal bastión político de López Obrador, sería el partido que le ofrecería la candidatura a Salazar. La defenestración de Herrán y la reapertura de los expedientes negros y criminales del gobierno de Salazar Mendiguchía terminaron con los sueños de impunidad y fueron del ex gobernador.

La decisión del gobernador Juan Sabines de no proteger a los corruptos ha sido celebrada en Chiapas, donde las quejas y denuncias contra Herrán ilustraban el gobierno represor de Salazar. Los medios locales festejaron el cese de Herrán a la secretaría de Economía que había exigido Salazar para su aliado y cómplice. Pero con habilidad y tiempo, el gobernador Sabines elaboró los expedientes, le ofreció a Herrán garantías que éste nunca dio a sus perseguidos y dio el paso adelante con el conocimiento del presidente Calderón, quien ha apoyado a Sabines en la limpia de funcionarios corruptos.
Herrán ya cayó y fue encarcelado el domingo. La pregunta ahora es la siguiente: y Salazar Mendiguchía, ¿cuándo?

Por Carlos Ramirez.
Post RLB .Punto Politico.

16 enero, 2009

AMLO y Marcos: los mensajes + Transición relega radicalismos

Luego de descubrir y explotar las posibilidades de la protesta callejera, la lucha política ha regresado a los cauces institucionales: López Obrador y el PRD han sido multados por las movilizaciones del 2006 y el subcomandante Marcos ha terminado cobijando movimientos radicales derrotados como los de Atenco y los de la APPO de Oaxaca.Rumbo a las elecciones legislativas federales de mitad de sexenio, la política ha comenzado a retomar la institucionalidad. Las amenazas de López Obrador de reventar la calle para impedir la reforma energética, las “clases” de desobediencia civil que dieron sus seguidores en el Angel de la Independencia y la formación de grupos de choque de mujeres resultaron fuegos de artificio.

Lo malo de estos radicalismos inofensivos radicó en el hecho de desactivar el potencial de la protesta. Ahora que grupos lopezobradoristas están preparando silenciosamente nuevos objetivos de movilización, la protesta en sí misma ha perdido efectividad. Pero lo malo es que esas manifestaciones radicales carecen de opciones paralelas.

Las multas del IFE al PRD por el plantón del corredor Zócalo-Periférico y por la obstaculización del sexto informe de Vicente Fox fueron la ratificación de la vía institucional. Lo malo, sin embargo, es que los partidos carecen de alguna oferta de transición a la democracia o de modernización democrática. Así, el radicalismo de López Obrador paradójicamente agotó un camino de la protesta al convertir su agenda en impositiva.

El caso de Marcos es similar. Su protesta política en enero de 1994 fue derrotada militarmente pero pudo recomponerla con la agenda indígena, pero su maximalismo por la autonomía diluyó los avances legislativos. Su fotografía reciente a principios de enero muestra la obesidad de la desmovilización. El año pasado encabezó por Reforma una marcha de los campesinos de Atenco y apenas causó cierta curiosidad entre los transeúntes.

Al final de cuentas, con todo y su radicalismo, la protesta de los atencos era importante por el abuso de la policía contra las marchas y en los juicios contra algunos de sus dirigentes. Pero como López Obrador, Marcos ya había agotado las posibilidades de la protesta callejera.
Lo que viene, como siempre ocurre en estos movimientos oscilatorios, es un regreso a la institucionalidad pasiva. En el PRD ha comenzado la disputa por las posiciones legislativas. En reuniones privadas, López Obrador sí ha diseñado una lista de candidatos de su grupo para las candidaturas del PRD, pero en público suele negar la realidad. El éxito de la protesta callejera y violenta en el pasado fue correlativo de la existencia de pocos espacios para la disidencia o la protesta.

La derrota presidencial del PRI, la división política del país en tres fuerzas nacionales y la democratización de la actividad pública ha sido más sólida que la persistencia de la protesta. El día de la votación de la reforma energética en la Cámara de Diputados fue patética la imagen de López Obrador parado en la calle a la espera… de nada: la protesta no llegó, la movilización callejera fue un petate de muerto y lamentablemente el PRD perdió espacios para pugnar por una reforma más progresista, como la que señalaba Cuauhtémoc Cárdenas.

Las multas del IFE al PRD por el 2006 fueron la conclusión de los movimientos de protesta violenta en las calles. Las concentraciones en el Zócalo de la ciudad de México fueron intimidantes en el pasado no sólo por su capacidad de movilización sino sobre todo por su intención de romper con los espacios estrechos permitidos por el sistema político priísta del pasado, al cual por cierto pertenecieron activamente López Obrador y todo su primer círculo de poder. Pero la transformación de la protesta en una simple e inofensiva asamblea informativa diluyó el impacto de las movilizaciones.
Como siempre ocurre con los movimientos de protesta, hay ahora un regreso del péndulo conservador por el error histórico de los grupos radicales: la incapacidad para mantener victorias y para transformarlas en reformas institucionales. La maldición de las protestas callejeras comienza con la fiesta de la lucha maximalista y termina con el grito de “presos políticos, libertad”. El PRD y el EZLN, que encabezaron las grandes movilizaciones de protesta, promovieron una transición política que no supieron capitalizar.

La izquierda ha caído presa de sus propias contradicciones: carece de un proyecto de reforma política o de transición a la democracia y se ahoga en el caudillismo. Ahí están López Obrador y Marcos.
Sin un acuerdo de modernización democrática, los partidos se perfilan a un 2009 de disputa por parcelas de poder. No hay discursos, no hay agenda política, no existe una propuesta de transición: el PRD busca recuperar los votos perdidos por el radicalismo de López Obrador, el PRI quiere regresar a la presidencia de la república con los mismos que lo llevaron a la derrota y el PAN se enfila hacia el modelo priísta de partido de Estado.
Y lo malo es que ahora la protesta callejera, que logró avances en los sesenta y en los noventa, causa estragos en el tránsito citadino pero no consigue ningún avance político.

Por Carlos Ramirez.

Post RLB Punto Pokitico.

Peso Mosca

Peso Mosca 2009 ,feliz año
Por Paco Calderon.
Post RLB Punto Politico.

Programa contra la recesión

La aplicación de medidas para estimular la economía era indispensable.
Durante mucho tiempo pudimos ver hacia el norte y conmiserarnos de la difícil situación económica que estaba afectando a nuestros vecinos. Nosotros, por supuesto, tendríamos algún catarrito, pero atrás habían quedado los tiempos en que un resfriado en Estados Unidos provocaba una neumonía en México.

Hoy ese optimismo ha quedado atrás. Quizá tenemos un déficit de presupuesto menor y no estamos sufriendo un desplome generalizado del sector financiero como el de Estados Unidos o el que tuvimos en 1995. En esta ocasión, por otra parte, la crisis no la hemos provocado nosotros. Pero eso no evitará que afecte profundamente a la economía mexicana.

La economía mexicana no ha registrado todavía esos dos trimestres consecutivos de contracción económica que se consideran necesarios para declarar una recesión formal. Pero bien podemos decir que la crisis empezó ya formalmente en diciembre del 2008.

Hasta el pasado mes de noviembre, y a pesar de todas las dificultades, la economía mexicana había venido registrando un aumento neto de empleos. En diciembre, sin embargo, se perdieron 327 mil trabajos. Siempre hay una caída importante en diciembre, y sobre todo en la última quincena del mes, conforme las empresas liquidan personal al terminar el año y la temporada navideña. Pero esta caída de diciembre hizo que el 2008 terminara con una pérdida total de casi 30 mil empleos. En lugar de crear el millón de puestos de que nos hubieran permitido darle oportunidades laborales a una generación de jóvenes que ingresaron al mercado de trabajo, en el 2008 tuvimos una pérdida neta.

La gente común y corriente no entiende de cifras macroeconómicas o de problemas financieros como el de las carteras vencidas de los bancos. Pero se da cuenta de que ha llegado una recesión cuando pierde su empleo o no puede conseguir uno. Y es que el desempleo es más que un problema económico. Implica una pérdida de ilusiones y oportunidades: un verdadero desperdicio de capacidades humanas.

El propio presidente de la república se da cuenta de eso. Por eso este 7 de septiembre anunció un Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Nacional y el Empleo que no era precisamente un acuerdo, ya que se trata de medidas impulsadas directamente por el ejecutivo, pero sí un menú de acciones contracíclicas. Muchas de éstas en realidad no son nuevas, pero la economía mexicana claramente las necesitaba.

El programa que dio a conocer el presidente Felipe Calderón incluye, entre otras acciones, un aumento en el gasto público, la aplicación acelerada de un programa de inversión en infraestructura, el fortalecimiento de un plan de creación de empleo temporal en comunidades marginadas, la congelación de precios de la gasolina, la disminución del precio del gas LP y la reducción de tarifas de electricidad, especialmente para la industria. Estas medidas, y particularmente las disminuciones en los precios de los combustibles, permitirán que el Banco de México pueda bajar las tasas de interés una vez que la inflación, que alcanzó en 2008 un nivel de 6.5 por ciento, el mayor en ocho años, empiece a disminuir.

El propio secretario de hacienda ha reconocido, en una entrevista de radio que me concedió el 8 de enero, que la economía nacional tendrá seguramente un crecimiento de cero en el 2009. Ya no se podía menospreciar la crisis calificándola como un simplemente catarrito. La aplicación de medidas para estimular la economía era indispensable.

Por Sergio Sarmiento.
Post RLB Punto Politico.

13 enero, 2009

Crisis-PIB: la pugna, ideológica + Keynes: recuperación y reforma

Si los principales componentes de una crisis son la confusión y la falta de credibilidad, nada estimula mejor la inestabilidad que las pugnas entre los responsables de la política económica.
A finales de 1977 el presidente López Portillo resolvió el diferendo de definición de política económica con las renuncias de sus secretarios de Hacienda y de Programación y Presupuesto. Las rencillas entre el secretario de Hacienda y el gobernador del Banco de México se han convertido en un factor adicional de inestabilidad, sobre todo porque reflejan la peor parte de una crisis: la incomprensión de las razones reales de los conflictos económicos y productivos y por tanto la ausencia de medidas coherentes para enfrentar los tropiezos.
La crisis económica provocada en los EU por el colapso corporativo, los fraudes bursátiles y la transición presidencial ha afectado la tendencia económica en México con una disminución en el ritmo de crecimiento económico y por tanto una baja en el empleo. Por enésima ocasión desde la ola inflacionaria de 1973, el país acumula evidencias de que la política productiva y su correlativa política económica ya no funcionan. Es decir, que el modelo de desarrollo del sistema político priísta quedó reventado por el colapso del populismo 1972-1982 y el agotamiento del neoliberalismo 1984-2008.
Lo malo de todo es que la parte pesimista de los discursos del presidente Calderón, del secretario de Hacienda y del gobernador del Banco de México es que no encuentra acomodo en las medidas de emergencia. El programa anticrisis de la semana pasada no fue un programa de emergencia sino que resultó apenas un mecanismo antichoque para disminuir el efecto negativo de la crisis. Ante la expectativa de un PIB de 0 a -1% para el 2009, con sus efectos en el desempleo y la pérdida de poder de compra del salario y por tanto del bienestar, el programa apenas busca cambiar refrigeradores y congelar precios de gasolinas.
En una carta abierta al presidente Roosevelt en diciembre de 1933 para comentar las incidencias del new deal, el economista inglés John Maynard Keynes resumió en dos puntos la respuesta gubernamental: “la recuperación y la reforma”; es decir, una fuga hacia adelante.
No sólo atenuar los efectos negativos de la crisis con programas de empleo para labores indefinidas --“hemos creado cuatro millones de empleos, pero, por el amor de Dios, no me pregunten a qué se dedican”--, sino que hubo medidas de control de corporaciones privadas, de reconversión en el campo y de inversiones públicas destinadas a reorganizar la producción.

En una crisis todas las medidas son negativas, insuficientes y dolorosas. Sin embargo, alguna razón positiva ha tenido en los Estados Unidos la decisión de aumentar el gasto público a un déficit de 8% del PIB sin que haya críticas ni de los economistas conservadores. En México, en cambio, la ortodoxia del pensamiento económico conservador del FMI --del cual fue subgerente general, segundo en el mando, el actual secretario mexicano de Hacienda, Agustín Carstens-- ha sido puesta como candado ideológico a cualquier medida anticrisis.
De ahí la limitación de las medidas de emergencia. El paquete trata de enconchar a la economía para resistir el choque externo; pero un tropiezo de PIB negativo alargará las posibilidades de reactivación. Lo malo es que la crisis que vino del norte volvió a mostrar que los problemas importados encuentran espacios de multiplicación por el agotamiento del modelo de desarrollo. De ahí la urgencia de aprovechar las crisis para apostarle a reformas que cambien las posibilidades de la recuperación.
De nuevo la carta de Keynes a Roosevelt podría ayudar a los ortodoxos de Hacienda y el Banxico: “Mi segunda reflexión se refiere a la técnica de recuperación en sí misma. El objetivo de la recuperación consiste en aumentar la producción nacional y crear más empleos. En el sistema económico del mundo moderno, la producción se genera para la venta, principalmente, y el volumen de la producción depende de la cantidad del poder adquisitivo, a diferencia del costo inicial de producción que suele desarrollarse dentro del mercado.
“En términos generales, un aumento en la producción no puede ocurrir a menos que actúen uno u otro de los tres factores. Los individuos deben de ser inducidos a gastar más de lo que obtienen mediante sus ingresos, o el mundo de los negocios debe ser inducido, ya sea por una mayor confianza en los pronósticos de crecimiento o por una tasa de interés menor, para que generen ingresos adicionales para sus empleados. Esto es lo que sucede cuando se ha incrementado el capital variable o fijo del país. Otro factor puede consistir en solicitar la ayuda de la autoridad pública para generar ingresos corrientes (impuestos) a través de incrementar el gasto (corriente) mediante el recurso de pedir prestado o imprimir dinero.
“En los tiempos malos, no se puede esperar que el primer factor trabaje con suficiencia.
El segundo factor sólo entra en operación como una segunda ola de ataque frente a la caída, después de que la marea ha sido transformada por los gastos de la autoridad pública. Por lo tanto, el gran impulso inicial depende del tercer factor.”
Bush y Obama diseñaron un programa económico para crear empleos, siguiendo a Keynes. Sólo que Keynes es el poeta maldito de la economía ortodoxa del FMI, Hacienda y el Banxico.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

12 enero, 2009

¿Plan anti-crisis?

El plan de Calderón es paternalista y dista de ser la solución. La solución es más austeridad del gobierno, menos impuestos para los contribuyentes y más facilidad para hacer negocios. Lo demás es pura demagogia keynesiana.

Se anunció recientemente el plan calderonista anti-crisis. Prácticamente ha sido bien recibido por la oposición, periodistas, analistas y académicos. Se trata de un plan que hace énfasis en el gasto público intensivo con el fin de paliar los efectos de la crisis financiera de EU.

Perdone el lector que parezca que siempre la haga de “Contreras,” pero un plan anti-crisis (¿de verdad crisis como en 82 ó 95?) apoyarse en gasto público deficitario, en especial por el negro historial del gobierno mexicano en esta materia. A continuación esgrimiré argumentos para no caer en el uso del hígado y sí en el del cerebro.

Cuando un gobierno gasta y gasta, termina por caer en déficit fiscal. La acumulación del mismo desemboca en deuda pública. La consecuencia más directa de la deuda pública es que impone una carga a las futuras generaciones de contribuyentes (sus hijos amigo lector). Cuando vencen estas deudas y los intereses acumulados, los futuros contribuyentes se encuentran ante una difícil elección: pagar unos impuestos más altos, disfrutar de un gasto público menor ó ambas cosas a la vez con el fin de disponer de suficientes recursos para devolver la deuda y los intereses acumulados. El déficit fiscal disminuye el bienestar de las futuras generaciones.

Pero el efecto del déficit fiscal no sólo se circunscribe al empobrecimiento de las futuras generaciones. Hay otros efectos colaterales muy dañinos. El déficit fiscal reduce la disponibilidad del ahorro nacional (suma de ahorro privado y público). La reducción del ahorro nacional provoca un alza en las tasas de interés reales, lo que ocasiona que la inversión caiga. La reducción de la inversión provoca con el paso del tiempo una disminución del stock de capital. Esta disminución del stock de capital reduce la productividad del trabajo, lo que le pega a los salarios reales y a la producción de bienes y servicios de la economía. Por lo tanto, cuando un gobierno se endeuda, las futuras generaciones pierden bienestar, pues nacen en un país en donde los ingresos son más bajos y los impuestos más altos.

La evidencia de mi argumento tiene sólida evidencia empírica. Sin embargo, hay economistas que difieren. Estoy hablando de los neo-keynesianos, que hoy asesoran al gobierno mexicano. Para los neo-keynesianos, no existe un “día final” en donde se tenga que pagar de un jalón la deuda pública. Argumentan que la deuda evoluciona también con el producto (PIB), que en la medida en que éste último crezca más que la misma deuda, el efecto para las generaciones futuras es menor.

Bueno, de entrada ya es bienvenido el hecho de que los neo-keynesianos acepten que hay un efecto negativo intergeneracional (a diferencia de los keynesianos puros que equivocadamente se escondían en la frase de “en el largo plazo todos estaremos muertos”). El punto es que lo siguen minimizando.

El problema es que esta visión forma parte de los economistas que sólo juzgan “lo que se ve.” No aprecian, como acertadamente señalaba el gran liberal Bastiat, “lo que no se ve.” El sólo hecho de que exista deuda pública implica un alto costo de oportunidad para la sociedad. En primer lugar porque el gobierno jamás asigna los recursos obtenidos por deuda en forma óptima. Mucha de esta deuda va a parar en el pago de pensiones a burócratas y en el mantenimiento mismo de la burocracia en el poder. La asignación de recursos del gobierno es siempre inferior a la asignación de los particulares (¿ó acaso cree el lector que un burócrata desde un escritorio conoce mejor sus necesidades y la de su familia?). En segundo lugar y no menos importante, es que así como se aprecia que no hay un “día final” para la deuda, tampoco lo hay para los impuestos, que suben y bajan en el tiempo dependiendo de quién ocupe el poder. En México, la derecha en el gobierno federal se está comportando de manera igualmente irresponsable que la izquierda, de ahí su terquedad en no sólo no bajar los impuestos, sino de subirlos respecto del año anterior. Los impuestos son una verdadera carga cuyo costo de oportunidad se traduce en menor ahorro, consumo e inversión de la sociedad. Eso no lo quieren ver los tercos neo-keynesianos.

Por ejemplo, al día de hoy los europeos han visto mermado su nivel de vida (los jóvenes) debido no sólo a mercados laborales rígidos, sino también a los altos impuestos que sirven para financiar no sólo a la burocracia parasitaria, sino al oneroso estado de bienestar, que redunda en menor inversión y por tanto en menor generación de riqueza. Antes de esta crisis mundial, para la mayoría de los jóvenes europeos el desempleo era cosa rutinaria. Ahora la cosa estará peor.

Se puede entender que en una guerra ó en una devastadora depresión (que no es para nada el caso de la actual crisis), el gobierno incurra en un déficit fiscal temporal. Nada que ver esto con el contexto nacional.

La solución del gobierno calderonista fue la más fácil, la vía del derroche fiscal. Y lo peor, me parece que están cayendo en medidas populistas, no temporales sino permanentes. Decía Milton Friedman que no hay subsidio más permanente que uno que empieza de manera temporal. Va a ver el lector qué difícil va a ser políticamente, una vez pasado lo peor de la crisis, que el gobierno descongele el precio de varios de los energéticos que hoy ofrece a la industria. Sólo véase el caso de los pescadores.

Si Calderón no quería quedarse con los brazos cruzados ante la crisis, era más correcto desaparecer el ISR y fijar el IETU por abajo del 15%. Ah, pero eso es peligroso, argumenta el gobierno, pues este año la recaudación caerá, lo que aumentaría el déficit fiscal. A ver, si el gobierno sabe que la recaudación caerá, para que demonios Calderón insiste en sus populismos de crear -y con ello gastar más los recursos escasos del contribuyente- más escuelas, más universidades, más hospitales. Ya de por sí hoy es onerosa e ineficiente la burocracia educativa y médica como para seguir engordando al elefante (tal vez el lector recuerde que en el patético concurso del trámite más burocrático, el triunfo se lo llevó una práctica del seguro social; Calderón quiere crear más hospitales que sólo serían igual de burocráticos).

Y lo peor, ahí está ya el Secretario de Hacienda y los desmemoriados periodistas alabando que “al fin se vuelve a rescatar el estratégico papel de los bancos de desarrollo.” Me dan ganas de hacer el gesto que en Colombia realizó un popular alcalde de Bogotá.

Más historia Secretario y periodistas corifeos, la banca de desarrollo ha sido un verdadero lastre para México, que lejos de ser la solución para las pequeñas empresas, se ha convertido en fuente de ineficiencia, donde impera el no pago y la corrupción. Recuerde el lector las numerosas veces en que se refunda y reestructura la banca de desarrollo. La banca de desarrollo en México lejos de ser una solución, ha sido una pesada carga para el contribuyente. Así que no me vengan con que ahora sí van a cumplir. No me grillen que no nací ayer.

Más se haría por la pequeña empresa facilitando y disminuyendo la pesadísima carga burocrática (cuotas del IMSS, impuestos a nóminas, liquidaciones prohibitivas) que enfrentan.

Por cierto, la solución no es dirigirse tampoco “al mercado interno,” eso es una verdadera estupidez económica. En economía abierta no hay diferencia entre lo “interno y lo “externo.” Hay en todo caso empresas que producen bienes comerciables interna ó externamente, pero en todo caso y momento hay dependencia del comercio internacional. Y eso es lo mejor para el consumidor y las empresas que adquieren bienes e insumos del exterior a bajo costo. Los concanacos y canacintros quisieran que la economía se cierre, para que como pericos repitamos “lo hecho en México está bien hecho.” Esos estúpidos nacionalismos sólo le dejaron el mercado a oligopolios nacionales ineficientes que sólo expoliaban al consumidor con bienes caros y de pésima calidad. Nuevamente historia señores. Más libre comercio y menos proteccionismo.

Políticamente puedo entender que el gobierno destine un poco más de subsidios a los más pobres y canalice recursos a infraestructura, pero debe quedar claro que esto no es la solución a los problemas de desarrollo que enfrenta México. Si México quiere paliar la crisis la solución no es descuidar el equilibrio fiscal (que por cierto para este año, definitivo, será mayor al 1.8% del PIB proyectado por el gobierno). Ya el próximo año estaremos más endeudados interna y externamente, por lo que para quien esto escribe no es motivo alguno de festejo.

El plan de Calderón es paternalista y dista de ser la solución. La solución es más austeridad del gobierno, menos impuestos para los contribuyentes y más facilidad para hacer negocios. Lo demás es pura demagogia keynesiana.

Por Godofredo Rivera.

Post RLB Punto Politico.

Obama, el Maximiliano de AMLO + Que EU imponga presidente aquí

Autodenominado como el único abanderado del nacionalismo mexicano y la casi reencarnación del Juárez que combatió al imperio francés, Andrés Manuel López Obrador convirtió al presidente Barack Obama en su Maximiliano de Hamburgo: el príncipe extranjero que debe poner orden dentro de México ante la incapacidad de los mexicanos para gobernarnos.
La carta del tabasqueño dirigida al presidente electo de los Estados Unidos horas antes de su encuentro con el presidente Calderón reveló más de la pérdida de los valores --racionalidad-- políticos del aún perredista. Por un lado, dice hablar a favor “del pueblo mexicano” --¿del 100%?-- y por otro busca el apoyo de la Casa Blanca y del gobierno de los EU para deponer al presidente mexicano porque a decir del candidato perredista derrotado Calderón “se ostenta” como presidente.
La carta de López Obrador, desdeñada por la totalidad de la prensa mexicana, incluyendo La Jornada, confirma la tesis del “niño mimado” de Ortega y Gasset contra los agitadores de masas.
Pero con todo, López Obrador juega, como siempre, a las dos caras: su carta en español es de apenas cuatro párrafos, mientras que el texto en inglés, cargado de amargura, es de 16 y un recado final para acreditar copias a Michael Moore, el simpático documentalista que se ha hecho millonario a costa de sus películas chistosas y a dos sitios internet, en un hecho que podría tipificarse como traición a la patria.
La idea de López Obrador es clara: presentarse como el “presidente legítimo” de México, pedir el reconocimiento internacional y dicen sus allegados que a punto de abrir sus propias embajadas en el extranjero.
Lo peor de toda esta esquizofrenia tropical --que responde a la misma lógica provocadora contra Obama que han puesto en juego el anciano dictador cubano Fidel Castro y el venezolano Hugo Chávez-- radica en el hecho de que su partido, el Partido de la Revolución Democrática, hace tiempo abandonó la locura del “legítimo”, ha tratado de recuperar su espacio institucional perdido e inclusive ha arrinconado al tabasqueño en los grupos de presión --rémoras del PRD-- de Convergencia y el PT.
Pero lo grave del asunto es el sentido político de la carta de López Obrador a Obama. Ante la disminución de su base social y la ausencia de una resistencia real y activa, el tabasqueño quiere convertir a Obama en el Príncipe extranjero que califique procesos políticos nacionales de México. Al viejo estilo de la lógica del imperialismo del pasado, López Obrador quiere que la Casa Blanca y sin duda el Departamento de Estado decida un operativo para deponer a Felipe Calderón y ponerlo a él como presidente de México.
La pérdida de la racionalidad política de López Obrador llega a momentos culminantes --aunque no será la final porque deben esperarse más sorpresas-- cuando le advierte a Obama que si se toma la foto con Calderón perderá su aureola de “símbolo de cambio”. Es decir, la ignorancia de ideas políticas de López Obrador no entiende que Obama está muy lejos del cambio y que su gabinete clintoniano se nutre de la ideología imperial. Y lo maldice: si reconoce a Calderón, Obama será también… ¡ilegítimo!
Y como para que no haya dudas, López Obrador condiciona a Obama: si se reúne con Calderón, el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos será igual a George Bush. La carta en inglés de López Obrador no escatima reclamos ni condenas: si Obama se reúne con el presidente constitucional de México entonces “su cambio” será “nada más un cuento de hadas”. Obama seguramente entró en pánico por las advertencias del tabasqueño.
Así que Obama ya sabe: o suspende su reunión con Calderón, o las maldiciones gitanas de López Obrador cambiarán el signo de su victoria. Porque López Obrador reduce el proceso histórico de los Estados Unidos a la reunión de Obama con Calderón.
De ahí que López Obrador esté llegando a una fase superior de la desesperación: la locura política. Su intención es la misma de los conservadores del siglo XIX que fueron a Europa por un Príncipe extranjero porque los mexicanos no estaban capacitados para gobernarse por sí mismos.
Si Obama le hiciera caso a la irracionalidad política del tabasqueño, entonces sus movimientos serían tres: suspender la reunión con Calderón, ordenarle al Departamento de Estado el desconocimiento de Calderón como presidente y mover a los marines para poner a López Obrador como el presidente de México pero con el aval, el apoyo y la fuerza del imperio de la Casa Blanca. Juárez se estaría revolcando en su tumba.
Sería convertir a México, en la lógica y ambiciones de poder de López Obrador, en un país similar al Panamá del canal, o como la Nicaragua de los Somoza sostenida por la Casa Blanca de Roosevelt --el de la diplomacia de las cañoneras y el complejo militar-industrial-- o la Cuba de Batista: un gobierno y un presidente impuesto por el imperio.
Lo único que salva a López Obrador es la picaresca con la que será leída en México su carta a Obama. Lo malo es que sigue haciendo el ridículo… y ya no sólo en México sino en el extranjero. Pero falta por saber qué hará el PRD: ¿avalará la carta y el pedido de ayuda a un Príncipe extranjero para que ponga y sostenga a un presidente mexicano y, peor aún, del Imperio de América?

El más agradecido con la carta de López Obrador a Obama es Calderón. Cuando le pregunten en Washington sobre el tema, sólo debe mover la cabeza en señal de ironía, alzar los hombros y esbozar una sonrisa de caridad.


Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

05 enero, 2009

Agenda 2009: inseguridad + Clave: pactos de PRI y Fox

El saldo del 2008 en materia de inseguridad pública confirmó la certeza de que el problema nacional número uno no será el proceso electoral del 2009 ni la crisis económica, sino la presencia y actividad crecientes de las mafias del crimen organizado.

La explosividad de la violencia de la delincuencia y el reconocimiento de zonas francas en poder de las mafias ha revelado la existencia de una estructura de poder que en el pasado no sólo convivió sino que se privilegió de las alianzas, acuerdos y pactos con los gobiernos priístas y con el gobierno panista de Vicente Fox.

Los indicios que se perciben de las instituciones que tienen que ver con la lucha contra el crimen organizado llevan al dato mayor de que el 2009 será vital para la recuperación de la soberanía del Estado en materia de seguridad pública o representará la derrota del gobierno frente a las mafias.
La acción oficial en el 2009 con la aprehensión de algunos capos y el cierre de espacios de acción llevó a tres recomposiciones: los mandos en las mafias, las relaciones corruptas con funcionarios, políticos y policías y los enfrentamientos sangrientos entre mafias por la disputa de territorios. Ahora viene, según previsiones de expertos, un choque de trenes entre las mafias y el gobierno federal. Es decir, que la lucha de fondo contra el crimen organizado va a pasar a una fase violenta que afectará directamente a la sociedad, pues hasta ahora la matanza ha sido entre miembros de mafias.
El tema de la inseguridad va del asalto en la calles al control de ciudades por organizaciones del narcotráfico. De ahí el hecho de que la inseguridad callejera --asaltos y secuestros-- va articulada a una estructura criminal que poco a poco comienza a articularse entre sí y, lo que es peor, con estructuras sociales, políticas y de gobierno.

La agenda de la seguridad en México ha sido fijada por el colapso del 2008:
1.- La urgencia de reorganizar las estructuras de seguridad pública de los gobiernos para romper con la red de alianza con las mafias.
2.- El enfoque de la seguridad pública como un asunto de soberanía del Estado y de pérdida del monopolio de la fuerza.
3.- La percepción de que el narcotráfico es un asunto de salud pública por el crecimiento en el consumo interno de drogas.
4.- La seguridad como un asunto de seguridad nacional que involucra la seguridad del Estado, las relaciones con los Estados Unidos y la estabilidad social interna.
5.- La inseguridad, obvio, como un asunto de seguridad pública, es decir, de la función prioritaria del gobierno para dotar de certeza a la sociedad.
6.- Las evidencias de que la inseguridad es producto de la corrupción de la sociedad, de las instituciones y de los funcionarios y políticos.
7.- Los datos que revelan que el avance de la criminalidad y su corrupción ha minado las bases fundamentales de las instituciones.
8.- La urgencia percibir que el robo y secuestro y el tráfico de drogas está involucrando cada vez más a los jóvenes y niños y a las mujeres.
9.- La creciente acumulación de datos de que el poder económico del crimen organizado está pervirtiendo la política y a la sociedad. Ahí está el caso de la Miss Sinaloa involucrada en el narco y las listas de policías, funcionarios y políticos al servicio del narcotráfico.
10.- El crimen organizado ha estrechado el margen de maniobra de los gobiernos y los ha obligado a distraer recursos.
11.- La estructura de poder del crimen organizado ha entrado en una etapa de reorganización, con datos que revelan el peligro de alianzas sociales y políticas y sobre todo de la extensión del poder económico del narcotráfico a negocios paralelos. La capacidad financiera del narco ha llegado a superar la posibilidad de inversiones públicas.
12.- En el fondo, la nueva política de seguridad debe definirse en torno a tres principios: no pactar con las bandas del crimen organizado, definir un nuevo concepto de política criminal y encarcelar a funcionarios, policías, políticos, empresarios y personas de la sociedad involucradas en el narcotráfico.

La crisis de la seguridad pública vivida en los últimos dos años ha sido producto de decenios de descomposición política, económica y social. Pero sobre todo, de la decisión de gobiernos y sus funcionarios de pactar con las bandas del crimen organizado como una forma de aceptar sus reglas del juego.
Por tanto, la primera gran acción del gobierno debe ser hacia dentro de las estructuras del sector público porque no habrá forma de vencer a la delincuencia con leyes, funcionarios e instituciones penetradas por los intereses de las bandas criminales.
Lo ocurrido hasta ahora es apenas el principio de una gran batalla.
Por Carlos Ramirez
Post RLB Punto Politico.

02 enero, 2009

En 2009 se disputa el 2012 + Después del PRI… ¿el PRI?

Más que López Obrador y la inseguridad, el principal problema del gobierno del presidente Felipe Calderón en el 2008 fue la pérdida de la iniciativa política y su dependencia del PRI y del PRD.
Por tanto, de la capacidad que tenga el presidente Calderón para recuperar la iniciativa política dependerá el punto fundamental del segundo tercio de su sexenio: permitir el regreso del PRI a la presidencia de la república o dar otro paso hacia la transición política.

La agenda de los problemas paradójicamente no tiene que ver con sus soluciones sino con los espacios de maniobra que vaya a dejar el PRI. La amnesia política de la sociedad parece haber dejado en el olvido las tres herencias nefastas del largo reinado del PRI: la corrupción, la represión y la pobreza.

El 2009 mostrará si los mexicanos realmente añoran el regreso del PRI a la presidencia en función del saldo demagógico, si los ciudadanos ven en el PRI sólo la capacidad para entender la crisis por ellos prohijada y si la sociedad en realidad es cultural y sicológicamente priísta. Y todo ello ante las evidencias de la realidad: los priístas de hoy son exactamente los mismos del pasado.
De ahí que la responsabilidad del regreso del PRI a la presidencia de la república sería parte de la sociedad pero sobre todo de la falta de iniciativas políticas del gobierno del presidente Calderón y de las locuras del sexenio de Vicente Fox y Marta Sahagún.
En este contexto, la agenda del 2009 será vital para perfilar el final del sexenio calderonista:

1.- Las elecciones legislativas del 2009. El PAN está obligado a aumentar su bancada, ante el regreso al PRI de los votos que se fueron con López Obrador y el PRD.
2.- La crisis económica nacional. Los programas anticrisis no dieron resultado. Y la desaceleración va a ser utilizada por la oposición como tema de campaña en contra del gobierno.
3.- La inseguridad seguirá lastimando a la sociedad. A diferencia de los gobiernos priístas que pactaron con el crimen organizado, la violencia creciente es reflejo precisamente de la negativa a negociar. Pero faltan las decisiones finales: limpiar los cuerpos policiacos, arrestar a las cabezas y lograr el respeto a la ley.
4.- Las reformas pendientes no podrán avanzarse por la decisión del PRI de no modificar la estructura de poder del Estado priísta. Pero el gobierno calderonista está obligado a modificar en la práctica los protocolos corporativos que hoy dominan los priístas.
5.- La reorganización internacional por el fin del ciclo Bush y el comienzo de la era Obama. Los temas son los mismos: terrorismo, medio oriente, petróleo, crisis económica y América Latina. Los ocho años de Clinton fueron ajenos para México y los ocho de Bush resultaron una pesadilla. En dieciséis años se agotó la política exterior tradicional de México.

A favor de Calderón hay cuando menos tres hechos:
1.- La consolidación de su presidencia con el fortalecimiento del área política. Pero ahora más que nunca Calderón necesita de un equipo de trabajo para el debate, la lucha y sobre todo el 2009. Los escenarios de urgencia del 2006 son diferentes a los de hoy.
2.- El fin político de Andrés Manuel López Obrador. Si en el 2008 buscó derrocar a Calderón, al final López Obrador fue tumbado del liderazgo perredista por la corriente moderada. El tabasqueño quedó arrinconado en el populismo, su estridencia ha quedado en meras quejas y sus alianzas se han reducido al lumpen marginado.
3.- La existencia de una sociedad que quiere ver hacia adelante y no es presa de la nostalgia del pasado manchado de crisis y crímenes. Las encuestas revelan un alto porcentaje de indecisos o sin partido y una sociedad que está a la espera de nuevos liderazgos políticos y sociales.

En contra, Calderón tiene, entre muchos, tres lastres:
1.- Un gabinete presidencial incompetente para entender la dimensión de la crisis. Salvo los secretarios de Gobernación y del Trabajo, y el ejemplar desempeño del secretario de la Defensa Nacional, los demás brillan por su ausencia política. El gabinete ha sido responsable del fortalecimiento del PRI y de la falta de iniciativas políticas para atender los problemas de corto plazo de la crisis.
2.- El PAN perdió su espacio como partido, está siendo utilizado para la candidatura presidencial de su presidente nacional en turno y carece de un liderazgo interno. El problema del PAN es que quiere ser una copia corporativa del PRI.
3.- La pasividad presidencial. En una etapa de transición política marcada por la alternancia se requiere de un liderazgo presidencial más insistente, menos ajeno a los problemas y sobre todo determinado a no perder la iniciativa política. Al final de cuentas, los problemas se resuelven en Los Pinos.
De ahí que el 2009 sea vital para el 2012 y para definir el horizonte político de Calderón.

Por Carlos Ramirez.

Post RLB Punto Politico.

16 diciembre, 2008

Para Ripley...

Sin duda, un recorte de gasto en capital humano, una cotización de salarios reales más baja, o una disminución de inversión en tecnología, representan medidas para mejorar el flujo de efectivo ante un momento de estancamiento. Pero ello es sobrevivencia, no competitividad.
Aunque usted no lo crea, la paridad peso-dólar llego a cotizarse debajo de los diez pesos por dólar, no la década pasada, sino hace apenas un trimestre.

Aunque usted no lo crea, hay analistas, y autoridades, que aseguran que la paridad se hubiera disparado en la vecindad de unos veinte pesos por dólar, si la institución central no hubiese intervenido en el mercado cambiario.

Aunque usted no lo crea, según la simpática receta cambiaria de The Economist, la famosa fórmula de poder adquisitivo de la paridad basada en la hamburguesa Big Mac, la paridad actual debería ubicarse en 8.96 pesos por un dólar—lo que arroja un formidable nivel de subvaluación cambiaria (de acuerdo a este criterio) de arriba del 40%.

Aunque usted no lo crea, hay quienes celebran esta tremenda depreciación del tipo de cambio, bajo la miopía popular (y, lamentablemente, también presidencial) que ahora, con estos niveles cambiarios, podemos ser más competitivos. El 2009 augura un episodio de nulo crecimiento, de inflación al doble de lo que debería ser, bajo el contrato monetario central, con astringencia crediticia y una caída fuerte en la inversión, con ventas externas hasta un tercera parte más bajas de lo registrado este propio año.

¿Eso es ser más competitivos? Por favor…

Sin duda, un recorte de gasto en capital humano, una cotización de salarios reales más baja, o una disminución de inversión en tecnología, representan medidas para mejorar el flujo de efectivo ante un momento de estancamiento. Pero ello es sobrevivencia, no competitividad.

Aunque usted no lo crea, esta crisis es la primera crisis que vive la economía que ha sido importada del exterior. Ahora sí, no fue nuestra culpa. Los petro-precios cayeron, y nos protegimos; el desapalancamiento se sigue dando, pero tenemos un perfil de deuda externa envidiable; al norte de la frontera enfrentan un problema de déficit crónico, y al sur el equilibrio fiscal se ha convertido en norma común.

Aunque usted no lo crea, ya de pilón, hay políticos que creen que tener el régimen de inversión más atrasado del mundo en materia energética, aun con la reformita, es signo de soberanía.

La lección de estos “ripley’s” económicos es que todo puede pasar—y que tratar de controlar el futuro económico es una vanidad, lo que Hayek llamaba fatal arrogancia. Hay escenarios, algunos posibles, otros plausibles, pero el 2008 nos deja la enseñanza que en la economía, nada, nunca, permanece igual.

Planificadores, populistas, políticos—tomen nota.
Por Sergio Sarmiento
Post RLB Punto Politico.

10 diciembre, 2008

Creando un Frankestein

Partido Revolucionario Institucional (PRI), pena de muerte

Por Paco Calderon.
Post RLB Punto Politico.

08 diciembre, 2008

¿Mentiras o ignorancia?

Si funcionarios gubernamentales presionan a los bancos para que concedan créditos a personas que son malos riesgos, ¿lo considera usted una falla del capitalismo o del gobierno?
Muchos políticos y analistas de izquierda mantienen que la crisis financiera es el resultado de la exagerada desregulación instrumentada bajo las políticas “capitalistas” del gobierno de Ronald Reagan. Esas personas ignoran la realidad o dicen mentiras.

Comencemos con algunos hechos reales. Se sabe que la actual crisis comenzó con el colapso financiero de dos inmensas empresas financieras patrocinadas por el gobierno: Fannie Mae y Freddie Mac.
Esas empresas compraban las hipotecas a los bancos para que estos pudieran emitir más hipotecas aún más arriesgadas para incrementar así el número de gente con casa propia.
Con ese fin se le permitía a Fannie y a Freddie mantener reservas de capital más bajas en relación a los créditos concedidos y ambas utilizaban prácticas contables consideradas fraudulentas por los tribunales.

Las dos también contribuían millones de dólares a las campañas políticas de la mayoría de los miembros del Congreso.Durante el gobierno de Carter, la mayoría demócrata promulgó la ley CRA que concedió a reguladores el poder de presionar a los bancos para que extendieran créditos de mayor riesgo a gente pobre y a pequeños empresarios.

Durante el gobierno de Clinton se aumentó esa potestad de los reguladores.Por su parte, la Reserva Federal incrementó el dinero circulante, bajando los intereses en junio de 2003 por debajo de la inflación, a apenas 1%.

Así se fomentaba que los bancos concedieran hipotecas a intereses muy bajos, que después traspasaban a Fannie y Freddie. Todos sabían que los intereses eventualmente aumentarían, lo cual imposibilitaría a muchos seguir pagando por sus viviendas.

Pero ese sería el problema de otros o, en última instancia, de quienes pagan impuestos porque entonces sería el gobierno quien daría el frente.

Los reguladores financieros están supuestos a defender la integridad del sistema, pero los políticos de izquierda empujaron a los reguladores a obligar a los bancos a extender malos créditos. Si usted lo duda, lo invito a ver este video: http://www.eyeblast.tv/public/video.aspx?RsrcID=36431

El nuevo peligro es que nuevas regulaciones debiliten más al libre mercado financiero, en lugar de corregir los problemas reales provocados por malas leyes.

Lo que hemos sufrido no es una falla del capitalismo democrático sino la destrucción por parte del gobierno de mecanismos del mercado que contrarrestaban los riesgos asumidos por financiadores de hipotecas.

Se han hecho muchas denuncias contra ávidos especuladores, exigiendo que sean castigados con prisión, pero los excesos más dañinos han provenido de políticos como los congresistas demócratas Barney Frank, Chris Dodd y Charles Schumer, cuyas decisiones han resultado mucho más costosas para los norteamericanos que las de ejecutivos de Wall Street.

* Presidente del Institute for Global Economic Growth.
Post RLB Punto Politico.

03 diciembre, 2008

A 100 días del Acuerdo por la Seguridad

Han pasado 100 días del Acuerdo por la Seguridad. Ha llegado ya el momento en que el propio gobierno se dé cuenta de que el éxito en este esfuerzo no lo da la detención de capos o el decomiso de drogas. El Estado mexicano tiene que demostrar que realmente cuenta con la capacidad de defender a los ciudadanos de los delitos de los que son víctimas.
Han pasado ya los 100 días que el presidente Felipe Calderón estableció como límite el 21 de agosto, al firmar el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, para empezar a dar resultados en la lucha contra el crimen. No tengo idea de qué resultados se presentarán en las reuniones que se lleven a cabo para marcar esta fecha, pero hay buenas razones para pensar que no se ha avanzado demasiado.

Cifras positivas se podrán presentar. De hecho, este gobierno ha realizado más arrestos de presuntos narcotraficantes y decomisos de drogas que cualquier otro en el pasado. Sólo que ya los mexicanos debemos entender que ni las detenciones de narcos ni las confiscaciones de drogas resuelven los problemas de inseguridad que nos afectan directamente a los gobernados.

El Acuerdo por la Seguridad no surgió de la lucha contra el narco sino del secuestro y homicidio del joven Fernando Martí. Fue producto también del hecho que en este sexenio de gobierno las ejecuciones en distintos lugares del país se han disparado a niveles impensables en años anteriores.
En los estados de Chihuahua, Baja California, Sinaloa y otros más han surgido verdaderas guerras entre delincuentes que no sólo recuerdan sino superan en violencia y extensión las que se veían en las calles de Chicago en los tiempos de la prohibición de bebidas alcohólicas. Pero además de las disputas entre narcos, hemos visto un auge de delincuencia común y en especial de secuestros, cuyas víctimas son cada vez más familias de clase media o incluso de escasos recursos.
Uno puede entender, por supuesto, que el gobierno dedique una parte muy importante de sus recursos al combate contra el narco. Aún cuando el consumo de drogas no tiene más víctima que el consumidor, la producción, el transporte, la venta y el consumo de estupefacientes están prohibidos en nuestro país. Y el gobierno tiene obligación de aplicar la ley.

El problema es que mientras el Estado dirige sus esfuerzos a impedir que las personas consuman por propia voluntad productos que les hacen daño sólo a ellas misma, los crímenes con víctima --los robos, los homicidios, las violaciones y los secuestros-- están poniendo de rodillas a la sociedad.

Lo peor de todo es que los esfuerzos por combatir el crimen parecen condenados al fracaso por los lazos de las autoridades y los delincuentes. En un momento en que el presidente de la república reitera su confianza en los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Procuraduría General de la República, la lista de funcionarios, ex funcionarios, policías y ex policías detenidos o investigados por supuestos vínculos con el crimen organizado se hace cada vez más inquietante. El que el ex subprocurador Noé Ramírez esté arraigado, y Mario Arturo Velarde, ex secretario particular del secretario de seguridad pública Genaro García Luna, haya sido interrogado como indiciado por supuestos vínculos con el narco debería preocuparnos a todos.

Por Sergio Sarmiento.
Post RLB Punto Politico.

Obama mucho más de lo mismo + Continuismo en crisis y seguridad

Aunque ha costado en entenderlo, en los Estados Unidos han llegado a la conclusión de que el verdadero secretario de Estado del gobierno de Barack Obama no será la señora Hillary Clinton sino el ex presidente Bill Clinton.


La gravedad del asunto no radica en los carismas ni en el hecho de que Obama haya logrado a dos cancilleres por el precio de uno, sino en la realidad de que Clinton fue uno de los presidentes que peor puso en riesgo la seguridad de los EU y que uno de sus pivotes de la popularidad internacional de Obama giró en torno a la dialéctica cambio-nuevo mundo y al compromiso de la próxima administración en Washington de construir una nueva diplomacia.

Hillary manda el mensaje de que en política exterior habrá más de lo mismo.
En este contexto, la designación de los equipos centrales de Obama ha causado no sólo decepción sino que ha dejado el mensaje de que no habrá cambio, que los EU seguirán en su camino de primera potencia mundial y que el nuevo presidente va a manejar el modelo carisma-discurso bastante gatopardiano de que las cosas van a cambiar… para que todo siga igual.
En una de las primeras evaluaciones horas después de la victoria, el ojo agudo de Otto Reich, subsecretario de Estado para América Latina de Bush y miembro del grupo de los neoconservadores, resumió en una frase el principal problema de Obama: no la crisis económica ni las guerras en el mundo sino la crisis de expectativas.
Obama se presentó como la figura del cambio, pero su equipo económico está diseñado para salvar al capitalismo y a sus corporaciones. No por menos, por ejemplo, su gabinete económico esté formado por figuras del pasado y muchas de ellas ligadas al Citicorp y a otras empresas quebradas por irregularidades. Con ellos no podrá definir y operar algún cambio en la economía de los EU y del mundo. Su tarea será la de salvar a las corporaciones y que éstas mantengan el empleo.
Ahora su equipo diplomático peca del mismo defecto: la defensa de los intereses imperiales del pasado. Los Clinton representan la cara seductora del stablishment militar-industrial. Hillary, como lo mostró en su campaña por la candidatura demócrata, es una política halcón, guerrerista. Y Clinton demostró en su presidencia la frivolidad del poder: en sus ocho años los EU padecieron cuando menos diez ataques del terrorismo islamista y Clinton sólo contestó para ocultar sus deslices con Mónica Lewinsky.
El otro indicio que dejó claro Obama al presentar a su aparato de política exterior fue reducirlo a la consideración de equipo de “seguridad nacional”. Es decir, Obama no dejó ningún indicio de querer modificar las relaciones exteriores de los EU basadas hasta ahora en las consideraciones militares y de hegemonía. El gobierno de Clinton prohijó el poder nuclear de Corea del Norte, el reforzamiento del terrorismo islámico y las masacres en países de Africa como Somalia.
La decisión de Obama de designar a Hillary Clinton como secretaria de Estado modificó los parámetros de la próxima administración. Obama desplegó en su campaña un discurso social de defensa del consumidor y de creación de una nueva diplomacia más social y menos guerrera. Pero sus designaciones han perfilado un equipo de salvamento del capitalismo y de reforzamiento de la visión de dominio hegemónico del mundo.
Una columna de Ward Harkavy en The Village Voice, el semanario progresista de Manhattan en Nueva York, reveló que Hillary Clinton trabajó para la empresa Wal-Mart y representó sus intereses cuando era esposa del gobernador de Arkansas, pero que llevó esos intereses a la Casa Blanca. De ahí que la red de compromisos de los Clinton vaya a entorpecer la gestión diplomática de Obama, además de desviarlo de su compromiso de modificar la línea imperial de los EU.
Nadie como Barbara Olson, analista crítica que murió en uno de los vuelos secuestrados el 11 de septiembre de 2001, para revisar el pasado de los Clinton. En su libro The final days. The last, desperate abuses of power by the Clinton White House, Olson cuenta con datos precisamente el ejercicio monárquico del poder de los Clinton.

Por ejemplo, revela la forma en que Bill Clinton perdonó la prisión al empresario Marc Rich, que dio millones de dólares a las campañas, a cambio de dinero. Pero Rich representa una red de intereses extranjeros --Cuba, Libia y otros-- que se van a hacer presentes ahora con Hillary en el Departamento de Estado.

También cuenta la corrupción en la Casa Blanca con los regalos al terminar, a partir del principio de los Clinton de que “si no está clavado, llévatelo”. Y Olson recoge la referencia racista de Hillary a un operador de la campaña de 1992: “fucking jew bastard”, algo así como “pinche judío bastardo”.
Y queda la denuncia del ayudante militar de Bill Clinton, teniente coronel Robert Buzz Patterson: en un viaje a Holanda de los Clinton y su comitiva en 1997, la política exterior de los EU quedó manchada: los visitantes se robaron no sólo todo el licor, sino los envases de cristal y la loza, se quejó un asistente militar holandés.
Pero sobre todo queda el hecho de que Obama no contrató en Hillary a una diplomática sino a un manojo de intereses imperiales.

Por Carlos Ramirez

Post RLB Punto Politico.

02 diciembre, 2008

Ebrard le incumplió a Martí + DF inseguridad en aumento

Pues al final de cuentas el doctor Luis de la Barreda Solórzano, director del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad, tuvo razón: el DF es la entidad con mayor incidencia criminal.

Y peor aún, las cifras oficiales de la procuraduría capitalina confirman un aumento en la inseguridad en cuando menos tres periodos comparativos: contra los datos de 2007, sobre diciembre de 2006 en que Marcelo Ebrard asumió la jefatura de gobierno y en los cien días del desafío de Alejandro Martí de “si no pueden, renuncien” que aceptó el jefe de gobierno del DF.
Los datos duros oficiales arrojan las evidencias de que la inseguridad sigue latente en la ciudad de México:
1.- El número de averiguaciones previas en 2008 aumentó 4.3% sobre 2007 y 13.6% sobre 2006.
2.- El número de delitos del fuero común subió 5.5% sobre 2007 y 14.8% sobre 2006.
3.- El número de homicidios bajó -5.9% sobre 2007 pero aumento 0.7% sobre 2006.
4.- El número de delitos sexuales se disparó hacia arriba 13.7% sobre 2007 y 28.7% sobre 2006. Lo significativo de este dato es que aumentaron las violaciones a la par de la legalización del aborto. Es decir, que la autoridad privilegió el aborto y no la protección sexual de las mujeres ni el castigo a los violadores.
5.- Los robos aumentaron 5.7% sobre 2007 y 17.06% sobre 2006.
6.- Los robos a casas habitación aumentaron 10.6% sobre 2007 y 22.8% sobre 2008.
7.- Los robos a casas habitación sin violencia subieron 12% sobre 2007 y 22.6% sobre 2008.
8.- Los robos de vehículos también han aumentado: 3.3% sobre 2007 y 3.1% sobre 2008.
A pesar del discurso oficial capitalino, las cifras oficiales arrojan datos de que ha habido un fracaso en la lucha contra la inseguridad. Pero con un hecho significativo: en la reunión del jueves 21 de agosto donde el empresario Alejandro Martí lanzó su desafío de “si no pueden, renuncien”, el primero que saltó al micrófono para tomar públicamente el reto fue Marcelo Ebrard. Textualmente, el jefe de gobierno del DF dijo, dirigiéndose al empresario Alejandro Martí:
“Por lo menos en lo que hace al Distrito Federal, yo sí acepto el reto, Alejandro, en el sentido de que debemos cumplir los compromisos (…) debemos mejorar sustancialmente la seguridad en nuestra ciudad, y que si no, como en el caso del Distrito Federal hay procedimiento ya establecido de revocación de mandato, pues que proceda”.
Las cifras oficiales señalan que no ha habido una disminución en las cifras de inseguridad sino que han aumentado. En un comparativo del tema central que provocó el activismo del empresario Alejandro Martí, los secuestros en el DF han aumentado, con el dato gravísimo de que había un compromiso formal de Ebrard de atender ese delito por el secuestro y muerte del joven Fernando Martí: en la semana de la crisis de seguridad del 18 al 21 de agosto, en la ciudad de México hubo nueve secuestros denunciados; en la semana del 24 al 29 de noviembre, la de la reunión luego del plazo de los cien días para abatir los secuestros, el plagio denunciado de personas en el DF fue de doce, un aumento de 33%.
Hay datos comparativos que tienen valor político: los datos de inseguridad del viernes 28 de noviembre fueron más altos que los del viernes 22 de agosto. En ambas fechas hubo cumbres de las autoridades federales, estatales y municipales sobre seguridad. Sin embargo, la situación de la inseguridad en la ciudad de México sigue de igual a peor.
El otro dato sigue estremeciendo a la opinión pública: poco después del caso Martí el empresario deportivo Nelson Vargas denunció el secuestro de su hija; cien días después, Vargas no sólo mantuvo su denuncia sino que acusó a las autoridades capitalinas y federales de desatender --para decir lo menos-- ese plagio. A pesar de poseer empresas deportivas y de haber sido presidente de la Confederación Deportiva Mexicana en el sexenio de Vicente Fox, el caso de Vargas no causó los mismos estragos políticos que el caso Martí. Sin embargo, es la hora en que las autoridades no dan un reporte confiable y completo de ese secuestro.
En la reunión de la semana pasada, el Icesi presentó datos sobre la inseguridad en el DF. La reacción oficial fue de rechazo. Sin embargo, las cifras oficiales registradas por la procuraduría capitalina son contundentes e irrebatibles. Queda por saber si Ebrard va a cumplir con su palabra empeñada a Alejandro Martí el 21 de agosto. Ebrard no dijo concretamente que él renunciaría, pero sí invocó el mecanismo legal de revocación del mandato que existe en el DF para obligar a los funcionarios a renunciar.
En reunión y pese a piquete de De la Barreda, Ebrard guardó silencio de su reto asumido con Martí y del saldo negativo en las cifras de inseguridad en la ciudad de México. En seguridad, en el DF ha aumentado la delincuencia… y la demagogia populista de sus gobernantes.
Por carlos Ramirez.
Post RLB Punto Poitico.

