octubre 28, 2009

¡No más impuestos!

Este nuevo atraco fiscal que nos quieren imponer es el inicio de un esfuerzo de la clase política por imponer en México cargas fiscales “similares” a las de la mayoría de las naciones desarrolladas, con el argumento implícito (y cada vez más explícito) de que para alcanzar sus niveles de bienestar debemos igualar su expolio fiscal. “Si los otros países cometen errores, nosotros tenemos el derecho de cometerlos”.

Recorte de periodico

El siguiente texto es la transcripción de la conferencia de prensa ofrecida por la UNACON el pasado 19 de octubre en el Hotel Nikko de la Ciudad de México.

Muy buenos días señores reporteros, periodistas y de todos los medios.
Nos da mucho gusto que hayan atendido a esta convocatoria para ser testigos del nacimiento de una organización civil que hará historia en este país.

Soy el Dr. Santos Mercado Reyes, Presidente de la UNION NACIONAL de CONTRIBUYENTES ATLAS A. C. y quiero presentarles a los miembros del presidium…

Me acompañan:

El Lic. Hugo González
Y nuestro asesor económico, el maestro Rodolfo Sosa Cordera.

Queremos explicar los motivos que nos han inducido, a un pequeño grupo de ciudadanos, para formar esta UNIÓN NACIONAL DE CONTRIBUYENTES. Hoy somos un pequeño grupo, pero estamos seguros que mañana seremos mucho más pues no somos los únicos que estamos descontentos con la política de impuestos y de gastos que se ejerce en este nuestro México querido.

En efecto, ante la pretensión del gobierno y la clase política de crear nuevos impuestos y elevar las tasas de los ya existentes, los contribuyentes debemos decir ¡No!

Hoy estamos invitando a los empresarios, comerciantes, trabajadores y a todos los ciudadanos a movilizarnos y detener este nuevo asalto contra nuestro patrimonio.

Pero no solamente debemos resistirnos a dar un peso más al fisco, sino que, además, debemos exigir que el Estado sea puesto a dieta, que reduzca su gasto pues así como gasta está saboteando el esfuerzo de los productores de la riqueza.

Mientras más se reduzca el gasto público y mientras más se adelgace al Estado, menos tardará la superación de la crisis y habrá mayor crecimiento económico y menos pobreza.

Los ciudadanos hemos estado desorganizados, no protestamos y de ello se aprovechan los gobernantes para imponernos nuevas cargas fiscales.

Pero ahora decimos basta!

Y aun si se aprueba un aumento a la carga de los contribuyentes, cualquiera que éste sea, como parece inminente, podemos y debemos buscar revertirlo.

Y desde hoy debemos disponernos a iniciar un proceso sistemático e implacable de reducción del gasto público y de los impuestos.

Si todo impuesto es injusto en sí mismo, pues es un despojo de riqueza y que se hace mediante el uso de la fuerza, el alza de impuestos en las condiciones actuales es todavía más inadmisible por las siguientes razones:

1. El país vive la peor crisis económica desde hace 77 años y el alza de impuestos no hará sino agravarla.

2. Las pequeñas y medianas empresas –las principales creadoras de empleo- serán las más afectadas. Hoy estas pequeñas y medianas empresas sufren un acoso destructivo y creciente por el menor retraso en el pago de cuotas al seguro social, sufren una enorme dificultad para pagar sus impuestos a más de engorrosas y costosas regulaciones que no cesan de aumentar. Con más impuestos es para darles un golpe mortal.

3. En los 10 últimos años la economía creció en poco más de 23% en términos reales, pero el gasto del gobierno creció tres veces más que la economía: en un 73%. ¡Creen que aumentar el gasto de gobierno es algo bueno! Pero es totalmente dañino. Lo correcto es al revés. Bajar el gasto de gobierno.

4. Desde finales de 2008 los particulares tuvimos que reducir nuestros gastos y apretarnos el cinturón como consecuencia de la crisis económica. Pero Estado mexicano se dio para 2009 un presupuesto 14% superior al de 2008, en términos reales. Para los gobernantes y los políticos no ha habido crisis económica, ellos han preservado y hasta incrementado sus prebendas y privilegios.

5. El gobierno ha fracasado rotundamente en su función primordial, si no es que la única legítima: dar seguridad a los gobernados. México vive la peor crisis de inseguridad de su historia en tiempos de paz. Gobierno y hampa actúan al unísono: más de nuestro dinero para ellos, menos seguridad para nosotros. ¡Es absurdo!

El gobierno alega, con falsedad, que el aumento de carga fiscal obedece a la necesidad de compensar la baja en los ingresos del Estado.

En realidad lo que el gobierno quiere es gastar más, para cumplir compromisos políticos, como el aumento de los salarios de los burócratas en 2010, el cual significaría una erogación de 180 mil millones de pesos adicionales, poco más de la mitad del supuesto “boquete” en las finanzas públicas.

El gobierno simula un esfuerzo de austeridad al proponer la desaparición de tres secretarías de Estado, cuando en realidad lo que se propone es integrar esas secretarías en otras y ahorrarse los sueldos de tres secretarios…a los que ahora se les pagará como subsecretarios.

Otro argumento del gobierno es que necesita más dinero para aumentar los subsidios a las personas más pobres del país. Acaso no sabe que regalar dinero a los pobres da por resultado condenarlo a la pobreza permanente. Además, el gasto extra para “combatir la pobreza” que pretende el gobierno, apenas representa el 12% pero los efectos dañinos son incuantificables.

Por otro lado, en los últimos 10 años ingresaron adicionalmente al fisco 1.2 billones de pesos (de 1993 o 12 billones de pesos corrientes) en comparación con el nivel de ingreso de 1998.

Frente a ese enorme ingreso extra, si al gobierno tanto le interesaban “los pobres” ¿por qué en lugar de aumentar en forma estratosférica los sueldos de la alta burocracia del Estado o sostener a la Compañía de Luz, no aumentaron las erogaciones de “Oportunidades”?

Pero si el pretexto para elevar impuestos era la supuesta necesidad de elevar el subsidio de “Oportunidades”, ese pretexto ha desaparecido con la liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, al quedar liberados los recursos suficientes para duplicar la ayuda a los más pobres.

Y en un mismo golpe ha quedado invalidado cualquier otro pretexto para aumentar impuestos, pues hay muchos otros “agujeros negros” presupuestales como la Comisión Federal de Competencia (la acérrima enemiga de la empresa privada y de la creación de empleos), los salarios estratosféricos y privilegios de la alta burocracia del Estado (de los tres poderes y de los tres niveles de gobierno), el subsidio a los partidos políticos y la infinidad de prebendas para los grupos de interés con las que los políticos compran apoyo político.

Este nuevo atraco fiscal que nos quieren imponer es el inicio de un esfuerzo de la clase política por imponer en México cargas fiscales “similares” a las de la mayoría de las naciones desarrolladas, con el argumento implícito (y cada vez más explícito) de que para alcanzar sus niveles de bienestar debemos igualar su expolio fiscal. “Si los otros países cometen errores, nosotros tenemos el derecho de cometerlos”.

El discurso neo-estatista, en que se apoya este programa incautatorio es puro sofisma:

Se miente cuando se presenta a México como si fuera casi un paraíso fiscal donde los ciudadanos casi no pagamos impuestos. Pero el gobierno no está considerando en las cuentas de la carga tributaria la renta petrolera que es patrimonio de los mexicanos y no del gobierno. Las presentan como ingresos como “no tributarios” que no son sino impuestos mal disfrazados.

No se dice que en el resto de países y sobre todo los industrializados contribuye una proporción mucho mayor de los habitantes que en México, porque tienen mayor confianza en sus gobernantes, pero no deja de ser un error.

Se ignora o se pretende ocultar que ninguna nación pasó de subdesarrollada a desarrollada elevando los impuestos.

Todos los países ricos para llegar a serlo se basaron en bajos impuestos y en que el gobierno no estorbaba a sus hombres de negocios.

Ya en la opulencia han podido darse el lujo de los altos impuestos, pero no deja de ser un error que se manifiesta en la reducción de las tasas de crecimiento económico y de la prosperidad.

Las naciones que recientemente han accedido al desarrollo y aquellos que más han más han progresado en reducir la pobreza, son aquellas que han mantenido su gasto público por debajo del 15% como proporción del PIB.

La razón es muy simple: los altos impuestos obstaculizan o impiden la formación e incremento del capital, sin lo cual no se puede generar más riqueza.

La diferencia entre los países ricos y los pobres es precisamente esa: la magnitud de formación de capital.

Es falso que el mero “gasto”, y sobre todo el público, genere riqueza.

El gasto público atenta contra la formación del capital, porque los recursos no son erogados con criterios de rentabilidad económica, sino de rentabilidad política, con lo que se destruye en lugar de formar capital.

Se ignora o se pretende ocultar la propia experiencia de México.

Entre finales de los años treinta y hasta 1970, México tuvo los mejores índices de crecimiento económico gracias a que en promedio el gasto público no superó el 13% como proporción del PIB y por ende los impuestos eran relativamente bajos.
Si los apologistas del vampirismo fiscal tuvieran razón, bajo la administración de Miguel de la Madrid, cuando el gasto público llegó hasta 40% como proporción del PIB, tendría que haber habido el mayor crecimiento económico y del bienestar, pero ocurrió exactamente lo contrario.

Los bajos impuestos permitieron el “milagro económico mexicano”.

De haberse mantenido ese esquema (aunado a mayor libertad económica), a estas alturas México estaría a punto de volverse una nación desarrollada.

Pero la clase política comete el error de promover más gasto público, más carga fiscal y más señoreaje, el resultado es impedir la debida formación de capital y con ello aumentar la pobreza.

