septiembre 26, 2012

Crear partidos, buen negocio

Son los ciudadanos productivos quienes con sus impuestos financian a los partidos. 
Ya debe cerrarse la llave a ese derroche, que es una forma de corrupción arropada en la democracia.

En un país democrático los candidatos tienen actividades electorales antes de las elecciones, pero después se ponen a trabajar. 
En México hay algunos que están en campaña permanente, pagada con el dinero de nuestros impuestos. Y no conformes con que varios partidos políticos los lancen, crean nuevos, como un medio de allegarse más recursos.

Los dineros manejados por los dirigentes de los partidos políticos son mayores a los que tienen a su alcance para invertir, producir y pagar nóminas, más del 98% de las empresas mexicanas. En el 2012 el PRI gastó 1,611 millones de pesos. El candidato de las izquierdas, 1,340 y el PAN, 1,274.
El monto en que se apoyó el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, fue derivado de tres partidos: PRD, PT y Movimiento Ciudadano, cada uno con sus prerrogativas provenientes de nuestros impuestos. Pero no conformes, los grupos que se llaman de izquierda y hablan de austeridad, de lucha contra la corrupción, ahora quieren formar otro partido, en el cual los firmantes son básicamente los mismos que ya signaron para la creación de los anteriores partidos.
Al rato también el PRI y el PAN van a crear otros partidos y los que pagarán esa táctica para obtener más recursos son los ciudadanos productivos, que con sus impuestos financian a los partidos. Debe cerrarse la llave a ese derroche, que es una forma de corrupción arropada en la democracia.
Las prerrogativas deben ir descendiendo, en tal forma que llegue el momento que la mayoría de los dineros de los partidos provengan de sus simpatizantes, no de todos los mexicanos que producen y pagan impuestos. Hay candidatos que no saben lo que es producir o pagar una nómina con sus recursos, generados mediante una empresa fruto de sus ahorros o de un trabajo profesional independiente.
Por Luis Pazos
Post. RLB. Punto Político.

septiembre 25, 2012

¿Quiere 132 imponer a AMLO? + ¿Deciden leyes o voluntarismo?


Al grito de no a la imposición de Enrique Peña Nieto como presidente de la república, el movimiento del chavos del 132 se ha dado a la tarea de… imponer como presidente a Andrés Manuel López Obrador.