30 noviembre, 2008

Obama: CIA-Bush a Defensa + Gates, desestabilizar México

Si la señora Hillary Clinton representa los intereses de la vieja diplomacia imperial y de los lobistas extranjeros, la confirmación de Robert Gates, secretario de Defensa de Bush, en la misma posición en el gabinete de Barack Obama implica la opción del modelo de la CIA. Como subdirector de la CIA, Gates participó en 1984 en un operativo de desestabilización de México.

Gates es un personaje singular. Ha logrado relaciones con los dos partidos. Fue director de la CIA con George Bush padre de 1991 a 1993 y luego se refugió en una escuela de Texas dominada por los Bush. George Bush hijo lo designó secretario de la Defensa en diciembre de 2006 y Obama lo acaba de reconfirmar en el cargo, a pesar de las críticas del presidente electo en contra de la política militar en Irak.

La historia del operativo de desestabilización en México, manejado directamente por Gates, ocurrió a lo largo de 1983 a 1985. La historia la cuenta a grandes rasgos Bob Woodward en su libro Velo: las guerras secretas de la CIA 1981-1987, publicado en 1988. Pero hay datos adicionales que se publicaron en Indicador Político en 1990. La CIA preparó un documento para evidenciar el colapso de México como el “próximo Irán” y exigió decisiones del presidente Reagan para, en palabras del entonces gobernador demócrata de Arizona, Bruce Babbit, “apretarle las tuercas a México”.
El documento había sido encargado a Constantine Menges, un analista reaccionario de la CIA recomendado por el senador ultraderechista Jesse Helms para encargado de asuntos latinoamericanos del consejo de seguridad nacional de Reagan. Sin embargo, en la CIA había un experto en temas mexicanos --John Horton-- que decía que el documento no era una evaluación de la agencia sino un panfleto. La tesis que quería mostrar William Casey, director general de la CIA, era que “México estaba al borde del colapso”.

Asimismo, establecía que México se estaba alejando de los EU y acercando a la Unión Soviética, además de que los servicios de inteligencia de México, dirigidos por José Antonio Zorrilla Pérez, habían pactado con el espionaje de influencia soviéticas.
La tesis de Horton fue eludida por Gates para mantener las decisiones de mayor presión sobre México. Gates estaba enterado de que el reporte primero estaba influenciado por las directrices de Casey, algo totalmente condenado en la CIA. Sin embargo, lo dejó pasar. Horton renunció a la CIA y reventó el escándalo con un artículo publicado en septiembre en el The New York Times. En México, las presiones de los EU llevaron a la crisis de 1985 por el asesinato del agente de la DEA Camarena Salazar y el The New York Times envió a México a dos expertos en seguridad nacional -- Joel Brinkley y Robert Lindsey-- para que revelaran el intervencionismo de la KGB en la policía política mexicana. Por esa razón justamente, y no por el asesinato de Manuel Buendía, salió Zorrilla de la Federal de Seguridad.
Gates, por tanto, viene del área de operaciones clandestinas de la CIA. Y el recuento de Woodward abarca el peor intervencionismo de la CIA en América Latina en los ocho años de Reagan en el poder, incluyendo el escándalo Irán-Contra: la venta secreta de armas a Irán para entregar ese dinero a la contra nicaragüense que combatía al gobierno sandinista.

Gates siempre fue protegido de los Bush y ahora es una de las piezas clave del gobierno de Obama, como para significar que no habrá un cambio en el enfoque imperial de los EU hacia el exterior. La ideología imperial de Gates se percibe en su libro From the shadows, donde escribe una historia positiva de la CIA y su intervención en el Mundo y su papel en la derrota de la Unión Soviética en la guerra fría.
Por tanto, las promesas de cambio de Obama han comenzado a naufragar. Ayer mismo, en su columna en Slate, el célebre e irreverente analista Christopher Hitchens reveló la cauda de intereses de la familia Clinton con países y corporaciones extranjeras, lo que le daría a su función de secretaria de Estado un tono más de negocios que de redefinición de las líneas imperiales.

En Vanity Fair de julio de 2008, el analista Todd S. Purdum mostró la larga cola de intereses extranjeros detrás de Bill Clinton, en el entendido de que Bill y Hillary son una pareja asociada por el poder.
Las primeras dudas sobre el equipo de Obama se están haciendo en función del incumplimiento de algunas de sus promesas que jalaron el voto progresista: romper la línea de gobierno de Bush, parar en seco a los lobistas y cabilderos y evitar la influencia de las corporaciones.

La realidad comienza a ser otra: Hillary y Bill son dos de los más poderosos cabilderos que hay en los EU, la permanencia de Gates en el Departamento de Defensa sería la continuidad del bushismo y los principales asesores económicos provienen de puestos directivos en las corporaciones. Por ejemplo, uno de sus asesores, el premio nobel Paul Krugman, trabajó en la quebrada Enron hasta antes de su colapso. Y el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, designado secretario del Tesoro, es el principal hilo de conexión de las corporaciones con Wall Street.
En este contexto se perfilan las críticas a Obama: no cumplirá por ahora las promesas de un cambio para los EU y el mundo y tratará primero de salvar y sobre todo restaurar el barco de la estructura imperial de dominación diplomática, militar y económica de Washington.
Por Carlos Ramirez.

Post RLB Punto Politico.

25 noviembre, 2008

La gran crisis

Mantener un buen nivel de liquidez en una economía en recesión puede ser importante, pero si no se toman medidas para eliminar restricciones a la inversión productiva y a la actividad económica, como tantas que tenemos en México, difícilmente se logrará una recuperación económica rápida.

Está empezando una recesión que puede ser realmente muy prolongada. Desde los años setenta no habíamos visto una situación en la que las principales economías del mundo empezaran todas a caer al mismo tiempo. No sorprende así el temor que hemos visto en los inversionistas, que han provocado una caída brutal y global en los mercados bursátiles.

Nadie se pregunta ya si la recesión tendrá o no lugar. La gran pregunta es qué tan profunda será y, sobre todo, cuánto tiempo durará. Los economistas están conscientes de que Estados Unidos, la mayor economía del mundo, ha vivido el mayor período de crecimiento en la historia registrada. Es verdad que en el 2001 hubo una contracción en la economía estadounidense, pero no se registraron los dos trimestres consecutivos que se consideran la definición tradicional de una recesión. Antes que eso hay que remontarse hasta 1991 para encontrar una verdadera recesión. Nunca, en la historia económica registrada de los Estados Unidos, se había tenido un período de crecimiento de 17 años como ahora.

El gran miedo es que hoy se pague por ese prolongado crecimiento con una recesión también muy larga. La más prolongada del siglo XX fue la que tuvo lugar en la década de 1930. La economía estadounidense entró formalmente en recesión a fines de 1929 y no se recuperó cabalmente sino hasta 1939, al comenzar la segunda guerra mundial. En el siglo XIX, sin embargo, hubo recesiones más prolongadas.

Nadie se atreve a prever que habrá una recesión tan prolongada o tan profunda en esta ocasión. La gran depresión generó una caída de 50 por ciento en el producto interno bruto de Estados Unidos y el desempleo subió hasta un 25 por ciento de la población económicamente activa del país. De momento no parece que pudieran alcanzarse estos extremos en la crisis que está comenzando. Pero ha sido tan pronunciada la caída de los mercados financieros que nadie se atreve a descartar una crisis de tal magnitud.

Los especialistas señalan que hoy los gobiernos de Estados Unidos y del mundo están tomando medidas anticíclicas que deberían de impedir una depresión como la de los años treinta. De hecho, el presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Ben Bernanke, es uno de los grandes expertos en la Gran Depresión, que él mismo ha atribuido a la decisión del banco central de Estados Unidos de limitar la liquidez en el sistema monetario. Por eso hoy hemos visto una acción concertada de los bancos centrales del mundo para inyectar dinero a la economía.

Pero cuidado, porque la idea de que las contracciones se superan simplemente con inyecciones de dinero no está comprobada. La recuperación que finalmente vino tras la Gran Depresión pudo haberse debido a las inyecciones de circulante, pero también al simple hecho de que ya la contracción había concluido su ciclo. Ciertamente el gobierno japonés inyectó enormes cantidades de dinero a su economía en los años noventa sin lograr rescatarla de la recesión. La propia contracción que hoy estamos viendo en Estados Unidos está teniendo lugar a pesar de una política monetaria excesivamente laxa y un enorme déficit de presupuesto.

Esperemos que hoy haya más inteligencia que en el pasado. Mantener un buen nivel de liquidez en una economía en recesión puede ser importante, pero si no se toman medidas para eliminar restricciones a la inversión productiva y a la actividad económica, como tantas que tenemos en México, difícilmente se logrará una recuperación económica rápida.

Por Sergio Sarmiento.

Post RLB Punto Politico.

Obama-Hillary: siempre no + Diplomacia de las cañoneras

Se acabó la luna de miel: si como candidato presidencial despertó el entusiasmo en Berlín por representar a los Estados Unidos antibélico, como presidente electo Barack Obama mandó un mensaje perverso: la encargada de la política exterior será la bélica Hillary Clinton que amenazó con invasiones y uso de la guerra a las 3 de la mañana.
Si se entiende la composición del gabinete de Obama, la verdadera vicepresidencia de la nación no estará en el marginado Joe Biden sino en la secretaría de Estado, donde la Hillary Clinton representará los intereses del clintonismo transexenal. Y si lo de menos son las personas, se trata de un modelo tradicional de nación: la reconstrucción del imperio a partir de la economía.
Sin embargo, el verdadero poderío del imperio estará en el equipo de seguridad nacional: Hillary Clinton representará los intereses del imperialismo sobre las demás naciones, el ratificado secretario de Defensa Robert Gates los de la CIA y del complejo militar y en el Tesoro Timothy Geithner tratará de reconstruir el imperio del dólar como hegemónico.
Es decir, Obama se perfila como un nuevo Jimmy Carter: un político ingenuo, con un discurso desmovilizador de las protestas sociales populares contra el dominio imperial de la Casa Blanca y atento sólo a los programas económicos para los pobres, pero en el poder central de los verdaderos intereses hegemónicos de los EU estará en la señora Clinton, a quien le fue entregada la definición de la política exterior de Washington.
Hillary Clinton fue la primera decepción de los seguidores de Obama. Como nunca antes, en los medios hubo un debate abierto para pedirle al presidente electo que no designara a Hillary en la diplomacia. Como parte activa de la política exterior de su esposo, Hillary Clinton participó en la definición y práctica de una diplomacia irresponsable, imperial y sobre todo descuidada.
Uno de los principales ayudantes militares de Bill Clinton, el teniente coronel Robert Buzz Patterson, de la fuerza aérea, publicó en el 2003 un libro de acusaciones para revelar el grado de irresponsabilidad de los Clinton en política exterior. En Dereliction of duty --que podría traducirse libremente como “negligencia en el cumplimiento del deber”--, el ayudante militar reveló cómo Bill Clinton perdió una vez la tarjeta con los códigos del portafolio de la guerra nuclear, prefirió jugar golf a dar la orden de ataque contra Osama Bin Laden y tiró expedientes secretos sin pensar en su grado de peligro.
Hillary Clinton aparece como la operadora de Bill en materia de política exterior. Pero también revela el despilfarro de la señora Clinton en sus viajes al exterior, llegando a veces a llevar comitivas de cientos de personas. El militar Patterson descubrió también que en sus giras en avión Hillary Clinton siempre viajaba con un archivo secreto al que no le quitaba la vista de encima y no se atrevía a dejarlo en la Casa Blanca. Al parecer eran los papeles de los casos de corrupción de los Clinton.
En la campaña, Hillary despreció a Obama porque decía que carecía de valor para ser comandante en jefe. Por eso mandó hacer aquel spot de un teléfono que sonaba a las tres de la mañana en la Casa Blanca y necesitaba responderlo quien tuviera más experiencia en asuntos militares. Obama tenía un concepto menos violento, militarista y agresivo de la política. Por eso logró concentrar muchedumbres que veían en él al encargado de terminar con las prácticas imperiales de Washington. Pero ahora resulta que la política exterior no será manejada por Obama sino por la candidata que quiso mostrarse como inflexible a la hora de apretar el botón nuclear.
El debate sobre la designación fue serio. El articulista Thomas Friedman, experto en política exterior, aconsejó en su columna en el The New York Times que no se le diera el Departamento de Estado a la señora Clinton. Y en ningún momento el debate enfatizó el machismo, sino en la sensibilidad. La peor política exterior de los EU fue con los Clinton. En febrero de 1993, apenas con un mes en el poder, terroristas conectados con Bin Laden estallaron un coche bomba en el estacionamiento de una de las torres del World Trade Center. Y a Clinton le estallaron bombas en embajadas en oriente y Africa, sin que hubiera una diplomacia de respuesta. Eso sí, mostró una debilidad del escudo de seguridad nacional de los EU. Los ataques durante el gobierno de Clinton fortalecieron a Bin Laden y explican los atentados del 11 de septiembre del 2001.
En la Oficina Oval tuvo Bill Clinton información sobre el Proyecto Bojinka, una operación del terrorismo árabe en 1995 para secuestrar decenas de aviones, estallarlos en el aire y usar algunos como misiles para estrellarlos contra edificios estadunidenses, sobre todo la CIA. El proyecto fracasó por un incendio en un departamento en Manila, Filipinas, donde la policía encontró documentos que establecían además el asesinato del Papa Juan Pablo II. A pesar de esos datos, Clinton no hizo nada. Eso sí, bombardeó Afganistán en 1998 para distraer la atención de su escándalo con Mónica Lewinsky. El 9/11 fue derivación de Bojinka.
La presencia de Hillary Clinton en el Departamento de Estado anuncia la vigencia de la diplomacia imperial con Obama, diplomacia agresiva, con intenciones de encumbrar a su titular como próxima candidata presidencia. Y con Gates en Defensa, Obama entonces no hizo más que ratificar el objetivo de restaurar el dominio planetario del imperio estadunidense.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

23 noviembre, 2008

PRD: AMLO contra Cárdenas + Parió la abuela: nace otra tribu

En el fondo, muy en el fondo, la crisis en el PRD no es de López Obrador contra Nueva Izquierda sino contra la corriente cardenista que se ha consolidado de nueva cuenta en el partido. El tabasqueño le quería arrebatar el partido al michoacano para convertirlo en dominantemente lopezobradorista.

Cuauhtémoc Cárdenas no ha permanecido al margen pero tampoco ha impulsado a Nueva Izquierda. La corriente identificada con el cardenismo quiere recuperar el papel del PRD como partido de una izquierda moderna que consolide la transición democrática, defina un programa de gobierno popular y progresista y se convierta en un dique a la derechización del régimen.
En cambio, López Obrador quiere tomar el partido por asalto para convertirlo en el instrumento de la ruptura política, en el partido del autoritarismo más antidemocrático y para entronizar en cargos de elección popular a todos los salinistas y neopopulistas que han desplazado a los cuadros perredistas.
La intención de López Obrador es colocar al diazordacista Porfirio Muñoz Ledo y al salinista Manuel Camacho como operadores del control lopezobradorista en la próxima bancada perredista en la Cámara de Diputados.
Por tanto, la definición que se disputa en el PRD no es entre los chuchos ni los lopistas sino entre dos líneas políticas estratégicas. Los cardenistas quieren reactivar el partido y relanzarlo a la lucha de posiciones dentro de la vía institucional y los lopezobradoristas quieren un partido para el choque contra el gobierno del presidente Calderón y para una alianza con los priístas populistas-echeverristas que sobreviven en tricolor, comandados por ahora virtual lopezobradorista Manuel Bartlett Díaz. El enlace de López Obrador con ese sector priísta lo lleva Muñoz Ledo, en su tiempo operador político de Gustavo Díaz Ordaz durante el tlatelolcazo de 1968 y de Luis Echeverría durante el halconazo de 1971.
En este contexto, el debate del 2008-2009 en el PRD va a replantear el origen histórico del partido del sol azteca. No por menos una de las líneas de definición sea nada menos que la presencia de Bartlett como posible carta de López Obrador para una diputación federal el año próximo por el Frente AMLO en el cual estaba considerado el PRD. Bartlett fue el secretario de Gobernación aquel 6 de julio de 1988 cuando Cárdenas denunció el descomunal fraude electoral de la Comisión Federal Electoral que presidía justamente Bartlett para quitarle votos al Frente Democrático y echárselos a Carlos Salinas.
El otro operador de Salinas aquel 6 de julio de 1988 fue Manuel Camacho, quien inclusive llegó a amenazar a miembros del FDN de acusarlos de guerrilleros y echarles encima a la policía política para romper la alianza de Cárdenas con la señora Rosario Ibarra de Piedra y el PRT
. Hoy, sin embargo, Camacho y la señora Ibarra están aliados entre sí como parte del primer círculo de poder de López Obrador. La investigadora Soledad Loaeza acaba de recordar en La Jornada cómo Camacho negoció la entrega de la senaduría a Muñoz Ledo a cambio de traicionar a Cárdenas y acercarlo a Salinas. Muñoz ledo fue el operador de Salinas en las elecciones de Guanajuato en 1991 para encumbrar a Vicente Fox como gobernador, en una maniobra de compromiso de Salinas con el PAN. Ahí nació la complicidad Muñoz Ledo-Fox.
El PRD se debilitó cuando Cárdenas le dio más importancia al liderazgo moral que a la afirmación de un pensamiento político de centro-izquierda. Y terminó de hundirse cuando López Obrador se convirtió en el caudillo del partido y de las tribus y condujo a la organización a la ruptura del orden constitucional para ocultar su derrota electoral del 2 de julio del 2006.

Cárdenas no terminó de darle un proyecto ideológico al PRD y López Obrador privilegió el personalismo. En medio, los grupos perredistas se hundieron en la desorganización y en la multiplicación de tribus.
El grave error estratégico del PRD fue haber descuidado sus definiciones internas de largo plazo y caer en las tentaciones del poder… y del dinero. Cárdenas se alejó del partido y le dejó el territorio a López Obrador y éste asumió el control autoritario del partido para sus planes y los de su grupo compacto, idea por cierto proveniente del Manuel Camacho salinista. En su propuesta de largo plazo, López Obrador sustituyó las ideas por su liderazgo caudillista, unipersonal y dictatorial. Sin embargo, el tabasqueño llevó al PRD a una larga cadena de derrotas, incluyendo su ofensiva de derrocar al presidente de la república por consejo de Muñoz Ledo.
La victoria de Jesús Ortega debe medirse en función de la última oportunidad del PRD para redefinir su personalidad política, su proyecto ideológico y su propuesta de programa de gobierno. Sin embargo, la posición inflexible y arbitraria de Alejandro Encinas como el intendente de López Obrador apunta al objetivo de reventar el PRD, llevarlo a la quiebra, echar del partido a los cardenistas y consolidar su poder con su terna de operadores: René Bejarano, Manuel Camacho y Muñoz Ledo.

Por Carlos Ramírez.
Post RLB . Punto Politico.

19 noviembre, 2008

No existe el gato que no lama el plato

Alejandro Encinas Rodríguez,
Partido de la Revolución Democrática (PRD),
Instituto Federal Electoral (IFE), gato
Por Paco Calderon
Post RLB Punto Politico.

Izquierda dividida

Las encuestas que hoy tenemos sugieren que el PRD difícilmente alcanzaría más del 16 por ciento de los votos en una elección nacional el día de hoy.
El PRD está dividido hasta la médula. Pero quizá ésa sea la mejor oportunidad que ha tenido la izquierda de nuestro país.

La decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de dar el triunfo en la elección del PRD del 16 de marzo al candidato moderado, Jesús Ortega, generó las reacciones previsibles entre los grupos más intransigentes del partido. Alejandro Encinas se negó a reconocer el fallo de los magistrados. Andrés Manuel López Obrador afirmó que el Tribunal Electoral está controlado por esa misma mafia política que ha organizado todos los complots en su contra. Alejandra Barrales, presidenta del PRD en el Distrito Federal, afirmó que no reconocería el resultado nacional de una elección que la colocó a ella misma en el cargo que hoy ocupa.

En un principio parecería que la decisión del Tribunal Electoral sería el preludio del fin de la izquierda en nuestro país. Pero cuidado. Quizá lo contrario pueda ocurrir. Tal vez la decisión, que parece haber alejado definitivamente a los radicales de la izquierda moderada, constituya el inicio de una verdadera izquierda democrática para nuestro país.

La izquierda mexicana se ha quedado muy rezagada de las corrientes afines en otros países del mundo. En Europa, en Chile y en Brasil los partidos socialistas y socialdemócratas hace mucho que dejaron atrás los sueños de la izquierda comunista y han buscado construir un modelo económico en que la inversión privada y el mercado construyen riqueza mientras que el Estado la reparte a través de programas sociales e inversiones en infraestructura física y humana. No debe sorprender que los países que más éxito han tenido en lo económico en las últimas décadas han sido, precisamente, los que han tenido gobiernos que han asumido esta filosofía de izquierda constructiva.

En México, sin embargo, nuestra izquierda sigue estando seducida por los sueños utópicos que consideran que el socialismo implica la concentración en el Estado de los medios de producción. En ese sentido incluso el populismo de Hugo Chávez les queda corto.

A la izquierda moderada mexicana no le ha hecho ningún bien el tener que compartir un partido político con grupos intransigentes como el que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Después del excelente desempeño de la izquierda en la elección del 2006, donde obtuvo el 35 por ciento de los votos, se convirtió en la segunda fuerza en la Cámara de Diputados y estuvo a punto de conquistar la Presidencia de la República, acciones insensatas, como la toma del Paseo de la Reforma en la ciudad de México, han hecho que se desplome el apoyo popular a la izquierda. Las encuestas que hoy tenemos sugieren que el PRD difícilmente alcanzaría más del 16 por ciento de los votos en una elección nacional el día de hoy.

Para Jesús Ortega y los dirigentes de la izquierda moderada, el perder la compañía de los radicales puede ser una gran liberación. Sí, es verdad, que López Obrador es el principal atractivo de taquilla que hasta ahora ha tenido el PRD. Pero es también el principal lastre al sostener ideas y promover políticas que cierran las puertas a la construcción de un país próspero como los que han edificado las izquierdas en Europa y en otras regiones del mundo.

Por Sergio Sarmiento.

Post RLB Punto Politico.

18 noviembre, 2008

Caso Mouriño oculta narcopoder + Amenazas, contra Vasconcelos

La insistencia en encontrar un sabotaje de tinte político contra la persona de Juan Camilo Mouriño ha dejado de lado otra de las hipótesis importantes de trabajo en el caso del Lear Jet: las graves amenazas de muerte contra el czar antidroga José Luis Santiago Vasconcelos.
Asimismo, la politización ha impedido hacer una indagatoria de la situación conflictiva en las élites dirigentes del narcotráfico, sobre todo en una de sus vertientes que habrían dejado algunos indicios: las disputas en los mandos de las mafias pero sobre todo la decisión de algunos mandos medios del narco de provocar incidentes con los niveles políticos, militares y de gobierno para sacar ventajas en esa desestabilización.
En las indagatorias del caso del Lear Jet debiera incluirse el expediente de los granadazos en Michoacán, su operación, su preparación y sobre todo su demasiado fácil solución. Ahí se detectó el indicio de que la lucha en los liderazgos del narco se estaba dando no sólo al interior de las bandas con las muertes entre ellos, sino en el escenario nacional. Y que algunos capos estaban tratando de meter a las autoridades en el diferendo, pues "alguien" entregó a dos presuntos responsables que carecían, para comenzar, de pericia en el manejo de granadas.
Si un hecho se colocó como indicio de la lucha entre los grandes capos por el control de bandas, territorios e hilos de poder, ése fue sin duda la aprehensión de Jesús El Rey Zambada García, hermano de Ismael El Mayo Zambada, el socio de Joaquín El Chapo Guzmán. A partir del segundo semestre del año se detectaron algunos diferendos en el grupo de El Chapo. Entre ellos se encuentra precisamente el estallamiento de granadas en la ceremonia del Grito de Independencia del 15 de septiembre en Morelia como parte de la lucha entre los capos. Luego vino, casi un mes después, el arresto del Rey Zambada. Los datos en poder de algunos analistas señalan una ruptura entre hermanos y luego entre capos.
La aprehensión del Rey Zambada desequilibró los acuerdos entre narcos, no sólo porque parecía haber un choque entre él y su hermano y con ello presiones en el cártel de El Chapo, sino porque las autoridades encontraron algunas pistas de agresiones irracionales provenientes del grupo del Rey. Estas fricciones en las élites dirigentes provocaron un aumento de la violencia del narco en el Valle de México, donde dominan El Chapo y El Mayo y donde El Rey había asentado su poder, aún por encima de su participación en el cártel del Pacífico.
El desplome del avión Lear Jet con Mouriño y Vasconcelos a bordo se estancó en la tesis del atentado o del sabotaje pero centrado en la persona del secretario de Gobernación. La investigación gubernamental ha dedicado toda su atención a probar la tesis del accidente y a mitigar las críticas contra Mouriño con varios homenajes y reconocimientos. Sin embargo, se ha dejado de lado cualquier indagatoria sobre las amenazas contra Vasconcelos, los intentos de asesinato y la necesidad de sacarlo de la línea de fuego para ponerlo en un cargo de operación de inteligencia.
El problema de crítica política ha querido encontrar la punta de la hebra en la persona del entonces secretario de Gobernación, cuya salida del cargo estaba casi segura para enero, cambiando el ritmo político del gobierno del presidente Calderón y enfriando las versiones sucesorias adelantadas. Las indagatorias periodísticas se han agotado en el problema político dentro del gabinete.
La intención de liquidar a Vasconcelos fue bastante seria, aunque en los niveles del gobierno estuvo desestimada con el argumento de que era lógica por su cargo. Pero Vasconcelos no sólo era el funcionario mexicano de más alto nivel con influencia en Washington, sino que era el que más información poseía de las bandas y sus dirigentes. De ahí que se haya dejado suelta la pista de los problemas de El Rey Zambada con su hermano El Mayo Zambada y los efectos de inestabilidad al interior del cártel del Pacífico.
Las pugnas en el seno del cártel han provocado algunos ataques inesperados. Los granadazos en Morelia y la difusión de decenas de mantas delatoras responden más bien a una severa crisis al interior de los cárteles que a una ofensiva criminal contra el Estado y contra la sociedad. Asimismo, el aumento de choques entre bandas y de muertos entre ellos implica una descomposición interna. Ahora vienen los ataques disfrazados para atraer la atención sobre bandas rivales. Y la siguiente fase sería la delación de funcionarios y policías a sueldo de alguna de las bandas.
La insistencia en el complot contra Mouriño se agotó en menos de dos semanas con la difusión de videos y grabaciones. Es cierto que el grado de baja credibilidad del gobierno --de todos los políticos, en realidad-- ha contribuido a las tesis de la conspiración, pero a la larga han desgastado al gobierno, a los medios y a la opinión pública en versiones con poca consistencia.
De ahí que los expertos en conspiraciones debieran de cerrar el expediente Mouriño y atender su tesis del sabotaje o el derribamiento por el lado de las amenazas contra Vasconcelos y las rupturas al interior de la banda de El Chapo.

Por Carlos Ramirez.

Post RLB Punto Politico.

12 noviembre, 2008

Sospechosismos

Quizá sea inevitable que se especule en un caso como éste ya que han fallecido el secretario de gobernación y un funcionario de seguridad pública que durante años tuvo la responsabilidad de combatir la delincuencia organizada. La especulación se hace mayor si consideramos que el gobierno de México tiene una tradición de ocultar o censurar la información que nos ha hecho a todos desconfiados. Somos el país de los sospechosismos.
La caída del Learjet 45 con matrícula XC VMC de la Secretaría de Gobernación en la tarde del 4 de noviembre ha sido trágica por la muerte de 14 seres humanos y por la pérdida de varios funcionarios públicos de alto nivel, pero también por la desconfianza que ha generado entre buena parte de la población.