Si en los últimos años ha habido un bajo crecimiento económico es porque -luego de que en 1998 el gasto público llegó a 22% como proporción del PIB- la burocracia y la clase política en lugar de reducir han escalado el gasto público hasta alcanzar poco más del 26% como proporción del PIB en 2008 y probablemente el 27% en 2009.

Si el gobierno se sale con la suya, de 2010 en adelante la proporción del gasto público podría llegar al 30% y el crecimiento económico será más exiguo y habrá más pobreza.

El resurgimiento del estatismo en México no se limita al asalto en contra de los contribuyentes.

Por un lado tenemos el crecimiento explosivo de las regulaciones que estrangulan la iniciativa privada y por otro la pretensión de que el Estado disponga de los ahorros para el retiro.

Gobernantes y políticos proceden como si el dinero en general y esos recursos en particular, les pertenecieran.

Ya sabemos como terminará –si lo permitimos– la disposición estatal de los fondos para el retiro: en un colosal despojo.

Ni el partido en el poder (el PAN) ni la principal fuerza opositora (el PRI) presentaron en las contiendas electorales de 2006 o de 2009 la oferta de aumentar el expolio fiscal o despojar de sus fondos para el retiro a sus legítimos propietarios.

Si estas pretensiones prosperan, los legisladores de estos partidos estarán actuando en contra del mandato de quienes los eligieron. Esto es un fraude político, peor que un fraude electoral.

Recordemos el ofrecimiento que el entonces candidato presidencial Felipe Calderón, hizo en el debate televisado del 25 de abril de 2006: “Voy a reducir los impuestos a trabajadores y empresas para que haya más inversión y más empleo”.

Por eso fue electo por la mayoría de los votantes, no por lo que ahora hace.

En esa misma ocasión, el entonces candidato presidencial se comprometió a simplificar el pago de los tributos.

Pero en lugar de honrar la palabra empeñada, el titular del Ejecutivo Federal propuso medidas para endurecer el terrorismo fiscal y violar garantías individuales.

Los ciudadanos enfrentamos hoy la amenaza de reformas al Código Fiscal donde todo nuestro patrimonio se pone en peligro de ser incautado.

Por eso hacemos un llamado a todos los empresarios, comerciantes y contribuyentes que son los que sostienen a este país, son el ATLAS de una nación y que además mantienen al monstruo burocrático, devorador y destructor de riqueza que eufemísticamente se conoce como “administración pública”.

Este Atlas ha estado dormido y soportando el abuso de la clase política. Ningún partido político se ha atrevido a velar por los intereses de los contribuyentes.

Los políticos profesionales, sin excepción, representan exactamente el interés contrario: el del saqueo fiscal y la destrucción de la riqueza.

Las viejas organizaciones empresariales han mantenido una postura tímida, por decir lo menos, ante el renovado asalto contra los contribuyentes.

Recuérdese que en 2004, la Convención Nacional de Contribuyentes convocada por la COPARMEX, acordó reclamar más gasto público y por ende más impuestos y más “redistribución de la riqueza” (que el Estado quite todavía más a unos, para darle a otros).

Recuérdese que la esencia del Acuerdo de Chapultepec, firmado en 2005, era justamente el mismo despropósito.

Por eso es que hemos constituido la Unión Nacional de Contribuyentes “Atlas” Asociación Civil (UNACON), como instrumento de resistencia contra el saqueo fiscal.

Proponemos a los contribuyentes organizarnos, movilizarnos, utilizar todos los recursos de lucha que sean pacíficos y legales para detener y revertir el nuevo asalto contra nuestro patrimonio y para resistir a los que se intentarán después de éste.

¡Reducir el gasto gubernamental!

¡Bajar los impuestos!

¡Libertad económica!

Por Dr. Santos Mercado Reyes

Post RLB. Punto Politico.

octubre 25, 2009

Frente AMLO, aliado de Lozano + Caso SME no pasó en la Cámara

Como todo lo que resiste apoya, el activismo agresivo del PT, el PRD y Convergencia en la Cámara de Diputados terminó por hundir en el aislamiento político al desaparecido Sindicato Mexicano de Electricistas y salvó al secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, de una larga y belicosa comparecencia incómoda.

En uno de esos giros absurdos de la política, la intolerancia de petistas y perredistas obligó a concluir apenas comenzada la comparecencia de Lozano. Y por el grado de agresividad y por la decisión petista-perredistas de introducir clandestinamente al ex líder electricista Martín Esparza al salón de plenos, la decisión mayoritaria fue dar por cumplida la comparecencia de Lozano. Así, el secretario del Trabajo se fue con algunos insultos en el bolsillo pero sin responder a las preguntas legislativas.

De nueva cuenta la dictadura de las minorías se volvió contra los intereses de la minoría. Hubieran ganado más el PT, el PRD y Convergencia sometiendo por horas al funcionario a preguntas de fondo, que facilitándole el día al impedir su comparecencia fugaz. El PT, el PRD y Convergencia, los tres que conforman un nuevo frente unido dirigido nada menos que por el salinista Manuel Camacho, demostraron escasa inteligencia política y se dejaron llevar por las pasiones.
Pero en el fondo, el PT, el PRD y Convergencia actuaron sobre la base del realismo pesimista, aquél que se deriva de las batallas perdidas de antemano. Los insultos del secretario del Trabajo del gobierno de Echeverría, Porfirio Muñoz Ledo, o el gesto de violencia del ex priísta tabasqueño Adán Augusto López Hernández tirándole billetes a la cara de Lozano fueron más bien el signo de la incapacidad, de la derrota, del fracaso.

El uso de la violencia y la agresión es el argumento de los impotentes en política. La estrategia debió haber sido otra: preguntas y argumentos para obligar al funcionario a salirse de sus cabales y entonces darle la estocada final, la puntilla política.
La oposición lopezobradorista tenía en realidad poco que argumentar. Fue una terrible falla política haber enviado a Muñoz Ledo a presentar el posicionamiento del PT como cabeza de la oposición frentista de Manuel Camacho. Y no sólo porque Muñoz Ledo perdió ya el encanto del pasado y por el padecimiento de una arterioesclerosis moral, sino porque Muñoz Ledo representa justamente la línea dura antisindical del PRI porque presidió la Secretaría del Trabajo de Echeverría que en esos años golpeó duramente al sindicalismo independiente, democrático y de izquierda.
Como secretario echeverrista del Trabajo, Muñoz Ledo aplastó al líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo, al simbólico líder electricista Rafael Galván y al entonces naciente disidente líder de una fracción de telefonistas Francisco Hernández Juárez. La mano represiva de Muñoz Ledo se aplicó para consolidar al charrismo sindical del PRI y para fortalecer el liderazgo de Fidel Velázquez. Lo bueno para Muñoz Ledo, en ese entonces, fue que el PRI era un partido hegemónico, la oposición era atacada por la policía política y no existían crítica ni disidencia. De haber habido en esos años un congreso democrático como hoy, sin duda que Muñoz Ledo hubiera sido tachado de peor manera que a Lozano Alarcón.
El trasfondo real del conflicto en la Cámara fue la derrota política del SME y del frente camachista. Al dar por cumplida la comparecencia del secretario del Trabajo, la mayoría legislativa impidió que la oposición lopezobradorista hiciera al funcionario las preguntas más comprometedoras y no logró que el Congreso se convirtiera en un gran jurado del caso de la liquidación de Luz y Fuerza del Centro y de la desaparición del sindicato electricista. La gran victoria política de meter clandestinamente al ex líder Esparza al pleno se transformó en la gran derrota porque fue la justificación para cancelar la sesión y para dar por cumplida la comparecencia de Lozano.
Mal han entendido los lopezobradoristas el papel del debate político al confundirlo con el insulto y la agresión. Y el tono violento de los anfitriones fue respondido con un gesto de desprecio por el invitado cuando Lozano Alarcón no se dignó a mirar a Muñoz Ledo ni a López Hernández cuando éstos le exigieron que los mirara a los ojos. Esa escena, transcurrida en segundos, coronó la victoria política --esa sí-- de Lozano Alarcón. Ahí se firmó la derrota estratégica del lopezobradorismo como lanza de ataque de los electricistas desaparecidos: no fueron tomados en cuenta.
Al final, el más sonriente fue el secretario del Trabajo. Y Lozano Alarcón debería estar agradecido con los lopezobradoristas Noroña, Muñoz Ledo, López Hernández y --oh paradojas de la política-- el propio ex líder electricista Martín Esparza, porque ellos impidieron que fuera sentado en el banquillo de los acusados del Congreso. Los electricistas perdieron lamentablemente un aliado: la Cámara. Pero eso ocurre cuando se usan los argumentos de los impotentes, no los de la política.
Por Carlos Ramirez.

Post RLB. Punto Politico.

octubre 23, 2009

! Nunca me hagan eso !, "Laroña" en el Congreso de la Unión.