Formado por estudiantes de nivel superior de escuelas públicas y privadas, el132 en realidad fracasó en su objetivo de construir una movilización callejera de protesta - como las de la Primavera Árabe en el Medio Oriente- contra el resultado electoral del pasado primero de julio y ha dado el paso provocador al vandalismo callejero imitando la toma de tribunas del PRD insurreccional.
El uso de argumentaciones y discursos políticos ha revelado que el 132 tiene un bajísimo nivel académico para racionalizar la política y por eso ha preferido la algarada, el grito, el insulto y algunas pancartas chistosas, en lugar del debate argumentativo que ha logrado un espacio en las recientes teorías políticas.
La estrategia del 132 fue la de generar movilización en las calles contra el resultado electoral para conformar una masa creciente de jóvenes contrarios a los procesos electorales institucionales. Sin embargo, los estudiantes de universidades privadas cada vez tienen menos tiempo para la militancia en el 132 porque en sus centros de estudio son muy estrictos con las asistencias y exámenes, en tanto que en las públicas prevalece el fosilismo y los fósiles se permiten dedicar más tiempo a la protesta que al estudio.
Pero el fondo del movimiento 132 radica en su conceptualización política del resultado electoral. Nadie les exige a los del 132 que crean a ojos cerrados en el resultado electoral, sino que confronten información. De ahí que el 132, en su campaña contra “la imposición de Peña Nieto”, está obligado a responder a tres preguntas clave:
1.- ¿Por qué el 132 no han entregado su informe de irregularidadesdocumentadas en las elecciones de julio, con información suficiente para concluir que fue una elección fraudulenta y por tanto la toma de posesión de Peña Nieto sería una imposición?
2.- ¿Por qué el 132 no han entregado la fundamentación jurídica para confrontar el informe final del Tribunal Federal Electoral, sobre todo si el Tribunal fue minucioso hasta en mostrar las torpezas de los notarios perredistas? ¿Dónde está el contra-informe electoral que rebata punto-por-punto la conclusión del Tribunal? ¿En qué documento existen las pruebas que magnifican los gritos juveniles?
3.- ¿Por qué el 132 quiere imponer su grito de protesta como pensamiento único y con él tratar de poner a Andrés Manuel López Obrador como presidente de la república cuando en las cifras oficiales hasta ahora no rebatidas Peña Nieto obtuvo 3.3 millones de votos más y 6.6 puntos porcentuales por encima del ex candidato perredista? ¿Cómo se llama la acción discursiva de protesta para imponer un argumento sin fundamentación legal?
Ante la carencia de argumentos racionales, el 132 ha preferido el camino del grito y el insulto; sólo que la ausencia de respuestas autoritarias ha dejado a los chavos del 132 sin espacio político de acción. Por eso los del 132 van a escalar tomas de tribunas y persecución de políticos priístas, no importa que sean unos cuantos chavos los que quieran ocultar su condición minoritaria con carteles insultantes o con máscaras de luchadores.
Lo malo para los chavos del132 es que el PRD, Marcelo Ebrard, las autoridades de la UNAM y hasta el movimiento de renovación de López Obrador los han abandonado en medio de la plaza y sólo los radicales como el SME, Atenco y los maestros de la XXII de Oaxaca y algunas plumas al servicio del tabasqueño siguen cilindrando a los jóvenes pero sin darles espacios políticos de oposición. Por eso es que el 132 va a seguir subiendo el tono de su protesta hasta convertirla en verdadera provocación de respuesta autoritaria y puedan tener sus primeros reprimidos como bandera de lucha.
El fundamentalismo político del 132 se ha centrado en construir un frente anti PRI y anti Peña Nieto porque así le conviene a López Obrador para la construcción de su partido-masa y su democracia a mano alzada. Por ello los jóvenes de educación superior del 132 parecen haber olvidado su preparación universitaria para apoyarse en un movimiento de gritería callejera.
La virtud original del 132 radicó en su protesta contra el PRI por desdeñarlos durante la visita de Peña Nieto a la Universidad Iberoamericana, pero su ganancia se convirtió en pérdida cuando extravió el perfil juvenil de protesta y se agotó el la gritería de los grupúsculos minoritarios. El principal error estratégico fue no comprender que los estudiantes no con una clase social; y su principal falla fue haber sido utilizado por el PRD, Ebrard y López Obrador y luego dejarlos a la mitaddel camino sin ninguna orientación política.
Sin un proyecto político, abandonados sus seis puntos del manifiesto original, desdeñados por el movimiento de López Obrador y paradójicamente obligados a aferrarse a su decreciente espacio mediático, el 132 no ha podido reinventarse y parece estar condenado a repetir errores de movimientos similares de mil cabezas y acciones dispersas. El 132 perdió ideas, frescura y originalidad y es una mala copia de los Panchos Villa o los Antorchas por su chantaje político.
Al final, el 132 ya cumplió su tarea original y debe definir su nuevo espacio de lucha política ajeno a los intereses y discursos fundamentalistas de López Obrador. Si no, su destino político será cada vez marginal.
Por Carlos Ramirez.
Post. RLB.Punto Político.

132: ¿democracia o fascismo? + Hijos políticos de Atenco y APPO


Impulsados y consolidados por personalidades y organizaciones de la coalición neopopulista de centro-izquierda, los chavos del movimiento YoSoy132 se han salido del espacio de la lucha política y se comportan como pandilleros políticos similares a fascios.
De ahí que la mini cumbre política de organizaciones disidentes, reunida en Oaxaca el pasado fin de semana, haya estimulado al 132 a aumentar el grado de su protesta, con lo que se confirmó la dependencia política del movimiento estudiantil respecto al Movimiento de Atenco, la Sección XXII de maestros, la APPO oaxaqueña y el SME.