Quizá sea inevitable que se especule en un caso como éste ya que han fallecido el secretario de gobernación y un funcionario de seguridad pública que durante años tuvo la responsabilidad de combatir la delincuencia organizada. La especulación se hace mayor si consideramos que el gobierno de México tiene una tradición de ocultar o censurar la información que nos ha hecho a todos desconfiados. Somos el país de los sospechosismos.

En este caso, sin embargo, hay que reconocer al gobierno del presidente Felipe Calderón que ha sido muy abierto en el manejo de la información. Se ha dado a conocer la grabación de las conversaciones entre la torre de control y el piloto del avión. Se han publicado las imágenes de radar que muestran la trayectoria de descenso y el desplome de la aeronave. El secretario de comunicaciones y transportes ha salido constantemente a los medios para ofrecer explicaciones y contestar preguntas. Mucha gente, sin embargo, sigue considerando que se le engaña.

La información disponible hasta este momento no permite descartar la idea de que haya habido un atentado, pero tampoco la hace muy probable. Ningún testigo ha señalado que se haya registrado una explosión en el avión durante su vuelo. Tampoco el radar muestra un estallido. El piloto se mantuvo en comunicación con la torre de control hasta poco antes de que se desplomara la aeronave sin haber lanzado una señal de alarma.

Sabemos que el Learjet se desplomó en picada y no en barrena, esto es, en círculos, lo cual sugiere que se vio succionado por una turbulencia o quizá perdió súbitamente la energía eléctrica de sus dos motores. Una falla mecánica en uno solo de los motores habría provocado que el aparato cayera en barrena.

Aun así, e independientemente de la opinión de los expertos o de los políticos, la idea de que la caída del avión debe haber sido producida por un atentado ha probado ser irresistible para la gente común y corriente. Me doy cuenta de lo anterior por los cientos de llamadas que recibo diariamente en mi programa de radio. No sólo Andrés Manuel López Obrador cree fervientemente en los complots.

En este caso hay la suerte de que el avión contaba con cajas negras, esto es, con dispositivos que grababan conversaciones y movimientos de vuelo, lo cual no es obligatorio en un Learjet como éste. También es afortunado que las cajas hayan sido encontradas en los escombros del percance, lo cual permitirá conocer con más precisión lo que ocurrió en el avión.

El gobierno federal y la PGR, que han atraído las investigaciones, han decidido recurrir a expertos estadounidenses y británicos para que sirvan como peritos. Esto tiene también el propósito de generar confianza. Los mexicanos somos irremediablemente desconfiados ante lo que hagan otros mexicanos.

De momento no parece haber indicios de que la caída del Learjet 45 haya sido producto de un atentado. La última palabra, sin embargo, sólo podrá pronunciarse una vez que se conozcan los dictámenes de los peritos.
Por Sergio Sarmiento
Posr RLB Punto Politico.

06 noviembre, 2008

Obama: la acidez del triunfo - Reconstrucción del imperio

Lo que viene ahora es saber si Barack Obama será el primer presidente de los Estados Unidos en su era post racial. Aún como minoría, la comunidad afroamericana se ha convertido en un factor de decisión en varios estados.
Y ahí se localizará el problema principal de Obama: superar el conflicto racial en una sociedad aún marcada por el problema de la raza y necesitada de un liderazgo nacional.
A su favor tiene Obama el hecho de carecer de un sentimiento de raza. Nació en Hawai de una unión interracial entre un padre negro de Kenia y una madre blanca de Kansas. Su familia dominante fue la materna blanca, al grado de que su abuela, que falleció la víspera de las elecciones, se encargó de su educación. Obama se educó en dos universidades de prestigio y no enfrentó el racismo: Harvard y Chicago.
La agenda de la crisis de Obama es complicada. Internamente, necesita con urgencia encontrar el camino de la reactivación. Sus recetas de campaña buscaban votos y no una nueva política económica. Pero sus asesores económicos --algunos de la era Reagan y más del periodo Clinton-- han definido soluciones de corto plazo y superficiales: reactivar la economía, recuperar los salarios y dinamizar el empleo.
Pero el problema económico de los EU es mucho mayor: pasó de la economía de la producción a la economía de las corporaciones financieras. Ello llevó a los EU a olvidarse de la educación, la tecnología y la investigación científica. Y ahí se localiza justamente la severa crisis del aparato productivo. Ante ello, sin embargo, Obama no pudo hacer alguna oferta concreta. Hasta donde se tienen datos, Obama va a reconstruir la economía interna a base de los viejos estímulos fiscales de siempre, pero el problema es mucho mayor: de competitividad, de modernización y de globalización productiva. Obama podría quedarse en el modelo Clinton de millones de empleos formales pero en el sector servicios y no la construcción de una nueva planta productiva. Al final, el problema de los EU fue de especulación y nada hay en el horizonte que hable de mecanismo de control financiero en los mercados de valores.
Y luego viene el problema geopolítico: ¿cuál va a ser, en medio del agudizamiento de zonas de conflicto y de una tendencia a la multipolaridad, el papel de los EU? En el pasado fue de policía del capitalismo vía la doctrina Truman. Pero hoy la coexistencia pacífica, ganada a base de la amenaza de una guerra termonuclear que hubiera destruido el planeta, requiere de nuevos acuerdos. La doctrina Truman contra el comunismo se convirtió, con Bush, en la doctrina contra el terrorismo. Pero el terrorismo fue una respuesta al colonialismo ideológico de Washington. Obama está obsesionado, como Clinton, con Afganistán, pero sin redefinir la política exterior.
En este contexto, la gran definición de política exterior de Obama será justamente en el enfoque de su nueva doctrina: ¿qué debe seguir después del comunismo y el terrorismo? El viejo orden de Yalta quedó destruido en las torres gemelas de Nueva York.
Y de los gobernantes de la segunda mitad del siglo, sólo Nixon --con la asesoría del estratega Henry Kissinger-- tuvo una diplomacia de reordenación, pero sus avances en sus diálogos con Pekín y Moscú se ahogaron en Watergate. Luego vino Reagan y el fin de la Unión Soviética y Bush con la militarización de la diplomacia. Pero ya viene Putin para darle a Rusia su lugar en la reactivación de Yalta.
Los medios norteamericanos dieron enorme énfasis al tema racial en las elecciones, dejando la impresión de que no se iba a elegir a una opción de gobierno sino al primer afroamericano. Las celebraciones de casi toda la noche en la televisión local exhibió justamente el hecho histórico en el color de la piel de Obama. Ciertamente que se trató de un hecho histórico, pero aquí en los EU suelen transformar los hechos históricos en simples récord Guinness.
Los rostros más mostrados en la noche fueron los de la conductora Ophra Winfrey, en cuyo programa se lanzó la precandidatura de Obama, y del reverendo Jesse Jackson, ex candidato presidencial. Ahí de nueva cuenta se enfatizó el asunto racial.
Sin embargo, la gestión de Obama va a ser juzgada con severidad por sus resultados. Al final de cuentas, Obama ganó las elecciones por la mejor campaña, la más consistente, la mejor estructurada y la del mensaje más revelador. Pero no falta quienes, como un artículo en el The Washington Post, le acrediten la victoria de Obama a Lyndon Johnson, el presidente de los EU que firmó el acta de derechos civiles de los negros en 1964 para terminar con el racismo que establecía un apartheid para las gentes de color… y los animales. Al final del día, Obama va a ser evaluado en el gobierno por sus resultados.
Las expectativas quedaron enterradas la noche del 4 de noviembre. Ahora viene la etapa de los hechos de gobierno.
Los norteamericanos ya no quieren ser odiados. Pero parecen olvidar la circunstancia histórica: el poder se ejerce a través del odio, la fuerza y el repudio, no sobre el consenso. Y el primer descubrimiento de Obama, a la hora de sentarse en el sillón principal de la Oficina Oval de la Casa Blanca, será el mismo de Jimmy Carter en su corto periodo de cuatro años de gobierno: “yo sí quiero, pero Casa Blanca dice”.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

04 noviembre, 2008

AMLO razones de la sinrazón + Ebrard-GDF, claves en fracaso

Si por alguna razón los diputados hubieran caído en la trampa de López Obrador y hubieran incluido las doce palabras de su protesta, el tabasqueño tenía preparada otra sorpresita: una nueva demanda radical sobre la organización interna de Pemex. Y así hasta el infinito.
Por tanto, la estrategia de López Obrador no se basaba en la conquista de objetivos sino en la eternización de la protesta. Lo mismo hubiera ocurrido en julio de 2006: de haber aceptado el recuento del voto por voto y confirmada la victoria de Felipe Calderón, López Obrador hubiera exigido otro recuento y otro hasta que por cansancio le entregaran la presidencia de la república.
El perfil de López Obrador es el de un agitador social y no el de un político con objetivos de convertirse en gobierno. El tabasqueño está hecho para la confrontación callejera y no para la lucha con objetivos de alcanzar el poder institucional.
En el gobierno del DF sus decisiones valían en función del conflicto y no del valor urbano. Por eso su protesta petrolera estaba condenada al fracaso: pedir lo imposible para consolidar la confrontación.
El modelo de lucha política de López Obrador es el del Arte de la guerra y no de El Príncipe: no tiene el objetivo de alcanzar el poder y negociar sino destruir las fuerzas de defensa del sistema para llegar al poder sin compromisos y gobernar como dictador. Se trataría de una estrategia revolucionaria aunque sin violencia sangrienta; eso sí, llena de amenazas, choques y escenarios de ruptura. Cuando a López Obrador le descubrieron su juego en la lucha petrolera, entonces el cazador se convirtió en cazado: López Obrador apostaba a llevar al sistema político a la orilla del abismo para entonces ganar concesiones, pero resultó que el sistema político fue el que condujo al tabasqueño a la orilla del abismo y le cerró el paso de salida. Ante la inminencia de la ruptura revolucionaria, López Obrador miró hacia atrás y se encontró sin bases sociales, sin cuadros de lucha y apenas con batallones del lumpen desclasado. Ahí fue derrotado.
El problema con López Obrador es que se atienden a sus demandas y no a sus estrategias. Como sus demandas son siempre incumplibles, entonces debiera fijarse la atención en los estilos de lucha. Y ahí hay un libro que pudiera considerarse como el libro de texto de la lucha callejera del tabasqueño: Las claves de López Obrador, de su colaborador José Agustín Ortiz Pinchetti. Ahí se demuestra que López Obrador no se compromete con el contenido de sus banderas sino que disfruta la confrontación.
En el caso del desafuero, Ortiz Pinchetti revela que López Obrador “parecía regocijarse con la posibilidad de provocar la alianza PAN-PRI en la canallada(…) Camacho me comentó que a veces AMLO parecía tratar de inducir a sus adversarios a juntar sus fuerzas y meterlas en un desfiladero para batirlas simultáneamente”. Asimismo, hubo otra clave para organizar la lucha contra el desafuero: hacerlo desde el gobierno. “los soportes se dieron adentro del gobierno (capitalino) y se extendieron después muy coordinadamente al partido, a las redes ciudadanas y hacia la población”.
Otro secreto en la lucha exitosa contra el desafuero estuvo en el control de López Obrador sobre el PRD. “AMLO logró que el partido, compuesto por corrientes disímbolas y enemistadas entre sí, asumiera una gran disciplina ante el riesgo de la aniquilación de sus esperanzas políticas. En marzo refrendaría su éxito interno con los triunfos de Leonel Cota en la dirección nacional y Martí Batres en el DF; ambos personajes fuertemente vinculados con él y que le eran fieles”.

La organización de la lucha en el 2005 descansó en la estructura de poder del GDF. “AMLO creó varios comandos que él dirigía centralmente: el más importante, el del propio gobierno del DF, lo integró con Alejandro Encinas, secretario de gobierno, Raquel Sosa, ex secretaria de Desarrollo Social --y conectada con los programas que le habían dado tanta popularidad a AMLO--, y Octavio Romero (oficial mayor)”. “Toda una red de funcionarios de alto nivel estaba asociada con este comando”. Y hubo un liderazgo indiscutido, sin regateos. “Esta cohesión tenía su origen en el poderoso liderazgo de AMLO. Nadie era capaz de disputarle la dirección del movimiento”.
El éxito de la lucha del 2005 radicó, reconoce Ortiz Pinchetti, en el gobierno del DF. “AMLO contaba con un recurso supremo: la capital. Su defensa era la autodefensa de la ciudad de México. Su gobierno, su gente y sus recursos eran las defensas”. Y agrega: “hay que recordar que el gobierno de la capital era el más rico del país, que tenía una burocracia de 300 mil personas y unos 15 mil cuadros dirigentes. El gobierno y el PRD tenían una red de organizaciones sociales implantadas en las 16 delegaciones de la ciudad que penetraba profundamente a la zona conurbada del Estado de México al oriente y al sur del DF”.
La lucha del 2008 estuvo sin el gobierno del DF de Marcelo Ebrard y sin el PRD dominado mayoritariamente por Nueva Izquierda de Jesús Ortega. Pero también hubo una radicalización sin sentido y López Obrador se fue quedando solo. Y ahí perdió. Por eso se trata de una auto derrota.
La conclusión que debe quedar es que López Obrador no es un estadista ni un político sino un agitador social semejante al tiburón: si deja de moverse, simplemente se muere ahogado. Y ahora viene con la lucha contra la crisis económica. Y después… lo que caiga.

Por Carlos Ramírez.
Post RLB Punto Politico.

AMLO: violencia de minorías “Primero ganen las elecciones”

En lo más fuerte de los paros de los sectores empresariales agropecuarios conservadores, la presidenta argentina Cristina Kirchner fijó los términos de la lucha al decirle a los grupos de presión: “primero ganen elecciones y luego impongan su proyecto de gobierno”.
En este contexto hay que analizar la postura fundamentalista de López Obrador del todo o nada. Sin haber ganado las elecciones, con una base social menguada y con decisiones tomadas legalmente por el 95% de los senadores, López Obrador quiere imponer el 100% de sus propuestas petroleras. Su único instrumento de coerción es la movilización violenta en las calles.
Peor aún: López Obrador ya no representa propuestas de su partido porque el PRD en el Senado avaló los dictámenes y ya aclaró que no existe ningún riesgo de privatización, por lo que la bandera del tabasqueño se quedó sin sustancia. Sin mayoría y sin el PRD, López Obrador quiere gobernar.
En cualquier sistema abierto, las conductas de López Obrador son autoritarias y dictatoriales. Lo grave es el componente fundamentalista, la encarnación de la salvación de la patria. Se trata de posturas irracionales en lo político y esquizofrénicas en lo social. Sin partido y con una base social que recibe un salario para asistir a mítines y protestas, López Obrador quiere llevar al país a la dictadura en donde los caprichos de una persona son las que definen las decisiones de gobierno.
La clave de la lucha de López Obrador se localiza en su capacidad para imponerle sus decisiones a la Cámara de Diputados. La estrategia de largo plazo del tabasqueño radica en convertir la supuesta defensa del petróleo en la bandera de cohesión política para el 2012, toda vez que su fracaso electoral perdió credibilidad con la payasada de su gobierno para-lelo, que el desafuero agotó alianzas con las locuras de los plantones y que el PRD ha decido regresar al camino de la lucha institucional.
El petróleo se le apareció a López Obrador como una especie de tabla de salvación para evitar el hundimiento de su nave de locura. Sin embargo, la negociación PAN-PRI y la decisión del PRD de no quedar al margen de los acuerdos dejaron a López Obrador al margen del camino político. Por eso regresó al petróleo.
El problema de López Obrador radica en sus comportamientos dictatoriales. En julio del 2006 perdió las elecciones presidenciales y por eso no pudo aplicar su propuesta formal de privatización petrolera apuntada en su programa de gobierno. Desde una minoría quizá de 12% --porque el PRD que le dio al tabasqueño el registro decidió negociar la reforma con el gobierno legítimo de Felipe Calderón-- y apoyado sólo por brigadas del lumpen urbano que cobran por protestar, López Obrador quiere que el 90% de los legisladores que han aprobado la reforma energética se sometan al 100% de los caprichos de un solo hombre.
López Obrador se ha convertido en un renegado de la democracia. La democracia por la que han votado los mexicanos tiene un método riguroso que se resume en un modelo: la mayoría manda. Aún en el supuesto caso de que López Obrador tuviera razón en su propuesta de las doce palabras, el método democrático exige primero la representatividad electoral y después el acuerdo según las reglas de la democracia.
Al querer imponer una decisión desde su minoría y bajo la amenaza de violencia social, López Obrador quiere regresar al país a los tiempos priístas dictatoriales en los que la voluntad de un solo hombre, el presidente de la república, se imponía sobre las exigencias de la mayoría. López Obrador, por tanto, sería hoy la expresión de la voluntad violenta de un hombre que quiere que el país se ajuste a sus criterios políticos: el regreso del modelo priísta.
Sin embargo, la democracia se inventó justamente para terminar con el voluntarismo violento de los dictadores. ¿Qué decirle a los que votaron por el PAN en el 2006 si al final el perdedor es el que quiere gobernar desde la violencia de la calle? López Obrador se ha salido de los espacios de la democracia y ha comenzado a construir los cimientos de una nueva dictadura, ya no la de un partido sino ahora la de un solo hombre.
En el pasado, el PRI amedrentaba a los ciudadanos que exigían democracia y los reprimía como en Tlatelolco. Hoy López Obrador ha creado sus fascios violentos para intimidar, agredir y lastimar a quienes no cumplan con sus exigencias. Ahí estás las escenas del jueves pasado en el Senado cuando López Obrador movilizó a sus grupos fascitoides para impedir violentamente el funcionamiento de la democracia en el Senado. Si López Obrador hubiera tenido razón en sus exigencias, sin duda que el PRD habría votado en contra de los dictámenes. Pero al voto del PRD a favor de los dictámenes fue señal de que López Obrador carecía de razón.
Si López Obrador es un demócrata, entonces primero tiene que ganar las elecciones. Pero sus seguidores debieran de ser menos fanáticos y entender que López Obrador había propuesto la privatización de Pemex. Y que la furia del tabasqueño no es contra la reforma sino contra Calderón porque ganó las elecciones y reformó Pemex. Por tanto, la ira de López Obrador es el capricho de un derrotado, no la defensa de la patria que él mismo iba a enajenar.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

28 octubre, 2008

AMLO: una copia de sí mismo + “Adelitas se fueron con otros”

La estrategia lopezobradorista estaba bien diseñada: senadores perredistas debían de pasar clandestinamente a diputados perredistas al recinto alterno del Senado para reventar la sesión de aprobación de los dictámenes energéticos. Y López Obrador cantaría victoria.
Sólo que no contaron con la presencia de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública federal, quien estaba enterado de la maniobra. Por eso selló el recinto e impidió la jugada de López Obrador, a pesar de la violencia provocadora de los senadores perredistas radicales.
No se trataba de una estrategia nueva. Fue calcada de la lucha de 1997 cuando López Obrador cerró los accesos a pozos petroleros en Tabasco para exigir a Pemex indemnización a campesinos. Con diputados perredistas como escudos humanos, dirigentes lopezobradoristas ingresaron a la torre de Pemex para interrumpir una conferencia de prensa.
Ante la resistencia de enclenques guardias de seguridad, diputados perredistas --Alejandro Encinas, entre ellos-- gritaron “represión” cuando no pudieron impedir la conferencia.
Ahora ocurre lo mismo. La senadora Layda Sansores, ex priísta e hija de uno de los presidentes del PRI marcados por la disciplina y la sumisión más deleznable, acusa al secretario de Seguridad Pública de violencia cuando ella y otras buscaron precisamente el jaloneo. Sansores es de las legisladoras de dos caras: usa la institucionalidad para acusar pero se dedica a dinamitar las instituciones junto con López Obrador.
Los incidentes en el Senado y seguramente esta semana en la Cámara de Diputados forman parte de la impotencia política de López Obrador: carece de razones y por eso utiliza la fuerza, no tiene la base política para construir un consenso, lo miran con desconfianza y por eso no puede armar alguna mayoría legislativa y ya provocó la fractura política en el PRD con su intransigencia.
Lo que viene es lo ya conocido: no una táctica política en función de alguna propuesta, sino la agitación social para mantener unido a una menguada base social que fracasó en la movilización y la resistencia. Como en diciembre del 2000 quiso impedir la toma de posesión de Felipe Calderón para meter al país en una crisis constitucional porque se negó a aceptar la derrota, ahora López Obrador buscó impedir la aprobación de los dictámenes de la reforma energética que ya habían avalado legisladores del PRD.
Como en el 2006, López Obrador se sacó hoy de la chistera doce palabras ya incluidas en los dictámenes, como lo reiteró de muchas maneras el senador perredista Carlos Navarrete. En el 2006 propuso el recuento voto por voto y casilla por casilla, a sabiendas de que era imposible cumplir. Hoy pone las doce palabras como condición de condiciones, a sabiendas de que ya no es posible porque los dictámenes están terminados y cualquier modificación tendría que reiniciar el proceso de negociación.
Como en el 2004, López Obrador tratará hoy de mantener su menguada base social de movilización, pero ante la evidencia de que, como en la canción, “las adelitas se fueron con otros” y no aparecieron en las movilizaciones violentas, pese a todo el dinero gastado en sus clases y entrenamiento. Lo más que pudieron hacer es aplicar la técnica Noroña de impedir el avance autobuses, pero sin ninguna idea de lo que es una movilización social organizada. Como en todas sus movilizaciones, López Obrador condiciona un objetivo a cambio de detener toda la protesta. En 1997 negoció la desmovilización a cambio de la cancelación de órdenes de aprehensión contra dirigentes radicales.

En el 2004, dijo que pararía la movilización si cancelaban el proceso de desafuero, aunque sin reconocer que el expediente tenía bases legales. En el 2006, dijo que detendría la protesta si aceptaban el voto por voto. Hoy dice que cancelaría la resistencia si lo dejan hablar en la cámara de diputados pero sin ser diputado.
En fondo se localiza la sicología del niño mimado: imponer condiciones a todo, si la leche está caliente, tibia o fría.
Pero también se oculta la parte fundamental de su propuesta petrolera: el perfil político de sus asesores y operadores. Todos los responsables de la lucha de López Obrador vienen del grupo político de Carlos Salinas de Gortari: Rolando Cordera fue ideólogo del proyecto neoliberal de Salinas, Carlos Tello Macías fue uno de los embajadores consentidos de Salinas, Manuel Camacho Solís es el responsable ideológico, político, moral e histórico del salinismo y operó el fraude electoral de 1988 junto con Manuel Bartlett Díaz, hoy también asesor energético de López Obrador, José María Pérez Hay fue el intelectual consentido de Salinas y Dante Delgado funcionó como el principal colaborador de Fernando Gutiérrez Barrios, el responsable de la policía política en los años de la represión y también salinista de corazón.
Lo que viene es el traslado de la lucha petrolera de los espacios legislativos a la calle, aunque con un tema de difícil comprensión para la sociedad. Pero en el fondo se encuentra el asunto político central: el país va a ajustarse al método democrático de las instituciones o va a someterse a los caprichos de un agitador social que quiere negociar en las calles y a mano alzada para imponer su santa voluntad.
Por Carlos Ramírez.
Post RLB Punto Politico.

Ahora, robarse las pensiones es “de izquierda”

No faltan voceros oficiosos de la presunta “izquierda” mexicana que elogian el multimillonario robo que ha efectuado el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner a los trabajadores argentinos, e insinúan que una salvajada similar sería bueno que se promoviese en México. Todo ello con el estilo habitual: recurriendo impunemente a las mentiras más burdas.

La expropiación de los fondos de pensiones de los trabajadores argentinos impulsada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no es más que otra trágica muestra de la criminal afición que han mostrado los gobiernos de ese país a robarse los ahorros de las personas.

Esto lo sabe cualquier persona medianamente enterada. Los fondos NO son propiedad de las administradoras privadas de las pensiones sino de cada trabajador en lo individual. Es a ellos, a los dueños de las pensiones, a quienes despoja el gobierno Kirchner en su versión femenina (que, no sin razón, se dice que es la continuación del demagógico gobierno de Néstor con la careta, eso sí más maquillada, de su cónyuge), no a los bancos o a los intermediarios financieros.

Pobre Argentina.

Lo que aterroriza es que en México no falten “santones” del periodismo –laureados, homenajeados y beatificados por la progresía local- como Miguel Ángel Granados Chapa, que manifiesten abierta simpatía por tal despojo, al tiempo que insinúan sibilinamente que un robo semejante sería deseable que se verificase en México.

Para promover tal desatino todo parece válido, incluidas las mentiras mondas y lirondas, como la de afirmar –con pasmosa impunidad- que los ahorros de los trabajadores en las Afores registran “pérdidas”, “mermas” o “menoscabos”. Eso es totalmente falso como puede comprobar quien consulte los rendimientos de los últimos 36 meses, netos de comisiones, de todas y cada una de las Sociedades de Inversión o “Siefores” donde están en México dichos recursos (cifras al 30 de septiembre de 2008). Todas, absolutamente todas ellas, registran rendimientos, netos de comisiones, positivos. Son 90 sociedades de inversión, 18 opciones a elegir para cada uno de los cinco rangos de edad posibles.
Para el rango de edad del propio Granados –en caso de que fuese un simple asalariado-, por ejemplo: mayores de 56 años, los rendimientos –netos de comisiones, insisto-, van desde el significativo 4.83% de Ahorra Ahora hasta un nada despreciable 8.40% de Scotia.

Por Ricardo Medina.

Post RLB Punto Politico.

¡A pagar lo regalado!

Ni Mises ni Marx ni Keynes ni Smith ni el economista más desbocado se imaginaron jamás el nivel de chifladura a que habría de conducir al mundo la demencia e imprudencia e irresponsabilidad de Alan Greenspan (el peor de todos), seguido de cerca por George Bush, Hank Paulson o cualquier yuppie de alguna correduría de Wall Street.
Ludwig von Mises (1881-1973), austriaco, demostró varias cosas durante su fructífera vida. No sólo hizo el mejor análisis de por qué el socialismo era imposible, por mejor intencionado que fuese: imposible. Lo dijo desde 1920, ni siquiera tres años después de que Lenin llegara al poder en Rusia.

¿Razón? Un comité de planeación o un sistema socialista no pueden conocer los precios naturales que se forman en los mercados a través de la infinita cantidad de transacciones que ocurren en un mercado no intervenido. Un grupo socialista de arcángeles que busque el mayor beneficio humano posible no tiene la información que sólo un mercado libre puede dar mediante unos indicadores: los precios, imposibles si los propios arcángeles definen cuáles son —según ellos— los precios justos. El socialismo no puede funcionar tan bien como una economía de libre mercado, donde los precios indican realidades construidas por millones de decisiones particulares cada día.

Aún antes —1912— Mises había identificado al gran causante de las crisis económicas (no fue el único pero lo explicó mejor que nadie antes). Causa las crisis el crédito excesivo; el incremento de dinero por decreto, y que alguien pone a circular a precios controlados, artificialmente bajos o caros (tasas de interés forzadas).

¿Para qué? Para acelerar la economía y hacer lo que de otro modo no se podría; para aumentar los niveles de poder; hacer cosas de las que dan prestigio (y votos) a los políticos, inventores de la noción de que es muy importante y conveniente la rectoría estatal sobre la economía. La rectoría de ellos sobre nuestra actividad: el estado son ellos, aquí y en cualquier tiempo y lugar.

Si el crédito es más barato que la inflación, la gente (que razona según lo que ve y tiene a la mano, y busca lo que le conviene) se endeuda y toma decisiones imprudentes. Algunos aprovechan el dinero barato y se enriquecen, pero eventualmente la fiesta se acaba y las fantasías se estrellan contra la realidad, para ruina de la mayoría.

Los gobiernos también se endeudan y caen en su propio garlito, pero con dos diferencias sobre los arruinados particulares: los gobiernos son muy, muy grandes, y comprometen dinero que no es suyo.

El peor gobierno, el más irresponsable y bananero de todos, es el de Estados Unidos. Su gobierno estaba endeudado en 3 billones hace 18 años; en 2000 llegó a 5.75 y hoy está en 10.5, más los centuplillones que se acumulen de aquí a que termine de escribir este texto. Ni Mises ni Marx ni Keynes ni Smith ni el economista más desbocado se imaginaron jamás el nivel de chifladura a que habría de conducir al mundo la demencia e imprudencia e irresponsabilidad de Alan Greenspan (el peor de todos), seguido de cerca por George Bush, Hank Paulson o cualquier yuppie de alguna correduría de Wall Street.