Gerardo Fernández Noroña, Antonio Espino Mora "Clavillazo",
piratería, carpa, Congreso de la Unión.

por Paco Calderon
Post RLB Punto Politico.

octubre 21, 2009

La Esfinge Sagrada y El Primer Mandamiento

Más que vacas sagradas en México tenemos bueyes sagrados que se oponen a todo cambio y a quienes la opinión publica venera como si fuesen de veras una fuente de sabiduría infalible.
Dos notas de Excélsior:
UNO: Rechaza Cárdenas inversión de IP en industria eléctrica
"El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano rechazó la propuesta del grupo académico México Evalúa para que el sector privado invierta en la industria eléctrica.
"No hay ninguna necesidad de pasar por encima de la ley, el Estado tienen los recursos suficientes para mejorar las redes eléctricas y para mejorar el servicio en todo caso", dijo.
Cárdenas Solórzano estuvo en el monumento a la Revolución para depositar un ramo de flores en la tumba de su padre, el general Lázaro Cárdenas, en un aniversario más de su muerte."
DOS: James J. Heckman califica de lenta, altamente regulada, poco competitiva y dependiente a la economía del país (Notimex)
El premio Nobel de Economía 2000, James J. Heckman, advirtió que la economía mexicana es lenta, altamente regulada, con alta dependencia del petróleo y enorme impacto negativo de los monopolios que le hacen perder su filo competitivo.
Ante representantes de organismos internacionales y gobernadores de bancos centrales, sostuvo que los monopolios en México han elevado costos y retrasado el crecimiento, pero en la larga historia de México ha permeado temor para incentivar a los mercados.
Fin de las notas.
Pero tan "sagrado" es Cuauhtémoc Cárdenas (CC) que me da miedo llamarle "buey sagrado" y lo dejo en "esfinge sagrada"; para efectos prácticos es lo mismo: El país y los mexicanos que se fastidien. Habló el oráculo. Ya sabíamos lo que, con todo acierto, dijo Heckman. Lo que tal vez Heckman no sabe es que cuando las esfinges dicen que no es no, y punto.

El primer mandamiento: No competirás
La anécdota la habría contado el director general de "Marcatel", Gustavo de la Garza, la reproduce la columna "Capitanes" del periódico "Reforma" -requiere suscripción- y dice así:
En diciembre de 1995 el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Carlos Ruiz Sacristán, le preguntó al dueño de Telmex, Carlos Slim, si su empresa estaba preparada, ya, finalmente, para competir. La respuesta fue contundente:
- Sí, ya me reforcé en el área jurídica.
En México no hay competencia (o hay competencia simulada) en:

- Petróleo
- Combustibles: gasolina y diesel
- Energía eléctrica
- Telefonía local y telecomunicaciones en general
- Televisión
- Autotransporte de carga
- ...y muchas actividades más.
¿Cuántas leyes, reglamentos, organismos públicos, comisiones, mitos ideológicos y arreglos tenemos para promover la no-competencia, la incompetencia?
¿Cuántas rentas han extraído negociantes, líderes sindicales, políticos, funcionarios públicos de la incompetencia?
Escribe hoy Federico Reyes Heroles, respecto del asunto de Luz y Fuerza del Centro y del rechazo de cierta izquierda cerril a la extinción de la empresa:

"Otra cortina de humo es lanzar a los "neoliberales" en contra de la empresa pública. Por lo visto no han leído el Artículo 27 constitucional, nadie está hablando (por desgracia) de abrir el sector."
Todo se resume en ese tímido paréntesis: "(por desgracia)". Sí, Federico, nadie -casi nadie, para ser justos- habla de "abrir" el sector... Ni lo mande Dios, ni lo permitan las esfinges sagradas.
Por Ricardo Medina.
Post RLB. Punto Politico.

La empresa que le quitaron al señor Esparza

Queda claro que, para el señor Esparza, Luz y Fuerza del Centro nunca fue una empresa pública, sino un negocio privado del SME y que lo que hizo el Presidente de la República al decretar la extinción de Luz y Fuerza del Centro fue extinguir un negocio privado, quebrado pero negocio privado al fin y al cabo.

¿De quién era Luz y Fuerza del Centro hasta que fue liquidada por un decreto presidencial?
De un grupo de negociantes, agrupados en un holding que se llama SME, o Sindicato Mexicano de Electricistas.
Dicho holding, o grupo de control accionario, o consorcio de propietarios, es presidida por el señor Martín Esparza, quien la noche de ayer reclamó airado al gobierno expropiador: “Nos tienen que devolver la empresa”.

Cito textual el párrafo de la nota del periódico “Reforma” donde se recogen las exigencias del presidente del holding o controladora SME, el señor Esparza:

Esparza exigió que el Gobierno le regrese la compañía liquidada al sindicato. "Nos tienen que regresar la empresa, nos tienen que regresar nuestro trabajo y sobre todo la dignidad del sindicato electricista", espetó.

Queda claro que, para el señor Esparza, Luz y Fuerza del Centro nunca fue una empresa pública, sino un negocio privado del holding SME y que lo que hizo el Presidente de la República al decretar la extinción de Luz y Fuerza del Centro fue extinguir un negocio privado, quebrado pero negocio privado al fin y al cabo.

Si así fuese, tienen razón el señor Esparza y sus amigos en estar enojados: Han sido despojados de su propiedad por un gobierno arbitrario que imita al de Hugo Chávez en sus ataques a los negocios privados.

Pero me surgen varias perplejidades: ¿Será que el Presidente Calderón también quiere construir aquí en México “el socialismo del siglo XXI” a golpe de expropiaciones de empresas privadas?, ¿por qué los organismos empresariales de México no se han solidarizado con este empresario en desgracia y con sus socios capitalistas?, y aún más extraño: ¿por qué la “izquierda dura” e intransigente de México defiende a este capitalista y a los otros dueños de la holding SME?

Y esta otra: ¿Será que el holding SME exprimió hasta el último centavo de la filial Luz y Fuerza del Centro y eso explica que esa empresa haya estado quebrada desde hace años, mientras que los directivos y dueños de SME, el holding, nadaban en la abundancia?

Y esto de nadar en la abundancia me lo dijo hace unos días un profesionista que fue contratista en la más reciente construcción del holding SME, su edificio corporativo en la ciudad de México. Me dijo: “El (holding) SME es de esos clientes que todo constructor anhela tener: Jamás pusieron restricciones a los gastos para sus lujosas instalaciones, pagaban semanalmente en efectivo millones de pesos y sin engorrosos trámites de recibos o facturas. Una chulada de clientes”.

Anécdotas comprobables aparte (tan indignantes que parecen sarcasmos), la extinción de Luz y Fuerza del Centro ha hecho que este grupo de negociantes –los dueños de la holding SME– se quiten la máscara de “trabajadores” y se presenten como lo que siempre han sido: Capitalistas tan salvajes que se apropiaron a la fuerza –como si estuviesen en la conquista de territorios sin dueño– de una compañía eléctrica y que ahora se dicen despojados de su propiedad.

El pequeño problema, señor Esparza, es que el holding SME que usted preside nunca fue la dueña legal de Luz y Fuerza del Centro, sino que lo era el Estado mexicano. El holding SME era, sí, como lo hemos podido comprobar millones de usuarios, el dueño de hecho, pero nunca lo fue de derecho.

El pequeño problema, señor Esparza, es que usted es un negociante mentiroso y ladrón que nos quiere ver la cara de idiotas con declaraciones como la siguiente: “El trabajo del (el holding) SME en la zona centro genera el 35 por ciento del Producto Interno Bruto”.

¿De veras es usted, señor Esparza, tan bruto como para creer eso?, si usted y su holding SME son tan productivos (¡generan el 35 por ciento del PIB de todo México!), busquen entornos más amables con los negocios y hagan fortuna en otros países: Globalicen su productividad. Desparrámenla por todo el mundo. ¿Para qué pelean por una filial “rabona” del holding cuando salta a la vista que esa filial rabona no les pertenecía y estaba quebrada desde hace años?

Por Ricardo Medina.
Post RLB. Punto Politico.

La izquierda ¿defiende derroches y corrupción?

El respaldo por grupos de izquierda a uno de los sindicatos más costosos para los ciudadanos, muestra el tipo de gobierno que tendríamos si esas “tribus” llegaran al poder. Basta saber aritmética elemental para concluir que la Compañía de Luz y Fuerza del Centro significaba un enorme gasto innecesario para el gobierno y, en último término, para los ciudadanos que pagan impuestos.

Los subsidios anuales de esa paraestatal equivalen a casi el doble del presupuesto de la Universidad Nacional Autónoma de México. Con el subsidio anual a la Cía. de Luz y fuerza del Centro se podrían haber creado 365 mil empleos de 8 mil pesos mensuales cada año.

Bajo la excusa de “conquistas laborales” ese sindicato, que se presenta como de izquierda, ha sangrado gravemente las finanzas del sector público. Quienes se oponen a su liquidación dejan en evidencia sus verdaderos intereses que disfrazan con las banderas del nacionalismo y del “no a la privatización”.

Las llamadas “conquistas laborales” de ese sindicato son un escudo para ocultar excesos y privilegios. La incongruencia de los legisladores y partidos de izquierda, que dicen luchar por la economía popular, queda manifiesta cuando por un lado hablan de gastos públicos innecesarios y de bajarle el sueldo a los funcionarios y, por otro, son abiertos defensores de un sindicato, herencia del fascismo del siglo pasado, que es un ejemplo de abusos, corrupción, altos sueldos, pensiones prematuras y dispendio.

El respaldo por grupos de izquierda a uno de los sindicatos más costosos para los ciudadanos, muestra el tipo de gobierno que tendríamos si esas “tribus” llegaran al poder.

La mayoría de los ciudadanos no son tarados, por lo que quienes apoyen al sindicato de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, responsable de millonarias pérdidas e ineficiencias, serán calificados como defensores de un añejo corporativismo, corresponsable del atraso de México y de los desequilibrios en las finanzas públicas, que obligaron al gobierno a pedir un incremento de impuestos al Congreso.

Por Luis Pazos .

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octubre 18, 2009

SME: músculo sin inteligencia + La Tremenda Corte, politizada

El martes que inició la discusión del caso Oaxaca en la Suprema Corte, un grupo de militantes del PRD y de la APPO la emprendieron con violencia contra los policías en el edificio judicial. Y en la primera discusión sobre la liquidación de Luz y Fuerza del Centro, el lopezobradorismo pidió la renuncia del presidente constitucional de la república y el los del SME exigió que le regresaran “su” empresa.