En este contexto, el 132 se acercó ya a cuando menos tres definiciones:
1.- Establecer si sigue siendo un cuerpo político unitario, aunque en sus bases comiencen a decantarse separaciones por el tipo de acciones callejeras que sólo aspiran a llamar la atención y más por déficit de atención que como acciones propagandísticas.
2.- Definir su modelo político y con ello su objetivo final porque algunos dicen que buscan una democracia auténtica --cualquier cosa que eso quiera decir-- y otros han pasado ya a movimiento anti-sistémico y por tanto anarquista, aunque tropezándose unos contra otros.
3.- Aceptar su dependencia orgánica del movimiento de Andrés Manuel López Obrador porque ya nadie les cree que luchen por una “democracia auténtica” sino que operan como sector juvenil neo-populista del tabasqueño.
La escalada de violencia pandilleril del 132 ha sido tomada en los espacios analíticos del poder como una exhibición de la falta de efecto político del movimiento en la sociedad y como indicio de desesperación de los sectores radicales. Lo que más ha frustrado al 132 ha sido que su movimiento anti-PRI no ha encontrado eco en una sociedad que decidió reinstalar en Los Pinos al PRI.
Pero una cosa es que los del 132 sean chavos y desconozcan la realidad del país --Salvador Allende dijo en Guadalajara en 1972 que el primer deber de los estudiantes era conocer la realidad social-- y otra cosa que carezcan de reflexión y pensamiento político para comprender la realidad que dicen querer cambiar.
En este contexto, los chavos del 132 deberían de responder a otro paquete de preguntas básicas:
1.- ¿Cuál es su definición de democracia y de ahí establecer cuál es su definición, a partir de la ciencia política, democracia auténtica? ¿Tienen algún estudio concreto sobre la evolución de la teoría política sobre la democracia?
2.- ¿Cuál es su diagnóstico sobre el sistema político priísta, cómo nació, cómo ha sobrevivido, por qué permitió el regreso del PRI a la presidencia?
3.- ¿Cuál es su diagnóstico de la crisis del sistema político en el 2000 y la alternancia partidista y cuál es su razonamiento politológico sobre la victoria electoral del PRI el pasado primero de julio?
4.- ¿En base a qué estudios y modelo de interpretación política consideran que Enrique Peña Nieto ganó sólo por la televisión?
5.- ¿Qué opinión tienen de la encuesta sobre cultura cívica hicieron en México, y en otros cuatro países, los politólogos Gabriel Almond y Sidney Verba en 1963 y en la que concluyeron que la cultura política del mexicano no es de definiciones filosóficas sino de conveniencias del Estado de bienestar?
5.- ¿Consideran que las estrategias electorales de Peña Nieto también las utilizó Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota, sobre todo la imagen de televisión? ¿Por qué no han criticado a López Obrador de su anterior complicidad con Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego desde el GDF?
6.- ¿Basados en qué estudios científicos --encuestas, investigaciones de campo, indagaciones socio-psicológicas-- afirman que los mexicanos que votaron por Peña Nieto fueron estupidizados por la televisión o los compraron por hambre? ¿Consideran que los votantes del PRI son enajenados mentales que deben ser eliminados políticamente? ¿Bajo qué principio de autoridad el 132 --y no las autoridades constitucionales electorales-- califican quién ganó las elecciones y en base a qué criterios legales? ¿Son ustedes un IFE paralelo que dirá quién ganó y quién no y no en base a votos sino a sentimientos?
7.- ¿En qué espacio político se colocan: movimiento democratizador institucional, movimiento anti-sistémico, movimiento anarquista, guerrilla Playboy por aquellas niñas que enseñaron el busto el 15 de septiembre como forma de protesta, movimiento revolucionario?
8.- ¿Qué tipo de democracia quieren: representativa, a mano alzada, institucional aunque con iniciativas populares, proletaria, pequeño burguesa? ¿Son sus modelos democráticos el SME como parásitos a costa del erario, la APPO que quiso una Comuna revolucionaria en Oaxaca, la Sección XXII de maestros de Oaxaca que suspende clases a capricho o los machetes de Atenco? ¿Quieren llevar a esos movimientos al poder popular presidencial?
9. ¿Cuál es su estudio científico y politológico sobre la calidad de la democracia? En ciencia política comparada, ¿en qué nivel y bajo qué investigación científica colocan a la democracia mexicana?
10.- ¿Creen ustedes que los estudiantes pueden cambiar el sistema productivo y por qué métodos de lucha? Si tanto insisten en que sólo una revolución cambiaría el destino de México, ¿por qué no han renunciado a sus escuelas y se han ido a la montaña a hacer la revolución y por qué todo se agota en carteles chistosos pero ineficientes?
Por Carlos Ramirez,
Post.RLB. Punto Político.