Inventaron instrumentos novedosos para darle la vuelta a todas las fuerzas naturales y eternizar los engaños: entre ellos los famosos derivados (¿quién los entiende?) que permiten renegociar y “proteger” las deudas de manera que nunca se acabe la cadenita. Con sus derivatives y demás marrullerías financieras que nadie comprende han sobrevenido quebrantos en empresas y gobiernos, y hasta una devaluación mexicana que nadie esperaba. Todo por el infundado juicio de que el dinero será barato siempre, y de que quien toma crédito a largo plazo podrá sostener un nivel de vida insostenible sin pagar nunca sus deudas porque siempre habrá un instrumento que difiere el fatal llamado a cuentas.

Pasa siempre; las pirámides nunca se derrumban sino hasta que se derrumban: en 1637, en Holanda, un tulipán costaba más que una casa.

Hace casi un siglo, Mises proveyó la cura para evitar las crisis y los ciclos. Había demostrado que las depresiones provienen de la explosión del crédito, que inducen a tomar malas decisiones, hacer tonterías, gastar torpemente y no ahorrar. Pocos lo atendieron, entre otras cosas porque John Maynard Keynes resultó ser políticamente más correcto cuando un presidente interventor apellidado Roosevelt empezó a construir un gran estado gastalón. Siempre es sexy un gobierno manirroto como el de López Portillo, Chávez o Roosevelt, no uno que restrinja el dinero para dar solidez a la economía y tragarse una medicina amarga. (Zedillo hizo eso en México en 1995 y poco después el país se enderezó.)

Para combatir esta indispensable recesión proveniente de un crédito desbocado, hay que evitar soltar nuevamente dinerales a la economía. Eso sabe bien al principio, pero el oxígeno se convierte en veneno cuando eterniza la crisis. Los bomberos no usan gasolina para apagar incendios. (La depresión iniciada en 1929 se acabó una década después, hasta que vino la Segunda Guerra).

¿Qué hacer ahora? ¿Qué vendrá? Una época dificilísima, que narraremos a los nietos. A nivel microchirris (individual), pagar deudas, gastar lo mínimo, cuidar la chamba e invertir en bienes sólidos, como onzas de plata (que por cierto, van a empezar a escasear, cortesía del Banco de México).

A nivel global, el centro de gravedad se deslizará hacia la economía amarilla: China, India, Singapur, Surcorea, Vietnam. Allí están los mayores compradores de bonos del tesoro, que agarran al gobierno de Estados Unidos de alguna parte sensible de su cuerpo al financiar su bestial déficit (ver cómo crece en http://www.brillig.com/debt_clock/ a algo así como $43,000 por segundo).

Otra “solución” —acaso inevitable— para este tsunami podría ser una guerra. ¿Quién tiene el mayor ejército del mundo? Estados Unidos no puede permitir que se pierda su sistema de pagos, so pena de regresar a la época cavernaria. Esa gran potencia militar actuará a lo Pinochet: con decisiones salvajes.

Una sería de plano acabar con su moneda, el dólar. Jamás, but of course, yéndose a lo que Mises prefería —el oro— o lo que México tiene a la mano —la plata— sino a algo infinitamente peor aún que el dólar: una moneda norteamericana que algunos han dado en llamar “amero”, moneda norteamericana. ¿Será?

Por Fernando Amerlinck
Post RLB Punto Politico.

La reforma repudiada

El propósito de la reforma petrolera era promover una mayor inversión en la industria petrolera, en un momento en que las exportaciones se desploman y las importaciones crecen. La reforma aprobada, que refleja en buena medida las posiciones del PRD, simplemente no podrá conseguir este objetivo. Y lo peor de todo es que López Obrador se opone a la reforma que él mismo forjó en buena medida.Enfrentamientos vervales en la camara de diputados por la reforma de Pemex
Realmente es un absurdo. Andrés Manuel López Obrador obtuvo virtualmente todo lo que quería en la discusión en el Senado sobre la propuesta de reforma petrolera presentada por el presidente Felipe Calderón.
Los representantes del PRD en el Senado negociaron con mucho cuidado, consultando siempre con López Obrador, para que éste estuviera satisfecho con lo negociado.
Los lopezobradoristas, incluso, se reunieron a festejar su triunfo ante la propuesta de Calderón. Pero, aun así, estos mismos lopezobradoristas trataron con violencia de bloquear el voto en el Senado y han anunciado que continuarán sus movilizaciones mientras las propuestas se discuten y se votan en la Cámara de Diputados.

¿Qué pasó? ¿Están tan acostumbrados los lopezobradoristas a protestar que protestan incluso sus triunfos? O quizá todo es parte de un compló de López Obrador, que sabe que puede influir sobre la agenda nacional y hacer que sólo se aprueben las iniciativas como él las quiere, sólo para después protestar y seguir manteniendo la lealtad de los grupos más radicales de la izquierda mexicana.

El problema es que López Obrador le está haciendo un daño enorme a su propio partido, al PRD, y también a los demás partidos de izquierda. El PRD, que se convirtió en el segundo partido de la Cámara de Diputados y estuvo a punto de ganar la presidencia en 2006, se ha desplomado en las encuestas.
Según el último sondeo de Consulta Motofsky, el PRD quedaría relegado a un lejano tercer lugar en caso de que las elecciones legislativas se llevaran a cabo ahora.
Pero lo más preocupante es que el PRD ha reemplazado al PRI como el partido con mayor rechazo.
Los votantes que dicen que nunca votarían por el PRD han pasado de 22.5 por ciento en agosto de 2004 a 46.7 por ciento en septiembre de 2008, en tanto que el rechazo al PRI pasó de 40.7 por ciento en septiembre del 2006 a 24.7 por ciento en septiembre de 2008.

Esta situación debería preocupar no sólo a los perredistas sino al país. La experiencia nos dice que es más difícil revertir un rechazo que una preferencia. A menos de que ocurra algún milagro, el PRD se verá profundamente disminuido en las elecciones legislativas del 2009. Y eso no es bueno para un país como el nuestro, que necesita un partido de izquierda sólido que impida que los grupos violentos se nutran ante la falta de opciones democráticas.

Lo peor de todo es que el esfuerzo del PRI y del PAN por buscar el apoyo del PRD hizo que se debilitara tanto la iniciativa petrolera que difícilmente ésta permitirá una mayor inversión en la industria. El paquete aprobado por el Senado descarta la inversión privada en refinación, transporte y almacenamiento, y además prohíbe los contratos con incentivos o en especie. Le deja, además, cinco lugares en el consejo de administración a un corrupto sindicato. Es verdad que la reforma permitirá que Pemex conserve más dinero del que produce, pero no resuelve el problema de cómo el gobierno reemplazará los recursos que ha venido recibiendo de la paraestatal. Habría que hacer para ello otra reforma fiscal, pero ahora sí en serio.

Por Sergio Sarmiento.
Post RLB Punto Politico.

Kirchner, asalto a mano armada

El gobierno de Cristina Kirchner acaba de asaltar a mano armada a los argentinos, al confiscar las jubilaciones privadas por un valor de 30 mil millones de dólares e incorporar esos fondos a las arcas estatales. Es un asalto a mano armada porque el aparato estatal está respaldado por la fuerza de las armas, razón por la que los ciudadanos no pueden resistirse tamaño abuso, a menos que recurran al derecho a la legítima defensa, en la tradición de Buchanan-Sidney-Locke, al que recurrió Argentina en 1810 para liberarnos del yugo español.

Pero, como decía Juan Bautista Alberdi, dejamos de ser colonos de España para serlo de nuestros propios gobiernos.
Este manotazo viene a continuación de otros, como la reiterada confiscación de los depósitos: primero por Menem, luego por De la Rua y finalmente por Duhalde.
Decir “finalmente” es una expresión de deseos, ya que el ataque de los gobiernos a los ciudadanos está a la orden del día.
Pero este nuevo manotazo es peor que los anteriores porque antes entregaron a los depositantes confiscados promesas de pago futuro, en papeles de la deuda emitidas por los asaltantes, como si un ladrón entregara pagarés a sus víctimas.
Esto da por tierra con los últimos vestigios del Estado de Derecho en Argentina y a partir de ahora cualquier propiedad está en manos de la arbitrariedad del soberano. Así lo anticipaba Alberdi, padre de la Constitución argentina, quien en 1854 escribió: “Después de ser máquinas del fisco español, hemos pasado a serlo del fisco nacional: he ahí toda la diferencia. Después de ser colonos de España lo hemos sido de nuestros gobiernos patrios; siempre estado fiscales, siempre máquinas serviles de rentas que jamás llegan porque la miseria y el atraso nada pueden redituar”.
Lamentablemente, con esto el gobierno de Cristina Kirchner se inscribe en la línea del Socialismo del siglo XXI de sus admirados Chávez, Ortega, Correa y Morales. Una cachetada feroz a la democracia y un paso firme al autoritarismo más cavernario.
Nada queda de los principios democráticos tan bien expuestos por autores a través de la historia, desde Cicerón hasta Sartori.
Retornamos así a la negación del sistema, ilustrada por las tramposas ecuaciones sobre votaciones escritas por Juan González Calderón, en su tratado de derecho constitucional: 50% más 1% = 100% y 50% menos 1% = 0%.
Estos acontecimientos brindan la oportunidad de tomar distancia, despejar telarañas mentales, pensar, discutir y escudriñar propuestas fértiles, como las presentadas por autores de la talla de Anthony de Jasay, y no seguir empecinados en utopías, cuyos incentivos naturales conducen sistemáticamente al abuso del poder.
Post RLB Punto Politico.

27 octubre, 2008

AMLO, como niño caprichudo + ¿Quousque tandem abutere?

Es inútil.
Es completamente inútil cualquier esfuerzo de razonamiento político sobre las conductas políticas de Andrés Manuel López Obrador. No hay coherencia, no existe un proyecto político. Se trata de fabricar un conflicto violento para capitalización personal de un caudillismo.

López Obrador es un agitador, no un político demócrata.

La debilidad política del presidente Calderón y el juego priísta de proteger sus propiedades llevó a una reforma energética insuficiente, basada no en la defensa de los intereses nacionales sino en mantener la hegemonía del gobierno sobre el sector energético, pero sin redefinir el papel del Estado en el desarrollo.
Al final, los escenarios de ayer demostraron que López Obrador le apostó al maximalismo tradicional de la izquierda, al todo o nada. Pero en el fondo no había un sentido de defensa de los intereses nacionales sino una estrategia de confrontar al gobierno de Calderón. El objetivo último de López Obrador fue el de impedir cualquier tipo de reforma. Es decir, la confrontación política de López Obrador no fue contra la reforma sino contra el presidente de la república.
De todos modos, la conducta política del tabasqueño quedó disminuida por la decisión de la bancada del PRD en el Senado de obedecer al método democrático minoría/mayoría. Ahí reventó la estrategia de ruptura de López Obrador y quedó aislado en la calle.

López Obrador demostró la política como capricho. Sólo él decide, sólo él define. No acepta razones. Hay una categoría política que se le puede aplicar. La usó en 1939 José Ortega y Gasset en su vital ensayo La rebelión de las masas para definir al hombre-masa: la sicología del niño caprichudo, del que no conoce sus propios límites.
El texto de Ortega es ejemplar:
Esto nos lleva a apuntar en el diagrama psicológico del hombre-masa actual dos primeros rasgos: la libre expansión de sus deseos vitales --por lo tanto, de su persona-- y la radical ingratitud hacia cuanto ha hecho posible la facilidad de su existencia.
Uno y otro rasgo componen la conocida psicología del niño mimado. Y en efecto, no erraría quien utilice ésta como una cuadrícula para mirar a su través el alma de las masas actuales.
Heredero de un pasado larguísimo y genial --genial de inspiraciones y de esfuerzos--, el nuevo vulgo ha sido mimado por el mundo en torno. Mimar es no limitar los deseos, dar la impresión a un ser de que todo le está permitido y a nada está obligado. La criatura sometida a este régimen no tiene la experiencia de sus propios confines.
A fuerza de evitarle toda presión en derredor, todo choque con otros seres, llega a creer efectivamente que sólo él existe, y se acostumbra a no contar con los demás, sobre todo a no contar con nadie como superior a él.
Esta sensación de la superioridad ajena sólo podía proporcionársela quien, más fuerte que él, le hubiese obligado a renunciar a un deseo, a reducirse, a contenerse. Así habría aprendido esta esencial disciplina: “Ahí concluyo yo y empieza otro que puede más que yo. En el mundo, por lo visto, hay dos: yo y otro superior a mí.” Al hombre medio de otras épocas le enseñaba cotidianamente su mundo esta elemental sabiduría, porque era un mundo tan toscamente organizado, que las catástrofes eran frecuentes y no había en él nada seguro, abundante ni estable. Pero las nuevas masas se encuentran con un paisaje lleno de posibilidades y, además, seguro, y todo ello presto, a su disposición, sin depender de su previo esfuerzo, como hallamos el sol en lo alto sin que nosotros lo hayamos subido al hombro.
Ningún ser humano agradece a otro el aire que respira, porque el aire no ha sido fabricado por nadie: pertenece al conjunto de lo que «está ahí», de lo que decimos «es natural», porque no falta. Estas masas mimadas son lo bastante poco inteligentes para creer que esa organización material y social, puesta a su disposición como el aire, es de su mismo origen, ya que tampoco falla, al parecer, y es casi tan perfecta como la natural.
Mi tesis es, pues, esta: la perfección misma con que el siglo XIX ha dado una organización a ciertos órdenes de la vida, es origen de que las masas beneficiarias no la consideren como organización, sino como naturaleza. Así se explica y define el absurdo estado de ánimo que esas masas revelan: no les preocupa más que su bienestar, y, al mismo tiempo, son insolidarias de las causas de ese bienestar.
Como no ven en las ventajas de la civilización un invento y construcción prodigiosos, que sólo con grandes esfuerzos y cautelas se pueden sostener, creen que su papel se reduce a exigirlas perentoriamente, cual si fuesen derechos nativos. En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías. Esto puede servir como símbolo del comportamiento que, en más vastas y sutiles proporciones, usan las masas actuales frente a la civilización que las nutre.”

Por Carlos Ramirez.

Post RLB Punto Politico.

25 octubre, 2008

Ganó el PRI de AMLO-CSG + Reforma legitima a Calderón

Si se busca saber quién realmente salió ganando en toda la negociación de la reforma energética, un solo nombre salta a la vista: Carlos Salinas de Gortari. Los principales operadores de López Obrador para evitar cualquier reforma en Pemex son salinistas.

El vocero del grupo de “intelectuales y especialistas” de López Obrador y del Frente AMLO es Rolando Cordera, en cuyas oscilaciones ideológicas se retrata a la perfección la confusión ideológica del lopezobradorismo: Cordera salió de la izquierda universitaria, luego pasó a la izquierda socialista para combatir el neoliberalismo de De la Madrid y Salinas, regresó al centrismo académico, escribió en 1989 un libro --Las decisiones del poder-- para reconocer el fin del Estado, trabajó para Carlos Salinas en Pronasol y --peor-- fue el comentarista oficial en la TV del gobierno para explicar la ideología de Salinas en sus viajes internacionales y ahora regresó al Estado.
El grupo de asesores intelectuales de López Obrador está conformado por priístas y casi todos salinistas. Jorge Eduardo Navarrete trabajó para Salinas, Zedillo y Fox promoviendo en el exterior la ideología del gobierno en turno; peor aún, Navarrete fue subsecretario de Energía en el zedillismo, cuando se consolidó la privatización de la petroquímica y nunca, pero nunca, se opuso a esa decisión; y en ese tiempo el secretario de Energía fue nada menos que Jesús Reyes Heroles González Garza, actual director de Pemex y continuador de su política energética en 1995-1997. Hoy Navarrete, en un giro de trapecista político, aparece en el lado contrario del que militó sumisamente en el pasado neoliberal.
Otros miembros del comité de intelectuales del Frente AMLO no pueden ocultar su pasado conservador: Ifigenia Martínez militó en el PRI y Carlos Tello Macías fue embajador de Carlos Salinas en Moscú y un confidente de la transición soviética. Y entre los apoyadores de este grupo apareció nada menos que Manuel Bartlett Díaz, uno de los operadores de varios fraudes electorales contra la democracia y ciertamente el que manejó el fraude de 1988 contra Cuauhtémoc Cárdenas para imponer en Los Pinos a Carlos Salinas; a Bartlett le salió hoy lo nacionalista que supo muy bien esconder en el pasado para escalar sumisamente posiciones de partido con los gobiernos neoliberales. Fue nada menos que Joseph-Marie Córdoba Montoya quien impuso a Bartlett como gobernador de Puebla, en pago al fraude de 1988. Hoy Bartlett es de los principales asesores de López Obrador.
Si la reforma pactada fue una victoria para los priístas-salinistas que hoy rodean a López Obrador --y ahí juega un papel clave el arquitecto del salinismo, Manuel Camacho, duro defensor de la privatización del Estado--, al final se convirtió en una derrota para López Obrador. Mal que bien, con todo y sus limitaciones, la reforma energética negociada en el congreso a iniciativa de Calderón se convirtió en el principal factor de legitimación política del presidente de la república. Calderón logró sentar a negociar al PRD y éste, por la vía de los hechos, reconoció la personalidad jurídica, legal y legítima de Calderón como jefe del ejecutivo federal.
Al aceptar la reforma pactada, el gobierno para-lelo de López Obrador llegó a su fin y asumió su condición de grupo de choque o grupo de presión. Pero la reforma fortaleció a Calderón como presidente constitucional de México, gracias a López Obrador.
Las limitaciones de la reforma, por lo demás, mostraron la vigencia del dinosaurio priísta: la alianza de lopezobradoristas-salinistas con priístas de la vieja guardia impidieron una reforma en serio al sector energético y mantuvieron la vigencia del Estado priísta en el sector. Por eso PRI y PRD frenaron cualquier reorganización de las relaciones laborales, con lo cual priístas y lopezobradoristas avalaron la organización sindical priísta de Carlos Romero Deschamps, definida por Carlos Salinas en enero de 1989 con la destitución y encarcelamiento de Joaquín Hernández Galicia La Quina. El sindicalismo salinista en Pemex fue avalado por López Obrador y el PRI.
Lo contradictorio de la reforma energética es que fortalece la presencia del Estado en el sector pero con un gobierno promotor de la iniciativa privada. Por tanto, la oposición sumó su minoría para rebasar al PAN, con lo que dejó claro que el método democrático carece de flexibilidad. Al final, PAN y PRD buscaron defender la vigencia del Estado priísta, el mismo que provocó las crisis de 1973 a 2000 y que dejó una estela de inflación, devaluaciones y sobre todo pobreza por los programas de ajuste impuestos por el FMI y acatados por los gobiernos priístas.
Lo que queda al final es la certeza de que los salinistas que privatizaron el Estado ahora regresan con el disfraz de estatistas para restaurar el viejo Estado priísta que fue pervertido para llevar al país a las cifras actuales de concentración de la riqueza. Ahora esos salinistas han dado actos de fe lopezobradoristas, pero en el fondo siguen siendo priístas. Ahí está el caso del vocero de los “intelectuales y especialistas” del Frente AMLO, Rolando Cordera, uno de los responsables ideológicos del salinismo, y del ideólogo de López Obrador, Manuel Camacho, sin duda el padre del proyecto salinista.
Así que López Obrador tuvo que apoyarse en los cuadros de Salinas de Gortari para frenar la reforma energética.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

21 octubre, 2008

Al diablo con las instituciones + De narco a AMLO por ruptura

Justo cuando el método democrático ha comenzado a funcionar en el Senado para sacar una reforma energética pactada entre todas las fuerzas políticas, Andrés Manuel López Obrador prepara a sus huestes para tomar por asalto la ciudad de México si el congreso aprueba cualquier dictamen.

No se trata de una mera protesta, agitada pero sometida a los lineamientos de la estabilidad. En realidad, López Obrador prepara una verdadera insurrección para evitar la funcionalidad del sistema político. Y lo hace en función de su fuerza como caudillo de grupos radicales dispuestos a cumplir la instrucción de Porfirio Muñoz Ledo de “reventar el sistema político”.
En las calles no existe una disputa política sino una lucha por el poder: desde el narcotráfico y la delincuencia, hasta los maestros disidentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, pasando por perredistas que aún se niegan a reconocer la legitimidad del presidente de la república, todos ellos tienen el objetivo de romper la estabilidad social y política.
Y en todos los casos, se trata de una subversión de la minoría. López Obrador tiene el derecho de interpretar las reformas energéticas en debate, pero está obligado a someterse a las reglas democráticas. Pero desde su muy notoria minoría quiere imponer sus decisiones a la mayoría. La corriente lopezobradorista representa menos del 10% de la política nacional, toda vez que el PRD mantiene un 12% como partido.
La protesta de López Obrador y aliados se localiza en el escenario de su definición política de mandar “al diablo” a las instituciones:
1.- Los partidos representados legal y electoralmente en el Senado se han reunido para negociar un dictamen que pase por la aprobación de todas las fuerzas políticas, incluyendo el PRD. Pero López Obrador y seguidores han amenazado con tomar por asalto la ciudad si las mayorías asumen decisiones que contradigan los principios políticos del propio López Obrador. Desde una minoría, López Obrador ha construido una dictadura para gobernar por la fuerza.
2.- La CNTE es otro ejemplo de la arbitrariedad autoritaria. Como organismo jurídico, la CNTE es inexistente porque sus dirigencias carecen de legalidad y porque la titularidad del contrato colectivo lo tiene legalmente el SNTE de la maestra Elba Esther Gordillo. Por tanto, es legal el convenio de modernización educativa. Pero la CNTE violenta la calle, paraliza la ciudad, cierra carreteras y se alía con el GDF para llegar hasta Los Pinos con el propósito de lograr por la violencia lo que no puede asumir por la vía democrática. Si fuera mayoría, la CNTE desde cuando habría desplazado a la maestra Gordillo.
3.- El narcotráfico y la delincuencia organizada le disputan al Estado y al gobierno territorios de la soberanía de la nación. Quieren dominar el cultivo, comercialización y consumo de droga, a veces con la sorprendente alianza de perredistas como Víctor Hugo Círigo y el ex guerrillero eperrista René Arce, los dos marcados por la confrontación. La violencia de la delincuencia tiene el propósito de liquidar las instituciones y convertir el poder de la droga en el dominante de las relaciones sociales. Ahí se ubica la intención de Círigo y Arce de legalizar la marihuana, sin duda uno de los objetivos de las bandas de narcos. De legalizarse la droga, los productores podrían llegar a cargos de elección.
4.- La Alianza Popular de los Pueblos de Oaxaca se ha convertido en una organización insurreccional. Durante 2006 logró reventar el tejido social en la ciudad de Oaxaca y ahora se desplaza hacia la ciudad de Cuernavaca, también en alianza con los maestros disidentes. Su objetivo no es la lucha por el poder por la vía institucional, sino a partir de la violencia contra las instituciones. En Oaxaca la APPO evidenció relaciones orgánicas con la guerrilla del EPR, cuyos objetivos declarados son los de destruir el Estado mexicano actual y erigir un Estado socialista.
5.- El jefe de gobierno para-lelo en el DF, Marcelo Ebrard, ya conformó un espacio de gobierno renegado. A pesar de haber salido electo en la misma contabilidad electoral que Calderón, Ebrard se ha negado a reconocer la institucionalidad del presidente de la república, un poco por el miedo a López Obrador pero otro porque quiere debilitar las instituciones y sobre ellas construir la posibilidad de su candidatura presidencial. Pero la falta de relaciones institucionales entre el gobierno federal y el gobierno del DF se localiza en el fondo de los conflictos de gobernabilidad y de inseguridad. Ebrard ha dado el paso peligroso de sacar a la policía capitalina de las protestas para que las hordas lleguen hasta Los Pinos.

En el fondo se percibe una intención insurreccional, no de protesta. Se quiere imponer la voluntad de la minoría a partir acciones de violencia. Aún si tuviera razón, López Obrador debería de someterse al método democrático del juego mayoría-minoría. Por eso López Obrador ya no es un líder sino un caudillo por la gracia divina de un ser superior que le confirió el nombramiento de prócer salvador de la patria, el mismo argumento bajo el cual gobernó el PRI durante 71 años.
López Obrador ha anulado El método democrático para revalidar la calle. Pero lo grave es que en la calle no valen las razones sino la fuerza.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

20 octubre, 2008

AMLO y precios: otra vez 82 + Populismo, un factor de crisis

Rodeado de priístas forjados en el populismo de Luis Echeverría y José López Portillo, Andrés Manuel López Obrador despertó el fantasma de la crisis 1976-1982 con su propuesta de controlar precios de 25 productos básicos.
Y no es para menos. Uno de los principales asesores económicos de López Obrador es David Ibarra Muñoz, el priísta secretario de Hacienda del gobierno de López Portillo hasta su cese en 1982 cuando la crisis se salió de control con dos decisiones del presidente de la república y su gabinete económico: el control de precios y un locuaz aumento salarial de emergencia de 10-20-30% que nunca pudo aplicarse.
El peor error de política económica que puede tomarse en un momento de crisis inflacionaria y de tipo de cambio es justamente el control de precios de productos básicos. Ante el crack bursátil, Cuba decidió el control de precios y metió a la isla en una peligrosa crisis de desabasto que se está transformando en elemento de protesta social contra el régimen de los hermanos Castro.
Por tanto, el control de precios es una medida contraproducente, para decir lo menos. Busca mantener precios accesibles al consumidor y mantener la disponibilidad de bienes, pero al final provoca el mercado negro a precios más altos y desde luego el desabasto.
Y no se trata de una derrota ante el mercado sino más bien de la dictadura de las reglas de la economía. El ejemplo está en Cuba: una economía socialista de Estado tuvo que abrirse al mercado libre en alimentos y ahora vuelve al control estatal por el problema de los precios.
El problema es de realidad. Los controles de precios no garantizan disponibilidad y accesibilidad, ni siquiera en los sistemas controlados. La Unión Soviética minó su base social por la falta de abasto. Cuba está regresando al modelo de racionamiento de alimentos, y ni siquiera con la garantía de distribución equitativa. En el momento en que algún gobierno mexicano controle los precios de básicos, el desabasto se convertirá en un problema de gobernabilidad.
Por tanto, López Obrador no está defendiendo a las clases populares sino que le está lanzado el gobierno del presidente Calderón un dardo envenenado: azuzar a las masas con propuestas inviables pero populistas. Lo mismo hicieron López Portillo y Echeverría y solamente retroalimentaron la crisis económica y popular.
López Obrador es un ignorante de la economía. Su propuesta de control de precios básicos peca de otro error que no cometería un estudiante de primer semestre de economía: mantener el control “hasta que haya crecimiento económico, se generen empleos y se recupere el poder adquisitivo del salario de lo perdido en los últimos dos años”. Si la prospectiva económica tiene una utilidad, ese momento podría llegar dentro de diez años. Y los precios de los básicos tendrán que mantenerse controlados un decenio.
Hay una regla natural de la economía que ignoran los populistas: la de la interrelación productiva. En las escuelas de economía la resumen en una anécdota que por su sencillez sin duda hasta López Obrador podría comprenderla: una señora que vende quesadillas en un puesto ambulante aumenta el precio de su producto por un alza de precio en el azúcar. Un comensal le reclama y le dice que ninguno de sus productos lleva azúcar. La señora, que no estudió ni la primaria, contestó: “pero mi cafecito sí”.
La crisis de precios de básicos necesita un replanteamiento general. El modelo aplicado por el PRI-PRD de López Obrador y sus asesores priístas ya demostró ineficacia. Calderón requiere de una nueva política económica popular que opere sobre la producción y la comercialización y que rompa el monopolio de los intermediarios en el transporte y abasto. Basta comparar el precio final de un kilo de cebolla en los tianguis con el que le pagan al productor. Ahí se localiza el espacio de operación de la política económica popular.
Los gobiernos priístas destruyeron la estructura de abasto popular. Y muchos de esos priístas siguen en el PRI o pululan alrededor de López Obrador: acabaron con los precios de garantía, cerraron las tiendas Conasupo, controlaron salarios y metieron a los consumidores populares a subsidios en efectivo para gastarlo en tiendas comerciales con precios atados a tasas de utilidad.
La clave de una buena política de abasto popular se localiza en la producción y la comercialización, no en el control de precios finales. La diferencia radica en las intenciones: el gobierno para-lelo de López Obrador busca profundizar las crisis económicas con propuestas dinamiteras y azuzar a las clases populares con promesas inviables pero pegadoras. Pero el gobierno de Calderón se ha quedado pasmado ante los chicotazos de la crisis en el abasto popular.
La salida de la crisis de abasto no se encuentra en el regreso al populismo de Echeverría y López Portillo que enarbola López Obrador, sino en la definición de una nueva política económica.