Más allá del corto plazo agitado, el escenario de fondo señala efectivamente una severa crisis de gobernabilidad, es decir, el momento en que las exigencias de la sociedad son mucho mayores que las ofertas de los gobiernos. Y toda crisis de gobernabilidad se mueve en tres opciones: la anarquía, el retroceso o la transición.
Lo malo, sin embargo, es que gana siempre la opción que se impone por la fuerza de la violencia, a menos que haya una propuesta inmediata de transición a la democracia.
La salida no será fácil. En Oaxaca no se dio una protesta social pacífica sino una verdadera insurrección revolucionaria anarquista con vinculaciones guerrilleras y en el caso del SME se perfila una confrontación para someter al Estado a los dictados de un grupo sindical. Y la capacidad de respuesta de los gobiernos estatal y federal se redujo a los precarios instrumentos políticos del viejo régimen político.
La violencia política es, ni modo, inevitable. Lo señala con claridad el politólogo Samuel Huntington al analizar la protesta política en su libro El orden político en las sociedades en cambio:
“(La causa de la violencia política es) el resultado del rápido cambio social y de la veloz movilización política de nuevos grupos, junto con el lento desarrollo de las instituciones políticas”. “El cambio económico y social amplía la conciencia política, multiplican sus demandas, ensanchan su participación. Estos cambios socavan los fundamentos tradicionales de la autoridad y las instituciones políticas y complican tremendamente los problemas de creación de nuevas bases de asociación e instituciones que unan la legitimidad a la eficacia”.

El SME mostró ayer su músculo, pero inflado por el uso de anabólicos neopopulistas. El problema con los sindicatos es su vocación por la derrota, su lenguaje rupturista y su proclividad al maximalismo del todo o nada. La historia del sindicalismo está marcada por el fracaso, aunque se mantengan en alto las banderas simbólicas de lucha. En 1959 y en 1962 el escritor José Revueltas, una de las conciencias marxistas más lúcidas del siglo pasado, señaló que los trabajadores seguirán perdiendo batallas mientras carecieran de un verdadero partido obrero.

El músculo sirve para competencias de fisicoculturismo, no para escenarios de lucha política. Por eso es que en ese deporte se abusa de los anabólicos, medicinas que sólo inflan los músculos. Por tanto, el músculo del SME servirá de poco si no va de la mano de decisiones diseñadas por la inteligencia política. En el 2005 López Obrador abarrotó varias veces el zócalo por el desafuero… y perdió las elecciones. En 1975 la Tendencia Democrática de Rafael Galván hizo una de las manifestaciones más combativas de los trabajadores con 150 mil obreros… y en 1976 fue aplastado por el gobierno. En el 2006 López Obrador ocupó con casas de campaña el corredor Zócalo-Periférico pero las instituciones electorales lo declararon derrotado.

En el caso Oaxaca la Tremenda Corte de Justicia decidió conforme a la política y no al derecho. En Oaxaca no hubo un caso típico de abuso de fuerza pública, sino de una insurrección radical violenta contra la sociedad y contra las instituciones, producto de una lucha por el poder entre las familias priístas. Y como para demostrar la irracionalidad de la conclusión de la Tremenda Corte, el martes mismo un grupo de la APPO chocó violentamente contra la policía a las puertas del edificio judicial. Ahí se vio el estilo político de la APPO: por la fuerza y sin las razones.
El gobierno de Calderón quiere manejar los conflictos del país con el instrumental del viejo régimen priísta, incluyendo a la Tremenda Corte empanizada. Por eso la capacidad de gobernabilidad no se va a dar cediendo a las presiones del músculo anabólico del SME ni al anarquismo de la APPO ni menos aún a las locuras fundamentalistas de un presidente de pacotilla --el Nicolás Zúñiga y Miranda porfirista del siglo XXI--, sino entrándole de una vez por todas al problema central de la alternancia partidista en la presidencia de la república: la transición del régimen político priísta a un sistema político democrático.
Al final, el SME y la APPO le apuestan a la ruptura anarquista porque carecen de un partido real de izquierda que pueda conducir la transición. España tuvo al PSOE para la democratización y Rusia padece su Putin para la restauración del viejo régimen de privilegios autoritarios. Con el apoyo de la Tremenda Corte, México se desliza por el camino ruso.
Si en las leyes, en el parlamento y en las calles no se razona la dimensión de la crisis y ahí se mira en el corto plazo de las complicidades, el país no va a transitar hacia un régimen democrático sino que encontrará, como en Rusia, la tranquilidad en la restauración del viejo régimen. La iniciativa debe partir del presidente Calderón: o la transición democrática de fondo o el regreso del Jurásico priísta.
Por Carlos Ramirez.

Post RLB. Punto Politico.

octubre 12, 2009

Decisión por radicalismo de SME

Truena modelo sindical populista

1.- Cada vez que algún sindicato independiente u oficialista desafía la autoridad del Estado, las decisiones del poder conducen inevitablemente a un acto de autoridad. La intransigencia del Sindicato Mexicano de Electricistas produjo la liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.
2.- La amenaza de estallamiento de huelga por el SME, por la negativa gubernamental a reconocer la elección fraudulenta de Martín Esparza como líder sindical, llevó a una situación de ruptura: con la huelga, el gobierno habría de aplicar la requisa. La liquidación de la empresa, que se venía examinando en el gobierno desde 1982, fue el camino asumido.
3.- El control de los sindicatos ha sido siempre un mecanismo de ejercicio del poder público, lo mismo en los regímenes capitalistas que socialistas y progresistas. Cárdenas organizó al movimiento obrero inventando la CTM para mantenerlos subordinados al gobierno. Echeverría y su secretario del Trabajo, Porfirio Muñoz Ledo, aplastaron al sindicalismo independiente para beneficiar al modelo PRI de Fidel Velázquez. Y Cuba, la ex URSS, Corea y China tienen un control militar sobre los sindicatos.
4.- El SME, como el sindicato petrolero con La Quina, se convirtió en un espacio político de la disidencia rupturista con el Estado. El SME quería el control absoluto de la empresa, pero sin dar a cambio eficacia financiera, laboral y de servicios.
5.- El quinazo de Carlos Salinas y el esparzazo de Calderón fijaron las nuevas reglas de relación del estado y los trabajadores. El PRI de Echeverría inventó el modelo de alianza histórica, en donde los trabajadores apoyaban las decisiones del gobierno a cambio de recibir una política tutelar. El esquema funcionó hasta el agotamiento de Fidel Velázquez: la lucha sindical de los cincuenta y sesenta y la capacidad de organización independiente de la segunda mitad de los setenta. La pérdida de la hegemonía del PRI significó la liberación sindical. Y ese hecho llevó al dilema de mantener la lealtad al Estado aunque éste ya representara los valores de la revolución mexicana o enfrentar al Estado en su proceso consolidación capitalista.
6.- El conflicto entre las dos visiones --la sindicalista y la capitalista-- llevó a fricciones y también a redefiniciones. El ciclo neoliberal de 1982 a la fecha llevó al replanteamiento de las relaciones políticas entre Estado y sindicatos. Los sindicatos se han tardado en entender que el Estado mexicano ya no es el Estado de la revolución mexicana y el PRI hace tiempo abandonó la vertiente sindicalista… y a la revolución mexicana.
7.- Paulatinamente se han venido agotando los liderazgos sindicales independientes que trataron de influir en el rumbo económico y social del país. La Quina, Esparza y actualmente el STUNAM han querido conformar organizaciones sindicales de corte partidista y a favor de una definición política económica y laboral del Estado. Estas organizaciones, y otras menores, han tenido que optar por la oposición. Y han tenido que andar el camino rumbo a la colisión con el Estado, pues son sindicatos que dependen de los recursos del Estado.
8.- En este contexto, el próximo conflicto que se perfila es el del STUNAM. La rectoría de la UNAM, con el rector José Narro, militante del viejo PRI, está encabezando una ofensiva de crítica contra el gobierno por el recorte presupuestal general. Narro está presionado por el sindicato y el pago de gasto corriente y la imposibilidad de convencer al sindicato de un periodo de austeridad. La principal preocupación del rector no se localiza en la necesidad de reorganizar el presupuesto universitario, sino en su debilidad para revisar el contrato de trabajo. La UNAM depende de manera absoluta de los subsidios del Estado.
9.- Del quinazo al esparzazo han pasado veinte años de replanteamiento de la relación del Estado con los sindicatos. Pero del lado del sindicalismo ha existido una notable limitación en la reflexión política, aunque un agudizamiento del guerrerismo verbal. El Estado, en cambio, ha tenido siempre la claridad de su proyecto: el desmantelamiento del aparato político e ideológico que el priísmo cardenista --primero con el PRM y luego asumido por el PRI-- construyó para una alianza sindicatos-Estado en contra de los empresarios.
10.- Los sindicatos han perdido la oportunidad de reflexionar sobre los cambios políticos. El viejo modelo de relación Estado-sindicatos para enfrentar a la empresa privada dio paso a la alianza Estado-empresarios que sacrifica a los sindicatos. Los sindicatos debieron de buscar nuevas formas de inserción en el proceso productivo. En 1993 López Obrador aprobó un programa del PRD que planteaba la propiedad accionaria de los trabajadores y en Italia el Parido Comunista inventó los comités de fábrica.
11.- El sindicalismo del SME perdió la opinión pública y por tanto redujo su base social. Ese sindicalismo prefirió la lucha por beneficios propios sin atender a la lógica marxista de su representación popular. Así, los beneficios sindicales se consiguieron a costa de bajar los recursos para la sociedad. El subsidio a la Compañía de Luz era de recursos quitados a gasto social.
12.- Con la decisión de liquidar a la Compañía de Luz se cierra un modelo de sindicalismo en las empresas estratégicas. Pero los trabajadores debieran comenzar a pensar en el modelo sindical posterior a la alianza histórica con el Estado.
Por Carlos Ramirez
Post RLB. Punto Politico.

septiembre 16, 2009

Doble crisis: PIB e impuestos + Sociedad paga error de SHCP

El paquete de política económica presupuestal para 2010 se movió en contexto de dos dilemas: ingresos fiscales adicionales para tapar hoyos en las finanzas públicas o relanzar una estrategia de desarrollo. Y tuvo decidir entre el combate a la pobreza o la creación de empleos. La decisión fue ortodoxa: disminuir déficit y atender programas sociales. El costo será alto: recesión, desempleo y empobrecimiento de clases medias.
Por tanto, la política económica para el 2010 formaría parte de un clásico programa de estabilización macroeconómica fondomonetarista, con prioridad en tres puntos: equilibrar las finanzas públicas, controlar la inflación y posponer cualquier reforma integral del modelo de desarrollo.
Como en economía no hay fórmulas mágicas, el programa para 2010 será recesivo. Y tiene un origen equivocado: la lucha contra la pobreza es un programa técnicamente improductivo porque no genera actividad económica. Paradójicamente la pobreza es efecto de la falta de PIB.

La previsión de una fase de estancamiento económico llevó a las autoridades a estimar una caída adicional en los ingresos y por tanto a proponer una política fiscal recaudatoria adicional. La falta de inversión en infraestructura y el aumento de impuestos llevarán a la economía a un periodo de falta de actividad económica.
La política económica ortodoxa decidió por la estabilidad y no por la reactivación del crecimiento. La sola decisión de cobrar más impuestos al consumo adelanta un año productivo difícil para 2010. Una decisión heterodoxa le apostaría a la inversión productiva y la creación de empleo, para que la actividad económica dinamizada aumentara los impuestos recaudados. Es decir, la riqueza multiplica la riqueza. La pobreza ahonda la pobreza. El desarrollo es consecuencia del crecimiento económico.
Al final, la política fiscal paradójicamente va a aumentar la desigualdad social. El dinero forma parte de lo que se conoce como economía cero: lo que se aumenta por un lado se quita de otro. La decisión de tapar el hoyo de la pobreza de las mayorías llevó a la Secretaría de Hacienda a diseñar una política económica de castigo adicional a las familias medias quitándole ingresos por la vía fiscal y por tanto reduciendo gasto familiar para bienestar. Con ello, familias en crisis por la caída del PIB ahora tendrán menos disponibilidad salarial por los aumentos de impuestos y de precios. Es decir, se abrirá el hoyo del empobrecimiento de la clase media.
Lo malo de la estrategia económica de Hacienda fue que ignoró el mensaje del presidente Calderón del pasado 2 de septiembre, cuando el segundo informe de gobierno anunció un “cambio de fondo”. La política económica para el 2010 es típicamente fondomonetarista y por tanto promotora de mayor desigualdad social. Ahora la clase media tendrá que pagar la factura de la imprevisión gubernamental sobre la dimensión de la crisis de 2008.
De haber sido coherente con el discurso oficial, el gobierno federal tenía otros caminos para el ahorro presupuestal: por ejemplo, regresar a la planta laboral burocrática del 2000, con lo que se hubiera ahorrado más de 200 mil millones de pesos. También supervisar con mayor firmeza la política de compras del sector público, donde las fugas podrían sumar de miles de millones de pesos. Y terminar con el pago del Fobaproa.
Asimismo, debe hacerse un examen a fondo de las razones del déficit, más allá de la caída en ingresos por la recesión y más cerca de las razones de gastos desordenados. El recorte anunciado por el presidente Calderón es menor al gasto ejercido en los años de la crisis. De ahí que falte otro jalón de ahorro presupuestal público que equilibre los costos sociales de la crisis.
La opción fiscal y por tanto recesiva es insuficiente porque no podrá bajar las cifras de pobreza y sí aportará elementos para mantener crecimientos económicos bajos. Un empleo productivo es la forma más eficaz y sana de combatir la pobreza. Pero el FMI ha impuesto la condicionalidad de la estabilización macroeconómica vía política fiscal por encima del desarrollo.
La política económica para 2010 será, pues, empobrecedora y recesiva y sólo tendrá el propósito de estabilizar las finanzas públicas. En su concepción, está política económica estabilizadora es exactamente la misma que han aplicado los gobiernos priístas desde la crisis de 1973 y responde a la lógica del FMI, de cuya institución Agustín Carstens fue número dos antes de llegar a Hacienda.
El debate fiscal está abierto y ha borrado las ideologías. Ayer miércoles, por ejemplo, el líder español de centro-derecha Mariano Rajoy increpó al presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero por su iniciativa de aumentar impuestos para tapar los hoyos del déficit presupuestal. Y Rajoy hizo un resumen del efecto negativo del alza fiscal, una crítica desde la derecha:
“Aumentar la carga fiscal supondrá menos inversión, menos consumo, menos confianza, menos puestos de trabajo, más crisis y, además, no solucionará el problema del déficit, porque no hay subida de impuestos capaz de tapar el agujero que usted ha creado”.
Lo malo de todo es que el compromiso gubernamental del 2 de septiembre iba por otro lado.

Por Carlos Ramirez
Post RLB. Punto Politico.

septiembre 15, 2009

El Caso Juanito, Palero de López Obrador

Hola, soy Juanito”, “Soy el famoso Juanito”, ahi va caminado por la banqueta llena de ambulantes, cuando sube al Metro y al pagar el pasaje del microbús. lo reconoce un peatón... Es el pinche Juanitooo, el de Iztapalapa y el Peje”. Es el nuevo personaje al que la gente le pide una foto a su lado. La misma que da por hecho que no es su nombre de pila, sino el que adoptó por el equipo de fútbol que dirigía, donde 11 de los 15 niños se llamaban Juan.
Juanito se reconoce a lo lejos con su banda tricolor que ya planea maquilar al menos 50 mil ejemplares y 15 mil pesos de inversión de su propio bolsillo. Justifica: “Se va a patentar a partir de la próxima semana, porque ya la están vendiendo los chavos allá en Iztapalapa... Tiene que ser algo de Juanito, porque es el que ha dado la lucha, es el luchador social, el que ha enfrentado los golpes. Entonces, Juanito también tiene derecho, ¿no?”.

Otra vez la izquierda del PT y PRD con una política surrealista y absurda, el palero político se les volteo el chirrion,
La historia fue así, López Obrador llamó a sus simpatizantes a votar por Rafael Acosta, (Juanito) candidato vencedor del Partido del Trabajo (PT) a jefe Delegacional en las elecciones del pasado 5 de julio, luego de que el Tribunal Electoral descartó a Brugada como aspirante al cargo por irregularidades en su campaña.A cambio del respaldo, López Obrador obligó a "Juanito" comprometerse a renunciar al cargo de elección popular y entregárselo a la aspirante perredista. Clara Brugada, ex candidata perredista. Todo un verdadero enredo político,
Rafael Acosta alias Juanito, Jefe Delegacional electo en Iztapalapa, se declaró "más popular que Andrés Manuel López Obrador". Con fecha 1 de octubre cuando tome posesión del cargo al que fue electo ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, se confirmara que no respeto el pacto político con el PT y con López Obrador,
Totalmente contradictorio, por una parte el hace unas declaraciones donde desconoce a su presidente legitimo López Obrador y por otra y dijo que será su invitado especial el 1 de octubre cuando tome posesión del cargo al que fue electo ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Ya lo amenazaron y le mandaron mensajes cursis como este ¨El que no tiene palabra, no tiene corazón”, fue el mensaje que organizaciones civiles, allegadas a Clara Brugada enviaron al jefe Delegacional electo en Iztapalapa, Rafael Acosta, mejor conocido como Juanito.

El PRD se lava las manos
Las declaraciones del presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Ortega, desmarcó a Nueva Izquierda del caso de Rafael Acosta "Juanito". Dijo que ese es un asunto del propio "Juanito" y del PT, y negó que "Los Chuchos" estén involucrados en la nueva postura del ganador de la delegación ante la posibilidad de mantenerse en el cargo."Yo les reitero, Nueva Izquierda no está participando en este asunto, la participación de esta corriente no tiene nada que ver con las decisiones del señor Acosta, este es un asunto de Juanito y del PT y de la Asamblea Legislativa en su caso. El PRD tampoco tiene ningún interés en participar en este asunto como institución, lo estoy diciendo como el presidente nacional del partido", dijo el dirigente perredista.
Concluyendo
Los ciudadanos nos preguntamos, como se les coló este palero ignorante a un puesto de responsabilidad, sin mas ni mas, debería haber por lo menos requisitos de escolaridad preparatoria como mínimo, para contender a puestos de elección popular. No cabe duda que por estos gobernantes ponen de cabeza todo, ¿me pregunto si este Juanito va a renunciar a un sueldo de $90,000 pesos mensuales?, nunca. Que ingenuidad del PT y López Obrador mas estupida al creer que les iba entregar la Delegacion politica de Iztapalapa.