Por Carlos Ramirez
Post RLB Punto Politico.

17 octubre, 2008

Políticas anticrisis estructurales

Si hay una macroeconomía sana y se aprueba una reforma petrolera que incentive la inversión en refinación, los daños de la crisis internacional serán menores a los que sufrirán la mayoría de los demás países del mundo.

No podemos predecir con exactitud el daño que causará a cada país la crisis de EUA; pero aquellos países con grandes deudas a corto plazo, que sus gobiernos operen con desequilibrios, reservas bajas y un sistema financiero descapitalizado, serán los que más sufrirán la crisis.

Ante las crisis financieras se manifiesta la utilidad de una macroeconomía sana, como la que tiene México: deuda externa bajo control, una inflación de las más bajas de América Latina, altas reservas y con un nivel de capitalización superior al marcado por la ley en los principales bancos. Hasta el mes de junio los bancos mexicanos reportan ganancias. La cartera vencida de la banca era de 2.5 del total, al mes de agosto de 2008. Esa cartera está cubierta con reservas.

Esas cifras no significan que no habrá ningún efecto negativo para la economía, la que crecerá por abajo de lo esperado y se crearán menos empleos. La reducción de precios del petróleo implica menos ingresos del exterior. Y aunque las divisas petroleras representen menos del 20% de las exportaciones totales de México, la mayoría de las exportaciones se reducirán por la menor actividad de EUA, nuestro principal socio comercial.

Para que la economía mexicana se mantenga sólida y se minimicen los efectos negativos de la crisis es necesario que el presupuesto del gobierno federal del 2009 mantenga equilibrios que no generen presiones inflacionarias. Los diputados deben tomar en cuenta la baja del precio del petróleo y una menor captación fiscal, al crecer menos el PIB. Además aprobar reformas que incentiven la inversión, el empleo y el crecimiento.

Si la reforma energética permite el apoyo de la inversión privada en la refinación de gasolinas en México, en lugar de en Texas, las nuevas inversiones significarán un 1% adicional de crecimiento del PIB y la creación de más de 300 mil empleos al año.
Si hay una macroeconomía sana y se aprueba una reforma petrolera que incentive la inversión en refinación, los daños de la crisis internacional serán menores a los que sufrirán la mayoría de los demás países del mundo.
Por Luis Pazos.
Post RLB Punto Politico.

16 octubre, 2008

CNTE y lumpenintelectuales - Protesta social o guerra civil

Justo el día martes en que el columnista Miguel Angel Granados Chapa pronunciaba su discurso en el Senado a favor de una ley de amnistía, criticaba al gobierno por el uso de la fuerza y glorificaba las protestas en las calles, maestros disidentes morelenses, fortalecidos con brigadas de la APPO de Oaxaca y del PRD de López Obrador, atacaban violentamente en el DF y en Tres Marías, Morelos.
Y justo en el momento en que Granados declaraba que “es imprescindible restaurar las bases de la convivencia, del acuerdo en lo fundamental”, los maestros disidentes, apoyados por el PRD de López Obrador, se negaban a cualquier negociación y pasaban a la insurrección popular violenta contra las instituciones para imponer la defensa de sus intereses.
El discurso de Granados no fue sino una muestra de lo que Hans Magnus Enzensberger califica --en su ensayo Perspectivas de guerra civil-- de lumpenintelectuales, es decir, pensadores que se dedican a glorificar la violencia de los grupos sin identidad de clase, casi siempre lumpen, a justificar la protesta violenta e irracional, en aras de una supuesta ideología o posición política. Los lumpenintelectuales han sido responsables de la quiebra social de Oaxaca y de la legitimación de López Obrador como presidente para-lelo. Ya no se trata de construir y regularizar una oposición o de fortalecer la disidencia, sino de justificar la insurrección violenta contra las instituciones.
Las tesis de los lumpenintelectuales han buscado utilizar la reflexión analítica para dotar de coartadas a la insurrección. Mañosa y tramposamente, Granados equiparó la protesta ciudadana, ordenada y apasionada, contra la inseguridad con el “movimiento social semejante (…) en torno a la reforma petrolera que necesita nuestro país”. Pero hay diferencias que muestran la afirmación de Granados como un insulto a la inteligencia: la protesta contra la inseguridad fue de expresión ordenada, en tanto que las huestes de López Obrador dan clases de insurrección violenta para paralizar la ciudad, los aeropuertos, las oficinas y los puentes internacionales, atacar a la policía, si la mayoría de legisladores decide aprobar una reforma energética. Es decir, la violencia para imponer la decisión de la minoría.
Granados pecó de manipulación política al equiparar de semejantes los movimientos en las calles. Apenas dos días después de su discurso, en la Secretaría de Gobernación, maestros de la CNTE no sólo protestaron contra el acuerdo por la calidad educativa que firmaron los titulares legales del contrato colectivo, sino que atacaron con violencia a los granaderos, mandaron a varios al hospital y luego clamaron represión y violación de los derechos humanos.
Y en los lumpenintelectuales no ha habido una sola línea, o una sola palabra, de crítica contra los excesos de violencia callejera. Al contrario, hay una glorificación de la violencia callejera anárquica que se impone sobre los espacios institucionales. La tesis de Granados se ajusta a las de Enzensberger: el columnista dijo en el Senado que la tarea legislativa “se alimenta” con la movilización de los ciudadanos, “que ya se pronunciaron en general en las urnas, pero que pueden y quieren expresarse también en la calle, (…) en procura de solución a sus problemas para acuciar legítimamente a sus legítimos representantes”. Pero hay un hecho: la calle quiere romper el equilibrio de las urnas; las minorías quieren mandar sobre las mayorías usando la violencia callejera.
Las fotografías de los diarios del viernes ilustraron el razonamiento intelectual de Granados: maestros furiosos, irracionales, atacando a granaderos en Gobernación e hiriendo a varios de ellos, ciudadanos y maestros en Tres Marías extrayendo del control del Estado una parte del territorio y combatiendo con violencia, a sangre y fuego, a policías que querían recuperar el territorio para restaurar las garantías constitucionales abolidas por la violencia social anárquica.
La calle ha servido para la protesta ordenada contra la inseguridad pero también para la insurrección violenta de los maestros y del gobierno para-lelo de López Obrador con su amenaza de convocar a una movilización callejera para “paralizar a la nación” si la mayoría legislativa aprueba una reforma energética. Ahí está como ejemplo el plantón del 2006 de López Obrador porque las elecciones no le dieron el triunfo. Muñoz Ledo ya lo definió: se trata de derrocar al presidente constitucional.
El discurso de Granados cayó en el escenario descrito por Enzensberger para definir a los lumpenintelectuales que defienden la violencia callejera en nombre del contexto:
“Quienes se erigen en tutores de las ovejas descarriadas, las exculpan con desmesurada benevolencia de toda responsabilidad por sus actos violentos. La culpa jamás la tiene el criminal, siempre el entorno: el hogar paterno, la sociedad, el consumismo, los medios audiovisuales, los malos ejemplos”. “Según ellos, el enemigo principal ya no son los centros del capitalismo sino aquellos gánsteres políticos que desde hace años arruinan sistemáticamente sus respectivos países”.
Estas afirmaciones las califica Enzensberger de “mamarrachada política”. Pero son una coartada de la violencia que disuelve a la sociedad y a la democracia.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

15 octubre, 2008

Una crisis de sistema económico - Walden Bello no llega lo peor

Como se vio en la semana, la crisis financiera, bursátil, empresarial, de tipo de cambio y bancaria aún no toca fondo. El crack está exigiendo medidas de fondo, estructurales.Las medidas oficiales han tomado ya su decisión: salvar al sistema capitalista, a costa de cargar el costo de la crisis sobre los ciudadanos. Por eso las preocupaciones gubernamentales enfatizan el interés por las corporaciones y no por la sociedad.

Walden Bello, profesor de ciencias políticas y sociales en la Universidad de Filipinas (Manila), miembro del Transnational Institute de Amsterdam, presidente de Freedom from Debt Coalition, y analista en Focus on the Global South, da una explicación completa:
El derrumbe de Wall Street no se debe solo a la codicia y a la falta de regulación estatal de un sector hiperactivo. Procede también, y sobre todo, de la crisis de sobreproducción que ha venido minando al capitalismo remundializado desde mediados de los 70. Así ve esta crisis de fin de época Walden Bello.
Muchos en Wall Street todavía están digiriendo los acontecimientos epocales de las últimas semanas:
Entre 1 y 3 billones de dólares de activos financieros evaporados.
Wall Street, nacionalizado, con la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro tomando todas las decisiones estratégicas importantes en el sector financiero, y a todo eso, con un gobierno que, tras el rescate de AIG, pasa a dirigir la mayor compañía aseguradora del mundo.
El mayor rescate desde la gran depresión, con 700 mil millones de dólares reunidos a la desesperada para salvar al sistema financiero global.
Las explicaciones habituales ya no bastan. Los acontecimientos extraordinarios precisan de explicaciones extraordinarias. Pero antes…
¿Ya pasó lo peor?
No, si algo ha quedado claro con los movimientos contradictorios de estas semanas en que, al tiempo que se permitía la quiebra de Lehman Brothers, se nacionalizaba AIG y se fraguaba la toma de control de Merril Lynch por el Bank of América, es que no hay una estrategia para afrontar la crisis; a lo sumo, respuestas tácticas, como bomberos que se pisan la manguera, abrumados por la magnitud del incendio.
El rescate de 700 mil millones de dólares de las obligaciones hipotecariamente respaldadas en poder de los bancos no es una estrategia, sino, básicamente, un esfuerzo a la desesperada para restaurar la confianza en el sistema, para prevenir la erosión de la fe en los bancos y en otras instituciones financieras y para evitar una afluencia masiva de retirada de fondos de los bancos como la que desencadenó la Gran Depresión de 1929.
¿Por qué la globalización no pudo superar la crisis?
El problema con este camino de escape del estancamiento es que exacerba el problema de la sobreproducción, porque añade capacidad productiva. La China de los últimos 25 años ha venido a añadir un volumen tremendo de capacidad manufacturera, lo que ha tenido por efecto deprimir los precios y los beneficios.
No por casualidad, los beneficios de las corporaciones estadounidenses dejaron de crecer hacia 1997- De acuerdo con un índice estadístico, las tasas de beneficios de las 500 de Fortune pasó de 7,15 en 1960-69 a 5,30 en 1980-90, a 2,29 en 1990-99 y a 1,32 en 2000-2002.
Dadas las limitadas ganancias obtenidas en punto a contener el impacto depresivo de la sobreproducción, ya a través de la reestructuración neoliberal, ya con la globalización, la tercera vía de salida resultó vital para mantener y elevar la rentabilidad. La tercera vía es la financiarización.
En el mundo ideal de la teoría económica neoclásica, el sistema financiero es el mecanismo, merced al cual los ahorradores, o quienes se hallan en posesión de fondos excedentes, se juntan con los empresarios que tienen necesidad de sus fondos para invertir en producción. En el mundo real del capitalismo tardío, con la inversión en industria y en agricultura arrojando magros beneficios por causa de la sobreproducción, grandes cantidades de fondos excedentes circulan y son invertidas y reinvertidas en el sector financiero. Es decir, el sistema financiero gira sobre sí mismo.
El resultado es que se ensancha el hiato abierto entre una economía financiera hiperactiva y una economía real en estancamiento. Como bien observa un ejecutivo financiero: "ha habido una creciente desconexión entre la economía real y la economía financiera en estos últimos años. La economía real ha crecido, pero nada comparable a la economía financiera… hasta que estalló".
Lo que no nos dice este observador es que la desconexión entre la economía real y la economía financiera no es accidental: que la economía financiera se disparó precisamente para hacer frente al estancamiento dimanante de la sobreproducción de la economía real.
¿Cómo se forman, crecen y estallan las burbujas?
Sirvámonos, a modo de ejemplo, de la crisis financiera asiática de 1997-98.
Primero: balanza de pagos y liberalización financiera impuestas por el FMI y el Departamento norteamericano del Tesoro.
Luego, entrada de fondos extranjeros en busca de rápida y elevada rentabilidad, lo que significa que entraron en el Mercado inmobiliario y en el Mercado de valores.
Sobreinversión, lo que llevó al desplome de los precios en el Mercado de valores y en el Mercado inmobiliario, lo que, a su vez, condujo al pánico y a la consiguiente retirada de fondos: en 1997, en unas pocas semanas 100 mil millones de dólares abandonaron las economías del este asiático.
Rescate de los especuladores extranjeros por parte del FMI.
Colapso de la economía real: la recesión se extiende por todo el Este asiático en 1998.
A pesar de la desestabilización a gran escala, todos los intentos realizados para imponer regulaciones nacionales o globales del sistema financiero fueron rechazadas con razones puramente ideológicas.
Volvamos a la presente burbuja. ¿Cómo se formó?
El actual colapso de Wall Street arraiga en la burbuja tecnológica de finales de los 90, cuando el precio de las acciones de las empresas incipientes en el mundo de Internet se disparó, para luego desplomarse, resultando todo ello en la pérdida de activos por valor de 7 billones de dólares y en la recesión de 2001-2002.
Las laxas políticas monetarias de la Reserva Federal bajo Alan Greenspan estimularon la burbuja tecnológica, y cuando está colapsó dando paso a la recesión, Greenspan, tratando de prevenir una recesión duradera, rebajó en junio de 2003 los tipos de interés a un nivel sin precedentes en 45 años (al 1%), manteniéndolo en ese nivel durante más de un año. Con eso lo que consiguió fue estimular la formación de otra burbuja: la burbuja inmobiliaria.
En fecha tan temprana como 2002, economistas como Dean Baker, del Center for Economic Policy Research, alertaron sobre la formación de una burbuja inmobiliaria. Sin embargo, en fecha tan tardía como 2005 el entonces presidente del Consejo Económico de asesores de la Presidencia de la nación y actual presidente de la Reserva Federal, Bern Bernanke, atribuía el incremento de los precios de la vivienda en EEUU a "unos fundamentos económicos robustos", y no a la actividad especulativa. ¿A quién puede sorprender que el estallido de la crisis subprime en verano de 2007 agarrara a este hombrecito con la guardia totalmente baja?
¿Y cómo creció?
Oigámoslo de boca de uno de los propios jugadores clave en los mercados, de George Soros: "Las instituciones hipotecarias animaron a los hipotecados a refinanciar sus hipotecas aprovechando la revalorización experimentada entretanto por sus casas. Rebajaron sus criterios de préstamo e introdujeron nuevos productos, como hipotecas a interés variable, hipotecas que 'sólo servían intereses' y 'ofertas promocionales' con tipos de interés para partirse de risa. Todo eso animó a especular con la vivienda.
Los precios de las casas comenzaron a subir a un ritmo de dos dígitos. Eso sirvió para retroalimentar la especulación, y el alza de los precios inmobiliarios consiguió que los propietarios de casas se sintieran ricos; el resultado fue el boom consumista que ha sostenido a la economía estos últimos años."
Observando las cosas más de cerca, se ve que la crisis hipotecaria no resultó de una oferta superior a la demanda real. La "demanda" estaba, por mucho, fabricada por la manía especulativa de promotores y financieros empeñados en conseguir grandes beneficios a partir de su acceso al dinero foráneo que inundó a los EEUU de la última década. Ingentes volúmenes hipotecarios fueron agresivamente ofrecidos y vendidos a millones de personas que, normalmente, no habrían podido permitírselo ofreciéndoles unos tipos de interés ridículamente bajos, ulteriormente ajustables para sacar más dinero de los propietarios de casas.
¿Pero cómo pudieron las hipotecas subprime degenerar en un problema de tales dimensiones?
Porque los activos pasaron entonces a ser "segurizados": quienes habían generado las hipotecas, procedieron a amalgamarlas con otros activos en complejos productos derivados llamados "obligaciones de deuda colateralizada" (CDO, por sus siglas en inglés), lo cual resultó relativamente fácil dado que trabajaban con diversos tipos de intermediarios que, sabedores del riesgo, se deshacían de esos títulos de valores lo más rápidamente posible, pasándolos a otros bancos e inversores institucionales. Esas instituciones, a su vez, se deshacían del producto, pasándolo a otros bancos y a instituciones financieras foráneas.
Cuando aumentaron los tipos de interés de los préstamos subprime, de las hipotecas variables y de otros préstamos inmobiliarios, el juego tocó a su fin. Hay cerca de 6 millones de hipotecas subprime, el 40% de las cuales entrarán en impago en los próximos dos años, según estimaciones de Soros.
A los que hay que añadir otros 5 millones de impagos en los próximos 7 años, derivados de los tipos hipotecarios variables y de otros "préstamos flexibles". Pero los títulos, cuyo valor se cuenta por billones de dólares, ya se han infiltrado como un virus en el sistema financiero global. El gigantesco sistema circulatorio del capitalismo global ha sido fatalmente infectado.
¿Pero cómo pudieron los titanes de Wall Street desplomarse como un castillo de naipes?
Lo que ocurrió con Lehman Brothers, Merrill Lynch, Fannie Mae, Freddie Mac y Bear Stearns fue, simplemente, que las pérdidas representadas por esos títulos tóxicos rebasaban por mucho sus reservas, lo que condujo a su caída. Y más caerán, probablemente, cuando sus libros de contabilidad, que en los que ahora esos títulos figuran en el Haber, se corrijan para reflejar el actual valor de esos activos.
Y muchos otros les seguirán, a medida que vayan quedando expuestas otras operaciones especulativas, como las centradas en las tarjetas de crédito y en las diferentes variedades de seguros contra riesgos.
AIG cayó por causa de su gigantesca exposición en el área no-regulada de los contratos de protección crediticia derivada (credit default swaps), unos derivados financieros que permitían a los inversores apostar dinero a la posibilidad de que las empresas no pudieran devolver los préstamos.
Tales apuestas sobre impagos crediticios representan ahora un mercado de 45 billones de dólares, un mercado, como dicho, que carece de toda regulación. La ciclópea dimensión de los activos que podrían quedar dañados en caso de que AIG colapsara fue lo que movió a Washington a cambiar de idea e intervenir para rescatarlo, luego de haber dejado caer a Lehman Brothers.
¿Qué pasará ahora?
Puede decirse sin avilantez que habrá más bancarrotas y más nacionalizaciones e intervenciones públicas, desempeñando las instituciones y los bancos extranjeros un papel auxiliar del gobierno de los EEUU. Que el colapso de Wall Street irá a más y prolongará la recesión norteamericana. Y que la recesión en EEUU se comunicará a Asia y al resto del mundo, que sufrirá también una recesión, si no algo peor.
¿Y en suma?
El desplome de Wall Street no sólo se debe a la codicia y a la falta de regulación estatal de un sector hiperactivo. El colapso de Wall Street hunde sus raíces en la crisis de sobreproducción que ha sido la plaga del capitalismo global desde mediados de los 70.
La financiarización de la inversión ha sido una de las vías de escape para salir del estancamiento, siendo las otras dos la reestructuración neoliberal y la globalización.
Habiendo resultado de poco alivio la reestructuración neoliberal y la globalización, la financiarización pareció atractiva como mecanismo de restauración de la rentabilidad. Pero lo que ahora ha quedado demostrado es que la financiarización es una senda peligrosa que lleva a la formación de burbujas especulativas, capaces de ofrecer una efímera prosperidad a unos cuantos, pero que terminan en el colapso empresarial y en la recesión de la economía real.
Las cuestiones clave son éstas: ¿Cuán profunda y duradera será esta recesión? ¿Necesitará la economía de los EEUU generar otra burbuja especulativa para salir de esta recesión? Y si tal es el caso, ¿dónde se formará la siguiente burbuja? Algunos dicen que la próxima surgirá en el complejo militar-industrial o en el "capitalismo del desastre" sobre el que escribe Naomi Klein. Pero eso es harina de otro costal.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

09 octubre, 2008

Bancos capitalismo-palenque - Gobiernos violaron tratado Basilea II

Basilea Suiza
Si se analiza a fondo el colapso bancario que desplomó las bolsas de todo el mundo, entonces se concluye que se trató de una crisis que nunca debió de haber ocurrido. En junio de 2004 se aprobó el documento Basilea II para introducir en los bancos privados internacionales una serie de regulaciones para impedir justamente las quiebras por excesos especulativos.
La intención central de Basilea II, obligatorio para los países del Grupo de los países más ricos del mundo, se centró justamente en la “gestión de riesgo”. La clave se localizó en el IRB, internal ratings bases approach o enfoque basado en calificaciones internas. Basilea II aumentó las propuestas de control. Pero los bancos norteamericanos, dominados por la ambición del aumento en el precio de las viviendas, desdeñaron a Basilea II, disminuyeron los controles internos y crearon una burbuja especulativa que llevó a los propios bancos a zonas de riesgo de su propia existencia.
En un documento de trabajo de junio de 2003 sobre el documento final de Basilea II, los expertos del Banco de Pagos Internacionales hicieron una advertencia que los bancos norteamericanos decidieron ignorar: disminuir el nivel de porcentaje de los créditos garantizados con bienes inmuebles, “debido a que los datos a corto plazo disponibles pueden no reflejar adecuadamente el potencial de los ciclos a muy largo plazo de los precios de la vivienda, durante el periodo transitorio de tres años a partir de la entrada en vigor de los métodos IBR”.
En otras palabras, Basilea II estaba advirtiendo en el 2006 que a finales del año la situación de los precios del mercado inmobiliario no iba a ser tan promisorio. Sin embargo, los bancos jugaron al capitalismo-palenque, especularon con la relación hipoteca/valor de vivienda y lanzaron la burbuja sobre un mercado bursátil ávido de lo que fuera. El porcentaje de estos créditos ninja fue mayor en los activos de los bancos; y al caerse el mercado inmobiliario, los bancos quedaron colapsados.
El problema de la crisis fue, primero, el colapso interno de los bancos por la caída de los precios de la vivienda y luego la falta de liquidez en el mercado para negociar las acciones de los paquetes. En este contexto, la crisis de los créditos hipotecarios fue el detonador de una crisis generalizada en el sistema financiero y en el mercado bursátil.
Según el FMI, la pérdida de valor de las acciones por la crisis de las hipotecas no debió de haber sido mayor a 2-3% pero en el camino se encontró con problemas mayores. Así, la pérdida bursátil, según el FMI, podría ser de 950 mil millones de dólares.
El fracaso de Basilea II rompió con la estabilidad del sistema financiero y bancario y obligará a construir un nuevo esquema de supervisión bancaria. La arbitrariedad de los bancos estadunidenses al convertir las hipotecas en un documento de valor especulativo en el mercado bursátil debió de haber sido acotado por el Comité de Basilea, toda vez que sus normas son obligatorias para los países del Grupo de los 10, que ya son 13: Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia, Japón, Luxemburgo, Holanda, España, Suecia y Suiza.
La función de Basilea es aumentar la solidez y estabilidad del sistema financiero internacional, evitando así quiebras y corridas bancarias. De acuerdo con un documento explicativo de la Universidad Católica de Chile, Basilea se dedica al “control de riesgos” que afecta el sistema financiero internacional. Y sobre todo tres, los que justamente no fueron atendidos por los bancos:
1.- Riesgos de crédito: que el deudor no liquide sus deudas.
2.- Riesgos de mercado: movimientos especulativos en los precios de acciones.
3.- Riesgos operativos: efectos como pérdidas de una falla en el sistema financiero, ya sea de los bancos o del mercado.
La crisis bancaria, derivada del colapso hipotecario, violentó las normas definidas y exigidas en Basilea para evitar justamente colapsos bancarios. Los bancos no atendieron las exigencias de requerimientos mínimos de capital, tampoco se sometieron a supervisiones estrictas y menos contribuyeron a la estabilidad del mercado.
De acuerdo con el documento de Basilea II, los directivos de los bancos tienen la responsabilidad de supervisar la salud financiera de las instituciones. En los bancos debió existir el mecanismo de “examen supervisor” para vigilar los requerimientos mínimos de capital y el cumplimiento de las metas de los Acuerdos de Basilea. Por tanto, los directivos de los bancos norteamericanos afectados por la crisis hipotecaria debieran ser sometidos a enjuiciamientos de responsabilidad administrativa.
La gran lección de la actual crisis bursátil que estalló por el colapso hipotecario bancario radica en la urgencia de someter a los bancos a controles estrictos de supervisión aún más duros que los que existen sobre el mercado bursátil. Y de pasó, sentar a la Fed y al secretario del Tesoro de los EU en el banquillo de los responsables por haber permitido una crisis que técnicamente no debió de haber estallado.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

Crisis por ambición bancaria - FMI y egoísmo de banqueros

Escultura del Banco y Casa De Bolsa Merril Lynch NY
Si se busca una explicación de la crisis hipotecaria que llevó al mundo al colapso bursátil, financiero y económico, sin duda que una sola ayudaría a entender la dimensión del colapso: la ambición desmedida de los banqueros.

Las hipotecas riesgosas o hipotecas ninja provocaron la debacle pero se otorgaron como una forma de abrir un nuevo mercado especulativo, a sabiendas que se entregaban a personas sin ingresos, sin empleo y sin activos. El modelo fue el conocido como “el de atrás paga” o la pirámide.
Pero no había realmente bondad en la decisión. Los banqueros se la jugaron con las expectativas del mundo feliz de Bill Clinton: como la economía iba en auge, las hipotecas no pagadas iban a tener un valor mayor en un mercado secundario, además de que el auge económico subía el valor de las propiedades y bajaba la relación crédito/valor de vivienda.
Sólo que vino la crisis… y los alevantó a todos.
Esta explicación del colapso hipotecario lo cuentan, con sentido crítico, los especialistas Randall Dodd y Paul Mills en el número de junio de 2008 de la revista Finanzas y Desarrollo, del Fondo Monetario Internacional. La ambición de los banqueros no contó con el hecho de que la administración Bush iba a deteriorar las expectativas y a bajar la tendencia de la economía, además de romper la relación de las tasas de interés. Las viviendas comenzaron a depreciarse y a colocarse por abajo del valor de la hipoteca y los deudores simplemente entregaron las llaves y se fueron a otra parte.
La estrategia de los banqueros fue pedir dinero a bancos extranjeros para esta operación y luego colocar los créditos ninja en una bolsa especial y revenderlos en el mercado secundario mediante el esquema de la titulización con el pomposo nombre de Mortgage Backed Securities u Obligaciones Garantizadas por Hipotecas, mezclando buenas y malas para atraer a los incautos. Lo que importaba no era el valor de la hipoteca sino de la propiedad y la especulación Por eso el desplome del valor de las propiedades precipitó el colapso.