Por Raul Lozano B
Post RLB Punto Politico.

abril 16, 2009

Obama-México: ablandamiento

Como todos los anteriores presidentes de los Estados Unidos, Barack Obama estará hoy en México para reafirmar la existencia de una crisis de seguridad del imperio y para refrendar que las soluciones deben darse del Río Bravo hacia el sur y nada, pero nada, hará la Casa Blanca al interior del territorio estadunidense.
Oculto detrás de la sonrisa y del color de la piel, Obama no puede ocultar el verdadero rostro de la hegemonía. La estrategia fue abierta y repitió el modelo tradicional estadunidense del palo y la zanahoria: luego de la ofensiva para caracterizar a México como un Estado fallido y sacudir la estabilidad mexicana, la Casa Blanca pasó a la aprobación de un programa de seguridad para aumentar el intervencionismo de los EU en México vía el Plan Mérida y la operación de Janet Napolitano como secretaria de Seguridad Territorial.

Además de aumentar la presencia de agentes estadunidenses en México e inclusive un mayor contingente de personal de la Migra en el Distrito Federal, Washington decidió crear oficinas de supervisión de los fondos de la Iniciativa Mérida por la sospecha de corrupción en el manejo de las aportaciones extranjeras a seguridad. El problema se localiza en una mayor operatividad de agentes norteamericanos en oficinas de seguridad mexicanas.

Las decisiones del gobierno de Obama en materia de seguridad trasladan toda la responsabilidad a México. Dos de ellas han sido significativas en la ausencia de corresponsabilidad estadunidense: el contrabando de armas y la demanda de droga. La Casa Blanca va a aumentar la vigilancia en la frontera pero con mayor intensidad del lado mexicano para tratar de frenar el tráfico de armas, pero Obama ha decidido no tomar ni ninguna iniciativa para disminuir no sólo la venta de armas dentro de los EU sino tampoco hacer nada en contra del principal traficante de armas en el mundo: el gobierno estadunidense, a través del Departamento de Defensa.

Atacar el tráfico sólo en el cruce traslada la responsabilidad al país receptor, pero con evidencias más que suficientes de que el problema en la disponibilidad. La oferta de armas se conforma con la compra legal pero sobre todo con las armas en disponibilidad que desecha el Pentágono y que los EU “colocan” en varias partes del mundo a precios irrisorios. En Las Vegas se realiza cada año un tianguis de armas para venta al menudeo. Esas armas son las que luego se contrabandean a México y a otras partes del mundo. El loby de la Asociación Nacional del Rifle es el más poderoso en la Casa Blanca.
Y a pesar de reconocer el papel de la demanda en el tráfico de drogas, Obama se ha negado a tomar alguna iniciativa para combatir el consumo de drogas dentro de los EU. Pero el alto consumo de droga en los EU es posible por la existencia de la poderosa red de distribución de estupefacientes al menudeo, en las calles, creando un problema mucho peor que el de las narcotienditas mexicanas. Como una manera de eludir el problema ahora los EU culpan a las pandillas mexicanas de controlar el tráfico, pero esas bandas sólo pueden existir por la corrupción de las policías en las ciudades.

El problema de la administración Obama es que aún desconoce el papel estratégico de México en el escenario internacional, pero también México padece el síndrome priísta de la pasividad porque espera la iniciativa de los EU en lugar de asumir por adelantado una redefinición de las relaciones bilaterales. En un comentario difundido el martes 14, el ex embajador estadunidense Tony Garza le recordó al gobierno de Obama que la incomprensión suele llevar a posiciones equivocadas.
Garza escribió al presidente Obama y a sus colaboradores: “El discurso sobre el estado fallido que acaparó los encabezados durante los últimos meses ha cedido en cierta medida y, espero, se irá desvaneciendo. Sin duda, una retórica que sirvió más para dañar a nuestras naciones que para lograr avances significativos.”
Luego de haber sido embajador de Bush en México, Garza le explicó a Obama y a sus colaboradores que la seguridad y desarrollo de México debe ser de interés prioritario de los EU: “la seguridad regional y la prosperidad son vitales para México y tal vez más vitales aún para los Estados Unidos”. Garza le recomienda a Obama ahora que visita México: “usted debe ver a México como el umbral de las Américas, un puente perfecto tanto para el norte como al sur”.

Pero si la perspectiva de Obama es estrecha y corta y no se sale del viejo modelo imperial de dominación e intervencionismo, entonces corresponderá al gobierno mexicano --ya sin los lastres del síndrome del PRI de esconder las cosas-- modificar las relaciones bilaterales, obligar a los EU a tomar decisiones dentro de sus fronteras y sobre todo acostumbrar a los EU a ver en México a un socio y no a un país bananero.

El gobierno de Obama tiene la oportunidad de madurar su relación con México, pero a condición de detener la construcción del muro, de llegar a un acuerdo migratorio con México y de tomar decisiones internas contra el consumo de droga y el tráfico doméstico de armas. El problema de Obama con México comienza dentro de los EU.
Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

marzo 27, 2009

Obama: el palo y la zanahoria

Al viejo estilo americano --desde Nixon a Bush--, el presidente Barack Obama le aplicó a México el modelo del palo y la zanahoria. Luego de una ofensiva oficial negativa contra el gobierno de Calderón, la Casa Blanca salió con un Programa México basado en el intervencionismo.


Si se revisa la propuesta presentada por Janet Napolitano, ex gobernadora de Arizona y secretaria de Seguridad Interna de los EU, la Casa Blanca aumenta la presencia de personal policiaco y antidrogas en México y deja abierta la amenaza de movilizar la guardia nacional en la frontera con México.
Por tanto, el punto de partida del programa es el enfoque tradicional de que el problema del narco es de México, no bilateral. Por ejemplo, Obama promete obstaculizar el tráfico de armas de los EU a México, pero para nada toca el problema de origen: la facilidad de venta de armas dentro de los EU por la existencia de la Segunda Enmienda. Y otra: el consumo de drogas que genera su propia demanda tiene la justificación de los derechos individuales.

En este contexto, el Programa México de la Casa Blanca se enfila al fracaso. Mientras la Casa Blanca no tome la decisión de modificar las leyes locales para prohibir venta de armas o reprimir el consumo, la demanda de droga y su contexto criminal seguirá latente. En cambio, México debe preguntarse qué van a hacer en México 50 agentes de la Patrulla Fronteriza --la Migra-- en el DF si su tarea es vigilar la frontera. Y el aumento de agentes de la DEA en la frontera bilateral será una carga adicional por su estilo arbitrario, arrogante y poco profesional para investigar, además de que la oficina antidrogas opera con el mecanismo de la infiltración.
México debió de haber impugnado el Programa en base a una definición mucho más viable, si acaso se tratara de atacar directamente al narco: manden dinero, no policías. En este contexto cobra vigencia la que podría denominarse la Propuesta Oaxaca, definida por el gobernador Ulises Ruiz: utilizar recursos de fondos judiciales contra el narco para apoyar proyectos de inversión productiva en zonas dominadas por el narco. En Oaxaca se han experimentado dos líneas: el turismo ecológico y los invernaderos.
El mecanismo sería sencillo. Por ejemplo, utilizar fondos ahora asignados a la construcción del muro --que no servirá de nada-- para invertirlos en zonas de producción y en ciudades fronterizas donde el narco ha absorbido la demanda de empleo. Se trataría de cambiar la lógica productiva y de paso se ayudaría a disminuir la migración al sentar bases de arraigo de ciudadanos ahora condenados al desempleo. Se podrían utilizar, a decir del gobernador Ruiz, fondos del Banco Mundial y el BID con el sentido de apoyar la inversión en zonas donde los campesinos no tienen más ingreso que el narco. El presidente Calderón bien podría sorprender a Obama con una propuesta para desjudicializar el asunto del narco y enfocarlo como un problema social.
Asimismo, México debería exigirle a los EU que le entraran a cuando menos ocho problemas locales que determinan el problema de la demanda de droga y los problemas criminales adjuntos: bajar la venta de armas que hoy defiende la Asociación Nacional del Rifle, atacar la corrupción oficial dentro que permite el tráfico, penalizar el consumo de droga para dificultar el comercio, atacar en serio el lavado de dinero del narco en el sistema bancario estadunidense, desmembrar los cárteles de distribución de droga en las calles, atacar en serio el transporte interestatal de droga, impedir que la CIA y la DEA usen la droga como instrumento y convertir el tráfico de droga en un asunto local y no culpar a los demás de sus propios conflictos.

El Programa México de Obama fue preparado con la ofensiva de ataques contra México, cuyo punto culminante fue la acusación del jefe militar de que México es un Estado fallido. Arrinconado México, la Casa Blanca definió una propuesta que tiende a judicializar el tráfico de droga sin ningún compromiso local. Si se revista la Iniciativa Napolitano se encontrarán medidas contra México, invasoras de su soberanía y sin ningún compromiso que acepte la corresponsabilidad de los EU en el tráfico de drogas. México debería desempolvar la afirmación del presidente Díaz Ordaz: si México es trampolín del narco, es que los EU son la alberca por el consumo y el aprovechamiento financiero de los narcodólares.

Por lo demás, habría que evaluar el contexto político del Programa México anunciado por Napolitano: su espacio de acción sería una frontera dominada por la oposición política: los estados fronterizos del sur de los EU están gobernados por republicanos y los estados mexicanos fronterizos por el PRI, en tanto que Obama es demócrata y Calderón es panista. El Programa, por tanto, tendrá efectos políticos.
A pesar de la simpatía a su favor, Obama decidió el camino tradicional del viejo imperio que ve a sus vecinos como culpables y evita cualquier reforma interna. Por eso el Programa México está condenado al fracaso, en tanto los EU no decidan asumir la parte de culpa que les corresponde en el narcotráfico.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

marzo 24, 2009

Crisis, 2009 y la canícula + La Cámara no deja gobernar

Lamentablemente para el país, las elecciones federales del 2009 llegaron en mal momento: la hora de la canícula política. Aunque el término tiene que ver con la posición de las estrellas y sobre todo el Can Mayor, en el campo mexicano se alude a cierto estado de ánimo febril en los perros por la llegada de la ola de calor.

A nadie debería extrañar que el país haya ingresado a una etapa de conflictos políticos. Ni que el tono de los enfrentamientos haya subido de calor. Al final de cuentas el escenario político electoral es simple de entender: a la oposición le conviene agrandar la crisis y detener cualquier iniciativa gubernamental y el partido en el poder no tiene más camino que atacar a la oposición.

En todo caso, el principal mensaje que deja en el electorado el conflicto entre partidos y políticos radica en el hecho de que el congreso no le permite gobernar al ejecutivo. Las lecciones políticas de la cohabitación --presidente de la república del PAN y mayoría PRI-PRD en el Congreso-- no han sido democráticas: el PRI frena iniciativas para demostrar que el PAN no sabe gobernar porque los priístas tienen el derecho de autor y el PRD necesita dibujar un escenario de hundimiento nacional para que venga el hombre providencial a salvar a México.

Así que los electores se deben preparar para lo peor. El PRI va a seguir tratando de gobernar --no de cogobernar desde el Congreso-- por encima del ejecutivo y el PRD tratará de enturbiar el escenario nacional. En lugar de que el poder legislativo sea la cámara hiperbárica de oxigenación y despresurización de una crisis que viene de atrás --de los gobiernos priístas y del populismo priísta convertido en neopopulismo lopezobradorista--, el Congreso se ha convertido en un campo de arenas movedizas contra el ejecutivo. Por ejemplo, el Congreso decidió realizar tres foros para empantanar iniciativas del ejecutivo en reforma del Estado, reforma energética y medidas contra la crisis, pero los congresistas se opusieron con actitudes autoritarias al foro presidencial sobre la nueva refinería.
Por tanto, el ambiente crispado de crisis hay que tomarlo como artificial. Es decir, parte del escenario electoral en donde la oposición verá todo malo y tratará de hacer tropezar al gobierno y el gobierno federal panista culpando a la oposición de lentitud en la toma de decisiones. De ahí que todos los ataques que tengan que ver con el gobierno y sus pantalones formen parte de la lucha política y no debería dramatizarse.

La hora de la canícula política lamentablemente será otro factor de la crisis. La tribu priísta de Beatriz Paredes Rangel quiso alargar la aprobación de las leyes contra la inseguridad para que el ambiente se crispara más, pero ahí el PRI perdió la batalla mediática con el PAN de Germán Martínez Cázares. En el mismo escenario cae el debate sobre Banamex, con la circunstancia agravante de que importantes políticos priístas exigen la venta del banco por el dinero de Obama al Citigroup por la sencilla razón de que quieren comprar ese paquete.

El PRI ha tomado la decisión de bloquear al gobierno de Calderón y de aprobar reformas para quitarle el poder al ejecutivo, aunque si el PRI regresa a la presidencia tendrá un presidente de la república sin fuerza del poder. Pero en el fondo no se trataría de una reforma a fondo de la estructura del Estado priísta para darle nueva funcionalidad a la sociedad y a las instituciones, sino con el propósito de mantener vigente esa estructura de poder y de dominación social priísta.
En este contexto debe verse el debate que viene sobre la reforma laboral. La actual estructura del sindicalismo privilegia a los líderes y los hace dependientes del poder y de la política. Pero es el PRI el que defiende esa posición por el hecho de que los viejos líderes de la CTM, todos ellos formados en la doctrina Fidel Velázquez de oprimir al trabajador para capitalizarlo ante el gobierno, forman parte del actual PRI.

Y del lado del PRD las cosas son iguales. Una de los puntos decisivos de la reforma laboral radica en la necesidad de democratizar la vida interna de los sindicatos, pues los líderes se apropian del poder y no lo sueltan. Ahí está el ejemplo típico del sindicalismo lopezobradorista, formado obviamente en la escuela del PRI: Francisco Hernández Juárez, dueño de la secretaría general del sindicato de telefonistas desde 1976. Por esas razones los líderes sindicales priístas y el PRI y sus bancadas con ellos se van a oponer a cualquier reforma laboral que rompa con sus intereses.
Ante la oportunidad de convertir las elecciones legislativas de mediados de sexenio en una nueva oportunidad para debatir la transición mexicana a la democracia, el país se colocará de nuevo en la orilla del abismo dela restauración. Lo malo es que el contexto es de una de las más severas crisis de los últimos quince años. Pero parece que la oposición quiere hundir más al país en los problemas para aparecerse como salvadora.

Así, el tema de las elecciones será doble: de un lado, la crisis; de otro, la certeza de que fracasó la cohabitación y que los políticos mexicanos no parecen estar preparados para la democracia.

Por Carlos Ramirez.
Post RLB. Punto Politico.

enero 12, 2009

Obama, el Maximiliano de AMLO + Que EU imponga presidente aquí

Autodenominado como el único abanderado del nacionalismo mexicano y la casi reencarnación del Juárez que combatió al imperio francés, Andrés Manuel López Obrador convirtió al presidente Barack Obama en su Maximiliano de Hamburgo: el príncipe extranjero que debe poner orden dentro de México ante la incapacidad de los mexicanos para gobernarnos.
La carta del tabasqueño dirigida al presidente electo de los Estados Unidos horas antes de su encuentro con el presidente Calderón reveló más de la pérdida de los valores --racionalidad-- políticos del aún perredista. Por un lado, dice hablar a favor “del pueblo mexicano” --¿del 100%?-- y por otro busca el apoyo de la Casa Blanca y del gobierno de los EU para deponer al presidente mexicano porque a decir del candidato perredista derrotado Calderón “se ostenta” como presidente.
La carta de López Obrador, desdeñada por la totalidad de la prensa mexicana, incluyendo La Jornada, confirma la tesis del “niño mimado” de Ortega y Gasset contra los agitadores de masas.
Pero con todo, López Obrador juega, como siempre, a las dos caras: su carta en español es de apenas cuatro párrafos, mientras que el texto en inglés, cargado de amargura, es de 16 y un recado final para acreditar copias a Michael Moore, el simpático documentalista que se ha hecho millonario a costa de sus películas chistosas y a dos sitios internet, en un hecho que podría tipificarse como traición a la patria.
La idea de López Obrador es clara: presentarse como el “presidente legítimo” de México, pedir el reconocimiento internacional y dicen sus allegados que a punto de abrir sus propias embajadas en el extranjero.
Lo peor de toda esta esquizofrenia tropical --que responde a la misma lógica provocadora contra Obama que han puesto en juego el anciano dictador cubano Fidel Castro y el venezolano Hugo Chávez-- radica en el hecho de que su partido, el Partido de la Revolución Democrática, hace tiempo abandonó la locura del “legítimo”, ha tratado de recuperar su espacio institucional perdido e inclusive ha arrinconado al tabasqueño en los grupos de presión --rémoras del PRD-- de Convergencia y el PT.
Pero lo grave del asunto es el sentido político de la carta de López Obrador a Obama. Ante la disminución de su base social y la ausencia de una resistencia real y activa, el tabasqueño quiere convertir a Obama en el Príncipe extranjero que califique procesos políticos nacionales de México. Al viejo estilo de la lógica del imperialismo del pasado, López Obrador quiere que la Casa Blanca y sin duda el Departamento de Estado decida un operativo para deponer a Felipe Calderón y ponerlo a él como presidente de México.
La pérdida de la racionalidad política de López Obrador llega a momentos culminantes --aunque no será la final porque deben esperarse más sorpresas-- cuando le advierte a Obama que si se toma la foto con Calderón perderá su aureola de “símbolo de cambio”. Es decir, la ignorancia de ideas políticas de López Obrador no entiende que Obama está muy lejos del cambio y que su gabinete clintoniano se nutre de la ideología imperial. Y lo maldice: si reconoce a Calderón, Obama será también… ¡ilegítimo!
Y como para que no haya dudas, López Obrador condiciona a Obama: si se reúne con Calderón, el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos será igual a George Bush. La carta en inglés de López Obrador no escatima reclamos ni condenas: si Obama se reúne con el presidente constitucional de México entonces “su cambio” será “nada más un cuento de hadas”. Obama seguramente entró en pánico por las advertencias del tabasqueño.
Así que Obama ya sabe: o suspende su reunión con Calderón, o las maldiciones gitanas de López Obrador cambiarán el signo de su victoria. Porque López Obrador reduce el proceso histórico de los Estados Unidos a la reunión de Obama con Calderón.
De ahí que López Obrador esté llegando a una fase superior de la desesperación: la locura política. Su intención es la misma de los conservadores del siglo XIX que fueron a Europa por un Príncipe extranjero porque los mexicanos no estaban capacitados para gobernarse por sí mismos.
Si Obama le hiciera caso a la irracionalidad política del tabasqueño, entonces sus movimientos serían tres: suspender la reunión con Calderón, ordenarle al Departamento de Estado el desconocimiento de Calderón como presidente y mover a los marines para poner a López Obrador como el presidente de México pero con el aval, el apoyo y la fuerza del imperio de la Casa Blanca. Juárez se estaría revolcando en su tumba.
Sería convertir a México, en la lógica y ambiciones de poder de López Obrador, en un país similar al Panamá del canal, o como la Nicaragua de los Somoza sostenida por la Casa Blanca de Roosevelt --el de la diplomacia de las cañoneras y el complejo militar-industrial-- o la Cuba de Batista: un gobierno y un presidente impuesto por el imperio.
Lo único que salva a López Obrador es la picaresca con la que será leída en México su carta a Obama. Lo malo es que sigue haciendo el ridículo… y ya no sólo en México sino en el extranjero. Pero falta por saber qué hará el PRD: ¿avalará la carta y el pedido de ayuda a un Príncipe extranjero para que ponga y sostenga a un presidente mexicano y, peor aún, del Imperio de América?