El crack bursátil por hipotecas tiene diez puntos:
1.- Pésima calidad de las normas para los créditos de alto riesgo y Alt-A en 2006-2007. Primero fallaron los bancos y después los deudores.
2.- Grado y velocidad de reclasificación de los valores respaldados por activos. Las clasificadoras perdieron prestigio por su complicidad.
3.- Pánico en los fondos del mercado monetario en agosto de 2007. El primer tropiezo fue en julio de 2007 por reclasificación y los bancos buscaron salvarse a sí mismos.
4.- Un sistema bancario “oculto”. Los bancos traficaron con papeles de deuda para esconder pasivos.
5.- Grado de los compromisos de liquidez de los bancos. Al no poder vender sus deudas a la bolsa, los bancos elevaron el número de préstamos en sus libros.
6.- Rápida fuga de los bancos hacia la liquidez. La fuga de liquidez de los bancos fue un aviso pero los bancos rehuyeron el refinanciamiento.
7.- Concentración del riesgo de crédito de las hipotecas de alto riesgo en los aseguradores de bonos. Las aseguradoras protegieron créditos hipotecarios y fueron arrastradas en la debacle.
8.- Desplome de los mercados de bonos municipales y préstamos estudiantiles. La contaminación de la crisis afectó a todos los sectores de crédito.
9.- El mercado hipotecario de Estados Unidos dependía de entidades patrocinadas por el gobierno para hacer frente a la crisis. En lugar de resolver el problema, las autoridades se dedicaron a proteger las hipotecas ninja y a los bancos.
10.- Escala del desapalancamiento forzoso de los bancos. Con temor, los bancos han bajado créditos: hacia junio, las pérdidas bancarias ascendieron a 400 mil millones de dólares y provocaron una baja de 2 billones de dólares en los créditos, impactando en una reducción de 1.2% en el PNB.

El tráfico de venta de hipotecas ninja recuerda el colapso de 1929, según señala John Kenneth Galbraith en su clásico El crack del 29. La euforia llevó a los consumidores a comprar en la bolsa acciones de empresas inusitadas: para la transformación del agua salada en agua dulce, para la construcción de hospitales para niños bastardos, para la construcción de barcos contra piratas, para la importación de un lote de asnos machos de España y para la fabricación de una rueda de movimiento perpetuo.
Ahora fue la compra de hipotecas incobrables en un mercado a la baja.
El colapso llegó por el fracaso de la globalización: cada quien trató de salvarse a sí mismo. Concluye así el texto de Dodd y Mills en la revista del FMI: “la gestión del riesgo en cada banco se ha enfocado en proteger a la institución, prácticamente sin tener en cuenta los riesgos sistémicos. Como resultado, las medidas individuales, racionales para la supervivencia, colectivamente han generado resultados irracionales”.
Lo malo de la crisis es que la Casa Blanca tratará de salvar a los bancos y al sistema financiero, pero no a los ciudadanos. Y éstos ya están pagando los platos rotos.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

Presupuesto para el 2009

Presupuesto para el 2009
Por. Paco Calderon.
Post. RLB. Punto Politico.

08 octubre, 2008

Fobaproa -Solo me recuerda

Solo basta que nos muevan a Mexico el tipo de cambio (peso dólar), para que entremos en una espiral inflacionaria, como lo recuerdo en Diciembre 1994

Bush firmando su iniciativa para su rescate bancario

Crisis económica de 1994-1995.
Tras seis años de sostener una lucha a ultranza contra la inflación, el tipo de cambio se sobrevaluó y repercutió en déficit comercial, endeudamiento externo, reducción de las reservas internacionales y especulación desmedida en el marcado de valores.

La combinación de estos factores con diversos acontecimientos políticos provocó una abrupta devaluación del peso y una inusitada alza en las tasas interés. Varias empresas dejaron de cumplir con sus obligaciones ante los bancos y se registraron retiros masivos de capital por la desconfianza hacia las instituciones de crédito. Los bancos dieron visos de insolvencia y se temió el colapso financiero.
Esta devaluación de 1994-1995 dijeron que era manejable, los políticos, banqueros y expertos de la bolsa de NY, En un total contubernio para que de ahí naciera la necesidad de salvar la bolsa, los bancos, las hipotecarias, etc. un rescate bancario de mas de $ 100, 000,000 mil millones de dólares, nace el Fobaproa.
Una eventual quiebra de los bancos habría hecho imposible el acceso a créditos y los ahorradores no hubieran podido disponer de sus depósitos, lo que habría colapsado la infraestructura productiva, por lo que el Gobierno Federal aplicó el Fobaproa para absorber las deudas ante los bancos, capitalizar el sistema financiero y garantizar el dinero de los ahorradores. Los pasivos del Fobaproa ascendieron a 552,000 millones de dólares por concepto de cartera vencida que canjeó por pagarés ante el Banco de México. Dicho monto equivale al 40% del PBI de 1997, a las dos terceras partes del Presupuesto de Egresos para 1998 y el doble de la deuda pública interna.

Fobaproa solo me recuerda que ha sido el triunfo más grande de la corrupción oficial y privada en México. Nunca, ningún gobierno, ningún acto representó mayor corrupción. no hubo control, ni transparencia al implementar el rescate bancario.

Solo me recuerda. La historia se repite en otras latitudes. Los EEUU y su moneda el dólar, deben de pagar las consecuencias. Los 700.000 millones de dólares para el rescate bancario y financiero, los pagaremos el resto de los países. México un de los que van salir mal raspados, (devaluación, inflación costo de la vida, gasolina y gas caro, energía eléctrica cara, baja de remesas, petróleo a la baja, infraestructura petrolera no hay, desconfianza del sistema financiero) ¿donde vamos a quedar después de este crack?.
Solo me recuerda, No se puede volver a confiar en el dólar, una moneda para las transacciones internacionales que ha demostrado que se basa en la corrupción, y en echar andar la maquina de hacer dinero, Algo muy diferente se tendrá que crear, algo no visto. De lo contrario, con este futuro será muy predecible. A otro crack en corto tiempo. Solo me recuerda que el FMI el (Fondo Monetario Internacional), regaño a Mexico, diciendole, ¡ No se puede gastar mas de lo que se gana, si no entras en quiebra ¡.

Por Raul Lozano B.

Post RLB Punto Politico.

07 octubre, 2008

Economia Blindada - Caida libre

Felipe Calderón Hinojosa, Petróleos Mexicanos (PEMEX), Bolsa Mexicana de Valores (BMV), remesas. peso, turismo, petróleo, economía, Los Pinos
Por Paco Calderon.
Post RLB. Punto Politico.

Crisis financiera en Estados Unidos

Ningún país se puede dar el lujo de permitir el desplome de su sistema financiero, porque el costo económico y social se dispara. El problema es que de nada sirve estar rescatando bancos si el problema de fondo, la mala política económica que ha provocado la falta de ahorro y el excesivo endeudamiento, no se resuelve.

Ningún país puede gastar más de lo que gana. Este principio, que durante mucho tiempo el gobierno estadounidense reiteró constantemente a los países latinoamericanos, hoy debe ser aprendido y aceptado por Washington.

La crisis de las hipotecas se ha ampliado y ha afectado a virtualmente todos los segmentos de la economía estadounidense. La falta de crédito, de hecho, podría provocar una depresión similar a la que se registró en el mundo en la década de 1930, a menos de que el gobierno estadounidense entienda lo que está haciendo mal.

La Unión Americana llevaba mucho tiempo sin tener una verdadera recesión. Incluso el tropezón del 2001, influido tanto por los ataques terroristas del 11 de septiembre como por el desplome de las acciones de alta tecnología, no alcanzó a convertirse en una verdadera recesión, la cual se define tradicionalmente como dos trimestres consecutivos de caída en el producto interno bruto.

La estabilidad que hasta hace poco tuvo la economía estadounidense se debió a las buenas políticas aplicadas por Bill Clinton en los años noventa en que fue presidente. Clinton eliminó el déficit de presupuesto que heredó de su predecesor, George Bush padre, e impulsó una tasa de crecimiento sustentable. Pero George W. Bush, quien asumió la presidencia a partir del 2000, incurrió una vez más en una política irresponsable al caer en un creciente déficit de presupuesto.

Primero la excusa fue el combate contra el terrorismo. Después Bush se lanzó a dos guerras simultáneas, una en Afganistán y la otra en Iraq.
Recortó también los impuestos a los grupos más ricos de la sociedad. Con todo esto aumentó de manera estratosférica el déficit de presupuesto y la deuda pública del país.

Pero no quedaron ahí las cosas. La Reserva Federal, o banco central, mantuvo durante años una política económica muy laxa que promovió la caída del ahorro y el aumento del endeudamiento público. De hecho, hubo años en que el ahorro total del país fue negativo.
Los estadounidenses aprendieron a vivir del crédito. Y cuando la economía empezaba a apuntar hacia una recesión, parte normal del ciclo económico, las autoridades financieras inyectaban más dinero. Todo esto, añadido a una ampliación del mercado hipotecario, hizo que se fuera acumulando una cantidad muy grande de hipotecas con problemas en los principales bancos del país. Quizá era inevitable que cuando llegara el ajuste, éste fuera tan dramático como lo está siendo.

El presidente George W. Bush ha presentado un plan de rescate del sistema bancario con el apoyo de la Reserva Federal e incluso de los dos principales candidatos a la presidencia del país, John McCain y Barack Obama. Sin embargo, el plan ha enfrentado una enorme resistencia en el Congreso de los Estados Unidos, donde fue rechazado el 29 de septiembre.

Y quizá el rescate sea imposible de evadir. Ningún país se puede dar el lujo de permitir el desplome de su sistema financiero, porque el costo económico y social se dispara. El problema es que de nada sirve estar rescatando bancos si el problema de fondo, la mala política económica que ha provocado la falta de ahorro y el excesivo endeudamiento, no se resuelve.
Por Sergio Sarmiento.
Post RLB .Punto Politico.

Crack: fallas de Alan y Ben - Colapso Minsky: vender todo

El crack bursátil-financiero-económico de 2008 ha sido producto de la irresponsabilidad de los responsables de la política económica de los Estados Unidos. Hay hechos concretos:

1.- Como presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan permitió las tres burbujas especulativas que han estallado: las acciones, los créditos y las hipotecas bancarias.
2.- En octubre de 2005, apenas designado presidente de las Fed, Ben Bernanke declaró en el congreso que “él no pensaba” que fuera a estallar la burbuja hipotecaria porque el auge de las viviendas “reflejaba fundamentos económicos muy fuertes”.
3.- El colapso bursátil llegó a lo que en los Estados Unidos se conoce como el “momento Minsky”, en referencia a las siete etapas de una crisis fijada por el economista Hyman Minsky: cuando los inversionistas comienzan a vender incluso sus inversiones más sólidas para pagar sus préstamos.
4.- Lo que está en colapso no es sólo la bolsa, el mercado inmobiliario, los bancos y los deudores, sino el pensamiento económico neoliberal de Milton Friedman que señala que los mercados no fallan y los gobiernos sí. La crisis del 2006 hizo pedazos, afirma James K. Galbraith, hijo del brillante economista progresista John Kenneth Galbraith, el llamado “nuevo consenso monetario”, que sostiene que los bancos centrales deben ahora regresar a las metas inflacionarias y proseguir una política mucho más restrictiva y que no sucederá ninguna recesión.
5.- La responsabilidad de la crisis recae doblemente en Bernanke: primero, como presidente de la Fed y su incapacidad para prevenir los comportamientos erráticos del mercado; y segundo, porque en 1983 y en 2005 publicó dos libros sobre la gran depresión de 1929 y con esa experiencia la economía le estalló en las manos en la bolsa.
6.- Y en el fondo, falló el papel regulador del Estado y las distracciones de la Fed. Galbraith dice en su texto que el nuevo consenso monetario nada hizo “sobre los préstamos hipotecarios abusivos, la titulación especulativo y el fraude corporativo”.

A diferencia de otras crisis, México tiene instrumentos de resistencia: inflación bajo control, estabilidad fiscal, crecimiento basado en mercado interno y pasivos bancarios no inflados. La Bolsa quedó atrapada en la globalización de los mercados y en su propio bluf. La caída de la bolsa no refleja, como en ocasiones anteriores, la debilidad de las empresas sino sólo la fiebre especulativa tradicional en un mercado bursátil en donde siempre habrá burbujas especulativas y estallamientos descontrolados.

El problema en México ha sido la falta de previsión sobre la crisis bursátil en los Estados Unidos, la tendencia a una vinculación a ciegas con el exterior y la falta de programas de emergencia precisamente para este tipo de crisis. El programa contracíclico, por ejemplo, fue diseñado y anunciado con bombo y platillos, pero a la fecha se perdió en la burocracia y la impericia de los sectores encargados de la infraestructura.

El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, no ha podido diseñar un discurso de definiciones de la crisis y de los programas de resistencia. Asimismo, falta la gran definición del presidente de la república sobre la crisis, su carácter y sus efectos en México. Y el congreso no sale de su pasmo y afila las navajas para atacar a los funcionarios del gobierno y no participar en los mecanismos de resistencia.

El peor efecto que se espera en México será la recesión estadunidense y sus posibilidades de depresión, con los chicotazos inflacionarios. La caída de la bolsa en México ha presionado al tipo de cambio por razones obvias: los sobrevivientes buscan proteger sus recursos.

La asimilación de la crisis está en manos del presidente de la república, toda vez que no cuenta con el congreso ni con los partidos. A ello se agrega la politización de la crisis con miras a extenderla hacia las elecciones legislativas de julio del 2009. De ahí que se requiera de un acuerdo político y social de estabilización económica entre los sectores productivos para mandar señales positivas al mercado y evitar el desorden del pánico social.
Hasta ahora no ha habido un discurso coherente que explique la crisis desde México y plantee los mecanismos de resistencia.
Lo que viene es, como pasó después de la gran depresión, un corto ciclo keynesiano de intervención del Estado. Lo resume en pocas palabras Galbraith: “que reconozcan lo obvio, la inestabilidad del capitalismo, la irresponsabilidad de los especuladores, la necesidad de la regulación y el imperativo de la intervención”. Paradójicamente, Keynes volverá a ser la salvación del capitalismo.
Y en los EU habrán de exigir rendición de cuentas. Apenas en noviembre del 2002, en un homenaje a Milton Friedman en la Reserva Federal, Bernanke --entonces gobernador y luego presidente-- analizó la propuesta de interpretación de Friedman sobre el crack del 29 y concluyó: “en cuando a la gran depresión, tienen razón (Friedman y su colaboradora Ana Schwartz), lo hicimos (por la responsabilidad de la Fed). Lo lamentamos mucho. Pero gracias a ustedes, no volveremos a hacerlo”.
El crack de octubre del 2008 reveló que la Fed, con Bernanke, volvió a fallar.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

06 octubre, 2008

Pues sí, culpa de Alan y Bush - Stiglitz: y viene una recesión

Como para resolver una crisis es necesario encontrar su origen, el premio nobel de economía Joseph Stiglitz publicó hace poco una columna para responsabilizar al presidente Bush y a Alan Greenspan como presidente de la Reserva Federal del colapso inmobiliario que reventó bancos y la bolsa de valores.

Bush y Greenspan manipularon la economía para crear la imagen de una falsa prosperidad. El texto de Stiglitz, en http://www.project-syndicate.org/, se titula “La hora de la verdad para EU” y revela que la crisis ha estallado pero no se ha desarrollado del todo.

Por su importancia, Indicador Político publica el artículo de Stiglitz:
Todo se remonta a la recesión de 2001. Con el apoyo del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, el presidente George Bush impulsó un recorte fiscal diseñado para beneficiar a los estadounidenses más ricos, pero no para sacar a la economía de la recesión que vino después de que se reventara la burbuja de Internet. Ante ese error, la Reserva no tenía muchas opciones si deseaba cumplir su mandato de conservar el crecimiento y el empleo: tenía que rebajar los intereses, cosa que hizo de una forma sin precedentes –hasta llegar a 1%.
(…) Pero dado que el exceso de inversión de los años 1990 fue parte del problema que provocó la recesión, las tasas de interés reducidas no estimularon una gran inversión. La economía creció, pero principalmente debido a que las familias estadounidenses se decidieron a endeudarse más para refinanciar sus hipotecas y gastar parte del excedente. Y, mientras los precios de las viviendas aumentaron como resultado de las tasas de interés más bajas, los estadounidenses pudieron ignorar su endeudamiento creciente.

De hecho, ni siquiera eso estimuló lo suficiente a la economía. Para lograr que más personas pidieran préstamos, se redujeron las condiciones de los créditos, lo que promovió el crecimiento de las llamadas hipotecas basura. Además, se inventaron nuevos productos que rebajaron los montos de los enganches, lo que facilitó a las personas solicitar hipotecas mayores.

Algunas hipotecas incluso tenían amortización negativa: los pagos no alcanzaban a cubrir los intereses, de forma que cada mes la deuda crecía más. Las hipotecas fijas, a tasas de interés del 6%, fueron sustituidas por hipotecas de tasa variable, cuyos intereses estaban ligados a las letras del Tesoro de corto plazo. Las llamadas “tasas señuelo” permitían pagos aun más bajos durante los primeros años. Eran señuelos porque partían del hecho de que muchos deudores no eran sofisticados financieramente, y no entendían en realidad en lo que se estaban metiendo.

Y Alan Greenspan los alentó a que se arriesgaran promoviendo estas hipotecas de interés variable. El 23 de febrero de 2004, señaló que “en la última década muchos propietarios de viviendas podrían haberse ahorrado miles de dólares si hubieran contratado hipotecas de tasa variable en lugar de hipotecas de tasa fija”. Pero, ¿esperaba realmente Greenspan que las tasas de interés se mantuvieran permanentemente al 1% --una tasa de interés real negativa? ¿No pensó qué les sucedería a los estadounidenses pobres con hipotecas de tasa variable si los intereses se elevaban, como era casi seguro que lo harían?
(…) Afortunadamente, la mayoría de los estadounidenses no siguieron el consejo de Greenspan de cambiar a hipotecas de tasa variable. Pero aun cuando las tasas de interés a corto plazo comenzaron a aumentar, la hora de la verdad se pospuso, ya que los nuevos deudores podían obtener hipotecas de tasa fija con intereses que no estaban aumentando. Sorprendentemente, cuando las tasas de interés a corto plazo aumentaron, las de plazo medio y largo no lo hicieron, algo que resultó enigmático (…).

La burbuja de los precios de la vivienda finalmente se reventó y, con la caída de los precios, algunas personas se han encontrado con que sus hipotecas son superiores al valor de sus casas. Otros descubrieron que, con el aumento de los intereses, sencillamente ya no podían hacer sus pagos. Demasiados estadounidenses no crearon un colchón en sus presupuestos y las compañías hipotecarias, concentradas en los derechos que generaban las nuevas hipotecas, no los instaron a que lo hicieran.

Así como fue predecible el colapso de la burbuja inmobiliaria, también lo son sus consecuencias: la construcción de viviendas y los precios de las existentes están disminuyendo y los inventarios están aumentando. Según algunos cálculos, más de dos terceras partes del aumento de la producción y el empleo en los últimos seis años han estado relacionadas con los bienes raíces, lo que refleja tanto las nuevas viviendas como los créditos obtenidos con viviendas como garantía para utilizarlos en excesos de consumo.

La burbuja inmobiliaria indujo a los estadounidenses a vivir con más de lo que tenían –el ahorro neto ha sido negativo desde hace un par de años. Al apagarse este motor del crecimiento, es difícil imaginar que la economía estadounidense no sufra una desaceleración. Un regreso a la salud fiscal será bueno a largo plazo, pero reducirá la demanda agregada en el corto plazo.
Hay un viejo adagio que dice que los errores de las personas perduran mucho después de que ellas ya no están. Eso es muy cierto en el caso de Greenspan. En el de Bush, estamos empezando a sentir las consecuencias incluso antes de que se vaya.

Por Carlos Ramírez.
Post RLB. Punto Politico.

2 de octubre… sí se olvida

Si el grito más consistente sobre Tlatelolco es el de “¡2 de octubre no se olvida!”, resulta que políticamente el significado político del movimiento estudiantil no sólo se olvidó sino que fue enterrado y 40 años después definitivamente perdió su razón de ser por tres razones:

1.- Si el movimiento estudiantil fue contra el PRI, ahora el PRI y buena parte de los avales morales priístas del 68 están, dicen las encuestas, a punto de regresar al poder en el 2012.
2.- Si el movimiento estudiantil fue contra el sistema autoritario y represivo del PRI, varios de los funcionarios de los gobiernos de Díaz Ordaz y Echeverría se salieron del PRI no por coherencia ideológica sino porque les negaron chamba o candidaturas y cayeron en el primer círculo de poder de López Obrador y por tanto dominan política e ideológicamente al PRD.
3.- Y si el movimiento estudiantil basa su victoria en la implantación de medidas democráticas que llevaron a la derrota presidencial del PRI, el ex priísta López Obrador y priístas que lo acompañan se han dedicado a dinamitar justamente esos avances democratizadores para instalar un gobierno pare-lelo que parece más bien una comuna sesentayochera.

En una de esas paradojas de la historia, el sistema priísta político no sólo resistió el acoso judicial por la represión, sino que renació en el PRD con los priístas que tomaron el control del partido que surgió --otra ironía-- del Partido Comunista Mexicano, sin duda la formación política más sólida en la lucha estudiantil y popular del 68 y ahora ese PRD es el principal aliado del PRI para que un priísta gane la presidencia de la república en el 2012.

Porque se trata del mismo PRI. Por ejemplo, uno de los dirigentes obreros que operó en el 68 con Fidel Velázquez toda la ofensiva contra los estudiantes fue Joaquín Gamboa Pascoe, uno de los diputados priístas que aplaudió sin pruritos morales el informe de Díaz Ordaz de 1969 donde explicó la represión. Por cierto, en la misma Cámara de Diputados de ese primero de septiembre estaba el entonces secretario general del Seguro Social, Porfirio Muñoz Ledo, asesor político de Echeverría y como tal partícipe en la redacción del informe presidencial, quien también avaló con sus aplausos la represión. Hoy Gamboa es líder obrero del PRI que regresará en el 2012 y Muñoz Ledo es ideólogo de López Obrador.

La lista de priístas que estaban en el PRI en 1968 y en 1971 y que se salieron del PRI en la debacle de los noventa y que hoy viven en el PRD de López Obrador es larga: Enrique González Pedrero fue senador secretario general del PRI de Echeverría. Víctor Flores Olea fue embajador de Echeverría. Manuel Marcué, el fundador de la revista disidente Política, terminó de asesor político de López Portillo como candidato en 1976.

Otros: Gilberto Guevara Niebla, uno de los dueños de las franquicia del 68, fue subsecretario de Educación en el gobierno priísta de Zedillo y colaboró con el gobierno priísta de Salinas, el sexenio salinista que revalidó el 68 y en el que asesinaron a más de 500 perredistas. El escritor Carlos Fuentes pulula por el mundo con etiqueta de progresista, pero fue uno de los más apasionados defensores de Echeverría justo después del halconazo.

Carlos Monsiváis, el cronista del 68 por un mismo texto cientos de veces redactado y vuelto a redactar, fue miembro del gubernamental consejo consultivo del Pronasol de Salinas, en cuyo gobierno asesinaron a 500 perredistas muertos. Y en el Frente AMLO está también Dante Delgado, uno de los principales colaboradores políticos de Fernando Gutiérrez Barrios, el jefe de la Federal de Seguridad señalada como el brazo de la represión.

Y el dato varias veces expuesto: Miguel Nazar Haro, el subdirector de la Federal de Seguridad señalado por estudiantes como el torturador de los detenidos en Tlatelolco, después jefe de la brigada que liquidó criminalmente a disidentes y hombre de la CIA en México, fue legalizado por Manuel Camacho y Marcelo Ebrard en 1989 al designarlo director de inteligencia de la policía del DF para aplicar las mismas técnicas del 68 contra delincuentes.

La clave de la lectura de Tlatelolco no se localiza en la lista de sacrificados, sino en el dato concreto de que el movimiento estudiantil y popular fue una protesta contra el PRI y su modelo político autoritario. Pero muchos priístas del 68 se pasaron al PRD y rodearon a López Obrador y otros se preparan en el PRI a demostrar que el 2 de octubre ya se olvidó y que la sociedad puede darle el voto al mismo PRI del 68 para que regrese a la presidencia en el 2012.

No sin dejo de amargura, Carlos Monsiváis recuperó la complicidad priísta del 68 en un párrafo en su nuevo libro sobre el 68, al referirse a los funcionarios que no renunciaron entonces --y varios de los cuales hoy están en el PRD de López Obrador--, un párrafo que podría ser un largo epitafio del movimiento estudiantil del 68 para los que en el 68 avalaron la represión:
“Nadie renuncie. Nadie abandona por gusto el Sistema. Nadie se aleja del espacio redentor, del único y pronto auxilio en las tribulaciones, de la pertenencia al paraíso concebido. Nadie se distancia a gusto del gobierno o del Estado. Mientras tales axiomas funcionen, el PRI resulta invencible. Y el elemento clave no es tanto el miedo como la inseguridad frenética: no me veo fuera del gobierno. ¿Qué hago yo en la oposición? Entiéndeme, no hay alternativas”.

Bueno, a 40 años de la matanza priísta en Tlatelolco sí hay alternativas para los priístas: el PRD y López Obrador o el mismo PRI. Y de ahí, ese sistema priísta del 68 va a regresar al poder en el 2012 como PRIRREDE. Porque el verdadero 2 de octubre del 68 ya se olvidó.
Por Carlos Ramírez
Post RLB . Punto Politico.

Los responsables de la matanza del 68

En el 68 yo era presidente de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Libre de Derecho. Viví de cerca los hechos violentos que ocurrieron ese año. Por eso sostengo que fueron los miembros radicales de izquierda del Consejo Nacional de Huelga los responsables de la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968.

Hace 40 años, unas semanas antes de las olimpiadas, fueron asesinadas en la Plaza de las Tres Culturas decenas de estudiantes y soldados. Esa masacre ha sido utilizada por radicales de izquierda como ejemplo de represión gubernamental a los estudiantes.

En el 68 fungía como presidente de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Libre de Derecho. Viví de cerca esos hechos. Para situar a los verdaderos responsables hay que tomar en cuenta que más del 90% de los que integraban el Consejo Nacional de Huelga eran activistas de izquierda, partidarios de la doctrina marxista-leninista, que justifica la violencia como un medio para llegar al poder.

El objetivo de ese movimiento era impedir la celebración de las olimpiadas en México y darle foro a la izquierda, representada en aquel entonces por el Partido Comunista, del cual posteriormente toma su registro el PRD.

La matanza aconteció el 2 de octubre de 1968, después de un mitin, donde el gobierno ya sabía que habría provocaciones, pero no conocía cuáles serían. Los oradores del mitin, una vez terminado, se retiraron de la plaza, pues les habían dicho que se alejaran. Sólo quedaron soldados y estudiantes, ningún líder del Consejo Nacional de Huelga. Entonces, desde los edificios empezaron a disparar ametralladoras sobre soldados y estudiantes. De los primeros en caer herido fue el General José Hernández Toledo, quien iba al frente de los militares.

No hay ninguna foto de soldados disparando a los estudiantes, que estaban junto a ellos, pero sí de soldados apuntando hacia las azoteas de los edificios, de donde venían ráfagas de ametralladoras. Quienes ametrallaron a soldados y estudiantes querían víctimas. La estrategia de crear víctimas, utilizada en varias partes del mundo por los radicales de izquierda, fue maquinada para darle fuerza al movimiento y lograr que se cancelaran las olimpiadas.

Mi tesis es que los miembros radicales de izquierda del Consejo Nacional de Huelga, fueron los responsables de la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968.
Por Luis Pazos.
Post RLB. Punto Politico.

05 octubre, 2008

AMLO y narco contra Estado - Cinco rupturas institucionales

Aunque a muchos no les guste, los únicos que se encuentran en una verdadera subversión contra el Estado son el crimen organizado y la oposición radical de López Obrador. La primera daña la soberanía del Estado y las bases de cohesión de la sociedad y la segunda enfocó su fuerza a la insurrección y la ruptura institucional.