El más agradecido con la carta de López Obrador a Obama es Calderón. Cuando le pregunten en Washington sobre el tema, sólo debe mover la cabeza en señal de ironía, alzar los hombros y esbozar una sonrisa de caridad.


Por Carlos Ramirez.
Post RLB Punto Politico.

enero 05, 2009

Agenda 2009: inseguridad + Clave: pactos de PRI y Fox

El saldo del 2008 en materia de inseguridad pública confirmó la certeza de que el problema nacional número uno no será el proceso electoral del 2009 ni la crisis económica, sino la presencia y actividad crecientes de las mafias del crimen organizado.

La explosividad de la violencia de la delincuencia y el reconocimiento de zonas francas en poder de las mafias ha revelado la existencia de una estructura de poder que en el pasado no sólo convivió sino que se privilegió de las alianzas, acuerdos y pactos con los gobiernos priístas y con el gobierno panista de Vicente Fox.

Los indicios que se perciben de las instituciones que tienen que ver con la lucha contra el crimen organizado llevan al dato mayor de que el 2009 será vital para la recuperación de la soberanía del Estado en materia de seguridad pública o representará la derrota del gobierno frente a las mafias.
La acción oficial en el 2009 con la aprehensión de algunos capos y el cierre de espacios de acción llevó a tres recomposiciones: los mandos en las mafias, las relaciones corruptas con funcionarios, políticos y policías y los enfrentamientos sangrientos entre mafias por la disputa de territorios. Ahora viene, según previsiones de expertos, un choque de trenes entre las mafias y el gobierno federal. Es decir, que la lucha de fondo contra el crimen organizado va a pasar a una fase violenta que afectará directamente a la sociedad, pues hasta ahora la matanza ha sido entre miembros de mafias.
El tema de la inseguridad va del asalto en la calles al control de ciudades por organizaciones del narcotráfico. De ahí el hecho de que la inseguridad callejera --asaltos y secuestros-- va articulada a una estructura criminal que poco a poco comienza a articularse entre sí y, lo que es peor, con estructuras sociales, políticas y de gobierno.

La agenda de la seguridad en México ha sido fijada por el colapso del 2008:
1.- La urgencia de reorganizar las estructuras de seguridad pública de los gobiernos para romper con la red de alianza con las mafias.
2.- El enfoque de la seguridad pública como un asunto de soberanía del Estado y de pérdida del monopolio de la fuerza.
3.- La percepción de que el narcotráfico es un asunto de salud pública por el crecimiento en el consumo interno de drogas.
4.- La seguridad como un asunto de seguridad nacional que involucra la seguridad del Estado, las relaciones con los Estados Unidos y la estabilidad social interna.
5.- La inseguridad, obvio, como un asunto de seguridad pública, es decir, de la función prioritaria del gobierno para dotar de certeza a la sociedad.
6.- Las evidencias de que la inseguridad es producto de la corrupción de la sociedad, de las instituciones y de los funcionarios y políticos.
7.- Los datos que revelan que el avance de la criminalidad y su corrupción ha minado las bases fundamentales de las instituciones.
8.- La urgencia percibir que el robo y secuestro y el tráfico de drogas está involucrando cada vez más a los jóvenes y niños y a las mujeres.
9.- La creciente acumulación de datos de que el poder económico del crimen organizado está pervirtiendo la política y a la sociedad. Ahí está el caso de la Miss Sinaloa involucrada en el narco y las listas de policías, funcionarios y políticos al servicio del narcotráfico.
10.- El crimen organizado ha estrechado el margen de maniobra de los gobiernos y los ha obligado a distraer recursos.
11.- La estructura de poder del crimen organizado ha entrado en una etapa de reorganización, con datos que revelan el peligro de alianzas sociales y políticas y sobre todo de la extensión del poder económico del narcotráfico a negocios paralelos. La capacidad financiera del narco ha llegado a superar la posibilidad de inversiones públicas.
12.- En el fondo, la nueva política de seguridad debe definirse en torno a tres principios: no pactar con las bandas del crimen organizado, definir un nuevo concepto de política criminal y encarcelar a funcionarios, policías, políticos, empresarios y personas de la sociedad involucradas en el narcotráfico.

La crisis de la seguridad pública vivida en los últimos dos años ha sido producto de decenios de descomposición política, económica y social. Pero sobre todo, de la decisión de gobiernos y sus funcionarios de pactar con las bandas del crimen organizado como una forma de aceptar sus reglas del juego.
Por tanto, la primera gran acción del gobierno debe ser hacia dentro de las estructuras del sector público porque no habrá forma de vencer a la delincuencia con leyes, funcionarios e instituciones penetradas por los intereses de las bandas criminales.
Lo ocurrido hasta ahora es apenas el principio de una gran batalla.
Por Carlos Ramirez
Post RLB Punto Politico.

enero 02, 2009

En 2009 se disputa el 2012 + Después del PRI… ¿el PRI?

Más que López Obrador y la inseguridad, el principal problema del gobierno del presidente Felipe Calderón en el 2008 fue la pérdida de la iniciativa política y su dependencia del PRI y del PRD.
Por tanto, de la capacidad que tenga el presidente Calderón para recuperar la iniciativa política dependerá el punto fundamental del segundo tercio de su sexenio: permitir el regreso del PRI a la presidencia de la república o dar otro paso hacia la transición política.

La agenda de los problemas paradójicamente no tiene que ver con sus soluciones sino con los espacios de maniobra que vaya a dejar el PRI. La amnesia política de la sociedad parece haber dejado en el olvido las tres herencias nefastas del largo reinado del PRI: la corrupción, la represión y la pobreza.

El 2009 mostrará si los mexicanos realmente añoran el regreso del PRI a la presidencia en función del saldo demagógico, si los ciudadanos ven en el PRI sólo la capacidad para entender la crisis por ellos prohijada y si la sociedad en realidad es cultural y sicológicamente priísta. Y todo ello ante las evidencias de la realidad: los priístas de hoy son exactamente los mismos del pasado.
De ahí que la responsabilidad del regreso del PRI a la presidencia de la república sería parte de la sociedad pero sobre todo de la falta de iniciativas políticas del gobierno del presidente Calderón y de las locuras del sexenio de Vicente Fox y Marta Sahagún.
En este contexto, la agenda del 2009 será vital para perfilar el final del sexenio calderonista:

1.- Las elecciones legislativas del 2009. El PAN está obligado a aumentar su bancada, ante el regreso al PRI de los votos que se fueron con López Obrador y el PRD.
2.- La crisis económica nacional. Los programas anticrisis no dieron resultado. Y la desaceleración va a ser utilizada por la oposición como tema de campaña en contra del gobierno.
3.- La inseguridad seguirá lastimando a la sociedad. A diferencia de los gobiernos priístas que pactaron con el crimen organizado, la violencia creciente es reflejo precisamente de la negativa a negociar. Pero faltan las decisiones finales: limpiar los cuerpos policiacos, arrestar a las cabezas y lograr el respeto a la ley.
4.- Las reformas pendientes no podrán avanzarse por la decisión del PRI de no modificar la estructura de poder del Estado priísta. Pero el gobierno calderonista está obligado a modificar en la práctica los protocolos corporativos que hoy dominan los priístas.
5.- La reorganización internacional por el fin del ciclo Bush y el comienzo de la era Obama. Los temas son los mismos: terrorismo, medio oriente, petróleo, crisis económica y América Latina. Los ocho años de Clinton fueron ajenos para México y los ocho de Bush resultaron una pesadilla. En dieciséis años se agotó la política exterior tradicional de México.

A favor de Calderón hay cuando menos tres hechos:
1.- La consolidación de su presidencia con el fortalecimiento del área política. Pero ahora más que nunca Calderón necesita de un equipo de trabajo para el debate, la lucha y sobre todo el 2009. Los escenarios de urgencia del 2006 son diferentes a los de hoy.
2.- El fin político de Andrés Manuel López Obrador. Si en el 2008 buscó derrocar a Calderón, al final López Obrador fue tumbado del liderazgo perredista por la corriente moderada. El tabasqueño quedó arrinconado en el populismo, su estridencia ha quedado en meras quejas y sus alianzas se han reducido al lumpen marginado.
3.- La existencia de una sociedad que quiere ver hacia adelante y no es presa de la nostalgia del pasado manchado de crisis y crímenes. Las encuestas revelan un alto porcentaje de indecisos o sin partido y una sociedad que está a la espera de nuevos liderazgos políticos y sociales.

En contra, Calderón tiene, entre muchos, tres lastres:
1.- Un gabinete presidencial incompetente para entender la dimensión de la crisis. Salvo los secretarios de Gobernación y del Trabajo, y el ejemplar desempeño del secretario de la Defensa Nacional, los demás brillan por su ausencia política. El gabinete ha sido responsable del fortalecimiento del PRI y de la falta de iniciativas políticas para atender los problemas de corto plazo de la crisis.
2.- El PAN perdió su espacio como partido, está siendo utilizado para la candidatura presidencial de su presidente nacional en turno y carece de un liderazgo interno. El problema del PAN es que quiere ser una copia corporativa del PRI.
3.- La pasividad presidencial. En una etapa de transición política marcada por la alternancia se requiere de un liderazgo presidencial más insistente, menos ajeno a los problemas y sobre todo determinado a no perder la iniciativa política. Al final de cuentas, los problemas se resuelven en Los Pinos.
De ahí que el 2009 sea vital para el 2012 y para definir el horizonte político de Calderón.

Por Carlos Ramirez.

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