El mismo día en que la oposición apabullaba a los secretarios de Gobernación y de Seguridad Pública Federal y al procurador general de la república, maestros disidentes cobijados por el PRD de López Obrador volvieron a salir a la calle para reventar con violencia callejera el acuerdo educativo y tomar por asalto el edificio central de la Secretaría de Educación Pública. Lo hicieron con violencia y rompiendo el Estado de derecho.
Como oposición al PRI, la derecha nunca buscó tronar al Estado. Hoy la ruptura del orden constitucional, del Estado de derecho y del orden legal es empujada por la corriente priísta-neopopulista de López Obrador. Y antes, otros grupos radicales atentaron contra el Estado: la guerrilla armada contra las instituciones, las dos bombas molotov de estudiantes de la prepa popular de Tacubaya contra el balcón presidencial en 1984 que hirieron a Alejandro Carrillo Castro, la insurrección en Oaxaca de la APPO para instaurar una comuna revolucionaria, los bombazos del EPR contra instalaciones petroleras, entre otras.
El problema actual radica en el contexto. En el pasado ocurrió algo que mañosamente López Obrador quiere olvidar: la insurrección popular y violenta fue contra el Estado priísta represor. Por ejemplo, López Obrador cerró accesos a pozos petroleros e hizo dos marchas por la democracia contra el autoritarismo del gobierno de Carlos Salinas, a cuyo servicio estaban los hoy lopezobradoristas Manuel Camacho, Porfirio Muñoz Ledo, Enrique González Pedrero, Víctor Flores Olea y Rolando Cordera, entre otros. Hoy la insurrección de López Obrador y priístas-salinistas que lo acompañan es contra el Estado de la transición democrática.
Por tanto, lo que se encuentra en medio de la avalancha insurreccional no es el Estado priísta que defienden el PRI y el PRD sino el Estado de la transición democrática que debió de haber comenzado con la alternancia del 2006. Es paradójico que Manuel Camacho, por ejemplo, esté al frente de la insurrección contra el Estado democrático y haya sido un severo y represor cancerbero del estado priísta de Carlos Salinas.
En medio de violencia política, de falta de entendimiento en el congreso, de mezquindades de corto plazo y de la imagen de un poder dividido, el país se encuentra en el cruce de cuando menos cinco movimientos de rupturas:
1.- La inestabilidad, como consecuencia de ruptura de los acuerdos institucionales internos en el sistema político y sus instituciones.
2.- La desestabilización, como producto de negativa al respeto a las instituciones, leyes y reglas por parte de organismos fuera del sistema.
3.- La ingobernabilidad, cuando las demandas de la sociedad y nuevas fuerzas sociales son mayores a las ofertas del gobierno
4.- La insurrección revolucionaria, cuando hay la decisión de romper con las estructuras institucionales por la vía de la movilización revolucionaria para destruir el viejo orden y sacar uno nuevo.
5.- La gorbachización, cuando la transición se desvía hacia la gansterización de la política, el Estado y las relaciones sociales y el sistema político queda en manos de las mafias del crimen organizado.
En el año 2000, el país decidió el camino de la alternancia como el sendero más seguro de una transición a la democracia. El avance se atoró cuando Vicente Fox tuvo la loca tentación de heredarle la presidencia de la república a su esposa. Ahí tronó la alternancia partidista en la presidencia. Y a la hora de las decisiones, Fox le tuvo miedo a la democracia y prefirió pactar con el PRI para mantener la precaria estabilidad.
Hoy el país enfrenta una segunda y probablemente última oportunidad para la transición. El presidente Calderón no está viviendo la crisis de la incapacidad de gobierno, sino la ruptura de los acuerdos del viejo régimen y ataques contra el Estado. Pero con todo y su violencia, el crimen organizado no busca derrotar al Estado, ataca a los que han violado los acuerdos del pasado y busca tan sólo su espacio de sobrevivencia.
En cambio, la verdadera insurrección contra el Estado y sus instituciones se localiza en los grupos radicales comandados por López Obrador y su junta golpista de gobierno. El crimen organizado nunca ha exigido la renuncia del presidente de la república ni ha amenazado con no dejarlo terminar. Por tanto, el gobierno de Calderón debe atender el problema de la inseguridad en tanto que pánico social pero debe centrarse en redefinir la transición a la democracia, buscar las negociaciones para desmantelar las complicidades del Estado priísta que no quieren terminar el PRI y el PRD y aplicar con firmeza el Estado de derecho y las leyes.
El PRI y el PRD quieren agotar al gobierno de Calderón en el tema de la seguridad, cuando la salida se encuentra en la profundización de la democracia y en la liquidación del viejo Estado priísta y sus compromisos con los poderes fácticos de la república.
Por Carlos Ramírez
Post RLB Punto Politico.

Celulares culpables

Si nuestros políticos realmente se preocuparan por la seguridad de los ciudadanos, no estarían creando monstruos burocráticos como el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, sino que tomarían medidas para que nuestros cuerpos policiales tuvieran la inteligencia, la tecnología y los recursos para realmente llevar a cabo su labor.
En un momento en que la mayor preocupación de los mexicanos es la seguridad, los políticos no pierden oportunidad para tratar de convencernos de que ellos sí, y no sus rivales de otros partidos, se preocupan por defender a los ciudadanos.

Por eso, sin duda, los senadores tomaron la determinación de aprobar la creación del Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil. El propósito es, supuestamente, atacar la inseguridad y en particular los secuestros, ya que, como tanto se nos ha dicho, los celulares son uno de los instrumentos que los secuestradores utilizan en su macabra labor.

Pero ¿cuál será el impacto de esta medida en la inseguridad o en los secuestros en nuestro país? Ya podemos adelantarlo: ninguno. Los secuestradores no son tan tontos como para ir a comprar un teléfono celular, registrar su nombre y su huella digital y después negociar el rescate de un secuestrado a través de ese teléfono. Tampoco van a dejar de usar celulares para sus negociaciones con las familias.

Por eso, lo más probable es que veamos un aumento en los robos de celular, especialmente los que se llevan a cabo de manera violenta. ¿O acaso piensan los políticos que alguien que va a realizar un secuestro no se atreverá a robar un celular de algún transeúnte para usarlo en una negociación telefónica con la familia y después tirarlo a la basura? Recordemos que los secuestradores usan también vehículos de motor en sus plagios, pero no los suyos sino otros que roban poco antes.

Lo peor de todo es que como suele ocurrir en México, un país en el que los policías buscan a inocentes a quienes endosarles la responsabilidad de los crímenes que no pueden resolver, los usuarios de teléfonos celulares robados serán ahora investigados por secuestro, y ¡ay de aquel! que no haya reportado a tiempo el robo del celular porque podrá ser encarcelado durante 80 años sin derecho a preliberación.

Los senadores están creando, sin prestar ninguna atención a las dificultades técnicas, un registro cuyo mantenimiento será una verdadera pesadilla. En nuestro país hay en la actualidad 70 millones de celulares. Mantener el control sobre este mundo de aparatos será un proceso complicado y costoso. El número de aparatos que habrá que tener registrados es casi el mismo de los ciudadanos que están inscritos en el padrón de electores. Y ya sabemos el costo enorme de preparar y mantener actualizado el padrón electoral.

Desafortunadamente nuestros políticos sólo buscan los reflectores de los medios y oportunidades para decir que ellos sí están haciendo algo concreto para combatir el crimen. No toman por ello medidas concretas y eficaces para atacarlo. Si realmente se preocuparan por la seguridad de los ciudadanos, no estarían creando monstruos burocráticos como el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, sino que tomarían medidas para que nuestros cuerpos policiales tuvieran la inteligencia, la tecnología y los recursos para realmente llevar a cabo su labor.

Por Sergio Sarmiento
Post RLB . Punto Politico.

18 septiembre, 2008

Bombazos: la gorbachización - Disolución del Estado priísta

1.- La criminalidad del atentado terrorista del 15 de septiembre en Morelia, Michoacán, no debe diluir la frialdad de los escenarios: más que la disolución o la pérdida de control del Estado, el país está asistiendo a la descomposición final del Estado priísta y la ausencia de un Estado democrático. 2.- La debilidad del Estado no corresponde del todo al gobierno del Presidente Calderón, sino a que paradójicamente el PRI y el PRD se han negado a las grandes reformas del Estado priísta. 3.- El Estado priísta esta sostenido por tres pilares: el control de las masas a través del partido, el presidencialismo autoritario y represivo y los acuerdos con los grupos del crimen organizado. Los tres pilares no han sido revalidados por el gobierno de Calderón. Al contrario, los gobiernos de la alternancia fueron forzados a pactar con el viejo régimen priísta-perredista.


4.- La disolución del Estado ocurre por tres razones: la debilidad institucional del gobierno en turno, la rebeldía institucional de alguna parte de la oposición y el agotamiento de los acuerdos de estabilidad con todos los grupos, incluyendo a los del crimen organizado.

5.- En un proceso muy débil de transición política y con fuertes tensiones a contrapelo de los beneficiarios del viejo régimen, México se encuentra en el camino a la gorbachización: la rebelión de grupos del viejo régimen, la ruptura de los precarios espacios institucionales y el traslado al crimen organizado de las élites de poder --policías, funcionarios y burócratas-- que manejaron los mercados negros. La mafia rusa fue creada por policías, funcionarios y militares soviéticos.

6.- La gorbachización de la transición soviética tuvo un final infeliz: el golpe de Estado contra Gorbachov porque no pudo pactar con la burocracia del partido, el desmembramiento territorial de la Unión Soviética por rebelión contra el poder central y el dominio de las mafias del crimen organizado.

7.- El escenario en México no es muy diferente: la ofensiva golpista de López Obrador, Porfirio Muñoz Ledo, Manuel Camacho y José Agustín Ortiz Pinchetti para derrocar al presidente constitucional, el desconocimiento de Marcelo Ebrard de la autoridad federal y el virtual separatismo del DF y la complicidad de la delincuencia con estructuras políticas, de gobierno y policiacas.

8.- Por tanto, la reacción violenta del crimen organizado tiene que ver con el agotamiento de los viejos acuerdos del sistema político priísta con el crimen organizado y las dificultades para llegar a nuevos arreglos. Aún con el costo humano y de violencia, la respuesta criminal de la delincuencia a la ofensiva del gobierno de Calderón dio la razón a la política de no pactar con criminales.

9.- En el pasado, el régimen priísta prohijó a la delincuencia como parte de los mecanismos de control social y político. Por eso se llegó al punto culminante de 1985: jefes de la Policía Federal de Seguridad y de la Policía Judicial Federal estaban al servicio del narco y la delincuencia. Varios jefes de la DFS y de la PJF fueron sentenciados por aliarse al crimen organizado.

10.- La transición provocó una parte de la gorbachización: quienes controlaban al crimen organizado desde el poder decidieron pasarse a las bandas criminales. Ahí falló la alternancia de Fox porque Fox fue convencido de que su debilidad electoral lo obligaba a pactar con el PRI.

11.- La alternancia panista en la presidencia de la república no ha logrado la sustitución de los cuadros de seguridad pública que heredó el régimen priísta. Mientras la alternancia eluda la gran decisión de sustituirlos, todas las estrategias van a fracasar.

12.- Además de la debilidad del Estado derivada de la rebelión de la oposición a las reglas del juego institucional, la violencia criminal ha sido asumida por los grupos de la izquierda: la guerrilla armada que lo mismo atacó al régimen autoritario priísta que conspira contra el proceso democrático actual, el fracaso político de López Obrador y por tanto su rebelión contra el Estado de derecho, la guerrilla que ataca con bombazos instalaciones petroleras, la insurrección en Oaxaca rompiendo el Estado de derecho y un Congreso dominado por la oposición que ha destruido las bases del sistema presidencial y cuya bancada priísta se opone a la construcción de un Estado democrático.

13.- El objetivo de la violencia terrorista no es otro que el de paralizar a la sociedad, obligar al Estado a pactar con el crimen y pugnar por la vigencia del viejo orden político y sus acuerdos criminales.

14.- El único pacto de unidad que sirve a las naciones en crisis es el del respeto a las reglas del juego democrático. Si una parte de la oposición se niega a aceptar la fuerza de las instituciones y su rebeldía debilita al Estado, ¿qué se puede esperar del crimen organizado? Si la guerrilla pone bombas en instalaciones petroleras, ¿por qué no usar bombas contra la población civil? Ahí, justamente ahí, se localiza la pérdida de control del Estado: una parte de la oposición le apuesta precisamente a la debilidad del Estado.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

17 septiembre, 2008

Ebrard: el alma de un priísta - Yo Marcelo: el Estado soy Yo

Como para demostrar que en el gobierno perredista del DF sigue regodeándose el espíritu del priísmo, Marcelo Ebrard va a disfrutar hoy el Día del Jefe de Gobierno. Los perredistas liquidaron el faranoísmo priísta del Día del Presidente (panista) pero hoy esos perredistas se van a comportar como los priístas que son para reproducir toda la parafernalia histérica priísta de adoración del gobernante en turno.

Así que Ebrard va a probar hoy que el DF sigue siendo la capital de las prácticas priístas: adoración, cero crítica, acarreos, porras, sumisión política. El México del PRI ha convertido los 17 de septiembre en el DF en el “Día del Monarca-Jefe de gobierno del DF”. EL PRD reintrodujo en el DF los protocolos priístas que el PRD le ha negado al PAN pero que le permite y fortalece a los gobernantes perredistas.
Y como cereza del pastel priísta, la campaña de propaganda de Ebrard con motivo de su informe no sólo rebasó la de Calderón sino que aparece peor que la de Vicente Fox. No sólo se trata de los millones de pesos en una ciudad agobiada por la pobreza y el desempleo y las promesas incumplidas, sino que ahora el fondo es más complicado: el tono monárquico de Ebrard.
Los spots de Ebrard se basan en la frase “Yo estoy trabajando”. Pero no se trata del yo inmerso en el nosotros, sino del yo como egotismo, es decir, la “tendencia a supervalorar, de un modo bastante obvio, las propias acciones”.
Todos los spots enfatizan el “Yo estoy trabajando”. No el gobierno, no la sociedad, no las instituciones. No. Se trata de él, del “Yo, Marcelo” que proyecta, multiplicado el estilo priísta tradicional, el culto a la personalidad. Las obras hay que agradecérsela no al PRD que le alquiló la franquicia para las elecciones, tampoco a los perredistas que rellenaron urnas con acarreados, ni a la manipulación de los programas de la Secretaría capitalina de Desarrollo Social.
Es el yo por el Yo. Se trata del Yo ebradista de Luis XIV, el Rey Sol que magnificó Voltaire, resumido simbólicamente, en una frase acreditada pero no probada, que “El Estado soy yo”. Sí, Ebrard es el Estado en el DF.
Es el Yo del culto a la personalidad, como en el PRI de antes en donde todo giraba en torno al Yo Presidente de la República, el Yo de Luis XIV como el representante de la monarquía absolutista perredista en el DF. Por eso las obras que anuncian los spots de Ebrard no hay que agradecérselas al nosotros capitalino --el gobierno, la sociedad, el PRD, la oposición que juega un papel-- sino al Yo absolutista, personal, al Rey Sol Capitalino, el Yo Ebrard.
“Yo sigo trabajando”, repite Ebrard, mandando, dialécticamente, un mensaje subliminal: no el PRD de los conflictos, de los plantones, de los acarreos. No el perredismo lopezobradorista que le pesa como lastre. No. Se trata del Yo absolutista: el DF se sostiene gracias al Yo Ebrard, no a una sociedad dinámica, plural.
Los electores votaron, en la misma elección que ganó Felipe Calderón, por un gobernante republicano para el DF, estadista, plural, no por un monarca que reine sentado en su trono del Yo. “Yo sigo trabajando”, repite Ebrard en los cientos de millones de pesos en propaganda. Y no para promover la acción de un gobierno, sino para exaltar el Yo de una persona, el Yo que dice que es el único que trabaja en la ciudad y en el país, cuando buena parte de la obra ha sido posible por el apoyo federal. El Yo presidencial del 2012.
No, en el DF no existe un gobernante republicano. Tampoco un proyecto de partido político. Menos la dinámica de grupos sociales. No, en el DF gobierna Yo, Marcelo, el Monarca del absolutismo personalista. En el DF sólo existe el Yo del gobernante que anula a la sociedad, que la desprecia y que la coloca por abajo, como una sociedad complaciente, una sociedad de acarreados.
Es el Yo priísta que heredaron los perredistas priízados. O más bien, que llevaron al PRD los priístas que se salieron del PRI porque había desparecido la monarquía presidencial y transformaron al PRD en el PRI del siglo XXI. Ahí está, por ejemplo, López Obrador y su caudillismo de acarreo, de sumisiones acríticas, del “rayito de esperanza”, del Caudillo que gusta de la adoración, del endiosamiento, de las manifestaciones histéricas, del confeti del priísmo que no falta en sus giras como Presidente Caudillo, Presidente Salvador, Presidente Monarca.
El Yo de Ebrard es la definición de una propuesta: “Yo estoy trabajando”; ergo, sólo Yo puedo sacrificarme por los mexicanos sumisos, priístas, agachones. Y qué mejor si para ello utiliza el cascarón de un PRD inexistente. Los primeros irritados con el Yo de Ebrard debieran ser los perredistas. Pero no. El PRD en el DF no existe. Su dirigente Alejandra Barrales, una imposición burda de Ebrard, tampoco existe.
Si los capitalinos creyeron que se habían desembarazado del PRI, ahora ven que no: primero con el priísta López Obrador que hoy está rodeado de priístas; y ahora el priísta Marcelo Ebrard y su exaltación del Yo priísta del culto a la personalidad. En la cultura priísta, el Yo era clave para la formación del sistema piramidal.
El Yo de Ebrard en sus spots es el Yo de Luis XIV y su Estado soy yo, ese absolutismo que fue aplastado por la revolución francesa que derrocó a Luis XVI.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico,

¿Qué diría una “izquierda” inteligente?

Los principales críticos a los monstruosos subsidios a la gasolina en México deberían ser los políticos inteligentes de “izquierda”; tal parece que ese universo – políticos inteligentes de “izquierda”- es un conjunto vacío porque lo que escuchamos de la “izquierda” vernácula y protagónica es ¡la defensa de esos subsidios regresivos, promotores del deterioro ambiental y del desperdicio de los escasos (y “soberanos”) recursos petroleros! Unos datos para meditar:

1. Monto anual del subsidio federal a los combustibles en 2008: Alrededor de 240 mil millones de pesos; más de 657 millones de pesos diarios.
2. Monto anual del subsidio al Sistema de Transporte Colectivo de la ciudad de México o “Metro”: Aproximadamente cinco mil millones de pesos; 13.7 millones de pesos diarios.
3. Con el subsidio federal de este solo año a los combustibles se podrían financiar 48 años de funcionamiento del “Metro” capitalino con tarifas congeladas y subsidiadas.
4. Número de pasajeros-viaje transportados por el “Metro” en un año: Cerca de 1,208 millones.
5. Equivalencia del subsidio federal de este año a los combustibles: La mitad de toda la recaudación anual del Impuesto Sobre la Renta (empresas y personas físicas) estimada para 2008.
6. Número de vehículos de combustión interna – consumidores de gasolina, diesel o gas natural- registrados en la ciudad de México: Más de cinco millones.
7. Número de vehículos particulares y taxis: Alrededor de cuatro millones.
8. Pasajeros promedio en un auto particular o taxi en la ciudad de México: Menos de 1.5 pasajeros.

¿Cuál de los dos subsidios es el más dispendioso e ineficiente?, ¿cuál de los dos subsidios beneficia a “quienes menos tienen”?, ¿cuál es más injusto?, ¿cuál perjudica más el ambiente y cuál promueve más el desperdicio de la declinante riqueza petrolera nacional?, ¿qué clase de políticos de “izquierda” tenemos que defienden la “bondad” de un subsidio regresivo que beneficia a los ricos y a las clases medias, y que es 48 veces mayor que el subsidio que les permite hacer todos los días más de 3 millones de viajes a personas que no tienen automóvil?
Seguramente son políticos de “izquierda” que no viajan ni por asomo en el “Metro”.
Y, sí ¡qué pena! Por lo que se escucha y por lo que se lee tal parece que ese hipotético universo -“políticos inteligentes de izquierda”- es en México un conjunto vacío.

Por Ricardo Medina.
Post RLB Punto Politico.

Golpe de estado,asshinga, ¿yo dije esso?


Porfirio Muñoz Ledo, Frente Amplio Progresista (FAP), golpe de estado

Por Paco Calderon.
Post RLB Punto Politico.

12 septiembre, 2008

Golpistas, cobardes, mentirosos - Sí hay derrocamiento en curso

Si son ciertos los indicios que se desprenden de la junta golpista de gobierno de López Obrador, entonces la ceremonia del grito de independencia forma parte de una medición de la temperatura insurreccional.

Aunque Porfirio Muñoz Ledo, Manuel Camacho Solís y José Agustín Ortiz Pinchetti ya recularon ante la reacción social contra su propuesta de derrocar al presidente de la república y hoy dicen que no dijeron lo que sí dijeron y escribieron, de todos modos quedan los indicios de que hay en curso una estrategia insurreccional con el objetivo de reventar el sistema político y colocar un presidente interino funcional a los intereses de López Obrador.

El artífice de la estrategia es Muñoz Ledo, quien aparece en la investigación de la represión priísta del pasado como aval de Díaz Ordaz y su crimen en Tlatelolco. El pasado 8 de febrero, en una declaración formal durante una conferencia en la Universidad Autónoma de Guerrero, el diazordacista-echeverrista-lopezportillista-delamadridista-salinista-foxista-cardenista-lopezobradorista Muñoz Ledo convocó los fantasmas de la insurrección en los países de Europa del Este y dijo que 300 mil personas en la calle podrían reventar un sistema político.La idea no es nueva aunque paradójicamente hoy se usa a favor de López Obrador. Como operador de la maniobra para anular a Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 y entronizar a Carlos Salinas, Camacho anduvo preguntando en esas fechas si Cárdenas sería capaz de sacar a la calle a un millón de personas y marchar sobre Palacio Nacional, como había ocurrido en los países del Este.

Camacho hizo todo para evitar esa salida y comprar alianzas para garantizar la toma de posesión de Salinas. Hoy Camacho, junto con Muñoz Ledo, prepara esa misma estrategia insurreccional contra Calderón.La ceremonia del Grito el próximo lunes es parte de la insurrección.

López Obrador, derrotado en las urnas, desprestigiado por sus locuras populistas, marginado del PRD y apagada su llama esperanzadora, está preparando el camino para la confrontación.

Al imponer su presencia en el zócalo el lunes, López Obrador le apostó a la división de la sociedad entre sus seguidores y los ciudadanos sin partido que han convertido la ceremonia del grito en una fiesta popular.
Al apartar una zona del zócalo para los suyos, López Obrador deja el mensaje de exclusión. Y sería una prueba para lo que viene: la Operación Rosa Blanca para, anunciado oficialmente, por Muñoz Ledo aplicar en el país el auto denominado “cerco patriótico” en el congreso, los aeropuertos, los puentes internacionales, las principales avenidas y centros financieros, para que una minoría violenta trate de imponer sus propuestas energéticas autoritarias.

El concepto de “cerco patriótico” fue acuñado por Muñoz Ledo. Si hoy se desdice, no sería sino otra de sus veleidades políticas, como cuando endiosó a Díaz Ordaz y luego lo denostó o como cuando definió a Echeverría como el “hombre-síntesis de las virtudes de su vida republicana y de los mejores atributos del pueblo”.
La arterioesclerosis moral de Muñoz Ledo lo ha convertido en un clown del pensamiento político y en un trapecista del acomodamiento, pues ha trabajado con todo el espectro ideológico, desde la ultraderecha y la ultraizquierda.Los vaivenes de Muñoz Ledo y Manuel Camacho son tomados ya con sentido del humor por los políticos. En el medio citan ese verso de Gloria, de Salvador Díaz Mirón: “los claros timbres de que estoy ufano / han de salir de la calumnia ilesos. / Hay plumajes que cruzan el pantano /y no se manchan... ¡Mi plumaje es de ésos!” Sólo que lo han acomodado: “hay políticos como Muñoz Ledo y Camacho que cruzan el pantano y no se manchan porque “su pantano es de ésos”.Muñoz Ledo, Camacho y Ortiz Pinchetti sí convocaron al derrocamiento del presidente Calderón.

La coartada de Muñoz Ledo señala la aprobación de la propuesta de reforma constitucional para introducir la revocación del mandato, aunque autoritariamente dando por sentado que Calderón perdería una votación en ese sentido.

Claro que si Calderón la ganara, ya inventarían alguna otra salida para sus pasiones populistas.Tan fue cierta la intentona golpista de Muñoz Ledo, Camacho y Ortiz Pinchetti, que el analista José Antonio Crespo --ajeno a cualquier simpatía calderonista-- escribió el lunes en su columna en Excelsior:“La polarización política que Fox dejó como herencia --y que las campañas de 2006, los comicios y el litigio poselectoral alimentaron-- no ha sido superada y obstruye la recomposición del acuerdo democrático que se pactó bajo el gobierno de Zedillo. De ahí que los obradoristas calculen que este es el momento adecuado para intentar la remoción de Calderón, sea por vías institucionales, extra institucionales o --más probablemente-- por una combinación de ambas. El desenlace de dicha estrategia es, desde luego, incierto. Pero el gobierno no debiera minimizarla”.
Si ahora dicen que no dijeron lo que en realidad sí dijeron, entonces estamos ante un acto de cobardía o una expresión más de las mentiras al estilo de López Obrador.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

10 septiembre, 2008

Camacho otra vez como en 94 y Como AMLO o él o ninguno

Si Porfirio Muñoz Ledo está repitiendo la Operación Chipinque de la ultraderecha para derrocar al presidente de la república, Manuel Camacho Solís ha comenzado a reutilizar el mecanismo de inestabilidad política de 1994 para crear un clima en el que ocurrió el asesinato de Luis Donaldo Colosio.
Camacho es un experto en desestabilizaciones. Como en 1994, hoy tira la piedra y esconde la mano. Sus amenazas de “movilizaciones y enfrentamientos” si el método democrático en el Senado llega a dictaminar la reforma energética es parte de la estrategia golpista de Muñoz Ledo sustentada en su tesis contra Calderón: “no hay de otra; Calderón no va a terminar”.
El ambiente de descomposición política de estos días es similar al de 1994. La crisis de 1994 comenzó con el berrinche de Camacho porque su amigo Salinas no le entregó por dedazo la candidatura presidencial. Eso sí, Camacho aceptó el cargo de secretario de Relaciones Exteriores. Y luego inventó el cargo de comisionado para la paz sin sueldo, pero no por generosidad sino para ponerse a la espera de que Salinas le quitara la candidatura a Colosio y se la diera a él. Eso sí, Camacho se movió con dinero oficial.
De diciembre de 1993 a marzo de 1994, Camacho se convirtió en un factor de inestabilidad política y de debilitamiento de Colosio. Jaló a los medios, se auto erigió en el héroe de la paz, manipuló a los zapatistas para que pidieran lo que él ya había decidido ceder de antemano y se puso como noticia nacional por encima de Colosio. Salinas, molesto por la independencia de Colosio, estimuló el juego perverso de Camacho. La intención de Camacho fue buscar la candidatura presidencial sustituta. Y para ello utilizó su tarea como negociador de la paz.
Así como a Muñoz Ledo hay que abrirle un expediente judicial por su papel en el primer círculo del poder de Díaz Ordaz y Echeverría que tomó la decisión de la represión, así a Camacho hay que reabrirle el expediente del clima de desestabilización política de 1994 que tuvo su momento espectacular con el asesinato de Colosio. Ciertamente que los climas políticos no matan, pero Camacho se convirtió en el peor obstáculo de la campaña de Colosio. Y en ese ambiente ocurrió el magnicidio.
Como asesor político de López Obrador y miembro de la dirección política del Frente AMLO, Camacho está reproduciendo el modelo de 1994: declaraciones para ensuciar el medio ambiente político, amenazas que luego niega, debilitamiento de las instituciones al privilegiar la ruptura y su ofrecimiento como el encargado de resolver los conflictos que él mismo habría contribuido a profundizar. Su intención hoy es doble: apoyar el derrocamiento de Calderón, ofrecerse como el presidente interino y operar la candidatura presidencial de su pupilo Marcelo Ebrard en el 2012.
Pero se trata del Camacho que ya se reconcilió con Carlos Salinas por las complicidades del pasado. Del Camacho que tenía la esperanza de ser beneficiado por el dedazo de Salinas en 1993. Y del Camacho que le hizo a Sali